“Teacher’s Pet” Fic de EngelTraumer. Traducido por OuterSpace
Capítulo 17: Por poco
El miedo saltó al pecho de Tomi y se miraron el uno al otro con los ojos bien abiertos.
—Mierda —exclamó Tomi, levantándose de la cama. Vaciló por un momento, sin saber qué hacer. No sabía cómo explicarle a alguien que Bill estaba en su habitación.
Se dio vuelta para ver a Bill.
—Al baño. Ve al baño.
El ceño fruncido de Bill se intensificó, pero de todas formas fue, encerrándose a sí mismo mientras Tomi iba a atender la puerta. Sus palmas estaban sudando y su corazón latía con fuerza; todavía se sentía débil por el orgasmo. Al caminar, sintió un dolor dentro de él, un recordatorio de que Bill había estado ahí recientemente.
Tomi cerró sus ojos, combatiendo los recuerdos de su encuentro sexual al abrir la puerta después de escuchar otro golpe. Cuando abrió, se quedó como piedra.
—¿Mamá?
—¡Tom! —Simone entró volando al dormitorio y apretujó a Tomi con un abrazo. Él hizo una mueca, esperando que su madre no pudiera distinguir el olor a sexo en él, el aroma que, sin duda, había permeado el aire de la pequeña habitación.
—¿Qué haces aquí? —preguntó, dándole unas palmaditas incómodas en su espalda e intentando alejarse de ella.
—Tu madre te llamó, ¿no? —preguntó Gordon, adentrándose en la habitación detrás de Simone.
—Sí —Tomi se encogió de hombros, al haber escapado del abrazo sofocante de su madre. Es sólo que no me imaginé que vendrían a mi habitación después de que tuviera sexo, terminó en su mente, pero se forzó a decir otra cosa—. Pensé que primero irían al hotel y que después me llamarían.
—Estaba emocionada por verte —dijo Gordon.
—Ay, te he extrañado tanto —dijo Simone, agarrándolo y besándolo en la mejilla.
—Mamá —se quejó Tomi, haciendo otra mueca. Ya estaba avergonzado, y el hecho de que Bill estuviese detrás de la puerta del baño, lo hacía diez veces peor.
—Eres mi único hijo —dijo ella, liberándolo para darle un vistazo al cuarto—. Y bueno… puedo ver que aquí no hay mamás. Mira nada más, qué desastre.
Tomi se encogió de hombros de nuevo. La mayoría eran cosas de Georg.
—Es mi compañero —dijo.
—Por dios, Simone —gruñó Gordon—. Es su primer año, déjalo.
—¿En dónde está? —preguntó ella—. Quería conocerlo.
—Ya se fue a Berlín para lo del festival —dijo Tomi, resistiendo las ansias por llevarse a sus padres a un lugar más público y a salvo—. Así que no hay mucho que ver aquí. Podría darles un tour por el campus.
Tomi sonrió, victorioso.
—Eso suena magnífico, cariño, pero llevo horas en el carro y necesito usar tu baño —dijo Simone, dirigiéndose hacia la puerta.
¡Oh, mierda!
Tomi apenas pudo evitar que las palabras salieran de su boca. Se abalanzó frente a ella, rápidamente intentando explicarse cuando unas expresiones confundidas aparecieron en los rostros de sus padres.
—Hay alguien ahí —dijo, sin ser capaz de decir otra cosa. Tampoco era una mentira.
—Oh —Simone frunció el ceño—. ¿Qué no dijiste que tu compañero ya se fue?
—Sí… eh… —Tomi tartamudeó. Estaba seguro de que su rostro estaba completamente rojo como un tomate y no tenía idea de cómo explicar esa extraña actitud ante ellos.
Se sorprendió y se horrorizó cuando escuchó que la puerta del baño se abría. Se dio vuelta, mirando a Bill, con ojos bien abiertos. Bill salió, luciendo completamente impecable; todo rastro de pasión y deseo se había ido.
—Oh —susurró Simone, sus ojos se entrecerraron al ver su fabulosa aparición.
—Oh —dijo Bill, sonando completamente inocente y sorprendido—. No sabía que estaban aquí. Lo lamento.
Sonrió amablemente.
—Eh… —Simone parpadeó—. ¿Y tú quién eres?
—Profesor Kaulitz —dijo Bill, avanzando y extendiendo una mano. Simone la tomó lentamente y Bill le dio una sacudida rápida antes de pasar con Gordon a hacer lo mismo.
—¿Usted es el profesor de Tomi de Composición y Teoría de la Música? —preguntó Gordon.
A Tomi no le gustó la forma en la que fruncía el ceño y miraba a Bill.
—Sí, es un alumno ejemplar —Bill le sonrió a Tomi y Tomi no pudo evitar sonreírle de vuelta. Bill nunca lo había alabado por sus habilidades en clase, aunque sí obtenía buenas notas. Por alguna razón, hizo que el pecho de Tomi se inflara un poquito.
—Sí —Simone sonrió—. Siempre es de los mejores en todas sus clases.
—¿Y por qué razón está en el dormitorio de mi hijo? —la pregunta de Gordon cortó el ya logrado buen humor y Tomi sintió que su corazón se congelaba. Apenas pudo ver cómo la expresión de Bill titilaba cuando lo volteó a ver.
—Vine a felicitarlo por obtener la mejor calificación en nuestro primer examen —dijo Bill, con suavidad, y aunque Tomi no sabía si eso era cierto o no, se encontró a sí mismo sonriendo como un tonto—. Me gusta tener una buena relación con todos mis alumnos y su hijo es bastante excepcional.
Bill volvió otra sonrisa brillante. Tomi se sintió orgulloso con la felicitación de Bill, se sonrojó y sonrió incontrolablemente. Sabía que Bill sólo lo decía por terminar con las sospechas de sus padres, pero en realidad sí pensaba todo eso, ¿no?
—Ya veo —dijo Gordon, lentamente.
—Y también tuve que hacer uso del sanitario —Bill le guiñó el ojo a Tomi en forma de conspiración antes de volver a mirar a sus padres—. Fue un gusto conocerlos a ambos.
Su mirada volvió a Tomi, y sus ojos oscuros brillaron con una luz especial cuando volvió a hablar.
—Que tengas un buen día, Tomi.
Pasó entre ellos y salió por la puerta antes de que alguno de los tres pudiera decir algo más.
—Ciertamente es alguien… diferente —dijo Simone, vacilante.
—No sé —Tomi se encogió de hombros—. Creo que es genial.
—¿Ah, sí? —preguntó Gordon mirando por donde Bill acababa de irse—. Pues yo creo que es una mierda.
—Gordon —regañó Simone, pero ella también tenía el ceño fruncido… sus cejas se juntaban de una forma que le hacían saber a Tomi que estaba pensando y que estaba preocupada.
Tomi tragó saliva con dificultad, un poco aterrorizado. Logró componer su aspecto y sonrió.
—¿Y qué me dicen del tour?
–
Comieron Schnitzel, Sauerbraten y para el postre un poco de Apfelstrudel, en un restaurante que estaba cerca del campus mientras discutían sobre la vida universitaria y otras historias de casa. La incomodidad de su encuentro con Bill había desaparecido después de haber salido del dormitorio, pero permaneció en la mente de Tomi. No sabía si estaba paranoico, pero sus padres habían parecido que sus padres sospechaban demasiado. Silenciosamente, estaba planeando mantener a Bill alejado de ellos durante el resto de su visita.
Terminaron su strudel de manzana cuando el teléfono de Tomi vibró en su bolsillo. Intentó sacarlo discretamente para echarle un vistazo, bastante seguro de quién era.
Todavía no guardaba el número de Bill en sus contactos, y después del susto en el dormitorio, había decidido mantenerlo así.
El mensaje de Bill decía: Lo lamento, pero estabas haciendo un pésimo trabajo para cubrirnos.
Tomi intentó suavizar su expresión facial cuando lo leyó, pero escuchó que la conversación de sus padres mermó.
Rápidamente contestó: Y estoy seguro de que lo lamentarás más cuando seas tú el que tenga que afrontar a sus padres por culpa de tu extraño profesor.
—Tomi ¿puedes bajar esa cosa mientras cenamos? —pidió Gordon.
—Lo siento, papá —Tomi metió el teléfono en su bolsillo. De cualquier forma, no quería hablar con Bill en ese momento.
—¿Todo bien? —preguntó Simone.
—Sí, sí —Tomi suspiró—. Es que Georg me pidió mis apuntes de una clase y no me los ha regresado.
Mintió, no muy convincentemente, pues Georg estaba tres años más avanzado que él y no compartía ninguna de sus clases.
—¿Qué clases tienes con él? —preguntó Gordon.
—Eh… ca-canto —tartamudeó, maldiciéndose a sí mismo. Georg no estaba en ninguna clase de canto. Únicamente asistía a clases instrumentales.
—Hmm —dijo Gordon.
—¿Estás bien? —preguntó Simone—. Te ves un poco distraído.
—Sí, mamá, estoy genial —dijo Tomi, forzando una sonrisa—. Es sólo que me he desvelado varias noches por no tener clases y todo eso.
—Ok —su mamá sonrió y le dio unas palmaditas a su mano, pero estaba seguro de que no le había creído. Por dios, nadie podría creerle en ese momento.
Tomi suspiró. Tenía el presentimiento de que las cosas estaban a punto de ponerse mucho, mucho peor.
& Continuará &