Resistiendo a TK 8 (P.2)

Fic TOLL de Cass-illusione

Capítulo 8 (P.2)

Bill POV

Tom todavía sabía a menta. Y su olor mezclado con la hierba hacia que oliera como a pino. Era el único hijo de puta del mundo que podía seguir oliendo asombroso después de fumar. Suspire en su boca y abrí mis ojos por un segundo, queriendo disfrutar cada momento de lo que estaba pasando.

Y claro, fue mi culpa. Lo hice sentir como si fuera un maldito desgraciado si no me besaba. Y besarse parecía el único límite razonable. Después de las dos últimas veces que lo bese nada había cambiado, así que me imagine que podíamos jugar un poco. Había estado fumando desde las 7:30 de la mañana, ¿Así que por que no agregar comernos la cara? Buen plan, ¿cierto?

Eh, y entonces me di cuenta, como siempre, que mi plan era pésimo, muy pésimo. Porque quería hacer más que solo besarlo, porque por más que intentara negarlo, me gustaba Tom bastardo Kaulitz, y estaba ahí con mi pecho descubierto y el estaba también sin playera, y su cuerpo era increíble y mi estomago estaba contra los músculos de su abdomen y uhhhh. Tom. Sus grandes manos estaban en mi espalda y el estaba empujando sus caderas hacía mi y parecía como si él quisiera hacer más, incluso aunque técnicamente yo lo hubiera forzado a besarme, así que abrí el cinto de castidad. O algo así. Lo solté un poco, al menos.

Mi cerebro me estaba diciendo que me tranquilizara y que pensara lógicamente. Pero mi libido tenía más poder sobre mi cerebro. Di unos pasos hacia atrás hasta que sentí el colchón de Tom en la parte de atrás de mis rodillas, y me recosté en la cama, cuidando de no romper el beso. No quería acobardarme y detener todo. Tom se quedo quieto y luego se recostó, poniendo sus manos en la cama en cada lado de mi cara. Su legua era tan cálida y húmeda y… suave. Le di vueltas con la mía, besándolo lenta y suavemente.

Cuando sentí sus dedos meterse por la cintura de mis jeans, me recosté mas, para que le fuera más fácil encontrar el botón. El lo pudo abrir fácilmente. No me sorprendió para nada. Tenía el presentimiento que él era del tipo de chico que podía hacer que los botones de las personas se abrieran con solo verlos de cierta forma. El alejo sus labios de mí y por un segundo pensé que él podría quitarme los pantalones. No pude evitar mirar mientras él se agachaba y me quitaba inseguro los jeans, asegurándose de que quisiera hacer esto. ¿Quería hacerlo? No lo sabía. Su estúpido cabello trenzado tenía poderes que hipnotizaban o algo parecido.

Tom se arrodillo junto a mis rodillas, pareciendo inseguro de que hacer. Su ceja derecha estaba un poco levantada, y sus mejillas estaban rojas, y sus trenzas estaban desordenadas en todas las formas por que yo había jugado con ellas. Pero se veía tan hermoso. Era una palabra muy estúpida para describir a un chico, pero nada más parecía aplicar. El puso una mano en mi rodilla, enrollando sus dedos y lentamente separó mis piernas.

«Bill» murmuro. «Yo no sé…»

Suspiré e hice la cabeza un poco para atrás, mirando al techo.

«Yo tampoco.»

«Entonces, que es lo que quieres-» el dejó de hablar cuando acerqué su mano y puse la mía sobre la suya, subiéndola por mi pierna.

Tom se levantó un poco más en sus rodillas y se puso entre mis piernas. Lentamente, el bajó sus labios por mi pierna y plantaba suaves, húmedos, tiernos besos desde abajo hasta llegar al final de mi ropa interior. La saltó, junto a mi palpitante erección, continuo dando besos a mí estomago. Se detuvo cuando llego a mi tatuaje y sonrió, su boca no dejo mi piel, antes de seguir subiendo. Sentí su mano cruzar mis costillas y llegar a mi espalda.

Me pregunte si él era tan cordial y cuidadoso con cada chico o chica con la que tonteaba. Cada uno de los 5,000 o cualquier número ridículo de ellos. Tom de pronto se detuvo.

«¿Paso algo?» le pregunté, sintiéndome un poco irritado. El negó con la cabeza y regresó a la cama, arrodillado junto a mí.

«No quiero hacer nada si no tu quieres.»

Wow, que conmovedor. Rodee los ojos.

«Si quiero. Solo… date prisa antes de que cambie de opinión.»

Lo agarré del cinturón y lo acerqué, así que ahora estaba sentado a horcajadas sobre mi cuerpo. El me dio un gesto, y no era realmente una sonrisa, porque solo un lado de su boca se levantó, pero era la puta cosa más sexy que había visto en mi vida. El puso sus dos dedos índices en mis pezones y me miró tocándolos como por un minuto antes de agachar su cara a mi pecho y rozar su lengua alrededor de mi pezón izquierdo, el perforado, y comenzar a jugar con él y la perforación. Se acercó más hacía mí y yo gemí ante la sensación. Necesitaba alentar las cosas o iba a cogerme a Tom y nada bueno podría salir de ahí.

Pero, una vez que Tom empezó no se alentó. Mientras el puso la palma de su mano en mi estómago y la empezó a bajar, mi cerebro estaba gritando alto, alto, ¡alto! Y mi polla traidora estaba gritando, vamos, vamos, vamos… y ganó la batalla. Tom deslizo su mano bajo mi ropa interior, dolorosamente lento y presiono su mano contra mi empalme. Tenía que darle crédito. El chico era hábil. En 30 segundo el ya me tenía temblando y listo para explotar por primera vez. Sus manos eran firmes alrededor de mi polla, y él sabía exactamente que se sentía bien y yo estaba jadeando, rogándole por más.

Lo deseaba. A la mierda mi plan. A la mierda Gordon. A la mierda mi dignidad y mi virtud. A la mierda mis emociones de niñita. Mi alma ya estaba harta, de todas formas. Quería cogerme a Tom. No, necesitaba. Necesitaba cogerme a Tom.

De alguna forma, a pesar de mi trance sexual, me las arregle para encontrar el botón del pantalón de Tom. Intente abrirlo y me frustre así que solo lo jalé, tan fuerte como pude moviendo su cuerpo en el proceso. El se rió y agarró mis dedos con su mano libre y por alguna razón, y en serio no tengo idea- su botón se abrió. Me senté, sonriéndole a Tom, y comencé a bajar su cierre como si el Santo Grial estuviera abajó. Antes de que pudiera llegar adentro, el tomó mi muñeca y frunció el ceño.

«Bill, cálmate.» Me dijo.

No. No me quería calmar. Quería coger.

«No» acerque mis caderas empujándome hacía su mano, la cual había dejado de mover.

«Por favor. Si fueras cualquier otro chico, ya te hubiera cogido hasta cansarme y te hubiera corrido de mi casa. Pero no lo eres. Eres tú. Y no puedo hacerte eso.»

Él de verdad sabía hablarle dulce a un chico.

Me quede sentado, quieto en un tipo de mareo, intentando entender lo que me estaba diciendo e intentando dejar de frotarme contra él porque él ya no estaba haciendo nada. Finalmente, él comenzó a mover sus dedos otra vez, pero no soltó mi muñeca. Lo vi bajarse el cierre, y pude ver sus bóxers, y juro que se me hizo agua la boca. No sabía por que, porque los penes no saben bien, pero por alguna razón, el me hacía eso. Gemí e intente liberar mi muñeca de sus manos.

«Por favor Tom. Solo quiero tocarte. No tienes que acostarte conmigo.»

De verdad me sentí desesperado y patético después de escuchar lo que había salido de mi boca. Mi mamá y mi papá estarían tan orgullosos.

Él echo la cabeza hacia atrás y se rió un poco, pero me soltó. No gasté el tiempo. Metí mi mano es sus bóxers y la agarre y-

Oh. Por. Dios

No había palabras para explicarlo. Me deje llevar y le bajé los bóxers para poder verlo y, en serio, el pene de Tom era la cosa más gloriosa que había visto en toda mi vida. Era como una escena de Pulp Fiction con las maletas. Tom miró hacia abajo, y luego a mí, y luego movió su mano frente a mi cara.

«Hey» el chasqueó los dedos y yo pasé saliva y asentí. Por que eso era todo lo que podía hacer.

Entonces él se movió rápido y metió dos de sus largos, deliciosos dedos dentro de mí y yo gemí, y se sentía tan bien, así que comencé a mover mi mano arriba y abajo, acariciándolo con el mismo ritmo que él tenía conmigo. Si este fuera un mundo perfecto y las cosas salieran de la forma en que yo quisiera, hubiéramos terminado al mismo tiempo, pero yo ya estaba cerca y el solo me estaba acariciando, así es que perdí el control como, en un minuto, y apreté sus dedos entre mis músculos y mi espalda se arqueó y creo que tal vez lloré un poco. Como fuera. Verme venir de seguro excitó mas a Tom, por que el mordió su labio inferior y gimió y dijo mi nombre como, «Biiiill» y yo use mis dos manos y comencé a moverlas más rápido y de repente él estaba viendo el cuarto todo desesperado, confundiéndome mucho.

«¿Qué?»

«¿Dónde me vengo? Las sábanas son costosas.»

Eso era lo que pasaba cuando criabas a tu hijo para que fuera un materialista hijo de puta. Cosas como las sábanas parecían importantes. Pffff.

Rodee los ojos y me recosté, poniéndolo encima de mí.

«Solo hazlo en mi.»

Y así lo hizo. Era asqueroso, pero de una forma enferma y pervertida como que me gusto. Y no sin mencionar, si era físicamente posible, que la cara de orgasmo de Tom era más sexy que su cara normal. Me quede ahí acostado y mire su frente mientras se quedaba quieto arriba de mí, recuperando el aliento. Después de unos segundos, el me miró y sonrió.

«¿No te alegra que no hayas ido a la escuela hoy?»

Solté una risita, porque, si. Rayos si.

Tom se levantó, subiéndose las bóxers y dejo sus pantalones hechos bola en el piso cerca de la cama. Y el imbécil me levantó y me cargo, como si fuera un bebé hasta su baño. Me puso en una repisa de mármol y abrió la llave, y empezó a buscar una esponja.

«Arg. Tengamos cuidado. Mi cepillo de dientes esta como a 25 cm de mi semen y eso solo grita problemas.»

Si esa era su actitud, no tenía idea porque tenía tanto sexo. Entonces me imagine que él no lo hacía en su habitación. Y eso me hizo sentir como bien. Solo para sorprenderlo, me llene el dedo de eso y lo lamí. El me miro sin ninguna expresión y yo solo me encogí de hombros.

«No es tan malo»

Finalmente el idiota se rió, y agarró mi cabeza y me beso con fuerza, porque ¿cómo no iba hacerlo después de eso? Ja.

Después de mi casi baño, regresamos al cuarto de Tom y me puse la playera que él me había dado. Era un tipo de playera que decía Kaulitz en la parte de atrás. El debía saber que no iba a ver esa mierda otra vez. Me la puse y comencé a agarrar mi ropa que estaba por todo el cuarto.

«¿Qué quieres hacer ahora?» me preguntó. Se puso unos jeans limpios y cuando intentó ponerse una playera, se la arranqué de las manos y la arroje a través de la habitación. «¿Por qué hiciste eso?»

«No te la pongas. Y solo son las… 8:30. Hay que desayunar» sugerí.

«Ya te había dicho. Yo no cocino.»

«Pero yo si. Haré la que sea que quieras.» Lo pensó y luego asintió. «Que bien. Y vas a tener que decirme donde está tu lavadora para que pueda poner esto ahí.» le dije, sosteniendo mi pila de ropa.

«Bien. Pero no puedes usar pantalones mientras eso se seca.»

«Está bien. ¿Y si tus papás llegan a la casa?»

«No vendrán» movió la mano como si no tuviera importancia y me jalo al pasillo. «La única persona que tal vez veamos es Rosita. Y no habla nada de inglés, así que no puede decirle a mis padres. Está todo bien.»

Fruncí el ceño y me detuve al final de las escaleras.

«¿Rosita?»

«Si» el me miró desde la escalera donde estaba parado. «Vamos. Hierba y juegos manuales en la mañana hacen que me de hambre.»

Me reí y salte las escaleras para adelantarlo, gritando cuando me golpeó el culo. Maldito Tom.

Continúa…

Muchas gracias por la visita. No olvides comentar.

por Cass-illusione

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!