Teacher’s Pet” Fic de EngelTraumer. Traducido por OuterSpace

Capítulo 10: Rumores

Una semana antes

Bill se plantó frente al consejo con un sentimiento muy diferente al que había tenido hace dos años. Hace dos años se había sentido confiado, preparado y decidido. Ahora, al estar de pie frente a los ceñudos miembros del comité, Bill no podía sentir ninguno de esos.

No estaba seguro de cómo había permitido que sucediera, pero ese chico había debilitado sus defensas. Tomi aún no lo sabía, pero Bill era vulnerable a toda mirada suya con esos ojos tiernos y almendrados de color miel. Se debilitaba cuando esos labios carnosos hacían un puchero o cuando se levantaban para formar una sonrisa. No sabía que Bill soñaba con esa boca y con esas manos tocando todo su cuerpo.

Al principio, Bill había intentado resistirse, pero desde el primer día había quedado intrigado. No pudo evitar pedirle que se quedara después de clase para ver sus reacciones de cerca y de forma más visceral.

Su encuentro en la fiesta frente a las casas privadas del campus había sido lo que comenzó con su fascinación, a pesar de que Tomi había estado vomitando la primera vez que lo vio. Sin embargo, Bill quedó impactado en cuanto levantó ese rostro. Era tan hermoso, de una forma bruta, casi oculta… pero Bill pudo verlo. Había encendido su sistema de defensa en ese momento y lo había amenazado con llevarlo ante el consejo universitario y meter a todo el grupo de estudiantes en problemas cuando en realidad no podía importarle menos lo que hicieran en su tiempo libre.

Sin embargo, cuando Tomi se presentó tarde a clase, Bill no pudo evitar las fantasías que le cruzaron por la mente. Se había aguantado por semanas, sólo hablando con Tomi después de clase; pero había sido insoportable, y cada noche la idea de tener un alumno tan fuera de su alcance pero tan fácil de obtener, lo llevaban al orgasmo. Así que lo hizo… infringió, pecó, cruzó la línea, cometió el error; como sea que pudiese llamársele, y ahora volvía a estar en la misma posición en la que había estado hace tres años, aunque esas circunstancias habían sido algo diferentes.

Bill intentó expulsar a Hanns Eisler de su memoria al acercarse al consejo. Esto se trataba de Tomi, y por alguna razón, quería luchar por ello. Todavía no se llegaba a ese punto, pero en algún momento llegaría, ¿no? Nunca había un final feliz para Bill Kaulitz. Nunca…

¿Qué interés tiene en el chico Trumper? —preguntaba Hoffman.

¿Interés? —preguntó Bill, levantando una ceja. Mantuvo su fachada, sin mostrarles lo verdaderamente débil que se encontraba—. Es uno de mis alumnos, y me intereso en ellos como cualquier profesor lo haría.

Al final de la fila, Jost se burló.

¿Cualquier profesor? Tú no eres cualquier profesor, Kaulitz, y ni siquiera deberías presumir que eres uno.

El pecho de Bill ardió con una furia que intentó controlar desesperadamente.

Hace dos años le prometí a este consejo que podían confiarme la reputación de esta escuela. ¿Qué he hecho para demostrar lo contrario?

Hemos monitoreado su progreso cuidadosamente —dijo Benzner, como si Bill fuese un alcohólico o drogadicto en recuperación—. Y lo ha hecho bastante bien, ¿pero, en serio? ¿Reuniones después de clases y discusiones en su oficina? ¿Qué tantas cosas podría tener para decirle a ese chico?

¿Eso qué les importa? —espetó Bill—. ¿Y cómo es que saben sobre esas “reuniones después de clases y discusiones en mi oficina”?  Estoy seguro de que este respetable comité no caería tan bajo como para espiarme.

Bill fue sarcástico, pero no dudaba que lo hubiesen hecho.

Todos se movieron incómodamente en sus sillas.

Permítanme recordarles, caballeros, que he pagado muchísimo por este puesto y que ustedes han sido beneficiados con la recompensa. Si me voy, esas recompensas también se van. ¿Es eso lo que quieren?

Bill se acercó, viéndolos desde arriba con tanta autoridad como pudo reunir. Sonrió cuando todos se retorcieron y murmuraron entre ellos.

Eso pensé —dijo Bill, con suficiencia—. Les sugiero que terminen con su inspección clandestina, o de otra forma, es posible que no tengan suficiente dinero para pagar sus nóminas el próximo mes.

¿Amenazas, Kaulitz? —desdeñó Jost, inclinándose hacia adelante en su asiento—. ¿Por qué deberíamos arrodillarnos ante ti, que eres sólo un pequeño niño consentido rico, desgraciado y obviamente lleno de problemas? —se refería a su conversación de hace dos años, pero Bill lo recordaba. Recordaba cada palabra y también recordaría cada palabra de esto.

Ten cuidado con lo que dices, Jost —contestó Bill—. Tengo amigos en puestos altos, ¿y tú a quién tienes?

Dio vuelta sobre sus tacones y caminó hacia la puerta, echando chispas. Se fue con la última palabra, pero sentía como si estuviese perdiendo.

Había jurado no dejar que esto volviera a suceder, pero de alguna forma, se preocupaba por Tomi. Esto ya se estaba saliendo de control, y a pesar de sus deseos, Bill sentía que debía ponerle fin a todo, antes de que todos salieran lastimados.

&

En la actualidad

¿A dónde te vas que siempre llegas tan tarde en las noches? —la pregunta de Georg salió de la nada mientras Tomi se amarraba sus rastas con una banda gruesa ante su cama. Tomi se detuvo con sus manos levantadas hacia atrás, a media atadura.

Voy a… a la sala de estudios —mintió rápidamente—. A estudiar en silencio. Dios sabe que aquí no se puede.

Georg se mofó.

No me jodas, si tú no estudias.

¿Y tú sabes? —preguntó Tomi, aunque su voz tembló.

¿Qué te pasa últimamente? —le preguntó Georg, quitando la vista de su computadora—. Hace semanas que no te juntas con nosotros.

Tomi se encogió de hombros.

He tenido muchas cosas que hacer.

¿Sabes qué? Sé que sólo hemos sido amigos por un corto tiempo, pero siento como que me estás mintiendo —dijo Georg.

No, no —dijo Tomi, intentando forzar algo de sinceridad en su tono—. ¿Por qué lo haría?

Georg se encogió de hombros.

El otro día escuché a Karla decir que siempre entras al edificio de oficinas después de que todas las clases se terminan.

Tomi tragó con dificultad, dándose vuelta para ocultar su terror ante la verdad que había detrás de ese rumor.

Yo… bueno… ¿qué? ¿ahora escuchas cualquier rumor?

¿A qué te refieres? —preguntó Georg—. Yo escucho todos los rumores.

Tomi se encogió de hombros. Eso era cierto.

Bueno, es sólo un rumor. —declaró con inquietud.

Ya, Tomi —dijo Georg—. Escúpelo. Se trata del Sr. Chupavergas.

Por dios —dijo Tomi, frustrado, mirando a su compañero con irritación—. ¿Por qué le dices así?

¿Ves? De eso hablo —Georg lo señaló—. Eso es sospechoso. Todos le dicen así y tú te enojas por eso.

A ti no te gustaría que alguien te llamara así —contestó Tomi.

Entonces sí se trata de él —exageró Georg—. ¿Qué quiere contigo? Siempre hace que te quedes después de clase y ese tipo de cosas.

Georg, estoy cansado, ¿puedes dejarme en paz? —dijo Tomi metiéndose en su cama, debajo de sus cobijas.

Como quieras, hombre —dijo Georg—. Pero ese tipo de cosas se esparcen, así que tal vez deberías tener cuidado.

Nada está pasando —negó Tomi.

Bien —dijo Georg—. Pero me voy a cagar de la risa si me entero de que te estás echando al Chupavergas.

Tomi empezó a ignorar a Georg en ese punto, enterrándose debajo de las mantas. Estaba un poco aterrado de que todos se enterasen. Bill estaría terminado y sólo dios sabía lo que sucedería con Tomi. Sus padres estarían impactados y consternados; enojados y decepcionados. Tomi se estremeció con tan solo pensarlo y se preguntó qué tan sabio de su parte sería continuar así. Y, sin embargo, quería continuar… mucho. Quería más de lo que Bill le estaba dando. Lo quería todo, y moría por obtenerlo. Deseaba a Bill como a nadie que hubiese conocido, hombre o mujer. Era como una sed que no podía satisfacer, un hambre que no podía llenarse. No podía dejar de beber, e incluso bañarse en la fuente de lujuria y deseo, a pesar de que esa hermosa fuente era venenosa y mortal. Tal vez algún día terminaría matándolo, pero estaba listo para sumergirse por completo en esas deliciosas aguas de seducción…

& Continuará &

por OuterSpace

Traductora del Fandom

Un comentario en «Teacher’s Pet 10: Rumores»
  1. Pobre Bill, si que ahora está en un predicamento, por un lado está Tom y por el otro está su reputación y trabajo,la verdad es que si se enteran todo se vendrá abajo. Ojalá lo puedan seguir ocultando porque aquí se ve más claro que su interés por Tom es más sentimental que carnal 😍😍😍

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