Yes, boss” Capítulo 3

Llama a Laurent y programa una reunión.

Sí, jefe.

Me invitaron a la recepción de la Embajada mañana, cómprame un esmoquin.

Sí, jefe.

Reserva una mesa para dos en Bieberbau para esta noche.

Sí, jefe.

Te puedes ir.

Sí, jefe.

Mayer caminó a su oficina y se sentó en su escritorio. Bajó la cabeza, la apoyó sobre sus brazos cruzados y gritó de desesperación. No porque fuera un trabajo difícil para él. Gradualmente se había acostumbrado a los asuntos de la Compañía y había aprendido a diferenciar entre Alexander McQueen y David Chu, pero se hacía cada vez más y más difícil estar cerca de Wilhelm.

Thomas había intentado no mirar a su fastidioso jefe tanto como le fue posible, pero incluso esos pequeños momentos juntos, lo dejaban inquieto.

Comprender que su admiración de juventud se había convertido, en los últimos seis meses, en una especie de adicción, que lucía bastante parecido al amor, sucedió recientemente, cuando Rohau viajó a Paris, por dos semanas completas a visitar a Karl Lagerfeld. Teniendo en cuenta la bisexualidad de su jefe y la notoria reputación del famoso fotógrafo, Thomas no podía ni pensar que ellos solo fueran amigos.

¿Cómo puedes ser solo amigo de alguien que puede hacer que te corras con una sola mirada?

Cada vez que Tom veía una foto posteada de la visita de Rohau a Paris, notaba en cada una de sus expresiones, una pizca de sentimientos más que de coqueteo. Y cada vez se sentía feliz al darse cuenta que el fotógrafo mayor veía a Wilhelm más como un hijo que como un amante.

Cuando Rohau regresó de Francia, Thomas decidió actuar con determinación. Primero tenía que volverse deseable. Cumplió todas las órdenes de Bill con un chasquido de sus dedos. Se ganó la confianza de su jefe, hasta que el hombre incluso le pedía ayuda con asuntos personales.

Luego, volaron juntos a la semana de la moda en Milán. Wilhelm se había vuelto más cercano, pero aun no veía a Tom más que como un asistente.

Vamos, Jay, ¿qué tengo que hacer con este burro porfiado? —Mayer presionó el teléfono contra su oreja y, cuidadosamente, dio una mirada hacia la puerta de la oficina, detrás de la cual, estaba el hombre que Tom veía en sus “sueños húmedos”.

Entrégate, hombre, ¿qué más? —Se burló su amigo, acomodándose en su silla. La rutina diaria de “Tom quejándose por media hora” había comenzado.

Lo habría hecho hace mucho tiempo, pero él no quiere tomarme. —Tom estiró los labios y se rascó la cabeza.

Hey, escucha, tal vez él… bueno, ¿él no baila para ese lado? ¿O tal vez es impotente?

Sí, claro, el hétero impotente, va a sacar a Udo, del Departamento de Logística a cenar a un restaurante elegante esta noche.

¿Quieres discutir la entrega?

Oh, sí, en una relajante habitación de algún club, desnudo. Este idiota pelirrojo ya le ha contado a todo el mundo que Wilhelm lo pellizcó en el trasero y que luego le insinuó que tendría más.

¡Deja de gritar! ¿Qué te detiene de entrar a su casa?

¿El hecho de que soy invisible para Rohau? Él me mira como si fuera un espacio vacío.

¡Entonces, haz que te mire desde otra perspectiva! ¡Haz que vea a tu verdadero yo! Te he visto en ropa interior. Tu cuerpo es perfecto. Siempre te he envidiado y tú lo escondes debajo de esas ropas gigantescas. Te diré una cosa, pero por favor no te pongas histérico. Deja que me ponga yo como ejemplo. Hay dos chicas, una de ellas usa un vestido corto y apretado, pero no es tan bonita. Y la segunda es muy hermosa, pero está usando haraposo sueltos y tiene el cabello grasoso. ¿De verdad crees que voy a escoger a la hermosa? Ni siquiera la miraría. Y tampoco tendría la urgencia de explorar su espléndido interior. Lo mismo pasa contigo. Tú no pones atención a tu apariencia aunque trabajas para la revista de modas más famosa de todo Berlín ¿y quieres a Rohau como tu amante? Este hombre ha pasado toda su vida entre gente de apariencia hermosa, lo que significa mucho para él. Y si tú quieres que él te mire a ti y no a través de ti, es momento de cambiar algo. Mi descanso del almuerzo terminó, gracias por no dejar que comiera, otra vez. ¡Eres un verdadero amigo! ¡Nos vemos esta noche!

Thomas dejó el teléfono en la mesa, encendió su computadora y tipió en la línea de búsqueda “El mejor salón de belleza de Berlín”.

& Continuará &

Y se viene la transformación, chan, chan, chan. ¿Qué le parecerá el cambio a Bill? ¿Qué tan drástico será el cambio? Pues los invito a leer el siguiente capi. No olviden dejar sus reviews a Karina, la autora original. Besos y gracias por venir.

por Mizuky

Traductora del fandom

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