Seduciendo a TK 5

Fic TOLL de Cass-illusione. Temporada II

Capítulo 5

Tom POV

¿Estaba siendo serio con toda esta mierda?

Miré a Bill con la boca abierta mientras se quitaba la chaqueta y se sentaba en la orilla de mi cama. La camisa le quedaba muy pegada y se notaba mucho su percing. Era tan distractorio para un ninfomano como yo en tiempo de sequía.

—Estaba tan deprimido cuando te fuiste que engorde 7 kilos en un mes, comía de todo. Lloré todos los días y estaba tan triste que me hizo enfermar. Bueno, de hecho estaba enfermo pero Frank pensó que iba a tener un bebé—. él dijo todo de un golpe sin respirar, pasando los dedos nerviosamente por su cabello con rastas.

Esa no era la pendejada que yo quería escuchar. En lo absoluto.

—Me… gusta tu blusa—. murmuré, mis ojos moviéndose por todo su pecho, fuera de control.

Él me ignoró.

Estoy intentando decirte que no soy una zorra de corazón frío. No termine contigo por algo que hiciste… fue por algo que no hiciste—.

Eso no me ayudaba en nada.

–Oh

—¿Te acostaste con él?

—¡¿Qué?!— pregunté, sorprendido por preguntar algo tan estúpido en ese momento.

—El chico. ¿Lo hiciste?

—Eh… ¿Sexo oral cuenta?— estaba intentando aligerar el ambiente pero a él no le pareció gracioso.

—Tom

—No, ¡No me acosté con él! No es que sea asunto tuyo, de todas formas. No eres mi novio, rompiste conmigo hace cinco meses ¿te acuerdas? Si me hubieran dado ganas de cogerme a cada perra en Europa con una cabeza y vagina o polla ¡Pude haberlo hecho!

Si. Toma eso, vívelo y acéptalo por un rato, Trümper.

Los ojos de Bill de pronto se vieron sin vida y lo escuche suspirar y puta madre, ¿Cómo podía tener el poder de hacerme sentir mal después de todo lo que me había hecho?

—Lo sé— dijo él en voz baja, apenas lo escuché. –Es mi culpa

Me encogí de hombros. Él intentaba parecer culpable.

–Si. Al menos lo sabes—.

Hubo silencio por un minuto y después Bill respiro profundo. Estaba desesperado, anticipando la basura que saldría de su boca esta vez.

—Tom— dijo, inclinándose ligeramente y mordiéndose el labio. Estaba haciendo eso a propósito para distraerme, sin duda alguna. Y mierda, estaba funcionando.

—Eh— estaba muy seguro que no había pestañeado ni una vez desde que se había quitado la chaqueta. Si, solo era el pecho de Bill, con esa maldita y caliente perforación de Bill y la había visto diez mil veces, pero mierda, habían pasado seis meses desde que había sentido un lindo pezón entre mis dedos. O en mi boca. El truco estaba debilitando mi fuerza de voluntad.

—¿Tu crees que alguna vez regresemos? Ya sabes— dijo él seductoramente, dando vueltas a un mechón de su cabello con los dedos. Si, definitivamente a propósito. —¿A como estábamos antes?—

—No sé— respondí, quitando mis ojos de su pecho y agachando mi vista al suelo. Me aseguré de que no hubiera saliva en mi barbilla y en mi playera. –Las cosas son diferentes ahora. Las cosas no se pueden arreglar cuando a ti te de la gana. Tú mas que nadie sabes que no soy del tipo de chico que anda detrás de un chico y tu… me estas haciendo sentir patético—.

—Lo siento. Olvidemos todo y comencemos de nuevo y pretendamos que nunca te fuiste. Ten, puedes empezar rompiendo con tu nuevo novio—. él me ofreció su mano con su teléfono en él.

Me reí.

—Si, así no funcionan las cosas. Me chingaste y quiero saber por que

Él se levantó, respiró profundo y comenzó a caminar de un lado a otro por todo mi cuarto. Después, se sentó en la silla del escritorio y entornó los ojos a algo que vio.

—Oh. Esto es tierno—. le dio vuelta a una foto que Adriel me había dado de nosotros, antes de irnos de Europa. Voló por toda la habitación y cayó en el suelo a un lado de mi cama pero no la levanté.

—Sabes lo que dicen de los pelirrojos, ¿verdad?— preguntó y yo rodee los ojos.

—No me importa

—Rojo en la cabeza, malos en la cama—. respondió de todas formas, encogiéndose de hombros.

No creo que diga así pero como sea, Bill, ¡Deja de cambiar el puto tema! Contéstame ahora mismo o lárgate

—No me preguntaste nada—. dijo, golpeando los dedos en la silla. Y no pude más.

—Habla. Ahora. No lo voy a repetir—. dije, con los dientes apretados. Juré que si no comenzaba a hablar, lo sacaría de la silla a patadas y lo arrojaría por el balcón.

—Tom— él suspiró. Pasó saliva nerviosamente y sus ojos encontraron los míos, rogando. –Necesito saber la verdad acerca de este chico. Lo que pasó fue… personal, no fue algo tonto. No te lo voy a decir para que te vayas, me hagas menos y se lo digas a él—.

Exhale ruidosamente por la nariz.

—¿De verdad crees que haría eso? ¿No me conoces lo suficiente ahora…

—Pensé que si. Pero cuando escuche de… él, me di cuenta que no te conozco de la forma que yo creía

Maravilloso. De alguna manera, no importara lo que hiciera, siempre parecía ser el patán de la situación.

—Bien— dije, suspirando. —¿Qué? ¿Qué quieres saber de él?

—Todo

Esta bien. Se llama Adriel. Y no es mi novio, él es…

¡Tom!— la voz de Jörg se escuchó por todo el pasillo, distrayéndome. Abrí la puerta y asomé la cabeza en el pasillo.

—¿Qué?

—¡Baja un minuto, por favor!

Gemí y me di la vuelta hacía Bill.

–En un momento regreso. No vayas a ningún lado—.

Bajé para ver que putas quería Jörg de mí. Estaba ordenando muebles para mi habitación en LA y necesitaba saber la dirección exacta de mi apartamento para la fecha de entrega. Llamé a Viktor por que no tenía la menor maldita idea y después corrí a mi cuarto.

Y chinga mi vida.

Él estaba sentado enfrente de mi laptop, con los ojos abiertos y llenos de lágrimas. No debí haber dejado solo a ese entrometido en mi cuarto, pero me había hecho enojar tanto que no estaba pensando con claridad. En serio, me fui como por dos minutos y de alguna forma logra meterse en mi e—mail para entrometerse en mi vida. O tal vez lo deje abierto, como sea, él se merecía ser sacado a patadas.

—¿Qué putas estas haciendo?— levanté su chaqueta de la cama y se la arrojé al pecho, haciéndole ver que ya no era bienvenido.

—¿Entonces esto es lo que piensas de mí?

Ni siquiera recordaba lo que estaba escribiendo así que me fije en la pantalla y leí el par de líneas que había escrito. Hice una mueca de dolor mental pero mi rostro no mostró ninguna expresión para que él no se diera cuenta que me sentía mal.

Hey. Si, lo vi hace un par de días. Nada paso entre nosotros, no te preocupes. Intente hablar con él pero estaba siendo inmaduro y se comporta como un puto niño todo el tiempo así que no tenía sentido. Y LA no será incómodo, espero que antes de que nos vayamos de aquí él madure un poco y sea capaz de darle un poco de sentido común. También te extraño.

Ahí era donde terminaba. Esta bien, tal vez estaba escribiendo sin pensar cuando escribí ese e—mail pero si Señorito Melodramático hubiera hablado conmigo como quería, las cosas no hubieran empeorado como lo estaban haciendo ahora. Así que daba igual.

—No me había dado cuenta que tu relación era tan seria como para que estuvieras tan cómodo hablándole de tu ex novio— Bill dijo en voz baja mientras se ponía la chaqueta. Adiós, adiós pezones.

—No es seria

—Estabas hablando de mí. A él

—No debiste haberte metido

Él miró sus pies y se encogió de hombros.

–Bien, Tom, me iré. Te dejaré en paz y me iré a otro lado a ser «inmaduro». No te molestaré ni a ti ni a él y no lo haré sentir incómodo cuando estemos en LA ¿feliz?— conociendo a Bill, lo arrojaría desde un tercer piso así que no creí nada de lo que dijo ni durante un minuto. Pero aún así, me hizo sentir como un puto imbécil. Me atrapó hablando de él y ni siquiera pude explicarle para librarme.

Él levantó una ceja y se mordió el labio antes de acercarse unos pasos y me abrazó de nuevo. Muy fuerte. Al principio no lo toque por que estaba tan enojado y él había invadido mi puta privacidad y solo quería que se fuera a su casa pero después él recostó su cabeza en mi pecho y el olor de su cabello llenó mi nariz y trajo todos esos putos recuerdos.

Suspiré y me rendí, enrede mis brazos en él. Él se paro de puntitas y puso su cara entre mi cuello y mi hombro, sentía su aliento en mi piel, y una de sus manos estaba detrás de mi cabeza, sus dedos en mis trenzas. Después moví mi mano a la parte baja de su espalda y lo acerqué a mí, lo que era una mala idea porque senti su pelvis encajar perfectamente con la mía y eso me puso duro. Por que después de no tener sexo por seis meses hace que todo te ponga duro. Lo juro, incluso un comercial de una mujer rasurando sus piernas o de un hombre con el pecho descubierto poniéndose desodorante me calentaba y eso era muy triste.

Al parecer él se dio cuenta del pequeño bulto por que de repente, sus cálidos y suaves labios estaban presionados contra un lado de mi cuello. Cerré los ojos y deje salir un suspiro de frustración y luego él me besó detrás de la oreja, debajo de la mandíbula y yo gemí un poco, lo apreté mas fuerte y él plantó otro beso en mi barbilla. Y quería decirle que se detuviera por que todo lo que hacía era enojarme y quería que continuara por que se sentía tan bien y natural. Y luego me beso en la esquina de la boca, estratégicamente abriendo sus labios solo un poco para que pudiera sentir la punta de su lengua. Justo ahí tuve dos opciones. Darle la vuelta, ponerlo de espaldas y cogerlo hasta que se le olvidara que día era o podía hacer lo más inteligente, y no dejarlo tener el poder del sexo sobre mí y alejarme de él. Por que si no podíamos arreglar las cosas justo ahora, ¿Qué putas iba a ser el sexo, si no complicar más las cosas?

Así que hice lo que yo creía correcto, lo alejé de mí y di un paso hacía atrás. Y puta madre, ¿Cuándo Tom Kaulitz hacía lo correcto? Quería arrancarme el cabello de la cabeza.

—Yo… no puedo—. murmuré, sacudiendo la cabeza. Sin decir nada, él me vio feo y camino hacía la puerta.

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Bill POV

—¿Cómo estuvo?— preguntó Frank cuando entre a la habitación.

—¡Vete a la chingada, Frank! Tu consejo apesta. Intente hacer lo que dijiste y no funciono— me quite la chaqueta y me deje caer en la silla que estaba junto a él en la mesa. Él me dio un tenedor y comencé a picar la comida en su plato. Gordon todavía no estaba en casa.

—¿Qué paso?

Nada— dije entre mordidas. –Fui hasta allá todo «Hey Tom, mira mi nueva ropa interior» inclinándome, retorciendo mi cabello y esas pendejadas y él solo seguía diciendo hay que hablar bla bla bla. Puto estúpido

—Estoy seguro que tu boca no tiene nada que ver con el hecho de que el plan no funciono—. dijo él, rodando los ojos.

—De hecho, no. Es mi naturaleza inquisitiva. Cuando llegué ahí, él estaba haciendo algo en su laptop, se puso nervioso y la cerró cuando me vio, así que cuando bajo por unos minutos para hablar con su papá abrí su laptop, pensando que era porno o algo de lo que podía burlarme de él y él estaba escribiendo un e-mail al chico. De mí. Diciendo que era inmaduro y que siempre había sido así y que nada pasó entre nosotros. Ah ¡Y vi una foto de él! Es horrible y desagradable

—Cuando dices horrible y desagradable, quieres decir… ¿bonito?—

—Si— dije con una mueca.

Frank suspiró y negó con la cabeza.

–No puedo ayudarte. Esto es una causa perdida. Tal vez ustedes deban alejarse el uno del otro por un rato, darle un tiempo a las heridas para sanar y cuando no estés todo loco y emocional, intentas seducirlo con tu culo. O, bueno, estarás en California, consigue unos shorts o algo. Muestra esas piernas y esas nalgas.

—Casi funcionó, estuvo tan cerca, lo estaba abrazando, besando su cuello y el me estaba presionando su erección…

—Evita los detalles, por favor—. murmuró Frank, quitándome su tenedor.

—Él se detuvo. Y dijo «No puedo» ¿Quién hace eso? Oh, pero dijo que no se había acostado con él y eso es como… un rayo de esperanza en esta catastrófica situación. Si es que es verdad

Frank soltó una risita y dejo caer su tenedor, sus ojos bien abiertos de repente.

Se me olvido decirte, Charlie vino cuando no estabas. Dejo un traje para ti, dijo que te dijera, «Pruébatelo y asegúrate de que te quede por que tu peso cambia más que el de Oprah» lo que sea que eso signifique

—Ugh, es para su estúpida fiesta de Año Nuevo de mañana. ¿Vas a ir?

—No sé. Él me pregunto si quería, pero…

—Ve— le dije. –Podrás ver el desastre que es toda esta situación con tus propios ojos.

Frank intentaba alejarse de todos sus amigos desde todo el asunto de «primo robándose a su novio». Era un dolor en el culo, pero era buena compañía. La mayor parte del tiempo, cuando no era una perra malhumorada. A Gustav le caía bien, probablemente por que los dos eran muy bonitos y tenían un corazón frió. Salió con nosotros un montón de veces durante el verano y a todos les cayó bien.

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Flashback

Principios de julio

—¿Crees que esto funcione?— Frank le preguntó a Charlie, sosteniendo la identificación a un lado de su cara cuando dejamos la habitación del hotel. Charlie sonrió y asintió.

—Si, por supuesto. Tienes cabello y ojos cafés, eso es lo que importa—. dijo él, sacudiendo el brazo.

—Este chico tiene ojos bellotas—. murmuró Frank, sacudiendo la cabeza. De verdad no importaba. Frank era hermoso y dudaba que el cadenero de la puerta le vería la cara después de ver lo que traía puesto Gustav.

Charlie y Gustav se encargaron de preguntarle a Frank que nos acompañara a Port Angeles. Pude haber ido sin él. Era grosero, difícil y disfrutaba burlarse de mí. Me enojaba tanto.

Llegamos al bar y entramos sin problemas. Claro, me sentí nostálgico en cuanto entre, por que la última vez que estuve ahí fue con Tom y fue en la noche en la que nos hicimos los tatuajes y fue de ahí en adelante cuando comenzamos a tontear y era muy divertido, quería llorar. Pero no lo hice, solo ahogue mis penas en alcohol.

Por alguna razón, nosotros cuatro éramos los únicos pasivos en el bar. Era una noche de solo activos, al parecer. Lo que era excelente para nosotros por que nos invitaron tragos la noche entera. Charlie se puso tan borracho que se quedo dormido en la barra y Gustav estaba platicando con un tipo que se veía lo suficientemente viejo como para parecer su abuelo. Frank y yo bailamos en nuestros muy reveladores atuendos y bebimos y bebimos y bebimos y me lo estaba pasando tan bien que me olvide del hecho de que Tom no estaba. Me sentía bien.

Mientras estábamos parados en el bar, Frank se tropezó conmigo y soltó una risa tonta.

–Bill… hay un chico que se te queda viendo. Es muy guapo. Si aquí no esta tu tocador de piano pendejo novio, yo digo que vayas por él

—¿Dónde?— pregunte curioso, frunciéndole el ceño a Frank.

—Ehhhh— volteó hacia los dos lados, sosteniéndose en la barra. –Ya no lo puedo ver

Estábamos por tomar otro shot cuando sentí mi teléfono vibrar en la pequeña bolsa que me dio Charlie. Lo saqué de ahí y corrí a la puerta sin decirle nada a Frank.

—¿Hola?

—¡Hey! ¿Qué es todo ese ruido?— pregunto Tom, riéndose.

—Estoy en Port Angeles en ese bar al que fuimos, ¿te acuerdas? No te acuerdas. Estabas borracho

—¿Estas borracho?

—Si. Espera… ¿Por qué estas llamando? No me hablas por días y días y días y luego me llamas dos veces en un solo día

—Mis clases terminaron temprano— dijo. –Y estaba pensando en lo que me dijiste, de que no te llamaba, así que voy a intentarlo más. ¿Esta bien?

—Esta bien— no pude evitar soltar una risa tonta de niñita por que mi noche estaba yendo de maravilla. Me tropecé con la pared del bar, donde había un pequeño callejón y me recargué en la pared de ladrillo del edificio.

—¿Te estas divirtiendo?

—Si. Estoy con Charlie, Gustav y Frank. Deje a Frank…

—¿Quién es Frank?

Rodee los ojos y suspiré.

–El hijo de la novia de Gordon. Es una perra. Pero como del modo de Gustav, como una perra buena. ¿Lo que digo tiene sentido?

—Entiendo— dijo, riendo. —¿Cómo es la novia de Gordon?

—Esta bien. Hasta ahora me cae bien, ya veremos. Espera, ¿Dónde estas ahora?

—Estoy en Inglaterra. Después me voy a Francia, después España, luego Italia después Suiza… luego Alemania, Bélgica, Dinamarca, Suecia y Noruega. Y después regresó a Inglaterra y luego me voy a casa

—Wow. Diez países diferentes—. dije, contando con mis dedos.

—Si. Ya estoy cansado—. dijo Tom. –Me tengo que ir, Bill. Te llamo luego, ¿si? Cuídate

—Lo haré

—Prometo que te llamaré tan pronto como pueda

—Esta bien, Tom. Adiós

Tan pronto como colgué escuche el ruido de unos pasos pesados acercándose a mí. Frank giró en lo esquina y saltó, poniendo su mano en el pecho cuando ahogó un grito.

—¡Me asustaste! No sabía a donde habías ido

—Tom llamó— le dije mientras comenzábamos a caminar hacía el bar. –Disculpa si te deje ahí…

—No, esta bien. Solo que… ese tipo. Tan pronto como corriste afuera, vi que se te quedaba viendo y te siguió. Solo vine para ver si estabas bien

—Eso como que da miedo—. murmuré.

Frank se encogió de hombros y entramos al bar.

–De seguro se estaba yendo. Ten, no te tomaste tu shot

Forcé una sonrisa y me lo tome pero no pude quitarme el sentimiento raro que tenía.

Fin flashback

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—Bien. Iré. Tengo que decirle un par de cosas a ese tipo Kaulitz, de todas formas—.

—No lo hagas— dije, sacudiendo la cabeza. –Estoy seguro que Charlie y Gustav ya le dijeron algo. Tu ni siquiera quieres mejorar la situación—.

—Eso no es verdad— dijo Frank, levantándose de la mesa. –He hecho mucho por ti, Bill. Deberías valorarme más—.

—Te valoro, Frank-Diarrea— sonreí al apodo y Frank me vio feo, sin ninguna expresión en su cara.

—Y te preguntas por que él escribe e-mails diciendo que eres inmaduro—.

—Me parece gracioso—. le dije con una sonrisa.

—No estoy de acuerdo. Vamos a buscar algo que me pueda poner mañana

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Tom POV

—¿Qué putas es eso que escuche de los e-mails, fotos y…

Puse mi mano llena de aceite frente a la cara de Gustav para callarle la boca. Estaba metiéndose en un tema duro y no estaba de humor.

—Gustav, metete en tus asuntos—. Georg gritó desde debajo de mi auto. Yo sonreí burlón y le enseñe el dedo a Gustav.

—Hace frio aquí afuera. ¿Ya casi terminan?— Charlie me miró y yo me encogí de hombros.

—Ustedes se pueden ir. Nadie los invito—. le dije. Estábamos cambiando el aceite de mi auto, pero parecía que si Georg o Viktor estaban lejos de ellos por cinco minutos el planeta podía explotar. Tal vez estaba un poco amargado por que Bill estaba siendo un grandísimo pendejo pero aún así me molestaba de sobremanera.

—¿Todavía tienes una bici?— preguntó Viktor, rodando mi bicicleta por el garaje. –No me he subido a una desde que tenía como… seis años—.

—¿Puedes no intentarlo ahora? Cuando estas justo a un lado de mi auto—. lo miré feo y el sacudió la cabeza.

—Kaulitz, hombre, necesitas Valium, o algo más fuerte, no sé. Toda esa actitud me están cansando, muy rápido— Viktor masculló, alejándose de mí.

—Y… ¿Tienes fotos de él? ¿Puedo verlas?— preguntó Gustav de nuevo. Estaba listo para insultarlo a lo grande en cualquier momento.

—No— le dije. –Vete a la chingada, vaca.

—Apuesto que no me dejas verlas por que es feo… o gordo— espetó él, sonriéndome con burla.

—Tu sabrás, ¿no?

Gustav me entorno los ojos, Charlie levantó las cejas y dio un paso hacia atrás. Si, eso es enano, no quieres meterte en toda esta mierda.

—¿Qué quiere decir eso?

—Tú sabes lo que significa. Significa que ya subiste los siete kilos del primer año e incluso más. Solo ha pasado un semestre. ¿Qué, estas intentando subir setenta?— Georg comenzó a reírse desde abajo del auto y la cara de Gustav se puso de rojo intenso. Después saltó a mi espalda y comenzó a rasguñar mi cara y Charlie intento bajarlo por que Viktor estaba muy ocupado riéndose y viendo.

—Ow— dije, sobando un rasguño de mi cuello. –Tus uñotas me sacaron sangre—.

—Tom, te voy a matar, te juro que lo haré—. Gustav estaba furioso y eso me hizo reír, por que ni siquiera estaba gordo. Ni siquiera había engordado medio kilo, bueno tal vez, como dos, pero lo había avergonzado frente a todos y estoy seguro que él entendió la indirecta de que debía callarse y no meterse en mis asuntos.

Después de que todos se calmaron, Viktor saltó a la bicicleta.

—Él no es feo— dijo, tomando lao manubrios. –Vi una fotografía—. Y comenzó a pedalear y avanzó como medio metro después choco contra un lado de mi auto. Suspiré y me golpee la frente. No se por que había extrañado a estos pendejos cuando estaba en Europa.

—Ah, Charlie, te traje algo, te lo traigo mañana por que esta empacado en algún lugar. También te traje algo, gordito, pero no te lo voy a dar hasta que aprendas a callarte la boca—. le dije a esos dos. Charlie aplaudió emocionado y Gustav me enseño el dedo.

—Tom ¿Mañana habrá problemas? ¿Pueden Bill y tú no pelear?— Charlie suplicó, poniéndome ojos tristes.

Me encogí de hombros y comencé a limpiar mis manos con una toalla.

–Dile eso a él

—Lo hice. Esta muy triste—. dijo Charlie, cruzando los brazos en su pecho.– Tal vez deberías disculparte por lo que escribiste, probablemente eso…

—No me voy a disculpar por nada—. dije. Me recosté en la pared del garaje y suspiré. –Él no debió ver mis cosas, no me siento mal por que él es un pinche inmaduro y tiene la habilidad para comunicarse de un hámster. Me da gusto que lo haya visto, así tal vez dejara de portarse como un pendejo

—Solo quiero que sean amigos. Tal vez no lo hayan pensado pero los cuatro vamos a vivir prácticamente juntos. Estan justo al final del pasillo. Como Viktor y yo salimos ustedes tendrán que verse todo el tiempo… no sé, tal vez deberían buscar una forma de volver a ser amigos en vez de de preocuparse e intentar arreglar sus problemas de relación y regresar. Los dos solían divertirse mucho como amigos ¿no quieres eso de nuevo?

—Si—. murmuré.

Espero que él no quiera ser tu amigo y espero que te de una patada en las bolas. Ah, y solo para que sepas, Tom, te estas poniendo más feo conforme pasa el tiempo, se te esta cayendo el cabello—. me reí de Gustav por que… JA. Si. –Y más te vale que traigas mi regalo mañana y más vale que sea algo de Hermes como te dije. Vamos Charlie, vámonos

Los dos se despidieron y se fueron. Georg se deslizo de debajo de mi auto y comenzó a quitarse el aceite de las manos.

—Bien, termine— dijo. –Usualmente no me meto en estas mierdas pero creo que deberías escuchar a Charlie acerca de lo de ser amigos

Miré a Viktor.

–Estoy de acuerdo— dijo él.

—Como que me pasé ayer con él. No se si quiera volver a hablarme

—No le des otra opción. Haz lo que tengas que hacer—. Viktor sugirió sonriendo.

Los dos sabíamos lo que eso significaba, tan pronto como ellos se fueron, me metí a la regadera para arreglarme para la noche que me esperaba.

Continúa…

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por Cass-illusione

Escritora del Fandom

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