Fic TOLL de WifesKaulitz

Capítulo 44

Poco a poco iba despertando en una habitación. Mi mente se sentía nublada y lo primero que veo es a Sara caminando de un lado a otro. A Gustav tratando de calmarla y a Georg arrimado en la pared de brazos cruzados.

Cerré los ojos de nuevo y suspiré tratando de recordar lo que había pasado. Fue un intento fallido porque la cabeza me dolió y me frustré. Esa frustración me llevó a un llanto que los hace dar cuenta que había despertado.

— Bill. — Sara fue la primero en acercarse a mi para tomar mi mano.

— ¿Dónde está Tom? — murmuré queriendo sentarme pero Gustav ~que también se había acercado~ no me lo permitió.

— Tranquilo, Tasha está con él y lo van a sacar de la prisión. ¿Está bien?

Suspiré ladeando la cabeza hacia la pared.

— Amor. — susurró mi amiga, por su voz era claro que estaba llorando. — ¿Por qué… p-por qué no nos dijiste que Nick te golpeaba? — cerré los ojos sintiendo como un calor recorría mi rostro hasta las orejas.

— No quiero hablar de eso, Sara. Solo quiero saber cómo está Tom.

— Cabreado. — responde Georg desde donde estaba. — Cuando te desmayaste Tasha nos llamó y nos dijo que viniéramos a cuidarte. El doctor te revisó y te encontró en el cuerpo moretones. Tasha supuso que te los hizo Nick y obviamente le contó a Tom. Este le… dió otra paliza a Nick delante de los oficiales y quizás esté un poco complicado sacarlo pero no te preocupes, está moviendo sus mejores abogados.

— Sí, mi mamá le recomendó un par. — agregó Gustav. — Tus papás también deben estar allá.

— Quiero ir… — Gustav se ofreció a ir a buscar al doctor. Solté la mano de Sara para apoyarme en la camilla y sentarme mirando a un punto fijo. A pesar de que la relación con Sara se había roto por lo sucedido en Los Ángeles me sentía contento porque estaba aquí y no se alejó del todo de mí.

Gustav regresó después de unos minutos con el doctor y un oficial.

— El oficial los va a llevar a la comisaría donde el señor Kaulitz debe rendir su declaración por los signos de agresión que presenta, ¿de acuerdo? El sospechoso se encuentra detenido, lo único que tiene que hacer es confírmalo y dar detalles. — asiento con la cabeza dejando que Georg y Sara me tomen de la mano mientras Gustav hablaba de algo que no me interesaba con el doctor.

Salimos del hospital hasta donde se encuentra el patrullero. Nos subimos todos y Gustav lo hizo al final. El policía nos guió hasta la comisaría en el centro de Leipzig.

Durante el trayecto iba pensando los modos y posibles de como joderle la vida a Nick Trümper.

Al llegar nos bajamos en conjunto y Tasha estaba ahí hablando con los abogados. Cuando me ve lo hizo con decepción, amor y rabia a la vez. Quizás estaba cabreado por no haberle pedido ayuda para salir de los maltratos de Nick, pero tenía miedo.

No podía simplemente ir y hablar de eso como si fuera lo más normal del mundo.

— Acompáñeme. — seguí al oficial y uno de los abogados decidió seguirme atrás hasta entrar a una sala donde daría mi testimonio. No esperé a que me inviten a sentarme, solo lo hice y espero ansioso para hablar. — Cuénteme a detalle como conoció a Nick Trümper y como llegó a darse estas agresiones.

El abogado me hizo una señal de que hablara sin problema.

— Era mi profesor… — empecé narrando mi vida a detalle de como lo había conocido pero omitiendo la parte en que yo lo seduje. Conté que me obligó a tener relaciones con el a cambio de tener buenas notas y accedí porque era un niño pobre en un colegio prestigioso y no debía perder la supuesta beca que no existió nunca. Dije que no estuvo presente en mi embarazo y que cuando nació mi bebé… me lo robó. Se lo llevó lejos. Mencioné que entré en depresión. Qué busqué a mi hijo por todos lados pero no lo encontré, dije que… tuve varios intentos de suicidio y mis padres decidieron mandarme a Los Ángeles para que pudiera rehabilitarme con una tía que era psicóloga (esa parte esa cierto).

Traté de continuar con mi vida a pesar de que en pequeños lapsos tenía pesadillas y recaídas. Tomé antidepresivos pero luego conocí a dos grandes amigos que me ayudaron a sobrellevar la situación. Años después decido regresar a Alemania porque quería ver a mis papás y me encontré con Nick fuera de la universidad del novio de mi amiga. Desde ahí el no paraba de acosarme, me invitó a salir varias veces y yo me negaba hasta que me dijo que si no lo aceptaba no me diría nunca donde estaba mi hijo.

— Uno como padre hace muchas cosas. — metí la vieja confiable. — Y acepté salir con Nick. Creí que él era un hombre diferente, que había cambiado y decido darle una oportunidad. Salimos juntos e incluso se fue a vivir conmigo a la casa que estaba alquilando pero como yo era alguien sociable, le gustan mucho las fiestas pues eso era un problema para él. En una de esas fiestas conocí un chico, lamentablemente era alumno de Nick y desde ahí empezó todo… Nick me celaba con el chico hasta el punto de golpearme, abusó de mí en dos ocasiones y no sabía cómo sentirme al respecto. — el policía iba anotando detalles importantes de lo que hablaba. — Ayer también salí de fiesta porque mis amigos me organizaron una despedida, salí sin su permiso y fue mi más grande error.

Solté un suspiro y las lágrimas de rabia empezaron a invadirme.

— Cuando regreso… Nick estaba borracho. Me mira y… — cerré los ojos recordando lo que había pasado.

Me mira y me golpea en el rostro. Seguido me patea en la espalda… me jala del cabello, me grita que jamás debí desobedecer y que si sigo así el imbécil de Tom iba a pagar las consecuencias. Me gritaba que era suyo, que era su propiedad. Qué él dejó a Heidi porque era su mejor opción.

Todo eso hacia mientras me rompía la ropa.

Mientras me mordía…

Mientras… me… penetraba y me besaba con tal brusquedad hasta lastimarme.

Menciono incluso que quiso sacarme el anticonceptivo del brazo para que yo tuviera otro hijo suyo y no lo abandonara.

Pero luego pensó bien y dijo algo como: «eso sería compartir nuestro dinero».

Fue algo que no entendí hasta que Tasha dijo que era un cazafortunas.

— Muy bien. — el policía suspiró. — Le mantendremos informados de este caso porque tenemos otro testigo.

— ¿Otro? — antes de que pueda responder la puerta se abre y regreso a ver. Heidi estaba de pie en la puerta con una cara de pocos amigos y se me erizó la piel. Tenía mucha vergüenza de verle a la cara por lo que decido salir casi corriendo de esa habitación hasta donde están todos.

Lo bueno de todo esto es que cuando salgo veo a Tom en absoluta libertad y sonrío. Quiero abrazarlo pero siento mucho recelo por todo lo que le hice pasar.

Cómo su papá se que le debo una disculpa pero ahora solo quiero dejarlo en paz.

Juro que estaba dispuesto a irme pero Tasha no me deja. Obstruye la salida con su cuerpo fornido y se cruza los brazos.

— Estoy tan molesto contigo, Bill. No sé que mierda te pasó. — le di un abrazo fuerte. No duda en corresponder y acariciarme el cabello. — Te quiero, lo sabes. Habría hecho todo por ti, amor.

— Lo sé pero tenía miedo.

— Está bien, ya va a pagar ese imbécil. Ya vas a ver.

— Si, ahora solo quiero irme de aquí. — comento al separarnos y tener las manos entrelazadas. — Me da mucha vergüenza ver a Tom porque es mi culpa que esté aquí.

— ¿Recuerdas lo que te dije antes de que te desmayes, Bill?

Niego con la cabeza. — Él no es tu hijo, ¿está bien? — fruncí el ceño a más no poder sin poder evitarlo. Sentí… alivio y confusión al mismo tiempo. Parecía que estaban jugando conmigo y con mis jodidos sentimientos. — Tus papás lo adoptaron. Tú verdadero hijo lo tiene una tía de la estúpida de Klum y antes de que entre a rendir su declaración me dijo que quería negociar.

— Me voy a desmayar otra vez.

— ¡No! — exclamó Tasha haciéndome reir. — ¡Solo no te vayas y espera a que salga esa perra!

— Está bien. Solo evita que Tom se acerque a mí, ¿okay? ya le hice mucho daño y es mejor que estemos lejos. — Tasha no está de acuerdo de eso y lo supe por su rostro de desaprobación. Finalmente aceptó rendido y caminó hasta donde estaba Tom mirándome. Más atrás, en las bancas del fondo están mis papás pero me siento muy cansado como para pedir explicaciones.

Si la estúpida de Heidi me da la ubicación exacta de mi criatura compraré el primer vuelo y me voy de regreso a nuestra casita de los Ángeles porque aquí ya no tenemos vida. No existe una razón para quedarnos y así lo hubiera solo nos haría daño.

Bueno, ese era el plan si es que él decidía irse conmigo y no me hacía un show del por qué lo abandoné.

Caminé con los brazos cruzados hasta apegar mi espalda en la pared y cierro los ojos.

¿Cómo permití que mi vida cambiara tanto así?

— Yo no nunca fuí Pedrito Jeremías. — susurró él alterando mi sistema nervioso. Respiré por la boca al mismo tiempo que una risa se escapa de los labios cuando sus brazos fuertes me rodean. Busqué con la mirada a Tasha queriendo reprocharle ya que no obedeció lo que pedí y se reía en complicidad con los demás.

— Nunca tuviste cara de llamarte Pedrito Jeremías, Tom. — el mencionado se ríe con gracia y besa mi frente.

— Creo que tenemos una charla pendiente con nuestros papás, ¿sí?

— Yo no tengo nada que hablar con ellos, me han mentido y ellos primero me odian. Te aseguro que el sentimiento es mutuo, me vale una mierda todo. Estoy feliz de que mi hijo no esté bajo su cargo.

Tom no responde. Hace una mueca y me separo de él porque escuché los tacones de Heidi hacerse presente en la sala de espera. A pasos lentos se dirigió hacia mí y me pidió que habláramos en privado. Dejé a Tom de lado y la seguí hacia el exterior de la comisaría.

A mí detrás se unió Tasha y no pareció molestarle a Heidi su presencia.

— ¿Y bien?

— ¿Quieres saber por qué se llama Bill? Bueno, Bill con exactitud no. Se llama Billem pero le gusta que le llamen Bill.

— No, no quiero.

A la perra le valió. — Porque Nick estaba tan obsesionado con Bill Kaulitz. — y yo ya estaba empezando a perder la paciencia porque muchos recuerdos de Nick diciendo que Tom era su hijo y no sé que más me llegó a la cabeza.

El imbécil sabía muy bien que no era su hijo y se hizo el gil.

— Jamás paraba de hablar. Le puso Billem creyendo que no me daría cuenta de las cosas.

— No me interesa, Heidi. A lo que vinimos. — la rubia sonreía pero había cierto dolor en su rostro.

— Quiero… recuperar cierta parte de lo que vendí para darle una vida a Bill allá en Hamburgo junto a mi tía. Quiero una cantidad generosa de dinero para volver a mi posición hasta que Nick firme los papeles de la devolución de mis propiedades en el extranjero. A dónde planeaba llegar contigo, maldito desgraciado.

Yo ni siquiera sabía eso.

Según yo íbamos a llegar a la casa que le pedí a Daniel que arreglara por si regresaba con visitas…

— Sin atacar o te juro que los próximos que estaremos adentro de las rejas seremos tú y yo. — Heidi miró a Tasha como si fuera una cosa fea y vulgar.

— Está bien, ¿cuánto quieres?

— ¿Cuánto me das?

— ¿Un millón en dólares está bien?

— Más que bien. — sonrió con los ojos brillantes. Después sacó de su bolsa su teléfono y tecleó un par de cositas. Una notificación llegó al móvil de Tasha y continuó. — Ahí le envié los datos a Natasha para que nos encontremos en Hamburgo mañana. Adicional una foto de tu hijo ya que siempre me muestra lo que hace, me quiere como su madre. — sonreí incrédulo rascándome la cabeza.

Heidi me daba pena.

— Nos vemos mañana. — a pasos lentos se retira de nuestra vista. Tasha se pone delante de mí y rodea los ojos.

— Mi kiiri quimi si midri… maldita perra.

Reí un poco.

— Va. Olvídate de esa mujer y muéstrame la foto.

IMG-20260527-WA0025

«—Y así decías que se parece a Nick—»

Continúa…

Gracias por leer. Te invitamos a dejar un comentario 😉

por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!