Teacher’s Pet 12: Informante

Teacher’s Pet” Fic de EngelTraumer. Traducido por OuterSpace

Capítulo 12: Informante

Tomi casi estaba llorando para cuando volvió a atravesar el campus y no sabía cómo iba a volver a entrar a los dormitorios.

Las lágrimas eran principalmente de frustración y un poco de enojo. Había presionado a Bill de una forma en la que nunca antes lo había hecho y no estaba seguro de qué reacción obtendría. Básicamente le había dado un ultimátum. ¿Qué tal si Bill no accedía? ¿Pero por qué no lo haría?

Tomi llegó a su edificio y buscó entre sus bolsillos, preguntándose si su teléfono seguía metido en el bolsillo de su chaqueta. Suspiró aliviado cuando lo encontró, y luego lo sacó. Marcó el número de Georg, temblando por el frío, y esperó poder despertarlo. Estaba agradecido de que Georg no hubiese salido de fiesta esa noche, o de otra forma, hubiese terminado compartiendo cama con alguna pareja problemática en alguna de las casas privadas.

Tomi se balanceó de adelante hacia atrás y saltó de arriba abajo para combatir el frío mientras esperaba, escuchando al teléfono sonar. Tuvo que llamar dos veces más antes de que una voz adormilada contestara.

¿Qué diablos, Tom?

Hey —dijo Tomi, ignorando la respuesta gruñona de su amigo—. Creo que me quedé afuera. ¿Crees poder ayudarme a entrar?

¿Qué? —Georg empezó a quejarse.

Oye —Tomi lo interrumpió—. ¿Qué pasó con ese favor que me debías por dejarte entrar el otro día?

Dios, bueno, está bien —dijo Georg—. Ya voy… ¿pero qué diablos estás haciendo allá afuera de todas formas?

No te puedo decir —dijo Tomi—. Eso es parte del favor. Sin preguntas.

Nah-ah —dijo Georg—. Eso no es justo. Tú nunca sales. La última fiesta a la que fuiste, fue…

Su voz se apagó y se suscitó un silencio incómodo. La última fiesta en la que había estado, era la única fiesta a la que había ido desde que había llegado al campus. También había sido la fiesta en la que Georg se le había insinuado. Tomi había salido corriendo de la casa, había vomitado en los escalones del frente, y había hablado con Bill por primera vez. Pensando en esa noche, Tomi creyó que conocer a Bill había sido cosa del destino, o de otra forma, en algún momento hubiese terminado regresando a las afectuosidades de Georg.

Ok, ya voy —dijo Georg, rompiendo el silencio que se había instalado.

Tomi sólo tuvo que esperar unos cuantos minutos antes de que un Georg desaliñado abriera la puerta para dejarlo entrar. Tomi seguía temblando por el frío mientras caminaban por los pasillos oscuros para llegar a su piso. Y tan pronto como entraron, Georg se volteó para enfrentarlo.

Ok, escúpelo.

¿De qué hablas? —preguntó Tomi, intentando poner un poco de confusión sincera en su voz.

Anda, hombre —dijo Georg—. Ya sé que siempre te hago bromas con el profesor Kaulitz, pero estoy hablando en serio ahora mismo.

Tomi tragó con dificultad, sentándose en el borde y jugueteando con su teléfono en su mano. Le dio vuelta entre su pulgar y su dedo medio, viendo su reflejo en la pantalla.

N-no puedo —dijo.

Sin importar lo mucho que quería confiar en alguien, no podía decírselo a nadie. Había mucho en juego.

Entonces  se trata de él —Georg estaba cruzando sus brazos musculosos, luciendo más serio y preocupado de lo que Tomi había visto antes. Tomi lo miró, encogiéndose de hombros sin poder defenderse.

¿Te está forzando a hacer cosas? —preguntó.

No. —susurró Tomi, con la mirada baja. Bill no lo estaba obligando a nada que él no quisiera. De hecho, no estaba haciendo suficiente.

Vamos, sólo dímelo —dijo Georg, moviéndose para sentarse a su lado—. Se nota que algo te tiene mal.

¡No me está haciendo daño! —explotó, saltando de la cama. Sabía que con sólo decir esas palabras estaba confirmándole a Georg que sí tenía que ver con Bill, pero no podía soportar la forma en la que todos se burlaban de él.

Pero sí está haciendo algo. —dijo Georg.

Tomi caminó al otro lado del cuarto, hundiendo sus dedos entre sus rastas y apretándolas. No podía soportarlo, todo esto era demasiado por una noche; su calentura insatisfecha, su pelea con Bill, su actual conversación con Georg.

Mira —dijo, finalmente, dando unos respiros profundos—. No puedes decirle a nadie. Ni siquiera puedes dar pistas.

Se volteó para ver a su amigo, rogándole con sus ojos. Georg estaba sin palabras y tenía una expresión confusa.

No entiendes —Tomi volvió a donde estaba—. No puedes decirle a nadie, ¿me oyes?

Sí, claro, amigo —dijo Georg, susurrando.

Bien —Tomi suspiró, aliviado—. Es que…

Negó con su cabeza. Ya no sabía nada, tratándose de Bill. Al principio, todo había sido por la atracción sexual, pero ahora…

Mierda, esto va en serio, ¿verdad? —preguntó Georg—. ¿Kaulitz y tú?

Tomi negó con la cabeza.

Ya no voy a decir nada. Sólo, por favor, hagas lo que hagas, no le digas a nadie.

Claro. —dijo Georg, pero se veía aturdido e impresionado.

Tomi estuvo a punto de decirle que quitara su trasero de su cama antes de detenerse.

Pero, una cosa más… —dijo, entrecerrando sus ojos.

¿Qué? —preguntó Georg.

¿Sabes de alguien por aquí que tenga conexiones con las personas del consejo? Pero que sepa cosas reales, no rumores.

Eh… —Georg pensó por un momento, antes de que sus ojos brillaran—. Andrej.

¿Quién?

Andrej Pejic. El nieto del Director Klasshoff —dijo Georg.

Tomi levantó sus cejas.

¿El director? Entonces… ¿sabe cosas de todos?

Sí —Georg se encogió de hombros—. La verdad es que es medio… raro, pero cuando hablas con él no es tan malo. Un poco tímido, pero agradable.

Ok —dijo Tomi—. ¿Puedes decirle que quiero hablar con él? Hay algunas cosas que necesito saber.

&

Andrej Pejic era… extraño.

Cuando Georg lo había señalado en la sala de estudios, Tomi no le había prestado atención, pensando que estaba buscando a un chico. Bueno, sí lo era, pero parecía una chica.

Primero, Tomi se le quedó viendo, notando sus grandes y hermosos ojos azules, sus delgados labios y su fino rostro enmarcado por su cabello rubio que casi le llegaba a la cintura. Andrej usaba maquillaje de colores pastel de tonos bastante tenues, y su ropa parecía sacada de un closet de mujer. Su voz era suave y tenía un acento que Tomi no pudo reconocer.

Hey, Andrej —Georg sonrió, inclinándose para aceptar el beso en la mejilla mientras se sentaban a la mesa.

¿Quién es tu amigo? —preguntó Andrej con su voz adorable.

Tomi, mi compañero de habitación —dijo Georg—. Quiere hacer uso de tus extensivos conocimientos de todos.

Georg  rio.

¿Ah, sí? —preguntó Andrej, levantando sus cejas rubias. Estaba bebiendo un capuchino de un vaso de plástico y puso el popote en la esquina de sus labios para darle un trago mientras veía a Tomi con sus increíbles ojos azules.

Sí —dijo Tomi, incapaz de quitarle la mirada de encima al otro chico. Nunca pensó que encontraría a alguien más extravagante que Bill en el campus, pero sorprendentemente, el mismísimo hijo del director cabía en esa descripción.

¿Qué quieres saber, cariño? —preguntó Andrej, ladeando su cabeza.

Pues… —Tomi se removió y miró a Georg.

¿Qué? —Georg empezó a quejarse—. ¿Quieres que me vaya?

Eh, sí —dijo Tom, corriéndolo.

Andrej volvió a levantar sus cejas, pero no comentó nada mientras Georg mascullaba, levantándose y yéndose a donde sus amigos estaban. Todos miraron sobre sus hombros para ver a Tomi conversando con Andrej, pero Tomi se relajó un poco después de que su amigo se hubiese ido.

Ok, lo primero que tengo que decir es que nadie puede saber sobre esto —dijo Tomi.

Andrej se encogió de hombros.

¿A quién le diría?

Bueno… quiero saber sobre Bill Kaulitz —dijo Tom, lentamente.

Andrej asintió, y Tom pudo ver el entendimiento en su rostro.

Oh, ése —sonrió.

Sí —Tomi se removió, incómodamente.

¿Qué quieres saber? —preguntó Andrej—. Hace dos años, mi abuelo no podía hablar de otra cosa que no fuera eso.

¿Por qué? —preguntó Tomi—. ¿Tan grave fue lo que hizo cuando lo despidieron?

Por supuesto —dijo Anrej, haciendo un ademán con una de sus manos delicadas—. Después de todo lo que pasó en la otra escuela que estuvo trabajando, nadie pensó que volvería a enseñar de nuevo.

¿Todo? —preguntó Tomi—. Eso es lo que quiero saber. ¿Exactamente qué pasó? Sólo he escuchado rumores.

Andrej se relamió su carnoso labio inferior y sus ojos se movieron para asegurarse de que nadie los escuchaba antes de inclinarse y susurrar.

Fue algo bastante malo.

Tomi también se inclinó, su corazón palpitaba rápidamente. Quería saber lo que había pasado porque estaba seguro de que eso era lo que ahora estaba reteniendo a Bill. Pero también tenía miedo de lo que Andrej pudiera decirle, de que fuera peor de lo que hubiese podido imaginar.

Andrej le indicó acercarse más; sus ojos brillaban. Cuando Tomi se acercó lo suficiente, se inclinó y le susurró al oído; sus suaves labios rozaron la piel de Tomi.

Y entonces, el estómago de Tomi cayó directamente hasta sus pies y se hizo para atrás.

Oh, por dios —susurró, mirando hacia todos lados menos a los rasgos resplandecientes de Andrej.

Lo sé —dijo Andrej, dramáticamente—. Fue un escándalo total. Ya nadie quería aceptarlo, pero bueno… la universidad necesitaba dinero, y esa pequeña zorra tiene demasiado. Digo, después de todo, es rico. Su padre es algo así como un magnate de negocios.

Tomi se le quedó viendo a una pared, sin escuchar realmente el resto de lo que Andrej decía. Estaba intentando procesar lo que había dicho hace unos momentos; intentando comprender lo que eso significaba para él.

¿Estás bien, cariño? —preguntó Andrej, notando la expresión perdida de Tomi.

Sí, sólo… necesito un trago de agua —Tomi se levantó de su asiento y se apresuró en dirección a los baños. Encontró el bebedero, pero pasó de él y entró a los sanitarios. Se detuvo frente al espejo, mirando su propio rostro. Ahora entendía por qué Bill había estado dudoso para consumar completamente su relación, ¿pero cómo podría decirle a Bill que lo sabía? No podía simplemente decirle que había ido a buscar a alguien que pudiera revelar sus sucios secretos. Bill nunca lo perdonaría, de eso estaba bastante seguro.

Al final, Tomi salió de los baños, encontrando a Andrej sentado todavía en su asiento, chupando de su café con el popote y mandando mensajes. Tomi volvió a sentarse y Andrej levantó la vista.

¿Estás bien? —le preguntó de nuevo.

Sí, ¿qué más sabes sobre Bi… digo, el profesor Kaulitz y… lo que pasó con… eso?

Andrej sonrió brillantemente y empujó su largo cabello sobre uno de sus hombros.

¡Todo que quieras saber, lindura!

& Continuará &

Gracias por la visita

por OuterSpace

Traductora del Fandom

2 comentario en “Teacher’s Pet 12: Informante”
  1. Ya está investigando por su parte sobre él, no creo que sea bueno yo pienso que más bien debió preguntarle directamente a Bill que fue lo que en verdad pasó, de esta manera no creo que Bill sea considerado con él.
    Aunque yo también me muero por saber qué fue lo que pasó😬😬😬

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