Seduciendo a TK 12

Fic TOLL de Cass-illusione. Temporada II

Capítulo 12

Tom POV

Miré a Viktor y fruncí el ceño.

–Espera… ¿Qué putas acabas de decir?

El hizo un gesto de dolor y asintió.

–Tu papá. Él sabe. Estoy seguro de eso—.

Nunca odie tanto a Jörg en toda mi vida. Ni siquiera cuando cambió la llave del gabinete donde tenía todo el alcohol dos veces en un año. Ni cuando me quito el auto por tres semanas. Ni cuando me compró el Audi en vez del Beamer que le había pedido.

Ese cabrón sabía que le paso a Bill y nunca me dijo una palabra al respecto.

—Viktor… de verdad, de verdad me estas poniendo de nervios. Cualquier información que tengas, dímela ahora o te juro que te mato. Te ahorcaré y te arrojaré a un río desolado, eres un desleal…—

—Suficiente amigo. No te pongas todo melodramático conmigo, no se ninguna mierda, solo…— él se inclino y puso la cabeza entres sus manos, suspirando. –No te ofendas pero Jörg como que es un imbécil. Quiero decir, solía parecerme divertido cuando te gritaba por ninguna razón pero ahora… bueno, ya no es divertido pero como que me das lástima—.

No me estaba diciendo nada que no supiera. Gimiendo, cerré los ojos.

–Explícate ¿por favor?—

—Tengo el presentimiento de que él no te quiere con Bill. Cuando regresaste el mes pasado fui a tu casa una mañana y él me hablo en privado. Me dijo que te animara a que continuaras con tu vida y que evitara que Bill influenciara tanto tu vida—.

Me reí y rodee los ojos.

–Eso no quiere decir que él sepa algo. Solo esta resentido por que no fui a Harvard o Dartmouth o cualquier otro lugar de esos. Piensa que estoy aquí solo por él y…—

—No— Viktor me cortó y se paró del sofá. –Es más que eso. Él dijo que… le habían pasado cosas malas cuando no estabas, que estaba preocupado de cómo reaccionarias cuando te enteraras. Se que se preocupa por él por que me dijo que lo cuidara y que lo llamara a él o a Gordon si veía que no estaba bien pero una vez que llegaste a casa él estaba mucho mejor así que… no sé. Creo que te quiere sacar de todo su drama. Bill dijo que… parte de la razón por la que no te dijo nada fue por que Jörg le dijo que no te preocupara cuando estabas fuera del país. Que eso arruinaría tu tiempo ahí—.

Me paré y caminé hacia la cocina para servirme otro trago. Me estaban dando mucha información y no podía con ella.

—Ahora seré un buen amigo. ¿Estas listo para escuchar lo que te tengo que decir?—. Asentí y tome un trago de la mierda de melón que había traído Charlie.— No te enojes conmigo. No me golpees ni nada—.

—Solo habla de una puta vez— mascullé, saltando a la repisa. Él abrió el refrigerador y sacó otra cerveza antes de hablar.

—Estoy de lado de los chicos, tú lo sabes. Pero lo que sea que estas haciendo con Adriel… esta jodiendo las cosas—.

—¿Por qué dices eso?—

—No te gusta tanto, me doy cuenta. Siento que solo lo mantienes cerca como… soporte emocional o algo así, es como disfuncional.

Me reí y golpee la cabeza contra la alacena.

—¿En serio? No tengo idea de lo que estas hablando. Solo cállate.

—Por favor, Kaulitz, no soy tan estúpido. Entiendo lo que estas haciendo… este chico estuvo ahí para ti y te ayudo a sentirte normal por un rato cuando estabas en Europa. Ahora solo te estas aferrando a él por que eres un cabrón marica que esta muy asustado para enfrentar lo que le paso a Bill, así que sigues viviendo en negación e intentas pretender que quedarte con este chico te esta ayudando a superarlo y estar en balance y otras pendejadas. Y no es así. Aceptaría que te comportaras así si supiera que de verdad te esta ayudando, pero solo pone toda esta mierda peor. Mucho peor—.

Maldito Viktor por decirme todo eso en mi cara. Me conocía demasiado bien. Necesitaba hacer nuevos amigos que no me dijeran mis errores en la cara.

—No te estoy diciendo que dejes al chico para bien por que estoy seguro que por alguna razón piensas que él es genial y que necesitas a un amigo con el que puedas hablar y no se burle de ti ni de tus problemas como Georg y yo lo hacemos. Pero tienes que hacerle ver que no vas a superar a Bill y que nunca estarás con él por que estoy bien seguro que es lo que Adriel piensa, que hay una oportunidad de que estés con él y tú eres él que lo esta haciendo pensar eso—.

De verdad no quería tomar un consejo de Viktor, considerando que el cabrón estaba de lado de Bill y todavía no se me olvidaba lo que había pasado en la fiesta de Halloween del año pasado. Pero no hacía daño escuchar lo que me estaba diciendo ya que todo lo que había hecho era cagarla día tras día. Obviamente era un retardado emocional mimado por el estupendo trabajo que habían hecho mis padres al criarme pero pensé que estaba madurando y estaba haciendo las cosas bien por que no me había cogido a Adriel. Supongo que estaba mal.

—No puedo creer que vaya a decir esto pero… ¿Qué sugieres?— golpee los dedos en el filo de la repisa mientras esperaba por la respuesta de Viktor.

—Antes de que te un consejo, solo quiero decir que tengo prejuicios. Él no me cae bien, es muy arrogante y piensa que es muy maduro y que es mucho mejor que Bill, es una perra pretenciosa—.

Suspiré y me aclare la garganta.

–No la conoces pero continúa—.

—Eh… bueno, para empezar, creo que deberías hablar con Adri, aclarar las mierdas, dile que quieres arreglar las cosas con Bill y que solo quieres que sean amigos. No le digas a Bill que lo vas a hacer, solo deja que se de cuenta por si mismo que te deshiciste de Adriel. Y después no sé. Oh, y llama al pendejo de tu padre, haz que te diga lo que sabe. A lo que me refiero es que si un doctor estuvo involucrado… debe significar que fue algo muy serio—.

Suspiré y salte de la repisa.

–Tienes razón—. tire mi vaso vació al lavabo y metí las manos a los bolsillos con frustración. –Llamaré a Jörg en la mañana. Me voy a dormir.

.

Bill POV

—Bill, por favor deja de llorar—. Bryan acarició mi cabeza mientras lloraba en su hombro. Sentí el mueble moverse junto a mí cuando Charlie se sentó, dándome un vaso de agua y luego puso su mano en mi brazo.

—Quiero decirte que…bueno, sé que estas trise pero eso fue por mucho la cosa más maravillosa que he visto en toda mi vida—. me dijo Charlie, con una risita.

—Si, no lo vi pero suena a que estuvo genial—. agregó Bryan.– Me gustaría haberlo visto—.

Me senté y me talle los ojos, cansado de llorar. Estaba seguro que Adriel no quiso lastimarme con lo que me había dicho, pero no importaba. Me había aguantado por mucho tiempo, solo necesitaba desahogarme un poco. Por primera vez en mucho tiempo, finalmente me sentía un poco aliviado.

—Me voy a mi cuarto e intentare llamar a Tom. He intentado mantenerme neutral con todo pero obviamente su cabeza esta en su culo y necesita un poco de ayuda para sacarla de ahí—.

Me reí de Charlie y asentí.

–Gracias—.

—No hay problema—. besó mi frente y despeinó el cabello de Bryan. –Buenas noches—.

—Buenas noches—. dijimos al mismo tiempo. Mire a Bryan y arrugué la nariz.

—Siento que te haya hecho dejar a tus amigos solo para que vinieras a verme llorar. Probablemente creas que estoy loco—.

Bryan rió y negó con la cabeza.

–Bill, no me hiciste hacer nada, te pregunte si querías que viniera, me toma dos minutos llegar hasta aquí y como sea, has aguantado mucho. Creo que es bueno que dejes salir las cosas un poco. Te ayuda a sanar, sabes—.

—Es patético—. mascullé.

—Detente— suspiró y toco la punta de mi nariz. —Y ¿Qué era exactamente lo que querías lograr con este incidente de la playera?—

Arrugue la nariz y me encoge de hombros.

–No estaba pensando. Viktor me puso borracho y luego me dijo que Tom no quería que fuera a su casa por que él iba a estar ahí. Justo cuando pensé que estaba haciendo un progreso con él, como… poder hablar civilizadamente. Y luego, estaba tan triste y eso combinado con el alcohol nunca ha sido bueno para mí, solo quería hacerlo enojar y enseñarle a él que él solo lo esta usando. Como sea, es estúpido—.

De pronto mi celular comenzó a vibrar en la mesa y Bryan se inclino para ver.

–Es Frank otra vez— me dijo, dándome el teléfono.

Abrí el teléfono y me lo puse en la oreja.

–Ya estoy bien—. le dije, antes de que pudiera decirme algo.

—Solo estaba checando. Creo que deberías irte a dormir—.

—Gracias, mamá. Ya me iré a acostar—.

Frank soltó una risita y ahogó un grito en el teléfono.

–Estoy en la computadora y estoy buscando boletos de avión y no son tan costosos como yo creía. ¿Qué días puedo ir?—

—No importa, cuando quieras. Cómpralos y mañana me dices—.

—¿Puedo ir cuando Georg y Gustav estén ahí?—

—Seguro— contesté.

—De acuerdo, los llamaré ahora. Buenas noches. Deja de llorar—.

Colgué y el teléfono y lo arroje al suelo.

—Comprara boletos para venir aquí. Creo que te caerá bien, es algo así como un arpía y un perro al principio pero… no esta tan mal—.

Bryan se rió y levantó una ceja.

–Un arpía, justo lo que necesito—.

—Lo sé, ya te he molestado lo suficiente—.

—No ha sido ninguna molestia— dijo, sonriendo. –Hablamos de nuestros problemas, eso es lo que hacen los amigos. Y honestamente, nunca das detalles de nada, siempre tengo que presionarte para que lo hagas, fue algo agradable que esta noche solo me sentara y te escuchara sin tener que sacarte información—.

Lo golpee ligeramente en el brazo y bostece, acomodándome en su pecho. El recostó la cabeza en el sofá y puso sus brazos alrededor de mí.

—Necesito dormir—.

—Yo también— dijo, poniendo las piernas en la mesa. –Debería irme en un rato—.

—No— gemí. –Quédate conmigo—.

Me dio una sonrisa cuando levante la cabeza para mirarlo.

–Yo… creo que hay unas personas en mi apartamento—.

Hice un puchero durante unos segundos y luego fingí una sonrisa. El nunca me decía que no y siempre estaba ahí para mí, así que de verdad no podía enojarme.

–Esta bien…

El bajo la barbilla y me dio un beso rápido y suave en los labios y suspiró.

–Solo… duérmete si quieres. No me iré hasta que te duermas—.

Intente parecer calmado por que él nunca me había besado antes, y aunque fue un beso rápido y pequeño aún así me hizo sentir mejor y me quede dormido en su pecho en minutos.

Gemí y abrí los ojos cuando sentí a alguien sacudirme.

—Bill, tienes una visita—. susurró Bryan. Moví el cuello por que me dolía por la posición tan incomoda en la que me había quedado dormido y bostecé.

—¿Qué hora es?— le pregunte a Bryan aún medio dormido mientras caminaba hacía la puerta. Él se encogió de hombros y sacó el teléfono de su pantalón para ver la hora.

—7:30

Abrí la puerta de un tirón para ver a Tom parado ahí, viéndose como un total desastre. Olía como a licor, tenía ojeras y tenía los ojos hinchados. Abrí la boca para preguntarle que putas quería pero él comenzó a hablar antes de que pudiera decir algo.

—He estado despierto toda la noche— me dijo. –Perdona que haya venido tan temprano pero necesitaba disculparme por todo lo que paso ayer y…

El se quedo callado a media oración y se quedó viendo, con los ojos muy abiertos a algo arriba de mi cabeza. Me di la vuelta y vi a Bryan parado ahí, intentando pasar.

—Hola— le dijo a Tom, haciéndole un gesto con la cabeza. Tom estaba en shock y solo le dio un pequeño movimiento de cabeza antes de hacerse a un lado para dejar pasar a Bryan. –Los dejo para que hablen… te veo después, Bill—.

Me despedí de él y lo vi caminar por el pasillo. Me rasque la cabeza y me di la vuelta hacía Tom.

—Decías…—

—¿Qué putas fue eso?— preguntó, apuntando el pasillo.

—Eh, no es que sea tu asunto— dije, repitiendo sus palabras. –Pero nos quedamos dormidos en el sofá—.

Azotó la puerta con su mano contra la pared del apartamento, haciendo mucho ruido.

—¡Tom, hay personas que están durmiendo!—

—¡Me importa una mierda! ¡Eres un hipócrita!—

Rodee los ojos a su dramatismo y me dirigí al baño para lavarme los dientes y tomar alguna medicina.

—Um, ¿Exactamente por que soy un hipócrita?— le pregunté mientras me agarraba el cabello. Me tome dos aspirinas mientras el se paraba en el marco de la puerta, con el ceño fruncido.

—Tú… Él… tú me haces sentir culpable por estar con él y luego tu vas y…—

Saque el cepillo de dientes de mi boca y sonreí.

–Oh, lo siento Tom ¿Estas enojado? ¿Te molesto verme salir con otro chico?—

Me dio una risa nerviosa y negó con la cabeza.

–No, no es eso. Es solo que…—

Continúe lavándome los dientes y me le quede viendo esperando a que terminara.

—Es solo mi amigo— le dije. Estaba todo enojado y a pesar de que me satisfacía de sobremanera verlo así, aún así me sentía mal, por que él era Tom y… odiaba verlo triste y como mierda.

—¿Tú… te acostaste con él?

—No— contesté, rodando los ojos. Llene mi boca con agua y enjuague lo espuma. Levante las cejas en anticipación.

—¿Lo has besado?

Escupí el agua y me encogí de hombros.

–Lo he hecho—.

Una vez. Hace un par de horas. Con la boca cerrada, pero aún así.

No necesitaba saber los detalles.

Tom apretó la mandíbula y lo escuche rechinar los dientes. Tenía las aletas de la nariz un poco dilatadas pero no me dijo nada.

—Así que… ¿solo son amigos?— asentí. —¿Qué es lo que hacen cuando están juntos?

—Lo que sea—. me senté en la orilla de la tina y miré a Tom. –Hacemos un montón de cosas juntos. Hablamos de ti mucho, me da consejos…

—A ver, déjame entender esto— dijo Tom, golpeándose la barbilla. –Es tu amigo y lo has besado en una ocasión y le cuentas tus problemas, incluso le cuentas de tu relación conmigo—. asentí otra vez. —¡¿Por qué putas eso es diferente a lo que yo tengo con Adriel?!

Me reí y mire mis pies.

–Es simple. Si me pides que escoja entre tú y él, no necesito pensarlo, te escogería a ti inmediatamente—.

Eso lo calló de inmediato. Suspiró y entro al baño, despeinando su cabello nerviosamente.

—Mira, de verdad siento lo de ayer. Lo siento mucho, mucho. Estaba borracho, mas borracho de lo que estoy ahora y ya sabes como me pongo cuando estoy borracho, mi cerebro me hizo una mala broma—.

La. Peor. Excusa. De. Todos. Los. Tiempos.

…incluso aunque casi fuera la verdad.

—Tú lo dejaste ir y me humillaste. No tienes idea de lo mucho que me lastimo lo que me dijo—.

—Lo sé, créeme, de verdad lo siento, pero… tu empezaste—.

—Tu lo invitaste, ni siquiera tuviste las pelotas para decírmelo en persona, enviaste a Viktor a que me lo dijera. ¿Qué tanto esperas que pueda soportar y no decir nada, Tom?—

Lo mire desde abajo, probablemente me veía patético y abrumado. Por que era así como me sentía, estaba en mi punto de quiebre, lo que cual era ridículo. En mi opinión, el debió haberse desecho de él hace mucho tiempo y debimos haber regresado para compensar los 7 meses sin sexo.

—¿Bill?— se arrodillo frente a mí y puso su mano en mi rodilla. —¿Mi padre… tuvo algo que ver con que no me hayas dicho nada?—

De pronto sentí mi estomago encogerse y trague saliva y le fruncí el ceño. Él sabía algo.

—No… bueno, al principio él sugirió que no te lo dijera, solo por que…—

El gruño y se puso de pie, golpeando la pared con los puños y salió hecho una furia a la sala. Lo séguí y lo tome de atrás de la playera para que no se fuera.

—Tom, no te vayas…—

—Dime— me rogó, tomándome de los hombros. —¡Dime de una puta vez!—

—¿Qué fue lo que él te dijo?— le pregunté, con voz temblorosa.

—No me dijo una mierda. Dijo una pendejada acerca de confidencialidad doctor/paciente. Lo cual pienso es muy estúpido, especialmente cuando tiene que ver con tu propio puto hijo, pero como sea— deslizo sus manos de mis hombros hasta mis codos y me agarró con fuerza. –Bill, yo…—

Escuche una puerta abrirse detrás de mi y en segundos Charlie apareció en la habitación, completamente sorprendido al vernos hablar.

—¿Estan bien?—

—Todo esta bien— mascullé, dando un paso hacía atrás, fuera del agarre de Tom. Él suspiro y miró a Charlie y después a mí.

—Disculpa si te desperté… solo vine a disculparme. Y para ver si querían hacer algo esta noche, como, tomar algo nosotros cuatro… o cenar ¿O las dos cosas? Solo nosotros—.

Me di la vuelta hacía a Charlie, dándome cuenta que él era lo que había cambiado su humor. Él asintió y me dio una sonrisa débil.

—Si, seguro, ustedes deberían venir aquí—. ofrecí, por que no quería arriesgarme a que Rojito apareciera.

—Uno de ustedes debería cocinar, por que si Viktor o yo lo intentamos… alguien terminara en urgencias—.

Forcé una risa y me mordí el labio.

—De acuerdo, debería ir a ver si puedo dormir un poco—. murmuró, apuntando con el pulgar la puerta.

No se en que estaba pensando pero por alguna razón corrí hacía a él y lo abrace fuertemente. Tan fuerte que creo que le corte la circulación desde abajo de la cabeza. Si, él se porto como un completo patán la noche anterior pero se sentía tan culpable que estuvo despierto toda la noche y vino a disculparse conmigo, cuando fui yo el que inicio el drama. Ese era el Tom que extrañaba.

Después de un rato, deje caer los brazos y di un paso hacía atrás. Él sonrió y miró a Charlie.

—Oh, Charlie, solo para avisarte, Viktor se quedo dormido en el piso de la cocina así que le dibuje un bigote con marcador permanente. Tal vez deberías buscar en Google como quitarlo.

Y luego corrió antes de que Charlie pudiera decirle algo.

—¿Qué traes puesto?— preguntó Charlie mientras me ponía un delantal. Mire mi conjunto y me encogí de hombros.

—¿Qué?—

Se puso detrás de mí y pellizco la parte baja de mis nalgas haciéndome gritar.

–No debería poder hacer eso. ¿Qué estas haciendo?—

—Presionar a Tom—.le dije, dándole un cuchillo. Él lo tomó y frunció el ceño.

—Santo cielo, esto tiene escrito desastre por todos lados—. murmuró, cortando los champiñones que había puesto en la mesa con mas fuerza de la necesaria.

—Cállate, debiste ver lo celoso que estaba esta mañana. Creo que por fin logre que se diera cuenta lo horrible que se siente tener que verlo con él—. recordé la incomoda conversación de la mañana y sentí un nudo en el estómago. –El sexo es la única cosa que lo afecta. Lo haré caer poco a poco—.

Charlie se me quedo viendo sin ninguna expresión, después puso los champiñones en un recipiente.

–Es una locura—.

—No

—Si

—Bien. Sea como sea, locura o no, me aprovechare de la noche y que Rojito no estará ahí. No hemos salido como grupo desde que salimos de la escuela y quiero que se ponga nostálgico—.

—Cuando dices nostálgico… ¿Quieres decir caliente?— preguntó él.

—No—. sacudí la cabeza. –Caliente y triste—.

—Ahhh— Charlie rió y negó con la cabeza ante mi plan.

—¡Deja de verme así! No eres divertido. Si Viktor estuviera aquí me apoyaría totalmente—.

—Eso es por que el esta más loco que tú. Ustedes dos juntos son… un caos—.

—Como sea. Diviértete más con Tom y el puto ese, traidor—. me reí cuando Charlie me vio feo con las manos en la cadera.

—Bien. Ya que soy tan mal amigo supongo que no te diré de la conversación que tu buen amigo Viktor y Tom tuvieron ayer en la noche y que me dijo que no te dijera nada—.

Fruncí el ceño y me rasque la cabeza.

–No entendí lo que me dijiste. Pero cuéntame de todas formas—.

Charlie llenó dos vasos de vino y sonrió.

–Viktor dijo que estuvieron hablando de cómo Tom debería aclarar las cosas con Adriel, decirle que todavía te ama y que no quiere estar con él de esa forma. Y Viktor lo escuchó hablando con él antes y le dijo que tenía que hablar con él en persona pronto, así que cree que Tom se lo dirá. Esta muy bien ¿verdad?—

Tome un trago de mi vino y pestañe un par de veces.

–Ese fue el peor chisme que me has contado desde que nos conocemos—.

—¡¿Por qué no estas emocionado? ¡Esto es lo que habías estado esperando! ¡Deberíamos brindar!- Él chocó su vaso con el mío y tomo un trago mientras me le quedaba viendo.

Tenía razón. Era lo que había estado esperando, solo que dudaba que Tom de verdad lo hiciera si no es que ya lo había hecho y no quería darme falsas esperanzas así que reprimí mi emoción y fingí una sonrisa.

—¿Qué pasa?—

—Nada, es solo que… lo creeré hasta que lo vea—.

Charlie se dio cuenta del tono triste de mi voz y puso su vaso en la mesa, se paro de puntitas y me dio un abrazó.

—No te pongas triste. Discúlpame, tal vez no debí habértelo dicho…—

—No, esta bien. Gracias por decirme. No estoy triste, es solo que no entiendo por que si él de verdad va a hacerlo, no me lo dijo—.

Charlie dio un paso hacía atrás y se puso a ver la comida que estaba en el sartén.

–Viktor le dijo que no lo hiciera. Le dijo que creía que significaría más si tú lo veías con tus propios ojos, a él ya no estando cerca de él. Además, no ibas a creer que él solo quiere hablar contigo—Asentí y me mordí el labio nerviosamente.— Tienes que dejar de hacer eso—. Charlie frunció el ceño.- Eso de morderte el labio. No quieres que todos se den cuenta que te sientes incomodo.

Rodee los ojos y le quite la cuchara de madera de las manos.

–Estas arruinando mi comida. Pon la mesa o algo—. le dije, apuntando el comedor.

Y luego Viktor abrió la puerta.

.

Tom POV

—¿Qué están cocinando, señoritos?

Viktor era tan putamente irritante. Se metió a la casa con una botella a la mitad de ron en la mano, todavía usando sus sandalias y calcetas. Después de burlarme de él durante dos horas, ya no me quedaban más insultos. Se nos ocurrió ponernos un poco ebrios antes de irnos a la cena, pero al parecer, Dios me odia.

Me paralice en la puerta de la cocina cuando vi a Bill parado frente a la barra de la cocina, usando unos pantalones que hacían que su culo se viera respingado y muy redondo. Viktor vio mi cara y me dio una palmada en la espalda, sacándome de mi trance y luego me dio el ron. Y como si eso no fuera suficiente, hoy cumplía exactamente ocho meses sin nada de acción, sin contar a mi buena amiga la mano derecha, él tenía que usar una mierda escandalosa para la cena de reconciliación. Tenía que darle crédito, sabía exactamente como presionarme.

Aun así, me encabronaba mucho, por que estaba tan cerca de arreglar las cosas y él estaba interfiriendo con mis esfuerzos. Me estaba tentando y estaba funcionando, y sentía que si me metía con él… jamás me contaría. Esto seguiría roto y hecho un desastre. Era lo único que tenía que negarle, una gran táctica.

—Hey— Bill dijo, girando la cabeza. –Ven a probar esto—.

Intente no ver a Viktor cuando pase a un lado de él, con el ron en mi mano y una botella en una bolsa en la otra. Bill levantó la cuchara y le sopló suavemente antes de ponerla frente a mis labios. Mierda, quería que él soplara en mi… cuchara. Mierda, eso ni siquiera tenía sentido. Como sea.

—¿Cómo esta?— preguntó.

Lo tragué y me lamí los labios antes de responder.

–Orgásmico—.

Viktor comenzó a reírse tan fuerte que se cayó en el piso de la cocina. Le pase por encima para ir al comedor, con las botellas en mis caderas por que si no salía de esa cocina lo más rápido posible, Bill me azotaría contra algo y eso algo probablemente me quemaría.

Charlie vio mi cara y levantó una ceja.

–¿Estas bien?—

—¿Por qué lo dejaste usar eso? ¿Puedes darme un vaso?—

Me dio un vaso de la mesa, todavía con la ceja levantada y me vio llenar el vaso al tope.

—¿No le pondrás otra cosa?— preguntó.

—Nah, así estoy bien—.

—Sera una de esas noches, ¿verdad?—

Oh si, Charlie… si, lo sérá.

Viktor entro con dificultad con un sartén caliente, usando una corbata de lunares como guantes de cocina. Entre eso, las sandalias y los residuos del bigote con el marcador, tuve suficiente. Honestamente, no entendía como Charlie podía coger con él y mantener una cara seria. Eso era amor verdadero.

Me deje caer en la silla y mantuve una mano en mi regazo y la otra en mi vaso, sujetándolo como si mi vida dependiera de eso. Bill se sentó junto a mí y acarició mi pierna con la suya mientras decía algo. Estoy seguro que no dijo «Dame por atrás, Gran Papi Kaulitz» pero eso fue lo que escuche.

—¿Qué?— pregunte, solo para estar seguro.

—¿Qué botella es la que tienes en la bolsa?—

Él me vio como si fuera un tipo de pendejo.

—Ron Don Q—. contesté. Él hizo una mueca pero agarró mi vaso y le dio un trago antes de regresarlo a la mesa.

—Bueno— dijo, tomando mi plato. –Es seguro que termines vomitando esto en un rato pero aún así disfrútalo, ¿de acuerdo?—

Él se inclinó para llenar mi plato, sacando el culo y yo trate de no desviar mi mirada hacia él, sin éxito. Viktor y Charlie solo se quedaron viendo desde el otro lado de la mesa, solo viéndome mientras intentaban no reír.

En realidad, no debía estar pensando en pezones perforados y pantalones que hacían el culo mas redondo pero mi mente estaba puesta en tener agallas y todo lo que estaba haciendo era sacar esos pensamientos pervertidos de mi cabeza por meses. Ver a Bill con otro chico y darme cuenta de lo que me estaba perdiendo era algo que no podía sacarme de la puta cabeza. Si no lo recuperaba y cogía pronto algo malo iba a pasar. Eso o iba a llorar.

Bill saco el tenedor de su boca seductoramente, envolviéndolo con sus labios y sonriendo y otras mierdas mientras le daba vueltas al collar que le regale con sus dedos.

—¿Te gusto?—

Miré mi plato que no había tocado, que más bien se veía como dos platos que no se habían tocado uno arriba de otro y asentí.

—Me gustó— interrumpió Viktor. –Voto para que nos cocines una vez por semana de ahora en adelante. Usando esa ropa. Y tal vez unas botas vaqueras o algo así—. Charlie le dio un golpe y el siseó.- ¡Owww! ¿Qué hice?— Él se tomó el resto de su vino y lo ignoró.

Me metí el resto de la comida en la boca como un puto cavernícola para que el ron durara más. Y de pronto, sentí la mano de Bill meterse por el elástico de mis bóxers y comencé a ahogarme. Él se rió y me dio un vaso de agua ya que los dos idiotas que estaban sentados frente a mí comiendo no se ofrecieron a hacer la técnica de Heimlich o algo.

—¿Kaulitz, estas bien por allá?— preguntó Viktor, con la boca llena de comida. Le hice una mueca desdeñosa y me recosté en la silla sin contestarle. Mi represión sexual estaba tan fuera de control que ya afectaba mi apetito. Y eso no era algo bueno.

Los tres siguieron hablando, riendo, bebiendo e ignorándome, así que eventualmente pude calmarme un poco y participar en la conversación. Era la primera noche libre de drama para los cuatro desde que estaba en la preparatoria y se sentía bien y un poco… normal.

Natural o algo así. No era así con Adriel, con él tenía que esforzarme para buscar algo para conversar por que éramos tan diferentes y siempre sentía que tenía que cuidar como comportarme para no verme como un tonto. Con Bill era yo. Y extrañaba esa pendejada, mucho.

Después de la cena intentamos ver una película pero fue un fiasco. Viktor y Bill discutieron por unos buenos diez minutos sobre que película no afectaría su horario de «Noche de viernes de películas». Charlie y yo nos sentamos mientras ellos hablaban y hablaban hasta que estuve para irme.

—Solo escojan una maldita película—. gritó Charlie, poniéndose de pie.

—Charlie. Cállate antes de que haga que te pongan un tatuaje de champiñón en la frente—. dijo Viktor. –Tu también Kaulitz, oí que dijiste algo—.

—Que alguien escoja una película ahora mismo o me voy a mi casa a tomar hasta la inconsciencia—. amenace.

Funcionó.

Después del innecesario ruido y conmoción, Viktor comenzó a meterle mano a Charlie en el sofá después que había pasado media hora de la película. Ridículo. Bill me vio cuando ellos se salieron de la sala y se encogió de hombros.

—No tienes que quedarte. Te quedaste lo suficiente para cumplir el trato—.

—Me quiero quedar—. murmuré, azotando mi cabeza contra el cojín del sofá. –Ven, siéntate aquí—.

Él sacó el pecho mientras bostezaba y se paro del su lugar. Hola.

–Bien—. masculló, acurrucándose junto a mí. Dudando, recostó su cabeza en mi hombro y sentí su suspiró ligero en mi cuello cuando puse mi brazo alrededor de él.

Vimos el resto de la película en silencio. Honestamente, no podría decir de qué trato la película por que pasé la mayor parte del tiempo intentando hacer que la habitación dejara de dar vueltas viendo por debajo de la playera de Bill y pensando como podía matar a mi padre y esconder su cuerpo. Cuando los créditos salieron, Bill se paró y apretó los labios.

—¿Tom?

—Eh

—¿Estas bien?

Me rasque la nuca y fruncí el ceño.

–Si, estoy bien ¿Por qué?

—Tu… um… ¿Te quieres quedar? Quiero hablar contigo

Esperaba que hablar significara lo mismo de siempre por que estaba demasiado ebrio y si él me iba a confesar algo grande, definitivamente no tendría una repuesta favorable. Seguramente vomitaría en la alfombra.

—De acuerdo— accedí mientras asentía. –Pero no dormiré en el sofá—.

—No tienes que hacerlo—. dijo, ofreciéndome su mano. Me paré del sofá y la tomé, después nos dirigimos a su habitación.

Continúa…

Gracias por leer. No te vayas sin dejar un comentario 😉

por Cass-illusione

Escritora del Fandom

Un comentario en «Seduciendo a TK 12»
  1. Amo a los amigos de Bill vik, Charlie , Frank 🥰lo quieren lo apoyan y no aceptan al intruso es que Bill es mil veses mejor que ese monigote

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