Trente quatre 28

(Nota: A partir de aquí empiezan las explicaciones. Los dialogos del Tom con trenzas con el Bill de rastas estarán con puntos [•] y los diálogos de los otros estarán con la línea [—] habrán separadores para no confundir.)

Fic de WifesKaulitz

Capítulo 28: Vingt huit

— Aunque fue demasiado fácil, maldición, ¿por qué no pudiste pensar? «treinta y cuatrO», «cubO», «blancO». La edad nos tiene mal, abuelito.

— No soy tu abuelo, joder.

Tom rió.

— A ver… al momento de contactar con una realidad distinta hiciste mal, me di cuenta que debiste retroceder solo cinco años, ¡no la mitad!

— ¿Y qué iba a saber cómo funcionaba? esos cinco años pasé intentando hacer eso y ahí fue a dónde me llevó, no me quejo.

❦ ════ •⊰❂ – ❂⊱• ════ ❦

𝖤𝗌𝗍𝖺𝖻𝖺 𝗌𝖾𝗇𝗍𝖺𝖽𝗈 𝖾𝗇 𝖿𝗋𝖾𝗇𝗍𝖾 𝖽𝖾 𝗅𝖺 𝖼𝗈𝗆𝗉𝗎𝗍𝖺𝖽𝗈𝗋𝖺 𝖽𝖾 𝗍𝗋𝖺𝖻𝖺𝗃𝗈 𝗒 𝖽𝖾 𝗋𝖾𝗉𝖾𝗇𝗍𝖾 𝗆𝖾 𝗅𝗅𝖾𝗀𝗈́ 𝗎𝗇𝖺 𝗇𝗈𝗍𝗂𝖿𝗂𝖼𝖺𝖼𝗂𝗈́𝗇 𝖽𝖾 𝗌𝗁𝗂𝖿𝗍𝗂𝗇𝗀 𝗋𝖾𝖺𝗅𝗂𝗍𝗂𝖾𝗌. 𝖬𝖾 𝖼𝖺𝗎𝗌𝗈́ 𝖼𝗎𝗋𝗂𝗈𝗌𝗂𝖽𝖺𝖽 𝖾 𝗂𝗇𝗀𝗋𝖾𝗌𝖾́ 𝖺 𝗅𝖺 𝗉𝖺́𝗀𝗂𝗇𝖺 𝗉𝖺𝗋𝖺 𝗌𝖺𝖻𝖾𝗋 𝗆𝖺́𝗌 𝗌𝗈𝖻𝗋𝖾 𝖾𝗅 𝗍𝖾𝗆𝖺. 𝖧𝖺𝖻𝗂́𝖺𝗇 𝖺𝗅𝗀𝗎𝗇𝗈𝗌 𝗉𝖺𝗌𝗈𝗌 𝗉𝖺𝗋𝖺 𝗌𝖾𝗀𝗎𝗂𝗋, 𝖿𝗎𝖾𝗋𝗈𝗇 𝖽𝖾𝗆𝖺𝗌𝗂𝖺𝖽𝗈 𝖾𝗑𝗍𝗋𝖺𝗇̃𝗈𝗌 𝖯𝖾𝗋𝗈 𝗌𝖾𝗀𝗎𝗂́ 𝗎𝗇𝗈 𝗉𝗈𝗋 𝗎𝗇𝗈 𝖺𝗅 𝗉𝗂𝖾 𝖽𝖾 𝗅𝖺 𝗅𝖾𝗍𝗋𝖺 𝖼𝖺𝖽𝖺 𝗇𝗈𝖼𝗁𝖾 𝖺 𝗅𝖺𝗌 12 𝖺.𝗆.

𝖫𝗈𝗀𝗋𝖺𝖻𝖺 𝗅𝗅𝖾𝗀𝖺𝗋 𝗁𝖺𝗌𝗍𝖺 𝖡𝗂𝗅𝗅 𝗉𝖾𝗋𝗈 𝗆𝖾 𝖽𝖾𝗌𝗉𝖾𝗋𝗍𝖺𝖻𝖺 𝖼𝗎𝖺𝗇𝖽𝗈 𝖾𝗌𝗍𝖺𝖻𝖺 𝖺 𝗉𝗎𝗇𝗍𝗈 𝖽𝖾 𝗌𝗎𝖼𝖾𝖽𝖾𝗋, 𝖾𝗌𝗈 𝗁𝖺𝖼𝗂𝖺 𝖼𝖺𝖽𝖺 𝗇𝗈𝖼𝗁𝖾 𝗌𝗂𝗇 𝗉𝖺𝗋𝖺𝗋 𝗁𝖺𝗌𝗍𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝖾 𝗆𝖾 𝗈𝖼𝗎𝗋𝗋𝗂𝗈́ 𝗁𝖺𝖼𝖾𝗋𝗅𝗈 𝖾𝗇 𝖾𝗅 𝖽𝗂́𝖺. 𝖤𝗇 𝗆𝗂 𝗋𝖾𝗅𝗈𝗃 𝗆𝖺𝗋𝖼𝖺𝖻𝖺 11:11, 𝗎𝗇𝖺 𝗁𝗈𝗋𝖺 𝖾𝗌𝗉𝖾𝗃𝗈 𝗒 𝗌𝗂𝖾𝗆𝗉𝗋𝖾 𝗁𝖾 𝗌𝖾𝗀𝗎𝗂𝖽𝗈 𝗅𝖺 𝗍𝗂́𝗉𝗂𝖼𝖺 𝗆𝗈𝖽𝖺 𝖽𝖾 𝗉𝖾𝖽𝗂𝗋 𝗎𝗇 𝖽𝖾𝗌𝖾𝗈. 𝖯𝖾𝖽𝗂́ 𝗏𝖾𝗋 𝖺 𝖡𝗂𝗅𝗅, 𝖾𝗌𝗍𝖺𝗋 𝖼𝗈𝗇 𝖾́𝗅 𝗅𝗈 𝗆𝖺́𝗌 𝖼𝖾𝗋𝖼𝖺 𝗒 𝗌𝖾 𝖽𝗂𝗈́.

𝖢𝖺𝗂́ 𝖾𝗇 𝗎𝗇 𝗆𝖺𝗅𝖽𝗂𝗍𝗈 𝖼𝗁𝖺𝗋𝖼𝗈 𝖽𝖾 𝖺𝗀𝗎𝖺 𝖽𝗈𝗇𝖽𝖾 𝗋𝖾𝖿𝗅𝖾𝗃𝖺 𝖾𝗅 𝖼𝗂𝖾𝗅𝗈 𝖾𝗇 𝗎𝗇𝗈𝗌 𝗍𝗈𝗇𝗈𝗌 𝗅𝗂𝗅𝖺𝗌. 𝖭𝗈 𝗉𝗈𝖽𝗂́𝖺 𝗆𝗈𝗏𝖾𝗋 𝗅𝗈𝗌 𝖻𝗋𝖺𝗓𝗈𝗌 𝗒 𝗍𝖺𝗆𝗉𝗈𝖼𝗈 𝗅𝖺𝗌 𝗉𝗂𝖾𝗋𝗇𝖺𝗌. 𝖫𝖾𝗇𝗍𝖺𝗆𝖾𝗇𝗍𝖾 𝖾𝗆𝗉𝖾𝗓𝖺𝖻𝖺 𝗆𝗂 𝖼𝗎𝖾𝗋𝗉𝗈 𝖺 𝖽𝖾𝗌𝖼𝖾𝗇𝖽𝖾𝗋, 𝖼𝗋𝖾𝗂́ 𝗊𝗎𝖾 𝖾𝗌𝗍𝖺𝖻𝖺 𝖺𝗁𝗈𝗀𝖺𝗇𝖽𝗈𝗆𝖾 𝗉𝖾𝗋𝗈 𝗉𝗈𝖽𝗂́𝖺 𝗋𝖾𝗌𝗉𝗂𝗋𝖺𝗋 𝖻𝖺𝗃𝗈 𝖾𝗅 𝖺𝗀𝗎𝖺.

— 𝖳𝗈𝗆 𝖳𝗋𝗎̈𝗆𝗉𝖾𝗋, 𝗁𝖺𝗌 𝗋𝗈𝗍𝗈 𝗅𝖺𝗌 𝗋𝖾𝗀𝗅𝖺𝗌 𝖽𝖾𝗅 𝖼𝖺𝗆𝖻𝗂𝗈. — 𝖽𝗂𝖼𝖾 𝗎𝗇𝖺 𝗏𝗈𝗓 𝗀𝗋𝗎𝖾𝗌𝖺 𝖽𝖾𝖻𝖺𝗃𝗈 𝖽𝖾𝗅 𝖺𝗀𝗎𝖺. 𝖬𝗂𝗋𝖺𝖻𝖺 𝖽𝖾 𝗎𝗇 𝗅𝖺𝖽𝗈 𝖺 𝗈𝗍𝗋𝗈 𝖻𝗎𝗌𝖼𝖺𝗇𝖽𝗈 𝖾𝗑𝗉𝗅𝗂𝖼𝖺𝖼𝗂𝗈́𝗇 𝖺𝗅𝗀𝗎𝗇𝖺 𝗉𝖾𝗋𝗈 𝗇𝗈 𝗁𝖺𝗅𝗅𝖺𝖻𝖺 𝗌𝖾𝗇𝗍𝗂𝖽𝗈 𝖺 𝖾𝗌𝗍𝖺 𝗆𝗂𝖾𝗋𝖽𝖺. — 𝖤𝗅 𝗅𝗎𝗀𝖺𝗋 𝖽𝗈𝗇𝖽𝖾 𝖾𝗌𝗍𝖺́𝗌 𝖾𝗌 𝗎𝗇 𝗋𝖾𝖿𝗅𝖾𝗃𝗈 𝖽𝖾𝗅 𝖼𝗂𝖾𝗅𝗈 𝗒 𝗁𝖺𝗌 𝗈𝗉𝗍𝖺𝖽𝗈 𝗉𝗈𝗋 𝗅𝖺 𝗆𝖺𝗇𝖾𝗋𝖺 𝗆𝖺́𝗌 𝖼𝗋𝗎𝖾𝗅 𝗊𝗎𝖾 𝗉𝗎𝖾𝖽𝖾 𝖾𝗑𝗂𝗌𝗍𝗂𝗋, 𝗊𝗎𝖾 𝗏𝖺𝗅𝗂𝖾𝗇𝗍𝖾. 𝖳𝖾 𝗏𝗈𝗒 𝖺 𝖽𝖾𝗃𝖺𝗋 𝗉𝖺𝗌𝖺𝗋 𝖺 𝗅𝗈𝗌 𝖽𝗂𝖾𝖼𝗂𝗌𝗂𝖾𝗍𝖾 𝗌𝗈𝗅𝗈 𝗌𝗂 𝗌𝗈𝖻𝗋𝖾𝗏𝗂𝗏𝖾𝗌 𝖺𝗅 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝖾 𝖾𝗇𝗋𝗈𝗌𝖼𝖺.

𝖠𝗅𝗀𝗈 𝗅𝗅𝖾𝗀𝗈́ 𝖽𝖾𝗍𝗋𝖺́𝗌 𝖽𝖾 𝗆𝗂́ 𝗒 𝗌𝖾 𝖺𝗉𝗈𝖽𝖾𝗋𝗈́ 𝖽𝖾 𝗆𝗂 𝖼𝗎𝖾𝗋𝗉𝗈. 𝖬𝖾 𝗊𝗎𝖾𝗆𝖺𝖻𝖺 𝖺 𝗉𝖾𝗌𝖺𝗋 𝖽𝖾 𝖾𝗌𝗍𝖺𝗋 𝖺𝖻𝖺𝗃𝗈 𝖽𝖾𝗅 𝖺𝗀𝗎𝖺. 𝖠𝖻𝗋𝗂́ 𝗅𝖺 𝖻𝗈𝖼𝖺 𝗒 𝗍𝗋𝖺𝗀𝗎𝖾́ 𝗎𝗇𝖺 𝖼𝖺𝗇𝗍𝗂𝖽𝖺𝖽 𝖾𝗑𝖺𝗀𝖾𝗋𝖺𝖽𝖺 𝖽𝖾 𝖺𝗀𝗎𝖺 𝗒 𝗇𝗈 𝗌𝗎𝗉𝖾 𝗆𝖺́𝗌 𝗁𝖺𝗌𝗍𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝖽𝖾𝗌𝗉𝗎𝖾́𝗌 𝖽𝖾 𝗎𝗇 𝗋𝖺𝗍𝗈 𝖽𝖾𝗌𝗉𝖾𝗋𝗍𝖾́ 𝖽𝖾𝗇𝗍𝗋𝗈 𝖽𝖾𝗅 𝖾𝗌𝗉𝖾𝗃𝗈 𝖽𝖾 𝗎𝗇𝖺 𝗁𝖺𝖻𝗂𝗍𝖺𝖼𝗂𝗈́𝗇 𝗊𝗎𝖾 𝖼𝗈𝗇𝗈𝖼𝗂́𝖺 𝖺 𝗅𝖺 𝗉𝖾𝗋𝖿𝖾𝖼𝖼𝗂𝗈́𝗇.

— 𝖤𝗌𝖾 𝖾𝗋𝖾𝗌 𝗍𝗎́, 𝗌𝗈𝗅𝗈 𝖽𝖺𝗅𝖾 𝗎𝗇 𝗍𝗈𝗊𝗎𝖾 𝖼𝗈𝗇 𝗍𝗎 𝗆𝖺𝗇𝗈 𝖽𝖾 𝖼𝖾𝗇𝗂𝗓𝖺 𝗒 𝖾𝗌𝗍𝖺𝗋𝖺́𝗌 𝖽𝖾 𝗇𝗎𝖾𝗏𝗈 𝖾𝗇 𝗍𝗎 𝖼𝗎𝖾𝗋𝗉𝗈, 𝗈𝖻𝗏𝗂𝖺𝗆𝖾𝗇𝗍𝖾 𝖺𝗊𝗎𝖾𝗅𝗅𝗈 𝗍𝗂𝖾𝗇𝖾 𝗎𝗇𝖺 𝖼𝗈𝗇𝗌𝖾𝖼𝗎𝖾𝗇𝖼𝗂𝖺. 𝖵𝗂𝗏𝗂𝗋𝖺́𝗌 𝖼𝗈𝗇 𝖾𝗌𝖺 𝗌𝗈𝗆𝖻𝗋𝖺 𝗌𝗂𝖾𝗆𝗉𝗋𝖾 𝗊𝗎𝖾 𝗏𝗎𝖾𝗅𝗏𝖺𝗌 𝖺𝗊𝗎𝗂́…

— ¿𝖸 𝗌𝗂 𝗅𝗈 𝗁𝖺𝗀𝗈? ¿𝗊𝗎𝖾 𝗆𝖾 𝗀𝖺𝗋𝖺𝗇𝗍𝗂𝗓𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗏𝗈𝗒 𝖺 𝗉𝗈𝖽𝖾𝗋 𝗏𝗈𝗅𝗏𝖾𝗋 𝗅𝖺𝗌 𝗏𝖾𝖼𝖾𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝗊𝗎𝗂𝖾𝗋𝖺?

— 𝖤𝗅 𝖼𝗎𝖻𝗈 𝖱𝗎𝖻𝗂𝗄 𝖻𝗅𝖺𝗇𝖼𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗍𝖾 𝖽𝖺𝗋𝖺́ 𝗅𝖺 𝗆𝗂𝗌𝗆𝖺 𝗌𝗈𝗆𝖻𝗋𝖺. — 𝗇𝗈 𝗅𝗈 𝗉𝖾𝗇𝗌𝖾́. 𝖤𝗌𝗍𝗂𝗋𝖾́ 𝖾𝗅 𝖻𝗋𝖺𝗓𝗈 𝖽𝖾́𝖻𝗂𝗅 𝗉𝖺𝗋𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝖺𝗅𝗀𝖺 𝖽𝖾𝗅 𝖾𝗌𝗉𝖾𝗃𝗈. 𝖤𝗅 𝖳𝗈𝗆 𝗊𝗎𝖾 𝖾𝗌𝗍𝖺𝖻𝖺 𝖿𝗋𝖾𝗇𝗍𝖾 𝖺 𝗆𝗂́ 𝖺𝖻𝗋𝗂𝗈́ 𝗅𝗈𝗌 𝗈𝗃𝗈𝗌 𝖺𝗌𝗎𝗌𝗍𝖺𝖽𝗈  𝖾 𝗂𝗇𝗆𝗈́𝗏𝗂𝗅. 𝖳𝗈𝗊𝗎𝖾́ 𝖾𝗅 𝗉𝗎𝗅𝗌𝗈 𝖾𝗇 𝗌𝗎 𝖼𝗎𝖾𝗅𝗅𝗈 𝗒 𝖽𝖾 𝗂𝗇𝗆𝖾𝖽𝗂𝖺𝗍𝗈 𝗌𝖺𝗅𝗂𝗈́ 𝖽𝖾 𝗌𝗎 𝖼𝗎𝖾𝗋𝗉𝗈 𝗏𝗈𝗅𝗏𝗂𝖾𝗇𝖽𝗈𝗅𝖾 𝖾𝗇 𝗎𝗇 𝗍𝗈𝗇𝗈 𝗈𝗌𝖼𝗎𝗋𝗈.

𝖳𝖾𝗇𝗂́𝖺 𝗆𝗂 𝖼𝗎𝖾𝗋𝗉𝗈 𝖺𝖽𝗈𝗅𝖾𝗌𝖼𝖾𝗇𝗍𝖾 𝖽𝖾 𝗏𝗎𝖾𝗅𝗍𝖺.

— ¿𝖰𝗎𝖾́ 𝗆𝗂𝖾𝗋𝖽𝖺 𝗆𝖾 𝗁𝗂𝖼𝗂𝗌𝗍𝖾, 𝗂𝗆𝖻𝖾́𝖼𝗂𝗅?

𝖬𝖾 𝖼𝗈𝗌𝗍𝗈́ 𝗉𝗋𝗈𝗇𝗎𝗇𝖼𝗂𝖺𝗋 𝗅𝖺𝗌 𝗉𝖺𝗅𝖺𝖻𝗋𝖺𝗌, 𝖾𝗌𝗍𝖺𝖻𝖺 𝗉𝗈𝗋 𝖼𝖺𝖾𝗋 𝖺𝗅 𝗌𝗎𝖾𝗅𝗈.

— 𝖫𝖺 𝗌𝗈𝗆𝖻𝗋𝖺 𝖾𝗌𝗍𝖺𝗋𝖺́ 𝗌𝗂𝖾𝗆𝗉𝗋𝖾 𝖼𝗈𝗇𝗍𝗂𝗀𝗈 𝗒 𝗌𝖾 𝗏𝗈𝗅𝗏𝖾𝗋𝖺́ 𝗏𝗂𝗌𝗂𝖻𝗅𝖾 𝖺 𝗆𝖾𝖽𝗂𝖽𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝖼𝗎𝗆𝗉𝗅𝖺𝗌 𝗍𝗎 𝗈𝖻𝗃𝖾𝗍𝗂𝗏𝗈, ¿𝖾𝗌𝗍𝖺́ 𝖻𝗂𝖾𝗇? 𝗅𝖾 𝖽𝖺𝗋𝖾́ 𝖾𝗅 𝗉𝗈𝖽𝖾𝗋 𝖽𝖾 𝗆𝖺𝗇𝗂𝗉𝗎𝗅𝖺𝗋 𝗆𝖾𝗇𝗍𝖾𝗌, 𝖼𝖺𝗆𝖻𝗂𝖺𝗋 𝖿𝗈𝗋𝗆𝖺𝗌 𝗒 𝗋𝖾𝗅𝖿𝖾𝗃𝖺𝗋 𝗅𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝗎𝗌 𝗈𝗃𝗈𝗌 𝗏𝖾𝖺𝗇 𝖾𝗇 𝗍𝗂. 𝖲𝖾𝗇𝗍𝗂𝗋𝖺́𝗇 𝗅𝗈 𝗆𝗂𝗌𝗆𝗈 𝗒 𝗌𝖾 𝗏𝖾𝗋𝖺́𝗇 𝗂𝗀𝗎𝖺𝗅, 𝗌𝗈𝗅𝗈 𝗁𝖺𝗒 𝗎𝗇𝖺 𝖽𝗂𝖿𝖾𝗋𝖾𝗇𝖼𝗂𝖺. — 𝖾𝗇𝗍𝗋𝖾𝖼𝖾𝗋𝗋𝖾́ 𝗅𝗈𝗌 𝗈𝗃𝗈𝗌 𝖽𝖾𝗆𝖺𝗌𝗂𝖺𝖽𝗈 𝖼𝖺𝗇𝗌𝖺𝖽𝗈, 𝖾𝗌𝖺 𝗏𝗈𝗓 𝗇𝗈 𝗉𝖺𝗋𝖺𝖻𝖺 𝖽𝖾 𝗁𝖺𝖻𝗅𝖺𝗋 𝗒 𝖼𝖺𝗌𝗂 𝖾𝗌𝗍𝖺𝖻𝖺 𝗉𝗈𝗋 𝖽𝖾𝗌𝗆𝖺𝗒𝖺𝗋𝗆𝖾. — 𝖫𝖺 𝗌𝖾𝗇̃𝖺𝗅 𝗋𝗈𝗃𝖺 𝖾𝗇 𝗍𝗎 𝖼𝗎𝖾𝗋𝗉𝗈, 𝗌𝖾 𝖺𝗉𝗈𝖽𝖾𝗋𝗈́ 𝖽𝖾 𝗍𝗂 𝗒 𝗏𝗂𝗏𝗂𝗋𝖺́𝗌 𝖼𝗈𝗇 𝖾𝗅𝗅𝖺 𝗌𝗂𝖾𝗆𝗉𝗋𝖾 𝗁𝖺𝗌𝗍𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗏𝗎𝖾𝗅𝗏𝖺𝗌 𝖺 𝗍𝗎 𝗋𝖾𝖺𝗅𝗂𝖽𝖺𝖽. 𝖸 𝗍𝗎́… — 𝗌𝖾𝗇̃𝖺𝗅𝖺 𝖺 𝖺𝗊𝗎𝖾𝗅𝗅𝖺 𝗌𝗈𝗆𝖻𝗋𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗃𝗎𝖾𝗀𝖺 𝖼𝗈𝗇 𝖾𝗅 𝖼𝗎𝖻𝗈 𝖾𝗇𝗍𝗎𝗌𝗂𝖺𝗌𝗆𝖺𝖽𝗈. — 𝖭𝗈 𝗉𝗎𝖾𝖽𝖾𝗌 𝗂𝗆𝗂𝗍𝖺𝗋 𝖾𝗌𝖺 𝗉𝖺𝗋𝗍𝖾 𝖽𝖾 𝖳𝗈𝗆 𝗉𝗈𝗋𝗊𝗎𝖾 𝗉𝗎𝖾𝖽𝖾 𝖺𝖼𝖺𝖻𝖺𝗋 𝖼𝗈𝗇 𝗍𝗎 𝗆𝖺𝗅𝖽𝗂𝗍𝖺 𝖾𝗑𝗂𝗌𝗍𝖾𝗇𝖼𝗂𝖺, ¡𝗊𝗎𝖾 𝖽𝗂𝗌𝖿𝗋𝗎𝗍𝖾𝗇 𝗎𝗇𝖺 𝖻𝗎𝖾𝗇𝖺 𝖾𝗌𝗍𝖺𝖽𝗂́𝖺! ¡𝗒 𝗇𝗈 𝗈𝗅𝗏𝗂𝖽𝖾𝗌 𝖽𝖾 𝖽𝖾𝖼𝗂𝗋 𝗍𝗎 𝖾𝖽𝖺𝖽 𝖾𝗇 𝖾𝗅 𝗂𝖽𝗂𝗈𝗆𝖺 𝖽𝖾𝗅 𝗉𝖺𝗂́𝗌 𝖽𝖾𝗅 𝗊𝗎𝖾 𝗉𝖾𝗋𝗍𝖾𝗇𝖾𝖼𝖾𝗌 𝖽𝖾 𝗏𝖾𝗋𝖽𝖺𝖽!

𝖳𝗋𝖾𝗇𝗍𝖾 𝗊𝗎𝖺𝗍𝗋𝖾 – 𝖾𝗇 𝖿𝗋𝖺𝗇𝖼𝖾́𝗌.

— 𝖰𝗎𝖾 𝗂𝗇𝗍𝖾𝗋𝖾𝗌𝖺𝗇𝗍𝖾. 𝖸𝗈 𝗆𝗂𝗌𝗆𝗈 𝖺𝖼𝖺𝖻𝗈 𝖼𝗈𝗇 𝗆𝗂 𝗏𝗂𝖽𝖺 𝗒 𝗆𝖾 𝗏𝗎𝖾𝗅𝗏𝗈 𝗌𝗈𝗆𝖻𝗋𝖺 𝖽𝖾 𝗆𝗂 𝗆𝗂𝗌𝗆𝗈, 𝗐𝗈𝗐. ¿𝖢𝗎𝖺́𝗅 𝖾𝗌 𝗇𝗎𝖾𝗌𝗍𝗋𝗈 𝗈𝖻𝗃𝖾𝗍𝗂𝗏𝗈?

𝖭𝗈 𝗉𝗎𝖽𝖾 𝗋𝖾𝗌𝗉𝗈𝗇𝖽𝖾𝗋 𝗉𝗈𝗋𝗊𝗎𝖾 𝗆𝖾 𝖼𝖺𝗂́ 𝖺𝗅 𝗌𝗎𝖾𝗅𝗈, 𝗀𝖾𝗆𝗂́𝖺 𝖽𝖾 𝖽𝗈𝗅𝗈𝗋 𝗎𝗇𝖺 𝗒 𝗈𝗍𝗋𝖺 𝗏𝖾𝗓. 𝖫𝖺 𝗌𝗈𝗆𝖻𝗋𝖺 𝗌𝖾 𝖺𝖼𝖾𝗋𝖼𝗈́ 𝖺𝗌𝗎𝗌𝗍𝖺𝖽𝗈 𝗁𝖺𝖼𝗂𝖺 𝗒 𝗅𝖾𝗏𝖺𝗇𝗍𝗈́ 𝗅𝖺 𝖼𝖺𝗆𝗂𝗌𝖺.

— 𝖢𝖺𝗋𝖺𝗃𝗈, ¡𝗍𝖾 𝗆𝖺𝗋𝖼𝗈́ 𝖾𝗇 𝖾𝗅 𝗉𝖾𝖼𝗁𝗈 𝖺 𝖫𝖾𝗏𝗂𝖺𝗍𝖺́𝗇!

— 𝖳𝖾𝗇𝖾𝗆𝗈𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝗏𝗂𝖺𝗃𝖺𝗋 𝗁𝖺𝗌𝗍𝖺 𝖠𝗅𝖾𝗆𝖺𝗇𝗂𝖺, 𝗇𝖾𝖼𝖾𝗌𝗂𝗍𝖺𝗆𝗈𝗌 𝗏𝖾𝗋 𝖺 𝖡𝗂𝗅𝗅 𝗒 𝖾𝗆𝗉𝖾𝗓𝖺𝗋 𝖽𝖾 𝖼𝖾𝗋𝗈.

— 𝖭𝗎𝖾𝗌𝗍𝗋𝗈 𝗇𝗈𝗏𝗂𝗈, ¿𝗇𝗈?

— 𝖲𝗂́…

— ¡𝖯𝗎𝖾𝗌 𝗏𝖺𝗆𝗈𝗌!

𝖠𝗌𝗂́ 𝖿𝗎𝖾 𝖾𝗅 𝗂𝗇𝗂𝖼𝗂𝗈 𝖽𝖾 𝗍𝗈𝖽𝖺 𝖾𝗌𝗍𝖺 𝗁𝗂𝗌𝗍𝗈𝗋𝗂𝖺.

❦ ════ •⊰❂ – ❂⊱• ════ ❦

— Lo bueno es que te marcó con Leviatán, podemos pasar desapercibidos hasta llegar a los veintinueve, obviamente ya no te vas a ver así de guapo como estoy ahora.

— Idiota. — reí divertido. — Al inicio me caías demasiado mal porque implicaba que hagas las mismas cosas que yo, tuve que hacerme a la idea de que no era infidelidad porque éramos la misma persona.

— ¿Qué piensas del beso que nos dimos enfrente de Bill?

— No lo vuelvas a hacer.

— Si supieras…

— ¿Qué?

— ¡Bill ya nos quitó la inocencia de atrás! — exclama con una sonrisa de oreja a oreja. Tragué saliva con el ceño demasiado fruncido y lo miré de reojo. Estaba limpiando el cubo para darle brillo y manipular. — Amo a nuestro novio, cuando te ayude con el Bill de tu edad voy a volver y me voy a casar con él. Vendremos a visitarte cuando tengamos nuestro primer hijo.

— Eso significa que nunca.

— ¡Oh, que pesimista! también le voy a rogar a la vía láctea para que me dé una descendencia y quiero que sea niña, sería igualita a Billy.

— ¿Cómo le llamarías, eh?

— Bee.

— Estoy impresionado, se supone que a esa edad no queríamos saber de tener hijos porque queríamos disfrutar.

— Serás tú el imbécil porque yo le voy a amarrar con esa bebé.

Nuestra charla terminó justo en el momento que el cubo recuperó su brillo. En este caso íbamos a realidades diferentes. Él volvería con Bill de diecisiete y yo iría a evitar una muerte con el de diecinueve.

No podía creer que estaba pasando esto pero estaba demasiado ansioso.

Por fin se iban a arreglar las cosas.

— Yo iré directo a la mente la asquerosa familia y de los padres que tenemos. Tú estarás en el jardín de la casa de Bill todo el tiempo para esperar a tu papá y así evitarás, aunque siento que no es necesario. En el momento que coloque los colores perfectamente del cubo todos van a aceptar tu matrimonio con Bill y vas a ver, ¡me vas a adorar!

Ni así perdía el buen sentido del humor.

— A la cuenta de tres.

— Uno…

— ¡Tres!

— ¡Tom! — le grité molesto pero ambos ya desparecimos. El se llevó el cubo y yo caí de un jodido agujero del cielo al suelo. Me golpeé la cabeza fuerte. Al abrir los ojos estaba justo en frente de la vaca llamada Lola, me pregunto que hicieron con ella luego de que pasó lo que pasó.

Gateo hasta ocultarme en un lugar más cercano. Sonreí con ganas al ver a Bill salir al jardín a fumar un cigarrillo. Su cabello se notaba un poco más largo. Ojalá pudiera estar cerca de él para besarle, acariciarle y decirle lo mucho que lo amaba.

Los minutos pasaban y nada que llegaba la escena a la que caí.

— 𝖡𝗂𝗅𝗅…

¡Paren todo!

¡Pared todo!

¡Mi padre ya llegó!

— 𝖣𝖾𝗌𝗉𝗎𝖾́𝗌 𝖽𝖾 𝗁𝖺𝖼𝖾𝗋𝗍𝖾 𝗉𝖺𝗌𝖺𝗋 𝗎𝗇 𝗆𝖺𝗅 𝗋𝖺𝗍𝗈 𝖾𝗌𝖾 𝖽𝗂́𝖺 𝖾𝗇 𝗅𝖺 𝖼𝖾𝗇𝖺 𝗃𝗎𝗋𝖾́ 𝗇𝗈 𝗏𝗈𝗅𝗏𝖾𝗋 𝗉𝖾𝗋𝗈 𝗇𝖾𝖼𝖾𝗌𝗂𝗍𝗈…

— 𝖲𝖾𝗇̃𝗈𝗋 𝖳𝗋𝗎̈𝗆𝗉𝖾𝗋, 𝗉𝗈𝗋 𝖿𝖺𝗏𝗈𝗋 𝗒𝖺 𝗇𝗈 𝗆𝖺́𝗌… — interrumpe Bill asustado. Puedo sentir su miedo desde donde estoy. — 𝖵𝗈𝗒 𝖺 𝗅𝗅𝖺𝗆𝖺𝗋 𝖺 𝗅𝖺 𝗉𝗈𝗅𝗂𝖼𝗂́𝖺 𝗒 𝗅𝗈 𝖺𝖼𝗎𝗌𝖺𝗋𝖾́ 𝖽𝖾 𝗆𝖾𝗍𝖾𝗋𝗌𝖾 𝖺 𝗆𝗂 𝖼𝖺𝗌𝖺 𝗌𝗂𝗇 𝗉𝖾𝗋𝗆𝗂𝗌𝗈.

— 𝖤𝗌𝖼𝗎́𝖼𝗁𝖺𝗆𝖾, 𝖡𝗂𝗅𝗅. 𝖭𝖾𝖼𝖾𝗌𝗂𝗍𝗈 𝖽𝗂𝗌𝖼𝗎𝗅𝗉𝖺𝗋𝗆𝖾 𝖼𝗈𝗇𝗍𝗂𝗀𝗈 𝗌𝗂𝗇𝖼𝖾𝗋𝖺𝗆𝖾𝗇𝗍𝖾. 𝖤𝗌𝗍𝖺𝖻𝖺 𝖼𝖾𝗀𝖺𝖽𝗈 𝗉𝗈𝗋 𝗅𝖺 𝗂𝗋𝖺 𝗉𝖾𝗋𝗈 𝖼𝗈𝗆𝗉𝗋𝖾𝗇𝖽𝗂́ 𝗉𝖾𝗋𝖿𝖾𝖼𝗍𝖺𝗆𝖾𝗇𝗍𝖾 𝗊𝗎𝖾 𝖾𝗋𝖾𝗌 𝖾𝗅 𝖺𝗆𝗈𝗋 𝖽𝖾 𝗅𝖺 𝗏𝗂𝖽𝖺 𝖽𝖾 𝗆𝗂 𝗁𝗂𝗃𝗈… 𝗇𝗈 𝗌𝗎𝗉𝗂𝗆𝗈𝗌 𝖼𝗈𝗆𝗈 𝗋𝖾𝖺𝖼𝖼𝗂𝗈𝗇𝖺𝗋 𝗉𝗈𝗋𝗊𝗎𝖾 𝗅𝖺 𝗇𝗈𝗍𝗂𝖼𝗂𝖺 𝗇𝗈𝗌 𝖼𝖺𝗒𝗈́ 𝖼𝗈𝗆𝗈 𝖻𝗈𝗆𝖻𝖺, 𝗇𝗎𝗇𝖼𝖺 𝗇𝗈𝗌 𝗁𝖺𝖻𝗅𝗈́ 𝗌𝗈𝖻𝗋𝖾 𝗌𝗎 𝗌𝖾𝗑𝗎𝖺𝗅𝗂𝖽𝖺𝖽 𝗒 𝗇𝗈𝗌 𝖺𝗌𝗎𝗌𝗍𝖺𝗆𝗈𝗌.

— 𝖤𝗌𝗈 𝗇𝗈 𝗅𝖾 𝖽𝖺 𝖽𝖾𝗋𝖾𝖼𝗁𝗈 𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗆𝖾 𝗁𝖺𝗒𝖺 𝖾𝖼𝗁𝗈 𝖾𝗌𝗈 𝖾𝗌𝖾 𝖽𝗂́𝖺, ¿¡𝖼𝗈́𝗆𝗈 𝗉𝗎𝖽𝗈 𝖻𝗎𝗋𝗅𝖺𝗋𝗌𝖾 𝖺𝗌𝗂́!? ¡𝖾𝗇 𝗌𝗎 𝖼𝖺𝗋𝖺! ¡𝖳𝗈𝗆 𝗉𝗎𝖾𝖽𝖾 𝗍𝖾𝗇𝖾𝗋 𝗌𝖾𝗋𝗂𝗈𝗌 𝗉𝗋𝗈𝖻𝗅𝖾𝗆𝖺𝗌 𝗉𝗌𝗂𝖼𝗈́𝗅𝗈𝗀𝗈𝗌 𝗉𝗈𝗋 𝖾𝗌𝗈!

— ¡𝖣𝖾́𝗃𝖺𝗆𝖾 𝗁𝖺𝖻𝗅𝖺𝗋! — Bill miró al suelo con tristeza. — …𝗏𝖾 𝖺 𝗌𝖺𝗅𝗏𝖺𝗋 𝖺𝗅 𝖺𝗆𝗈𝗋 𝖽𝖾 𝗍𝗎 𝗏𝗂𝖽𝖺 𝗉𝗈𝗋 𝖿𝖺𝗏𝗈𝗋, 𝗇𝗈 𝖽𝖾𝗃𝖾𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝖾 𝖺𝗋𝗋𝗎𝗂𝗇𝖾 𝖾𝗌𝗍𝖺𝗇𝖽𝗈 𝖺𝗅 𝗅𝖺𝖽𝗈 𝖽𝖾 𝗅𝖺 𝗉𝖾𝗋𝗌𝗈𝗇𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗇𝗈 𝖺𝗆𝖺 𝗌𝗂 𝗍𝖾 𝗊𝗎𝗂𝖾𝗋𝖾 𝖺 𝗍𝗂… 𝖾𝗌𝗍𝖺́ 𝖺 𝗉𝗎𝗇𝗍𝗈 𝖽𝖾 𝖼𝗈𝗆𝗉𝗋𝗈𝗆𝖾𝗍𝖾𝗋𝗌𝖾.

— 𝖮𝗁, 𝖣𝗂𝗈𝗌 𝗆𝗂́𝗈, 𝗆𝗂 𝖳𝗈𝗆… ¡𝗇𝗈! ¡𝖽𝗂́𝗀𝖺𝗆𝖾 𝖽𝗈́𝗇𝖽𝖾 𝖾𝗌𝗍𝖺́!

— 𝖱𝖾𝗌𝗍𝖺𝗎𝗋𝖺𝗇𝗍𝖾 𝖲𝗂𝖿𝗂. — Bill corrió hasta el interior de la casa. Yo también lo seguí y me asusté al ver a mi padre pero descubrí que no podía verme. Salí y me monté en el auto junto a Bill para ir hasta aquel restaurante donde le iba a pedir la mano a Heidi.

Bill llegó armando un completo alboroto entre las personas que estaban presentes hasta estar en frente de mí. Yo lo miré con un rostro de idiota. Se notaba la alegría que me dió al verle.

— 𝖳𝗈𝗆, 𝗇𝗈 𝗅𝗈 𝗁𝖺𝗀𝖺𝗌, 𝗒𝗈 𝗍𝖾 𝖺𝗆𝗈… 𝖿𝗎𝖾 𝖾𝗌𝗍𝗎́𝗉𝗂𝖽𝗈 𝗆𝗂 𝖼𝗈𝗆𝗉𝗈𝗋𝗍𝖺𝗆𝗂𝖾𝗇𝗍𝗈, 𝗅𝗈 𝗌𝖾́ 𝗉𝖾𝗋𝗈… 𝗇𝗈 𝗍𝗂𝖾𝗇𝖾𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝖺𝗍𝖺𝗋 𝗍𝗎 𝗏𝗂𝖽𝖺 𝖺 𝗎𝗇𝖺 𝗉𝖾𝗋𝗌𝗈𝗇𝖺 𝗊𝗎𝖾 𝗇𝗈 𝗊𝗎𝗂𝖾𝗋𝖾𝗌, ¡𝗉𝗈𝗋 𝖿𝖺𝗏𝗈𝗋!

Ignoré a Heidi para dirigirme hasta donde estaba Bill de pie. Coloqué ambas manos en sus mejillas y uní mis labios con los suyos de una forma dulce.

No podía estar más feliz.

— 𝖩𝗈𝖽𝖾𝗋, ¿𝗉𝗈𝗋 𝗊𝗎𝖾́ 𝗆𝖾 𝖽𝖾𝗃𝖺𝗌𝗍𝖾 𝖺𝗌𝗂́? ¿𝖺𝖼𝖺𝗌𝗈 𝗇𝗈 𝗏𝗂𝗌𝗍𝖾 𝖾𝗅 𝖽𝖺𝗇̃𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗆𝖾 𝗁𝗂𝖼𝗂𝗌𝗍𝖾? 𝗉𝗈𝗋 𝖿𝖺𝗏𝗈𝗋… 𝗍𝖺𝗆𝖻𝗂𝖾́𝗇 𝗍𝖾 𝖺𝗆𝗈, 𝗅𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗌𝗂𝖾𝗇𝗍𝗈 𝖾𝗌 𝗌𝗂𝗇𝖼𝖾𝗋𝗈. 𝖣𝖾́𝗃𝖺𝗆𝖾 𝗏𝗈𝗅𝗏𝖾𝗋 𝖺 𝗍𝗎 𝗅𝖺𝖽𝗈.

— 𝖲𝗂, 𝖳𝗈𝗆. 𝖤𝗌𝗈 𝗅𝗈 𝖽𝖾𝗌𝖾𝗈, 𝗆𝖺́𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝖺 𝗇𝖺𝖽𝖺 𝖾𝗇 𝖾𝗅 𝗆𝗎𝗇𝖽𝗈.

— ¿𝖤𝗇𝗍𝗈𝗇𝖼𝖾𝗌 𝗏𝖺𝗌 𝖺 𝖼𝖺𝗌𝖺𝗋𝗍𝖾 𝖼𝗈𝗇𝗆𝗂𝗀𝗈?

— ¡𝖲𝗂́! — la familia que se encontraba en la mesa comenzó a aplaudir, apoyando el compromiso que he retomando con Bill quien lanzó el anillo que era para Heidi hacia la calle. Agarró mi mano para sacarme del lugar y nos fuimos juntos.

Mi yo invisible observa como Heidi llora en los brazos de una tía mía pero a la vez dice estar feliz.

El timbre de un reloj me devolvió a mi realidad. Estaba acostado en la cama que tendría que estar compartiendo con Heidi. Me asustó mucho ver ese cabello rubio tapado con un bonito gorro de tela. Aquel cuerpo tumbado se removió, despertando y volteó hacia mí.

Bill estaba ahí.

Bill estaba compartiendo cama conmigo.

Bill despertando a mi lado.

Bill no estaba muerto y no estoy soñando.

— Buenos días… — susurra acercándose a mí lo suficiente para que su cabeza quedará sobre mi pecho desnudo. — Parece que tienes una taquicardia, ¿está todo bien? ¿es la emoción de la boda? será en menos de tres días. Nos hubiéramos casado hace cinco años que volvimos a estar juntos pero es importante que hayamos vuelto a convivir, recibir terapias para quitar cualquier cosa de la mente y ¡ahí estamos de nuevo! otra vez con los planes y una relación mejor que la anterior.

— Billy… recuérdame cuántos años tienes.

— Treinta y cuatro, cariño. Los cumplimos hace unos meses. — suelta una risita somnolienta por lo bajo. — Ya casi treinta y cinco, que rápido pasa el tiempo.

— Aprieta mis bolas, es que creo estar soñando.

— Uhm. — emite un sonido mientras baja hasta mí entrepierna. Apreté los ojos mirando hacia el techo y reí con el cuerpo acalorado. — ¿Así?

— Joder… ¡Bill!

— ¿Qué, mi amor? ¡el gatito quiere leche!

— Ay…

— Que sonrisa de bobo la que tienes, al menos las gracias. — desvié la mirada hacia el Tom que estaba parado en la ventana. No era exactamente él, si no su reflejo y suspiré.

«—No sé qué hiciste allá pero me gusta.» — respondí en mi mente. Bill no dejaba de darme un buen oral mañanero y yo empujo su cabeza más a fondo para que se lo trague entero, sintiendo a gusto cada parte de su delicada boca. Intenta tragarse todo mi miembro pero le es difícil.

— Me moví más rápido que tú en una carrera de 5k, abuelito.

— ¡Déja de llamarme abuelito! — exclamé y este reía. Bill dejó de chupar mi entrepierna para observar mi rostro confundido.

— ¿A quién le hablas?

— Joder, mi vida. Tu solo sigue ahí. Estoy pensando en voz alta para no correrme, ¡ahora tu boca ahí, hombre sexy! — sube dando besos húmedos por mi abdomen hasta llegar a mi boca. Muerde mi labio inferior sin dejar de estimular mi entrepierna.

— Ahora no solo te la chuparé, ¡también me la voy a meter! — los dos nos volvimos locos en la cama para tener un momento de placer.

El Tom reía escandaloso y poco a poco desapareció.

«Le di una lección que le llevó a Scott al hospital con una sobredosis, nada fuerte, sus padres decidieron que lo internarían. Para la cena con los padres de Bill todo salió bien, solo se presentó uno y muy pronto pedirá su mano. La relación con Heidi fue profesional, un trato de maestra a padre de familia, nada de amigos. Torturé la mente de la familia Trümper para que todo el tiempo se arrepienta de hacerles pasar un mal rato.
No hubo violación, no hubo muerte, no hubo infidelidades y solo un tiempo para reflexionar. Si Bill terminó contigo fue porque parecía sentirse presionado y no porque Heidi le envió esa basura.

Disfruta tu relación. «

— Tu sombra de diecisiete años.

Continúa…

Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉

por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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