Seduciendo a TK 6

Fic TOLL de Cass-illusione. Temporada II

Capítulo 6

Tom POV

Cualquiera pensaría que después de un año y medio vendría con una forma más práctica de meterme a escondidas al cuarto de Bill. Como una escalera o algún gancho que podría encajar en un árbol como en Se lo que hicieron el Verano pasado. Pero no. Me paré ahí, con una botella de vodka en la mano, intentando hacer el primer paso.

Le di un trago al vodka. Bueno, el primer paso ya estaba hecho. Ahora el segundo. Enrolle las mangas de mi camisa hasta mis codos. Gordon había podado una de las ramas bajas del árbol, ese cabrón, así que para cuando llegue a la ventana tenía raspaduras frescas en los brazos, estaba intentando recuperar el aliento para no vomitar la botella que me había tomado sobre el piso de Bill. Eructé y me golpee el pecho un par de veces, abrí la ventana y me metí de un salto.

Se sentía muy raro estar en su cuarto otra vez. Estaba casi igual, excepto que ya no estaban todas las fotografías, pero bueno, él ya casi no estaba en su cuarto, así que las paredes estaban un poco vacías.

Bill y otro chico que nunca había visto estaban acostadas de panza en el piso, viendo una película en la laptop de Bill. Los ojos del chico se abrieron mucho y pasaron de Bill a mí. Y Bill solo se me quedo viendo, rodó los ojos y se fijo de nuevo en la película. Gusto en verte también, Trümper.

—¿Qué estas haciendo aquí, Tom?— murmuró, suspirando y sin mover los ojos de la pantalla.

—Quiero hablar— le dije. –A solas… por favor

—No tengo nada que decirte— dijo fríamente. El otro chico lo miró y frunció el ceño.

—Bill, estas haciéndolo de nuevo. Habla—. le dijo, negando con la cabeza.

—Lo que sea que tengas que decir, puedes hacerlo enfrente de Frank

El otro chico, Frank al parecer, quien por cierto estaba buenísimo, negó con la cabeza otra vez y se puso de pie.

–No, esta bien. Estaré abajo

Recogió la laptop y unos audífonos, y arrugó la nariz mientras se dirigía a la puerta.

—¿Alguien más huele alcohol aquí?— preguntó Frank.

—Soy yo— murmuré avergonzado, ganándome una risita de Bill.

—No le digas a Gordon que él esta aquí—. le susurró Bill a Frank mientras se paraba del suelo y caminaba por el cuarto.

—Obviamente. Me imagine que si él tuviera permitido estar aquí, no hubiera escalado un árbol como Spiderman y trepado a una ventana del segundo piso. Por cierto, necesitas un curita—. dijo Frank, apuntando mi brazo. Ehh, había tenido peores, al menos no había sido en mi cara esta vez.

Bill cerró la puerta cuando salió Frank y se recostó en ella. Se mordió el labio y me miró, esperando a que dijera algo. Solo ahí me di cuenta de lo que estaba usando como pijama, unos bóxers que eran tan pequeños que deberían ser ilegales y una camisa minúscula. Era como si hubiera entrado a mi propia fantasía.

Malditas distracciones.

«Enfócate Kaulitz» me dije. «Amigos. Dile que quieres que sean amigos.»

Por que era débil y dejé que la puta ira me controlara y había sido un imbécil con él y todos mis amigos estaban listos para acuchillarme si no arreglaba las cosas.

Y hablando en serio, no había manera de que regresáramos en este momento. No me había dado cuenta de lo chingada que estaba la situación hasta que regrese a casa. El Bill que yo conocía ya no estaba, este era un Bill que estaba lastimado, destrozado y… traumatizado. O algo así. Así que si siendo amigos era la única manera de tenerlo en mi vida, lo haría. Por que él me sacaba de quicio, tanto que quería ahorcarlo o ahorcarme yo pero aún así lo amaba un chingo, por más que intentara negarlo. Y eso no iba a cambiar. Necesitaba a esa perra loca.

Caminé hacía el espejo de Bill para ver mi brazo y algo llamó mi atención, una postal que le había mandado cuando estaba en Alemania en septiembre. Eso quería decir que la trajo a casa, incluso cuando el pendejo de Viktor le dijo que estaba con alguien más. Bueno, tal vez era estúpido y trivial pero esa mierda significaba algo para mí.

—¿Y por que estas aquí?— me preguntó de nuevo, golpeando sus piernas con las manos.

—Estaba hablando con Charlie acerca de ti y me dio un buen consejo, así que quería hablarlo contigo—. le dije mientras tomaba la postal del espejo y le di la vuelta. La leí y la pegue de nuevo y luego me dirigí a la silla y me senté.

Bill levantó una ceja, y me vio sospechosamente mientras se acercaba a su cama. Se sentó en la orilla para quedar frente a frente y respiré profundo.

—Esta bien— moví la silla hasta estar lo más cerca posible de él sin que fuera inapropiado. –Mira, lo que sea que haya pasado cuando me fui parecer ser muy malo. Obviamente, no quieres hablarlo, así que, cuando estés listo para decirme, te estaré esperando, por que… yo no estuve ahí, pero lo estoy ahora ¿de acuerdo?

—Detente— él dijo en voz baja, pasando saliva y mirando su regazo. Tenía la misma expresión que tenía ayer en mi casa y me di cuenta de inmediato que alguna mierda seria había pasado. –Deja de sacar el tema, yo no… quiero hablar de eso ahora

Bill— dije su nombre bajito y levanté su barbilla con mis dedos para que estuviera forzado a mirarme. –No seas así. Solo soy yo, tu sabes que puedes confiar en mi ¿verdad?— él se encogió de hombros y torció la nariz un poco. Mierda, las aguas se acercaban. –Lamento que hayas visto el e-mail— continúe. –Pero tú sabes como me pongo cuando estoy enojado y lo he estado mucho últimamente con todo este asunto y él me deja hablar y quejarme, así que lo hago. Y… lo siento

—Esta bien. No debí meterme en tus cosas, pensé que estabas viendo porno y solo quería burlarme de ti para aligerar el momento—. dijo él, forzando una risita.

—No escondo la pornografía, no me avergüenzo de eso—. le dije. Él me sonrió y rodó los ojos.

—Es verdad— él me había atrapado muchas veces, así que lo sabía.

—Entonces, hay que intentar… ser amigos. ¿Ya sabes? Como era antes, te extraño Trümster. Y además necesito un compañero de tragos en Cali por que Charlie y Viktor se la pasan vomitando—.

—Eso lo sé muy bien. No estuviste en el primer semestre de la universidad—.

Quería decirle que Charlie me había dicho que él nunca salió cuando estaba en la escuela, pero me imagine eso era algo de lo que no quería hablar, así que me callé y cambie el tema.

—Así que, Frank. Esta buenísimo. ¿Tu crees que tenga una oportunidad?— sonreí burlón cuando él pateó mi silla y me hice para atrás, golpeándome en su escritorio.

—Creo que eres bueno en eso de suplir hombres—. me espetó, sonriendo.

—Trümper. Él no es mi puto novio. Ya cállate y deja de sacar el tema—. le dije. Apunté sus piernas y le hice la señal de los pulgares levantados. –Bonitas pijamas. ¿Las compraste en lo sección de niños?

—Estoy cómodo, pendejo. Deja de mirar mis piernas

—¿Puedo ver tu cicatriz?— le pregunté. Por que quería que supiera que no había olvidado que había estado enfermo.

—Es muy pequeña—. dijo, levantándose la camisa y enseñándome su abdomen. Y el tatuaje de mi inicial. Y luego tuve una erección. Tiempo de irme a casa.

Me paré de la silla y estire los brazos.

–De acuerdo, esto fue divertido. Viktor me esta esperando afuera… nada de momentos incómodos, ¿de acuerdo?—

—Bien— él accedió.

—Hay que abrazarnos, quiero uno de esos sexys abrazos como el de ayer.

Él rodó los ojos, se levantó y me dio el abrazo mas débil de toda la historia, como si estuviera abrazando a su abuela. Como sea, Roma no se construyo en un día. Estábamos bien por ahora y no lo iba a presionar.

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Bill POV

—Bill, tienes que regresar con él. ¡Escalo hasta tu ventana! Eso es tan romántico, como una escena de Romeo y Julieta—. Frank grito desde el asiento trasero. Le di una botella de Patrón para que se callara.

—Que eso no te engañe—. le dijo Gustav. –Lo de escalar árboles es mas molesto que romántico. El solía aparecerse cada vez que nos estábamos vistiendo.

—Yo creo que es romántico—. dijo Frank, jalando un mechón de mi cabello. –Y es muchísimo más guapo en persona. ¿Qué estabas pensando? Yo creo…

Creo que tal vez tu y Tom deberían conseguirse un cuarto— le grité, haciendo reír a Gustav. Frank se había ido al Equipo Kaulitz y eso era horrible por que ahora, sus consejos eran subjetivos.

Bill, ¿Puedes pasarme el fijador?— Frank preguntó desde el asiento de atrás. Le arrojé la lata de metal por detrás de mi cabeza y escuche un clunk. –Ow

Y luego me roció esa mierda por toda la cabeza haciendo a todos en el auto jalar aire para intentar respirar.

—¡Frank!

—¿Qué? Tus rizos raros con rastas se estaban cayendo, tienes que verte delicioso—. dijo, riéndose tontamente.

—¿Para qué? Ahora solo somos amigos, gracias al gran consejo de Charlie—. Charlie. Ese traidor.

—Creo que su consejo si fue de ayuda—. dijo él, golpeando la parte de atrás de mi asiento. —¡Mírate! Estas de buen humor, como por primera vez desde como… junio.

—No quiero que él sea mi amigo— suspiré. –Quiero que sea el padre de mis hijos de ojos bellotas.

—Pasos pequeños— me dijo Frank. –Esto es parte de madurar. ¿Recuerdas lo que te dije acerca de madurar? rodee los ojos incluso cuando sabía que no podía verme.

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Flashback

Finales de julio

Después de la gran mañana llena de hacer pipi en palitos, Frank se fue y yo regresé a la cama por que no podía dejar de vomitar. Dormí sin descansar un par de horas y de inmediato supe que algo estaba mal. Tenía un dolor horrible por todo el estómago y quería gritar.

—¡Gordon!— usé toda la poca energía que me quedaba para gritar su nombre pero él todavía no estaba en casa. Nadie estaba en casa.

Me las arregle para sentarme lo suficiente para ver por todo mi cuarto y vi mi celular en mi tocador. Comenzaba a sentirme mareado y sabía que si no conseguía ayuda probablemente me daría un ataque justo ahí. Mi cabello estaba pegado a mi frente llena de sudor pero estaba temblando. Me deslice de la cama y usé lo que fuera que estaba a mi alrededor para apoyarme mientras me arrastraba por la habitación. Quite el teléfono del tocador y colapse en el suelo.

Primero, llamé a Gordon. No contesto. Llamé a Sue pero su teléfono estaba apagado. Llamé a Frank y su teléfono comenzó a oírse en el piso de abajo. Lo había dejado en mi casa. Charlie y Gustav habían ido a Seattle por el fin de semana así que llamé a Viktor. Gracias a Dios contestó.

—Hey Trümper, ¿Qué pasa?

—Viktor, estoy enfermo. ¿Estas en casa?

Él noto el pánico en mi voz y lo escuché bajar la radio. Puta madre. Estaba manejando.

–De hecho estoy en la calle. ¿Cuál es el problema?

—No pude contactar a nadie. Necesito que me lleves al hospital. Algo anda mal

—Esta bien… estaré ahí tan pronto como pueda, Bill

—Estoy en mi cuarto

Colgué y espere en el piso, apoyado en mi clóset. Honestamente tenía la peor suerte del mundo.

Viktor debió manejar como a 300 km/h por que llegó a mi casa en menos de cinco minutos. Entró a mi cuarto con Georg y los dos se arrodillaron junto a mí.

—¿Qué pasa?— preguntó Georg.

—Mi estómago… me duele. No puedo caminar—. para ese punto estaba delirando y estaba entre la conciencia e inconsciencia, tenía mucho dolor.

Esta verde—. susurró Viktor, mirando nerviosamente a Georg.

Los dos me cargaron escaleras abajo y me acostaron en el asiento trasero del Volvo de Viktor. Georg tenía mi celular y seguía intentado hablar con Gordon o Frank durante todo el camino y justo cuando llegamos al estacionamiento, por fin Gordon contestó. Georg le dijo lo que pasaba y Viktor me cargo hasta adentro.

Una enfermera me puso en una silla de ruedas y Viktor preguntó por Jörg para que me llevaran con él. No tenía idea de lo que estaba pasando pero vi a Jörg entrar y me pusieron en una camilla, luego el presiono un dedo en mi estómago y yo grité y lo quise apuñalar en la garganta y lo hubiera hecho si él no hubiera hecho el maravilloso acto de procrear a Tom. Después murmuró algo acerca de una apéndice rota, me dijeron que me llevarían justo a cirugía y me dieron unas drogas maravillosas, estaba inconsciente antes de que me llevaran a otro lado.

Cuando desperté, Gordon, Sue, Frank y Jörg estaban sentados en la sala. Sentía nauseas. Y eso fue lo primero que dije.

—Me siento enfermo—. gemí, haciendo que todos me miraran. —¿Dónde esta Tom?

Frank corrió hacía a mí y me sonrió.

—Claramente estas atontado. Tom esta al otro lado del mundo, amigo—. gemí y Frank siguió hablando. –Me hubiera sentido muy mal si te hubieras muerto. Supongo que salir con el hijo de un doctor tiene sus beneficios. De verdad te cuidaron muy bien en el hospital.

Me hubiera reído pero probablemente hubiera vomitado.

—Te dije que estaba enfermo y no embarazado—. murmuré. Entonces recordé que Jörg estaba en el mismo cuarto. Como sea, estaba drogado. Solo pregunte por Tom. El negó con la cabeza y caminó hacía a mí.

—¿Cómo te sientes?

—Como la mierda—. le dije. Gordon se aclaró la garganta. –Como basura.

—¿Todavía sientes dolor?— pregunto Jörg. Negué con la cabeza.

—¿Voy a ser Frankenstein?

—No—. Jörg dijo, riéndose. –Hicimos una cirugía mínima así que no tendrás una gran cicatriz.

—Gracias— dije aún medio dormido. Escuche mi teléfono y levanté la mano para buscarlo e intentar tomarlo.

—Es él—. dijo Frank, mirando a Jörg. Era la primera vez que me llamaba en más de una semana y mi corazón empezó a latir rápido.

—Dámelo— gemí, mientras intentaba sentarme. Jörg tomó el teléfono de la mano de Frank y se salió del cuarto. –Necesito hablar con él.

—Lo harás— dijo Frank, dándome una taza de gelatina. —¿Tienes hambre?

—Ehh— empujé su mano y cerré los ojos, y esperé hasta que Jörg regresó con mi teléfono. Mis ojos se abrieron cuando escuche la puerta abrirse y en segundos Frank puso el teléfono a un lado de mi oreja.

—¡Bill!

—Tom… te necesito—. dije, las lágrimas instantáneamente empezaron a correr por mis mejillas cuando escuche su voz.

—¿Estas bien? ¿Por qué tienes que enfermarte cuando estoy lejos?

—No estoy bien. Me estoy muriendo—. dije, portándome simpático.

El se rió débilmente en el teléfono.

–Siento no haber estado ahí, Bill. Lo siento tanto. Jörg dice que todo salió bien y que estarás mejor en un par de días.

—Quiero que vengas a casa. Te extraño—. comencé a sollozar y lo escuché suspirar.

—Bill, por favor, no me hagas sentir mal.

—Nadie estaba ahí. Tú lo hubieras estado si estuvieras aquí—. le dije mientras Frank me limpiaba la cara con un pañuelo.

—Lo sé, Bill. Lo siento. Te compensare cuando regrese, te lo prometo. Me tengo que ir, te llamare muy pronto ¿si?

Colgué sin decir nada, por que no le creía. Y tenía razón, la próxima vez que llamo ya era muy tarde.

Fin flashback

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Y Frank siguió. –Creo que es tiempo de dejar ir lo que fuimos y ver lo que podemos ser. Otros días. Nuevos días. Días que vienen. El asunto es que no tenemos que odiarnos por envejecer. Solo tenemos que perdonarnos… por crecer—.

Gustav y yo nos reímos y sacudí la cabeza.

Gracias por iluminarme con esa frase de Los años maravillosos, Frank— dijo Gustav mientras entrabamos a la calle de Charlie.

—Creo que podemos aprender algunas cosas de Kevin Arnold—. dijo él, encogiéndose de hombros.

Suspiré y me baje del auto.

–Esta será una noche muy interesante.

Charlie sintió que era necesario invitar a todos los de la preparatoria que pudiera contactar. Y las personas rara vez rechazaban una invitación de Charlie, así que la calle ya estaba llena de autos cuando nos estacionamos. Tomé la botella de Patrón que tenía Frank y tomé un profundo y largo trago mientras entrabamos a la casa. Había música sonando muy fuerte y alguien estaba vomitando en el arbusto de rosas de la mamá de Charlie. Tan pronto. A ese cabrón le esperaba una noche dura.

Tan pronto como entramos, Gustav y Frank me dejaron para ir al baño para fijarse como estaban por que eran unas perras vanidosas. Decidí buscar a Charlie, eventualmente lo encontré sentado en la repisa de su cocina, sirviendo shots en la boca de las personas como si fuera Coyote Ugly. Era bizarro.

—¡Bill!— gritó cuando me vio. – ¡Ven aquí! ¡Toma un shot!

Comencé a meterme entre todas las personas y me di cuenta que Charlie solo traía puesto un zapato, la verdad dudaba que aguantara hasta la medianoche. De pronto sentí una mano en mi espalda y me di la vuelta para ver a Tom riendo.

—Eh, sugiero que no dejes que Charlie ponga el trago en tu boca, por que terminara en tu frente—. dijo, empujando a un chico que me estorbaba para llegar hasta a él. Me reí por que el puto de Tom tenía cortos cabellos mojados en la frente, estaba usando una camisa con algunos botones desabrochados y en algunos lugares estaba mojada.

—Levántame—. le dije cuando llegue a la repisa. Lo que me había tomado antes ya empezaba a afectarme por que ya me sentía un poco mareado, así que Tom me tomó de la cintura y me puso junto a Charlie. Yo tomé otra botella que estaba por ahí, le di un enorme trago y comencé a llenar la boca de las personas que estaban por ahí. Note que Jimie y Gabriel estaban sentados cerca de la esquina así que «accidentalmente» moví la botella y llené de alcohol sus atuendos de mierda. Fue genial.

—Bueno, estas fuera de control—. Viktor gritó desde detrás de nosotros y nos ayudo a Charlie y a mí a bajar de la repisa.

La verdad la fiesta no me había emocionado mucho, pero resulto ser muy divertida. Pude ver a Ander, quien se veía de verdad triste cuando me preguntó que pasó entre Tom y yo. Era muy amable. Lástima que su mejor amigo fuera una puta. Y hablando de putas, Frank y yo nos acercamos a donde estaba Gabriel y él comenzó a reírse como gallina y dijo

–Oh, Bill, escuche que tu y Tom ya no están juntos. Que triste—. o alguna mierda así.

Y después Frank lo tomó del brazo y le dijo que se fuera a la chingada y lo arrojó a una mesa y rompió algunos jarrones de Charlie. Ooops. Fue lo mejor de mi noche.

Charlie tenía la cuenta regresiva en una enorme TV en su sala, así que cuando casi llegó la hora todos estaban alrededor de él. Gustav había decidió tomarse una botella entera solo y estaba en algún lugar intentando recuperar el equilibrio así que Georg y Frank fueron a ayudarle. Me paré junto a Charlie mientras Viktor llenaba las copas de las personas que le caían bien de champagne caro. Vi a Tom al otro lado de la habitación, junto a Jimie Mallory, así que deliberadamente arrastre a Charlie hacía allí e hice como si no pudiera ver la TV. En cuanto todos comenzaron la cuenta regresiva, Viktor corrió hacia nosotros y enredo sus brazos en la cintura de Charlie, él me tomó de la mano y me dio una sonrisa amable.

Gracias, Charlie.

5… 4…

Volteé la cabeza y vi a Jimie reír tontamente de algo que decía Tom. Maldito puto.

3… 2…

Después, volví a girar la cabeza y me concentre en la televisión por que si los veía besarse a la media noche era seguro que arrojaría todo el alcohol que había tomado toda la noche.

1…

Escuche gritos de emoción alrededor de mi, aullidos y vasos chocar, y de pronto, sin ningún aviso, alguien estaba parado frente a mí, presionando su boca contra la mía. Un solo respiro y supe que era Tom, y arroje mis brazos alrededor de su cuello, no dejando que se zafara del beso inocente que me había dado, por que él estaba ahí, besándome, sin que se lo rogara y estaba tan feliz. Y luego él tomo mis manos y desenlazo mis brazos de su cuello y alejo su cara de mí, sonriéndome.

—Feliz año nuevo—. murmuro. Y luego se fue.

Continúa…

Gracias por leer. No te vayas sin dejar un comentario 😉

por Cass-illusione

Escritora del Fandom

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