«The Urbex» de TollWriter

Capítulo 2

—Te ves tan bonito cuando duermes.

Escuchó entré sueños. la voz que le hablaba se oía lejana… Diablos… le dolía la cabeza, pero pudo aclarar su vista y ver al hombre que estaba cerca sentado observando su cuerpo.

 ¿Por qué lo veía así? 

Por instinto se puso las manos en el pecho notando que estaba sin su camisa vio más abajo y no tenía los pantalones, solo estaba en boxer y en una camilla cubierto con unas sábanas.

Sus sábanas.

Olían a él, a su perfume y a su loción de cabello, entonces recordó el momento en que no las encontró, pero no tuvo tiempo para buscarlas dejando ese episodio al olvidó.

—Esperé mucho para estar así, los dos, tu y yo por fin juntos. Amándonos como debes ser.

Bill se removió con esfuerzo.

—¿Dónde están Tom, Gustav y Georg?.

—Muertos… Eran un obstáculo para nuestro viaje.

—¿Cuál viaje? ¿Dónde está Tom?

—¡Rayos! ¿No puedes dejar de pensar en ese imbécil?… Ya no lo verás cariño… Nunca más.

—¡No!… ¿Qué le hiciste?

—Que importa, ahora mismo nos iremos de aquí y empezarás una nueva vida conmigo, en otro lugar.

—¿Quién eres?

Rodó los ojos 

—No puedo creer que me olvidarás fácilmente cariño— Se levantó y le tendió una muda de ropa limpia. 

—Soy tu mayor fan, soy tu amor, estamos destinados a estar juntos… Eso fue lo que me dijiste, ese día, en la firma de autógrafos… Aún tengo tu libro— Buscó en un bolso y lo sacó leyendo su primera página.

—Para Andreas Gühne con amor… Tu y yo estamos destinados a estar juntos… 

—Asi se llamaba mi gira, no era una dedicatoria personal… Lo escribí en todos los libros de ese día.

—Mientes… Tu me amas.

—No. Amo a Tom.

El chico rió tan fuerte que la piel del platinado se erizó.

—Ups el ya no está, sorry.

—¿Quiero verlo, ¿dónde está?

—¡Dios! ¿Si lo vez dejarás de molestar y nos iremos de inmediato?.

—Déjame verlo por favor.

—Está bien… Colócate la ropa limpia y vamos.

Bill así lo hizo, fueron a verlo…

Estaba en una montaña de cadáveres, el platinado retrocedió al ver esa cantidad de personas, chocando contra Andréas a su espalda, esté lo rodeó por la cintura.

Se acercó a su oído —¿Te gusta? Este es mi regalo.

—¿Quiénes son? ¿Los mataste?

—Ellos son los que se interponía en nuestro amor, los tipos que dejaban mensajes obscenos en tus live’s… Los busqué y los mate por ti cariño.

—Estás loco.

—¡Cuida esa boca!… No me hables así… Ya estoy perdiendo la paciencia.. ve a ver al imbécil y vámonos.

Bill obedeció y se inclinó al ver a Tom, frío e inerte tomó su mano y la besó… Aún tenía su argolla de compromiso se la quitó con cuidado y se la colocó junto con la suya, bajó a sus labios y los besos susurrando un te amo. Andréas al ver esa escena lo levantó de los brazos y lo arrastró lejos de él, caminaron hasta la puerta deteniéndose antes de salir.

—Bésame Bill.

—No.

Bill retrocedió y chocó con una pared.

—Cariño por favor… 

—Está bien… Bésame Andreas— le pidió.

—Esto es como un sueño y se ha echo realidad.

El rubio se acercó muy despacio y sostuvo de las caderas al platinado, lo atrajo a su cuerpo, sintió su erección contra la de su miembro dormido, era desagradable el olor, la putrefacción de los cadáveres no se comparaba con el olor de aquel desagradable ser… Aguantó todo lo que pudo y colocó su manos en los hombros, vio Andréas a centímetros de su boca, era ahora o nunca tenía que salir de allí vivo, por Tom, por todas esas personas, víctimas de ese loco, así que afianzó su agarré en los hombros y su rodilla fue directo a la entrepierna, Andréas se dobló de dolor pero tomo del escaso cabello platino de Bill haciéndolo caer, pero el platinado no se rendiría tan fácil, se apoyó con sus manos y giró haciendo una zancadilla a su pie de apoyo, cayendo de culo… Bill corrió por el camino hacia las rejas principales topado de frente con miles de patrullas, el titilar de las luces rojas y azules lo detuvo para al fin poder descansar. Se arrodilló y se quebró en llanto al recordar que Tom ya no estaba y que fue un estúpido por confiar en David.

Los oficiales lo abrigaron con mantas y lo subieron en una patrulla dónde no aguanto más y desmayo.

&

David llegó al hospital con Dave tenía que hacerse cargo de los cuerpos, tendría que repatriar a Alemania y avisar a las familias y dar su declaración, preguntó por Bill y le dijeron que se encontraba bien, solo estaba deshidratado. Camino por los pasillos hasta la habitación entrando en ella, vio a Bill acostado con su vista perdida a la nada.

—Hola, ¿cómo te sientes?

—¿Por qué David? Porque separarme de el.. yo lo amaba… Y ahora.. se ha ido.

—Bill..

—Vete.

—Bill escucha

—¡Que te vayas!

David sale a toda prisa y se adentra a la morgue.

Bill se vuelve ovillo y solo piensa en los mejores momentos con su greñudo la puerta se abre dejando ver al doctor y a un policía.

—Hola Bill ¿cómo te encuentras?

—Bien

—Soy el oficial a cargo de tu caso.. mi nombre es Nick Hamilton mucho gusto… ¿Puedes darnos tu declaración ahora o quieres que esperemos cuando te den de alta?.

—No importa cuando, no podré ayudar mucho… No sé quién es él y no sé por qué asesinó a esas personas… Solo encierran a ese animal de por vida a una cárcel.

—Ok… ¿No te dijo que quería de ti?

—Me iba a llevar a un viaje, no se a que lugar…. ¿Puedo ver a mi novio?

—¿Es uno de los chicos que estaba contigo?

—Si.. ¿puedo verlo?

—Le diré a tu doctor para que puedas verlo, ¿está bien?

—Aquí espero oficial.

El oficial Hamilton sale y tropieza con David que entra de nuevo.

—Bill escucha…

—No te dije que te fueras de aquí… No quiero verte ni a ti ni a Dave.. solo son unos malditos parásitos que dejaré de alimentar.

—Tienes razón, cometí un error lo admito y ahora dos personas se debate entre la vida y la muerte y otro falleció, por ocultar a ese imbécil, por ocultarte de tu acosador, pero Bill yo te aprecio… y mucho y quiero que estés mejor, mañana recibirás mi renuncia.

—Estaría mejor con Tom a mi lado pero el ya no está, gracias a ti.

—No Bill… Aún tiene posibilidades de salir de UCI, solo ten fé.

—¿uci? Tom está bien… ¿Está vivo?— Preguntó con esperanza

—Si, está junto con Gustav, aferrado a esta vida… 

—Llévame, quiero verlo.

Se quitó la sábana y como pudo se levantó, David lo ayudó y lo sentó en su silla de ruedas, pasaron los pasillos y llegaron a la puerta de UCI.

—Espérame aquí.

David entró, dejando a un angustiado platinado atrás, la angustia lo carcomía su pecho, comenzó a dar círculos en un mismo punto hasta que por fin salió mostrando una gran sonrisa que al verla Bill se esperanzó más.

—Puedes entrar… Está despierto.

Bill no dudó y siguió a una enfermera que lo esperaba, lo llevó a una área limpia y tuvo que lavarse bien y colocarse la bata reglamentaria con su respectivo gorro, tapabocas y guantes desechables… Ya listo al fin pudo entrar viendo a Tom conectado a los cables y el pitido de este a cada latido de su corazón haciendo el mejor sonido que haya escuchado, se acercó tomando su mano, ahora la sentía cálida y caliente sinónimo de vida, bajo a sus labios y los besos susurrando un te amo en ellos.

&

La recuperación fue lenta, pero satisfactoria lo único que esperaban era que Tom despertará, Bill salió de alta después de tres días y Gustav iba por buen camino también. 

La repatriación del cuerpo de Georg fue complicada, pero cuando el caso cerró fue entregado a su familia en Alemania.

A las afueras del hospital era un caos toda la prensa estaba allí esperando declaraciones que obviamente Bill no daría. Vivía en el hospital al lado de su amor esperando que abra sus ojitos para así continuar lo que dejaron empezado.

Se acomodó a su lado contando de su día mirando sus dos anillos, acariciando su cabello dándole muchos besos.

—Tus padres están afuera esperando que por fin despiertes, tu herida ya va mejorando no hay riesgo de infección, no se porque aún no abres tus ojitos… Te he extrañado mucho, pero ya me quiero ir a Alemania por favor Tommy despierta no seas perezoso, te prometo que jamás me iré de tu lado y te daré la mejor montada de tu vida pero te necesito despierto bebé.

Otro día más paso y Bill se durmió a su lado como siempre, con su mano entrelazada con la de Tom, sintió el agarré más fuerte y un leve movimiento , abrió los ojos y por fin pudo ver a Tom despertando a su lado, por unos segundos el greñudo miró a su alrededor con su vista vacía hasta que la fijó en el platinado y le regaló una hermosa sonrisa.

—Hey ¿por qué tardaste tanto en despertar, amor?

—Quería que me cuidaras— dijo en un leve susurro.

—Bueno te cuide muy bien, te amo.

—Yo también bebé, yo también.

—Tu familia debe de estar llegando al hospital.

—¿Estamos en Alemania?

—No, aún en Yugoslavia.

—Que bueno que estés conmigo aquí, pensé en que no te volvería a ver.

—Te dije que acabaríamos en una cama, bueno aunque estamos en una camilla pero juntos y por mucho tiempo— Rieron. —Esto es tuyo— se quitó el anillo y se lo colocó.

—Gracias por cuidarlo.

Tom duró casi dos meses en el hospital, sufrió heridas de cuchillo en brazos, piernas y la más grave fue la del pulmón derecho que gracias a la experiencia de los médicos lo atendieron a tiempo, salvando su vida.

Andréas Gühnen fue condenado a la muerte, no tenía ningún familiar o al menos nadie fue a reclamar el cuerpo, fue incinerado y arrojado en el mar, sin dolientes, ni ceremonias ni nada… Treinta y cinco familias lloraban por sus actos de crueldad, creo que a nadie le importaba dónde era botado..

En el funeral de Georg si hubo homenajes y despedidas dolorosas… Sus padres, su esposa Susan, Gustav, Bill y Tom lo acompañaron hasta su última morada, el cielo estaba gris pronto una tormenta caería y Bill se apresuraba a salir del cementerio con un Tom aún convaleciente.

—Sube amor— le pide al greñudo.

—Estoy bien.

—No quiero recaídas y empezará a llover.

—Ok… Pero iremos a mi apartamento para recoger algunas cosas.

—¿cuándo lo entregas?— pregunta mientras ajusta su cinturón.

—Hoy… El dinero está en mi cuenta solo esperan que recoja unas cosas que dejé.

—Bueno… Lo haremos rápido, sabes que tengo pendiente el live de las siete de la noche.

—¿Lo harás? ¿Estás seguro de ésto?

—Sí estoy seguro, además estaré a cargo de la revista y no tendré tiempo para estar al frente de una pantalla.

—Eres muy valiente ¿lo sabías?— susurró Tom contra los labios antes de comérsela completita

—Tu lo eres más— contestó y de nuevo unieron sus bocas.

El auto arrancó y se perdió entre la multitud de las calles de Berlín con una fuerte tormenta cayendo sobre ellos pero con la seguridad de dormir y amanecer juntos en la comodidad de su nuevo hogar.

F I N

Administración: ¿Qué les pareció? ¿Corto, pero perfecto? Están invitados a comentar 😉

por TollWriter

Escritora del Fandom

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