

Fic TOLL de Cass-illusione
Capítulo 2 (P.1)
Tom POV
«Hombre, esto es estúpido. El jefe tiene una pistola.» Viktor intentaba hacer que desistiera de mi plan cuando me llevó frente a The Trümper’s House, apagando sus luces delanteras.
«¡Que se chingue la policía!» Viktor hizo un gesto cuando grité. «Y vamos a ver qué tan estúpido es cuando lo esté doblando más tarde y le dé el Especial Kaulitz.»
Arrojé mi botella medio vacía de «agua» a la cara de Viktor y abrí la puerta.
«Que te diviertas con eso.»
Intente llegar a un lado de su casa, pero ya estaba borracho así que me tropecé unas veces en el camino. Cuando llegué al gran árbol, vi para arriba y vi una luz prendida desde la habitación amarilla. Cualquier hombre que fuera gay tendría un cuarto amarillo, no estaba muy seguro del Jefe de policía, ese imbécil no había tenido una mujer, nunca. Por eso me imagine que era el cuarto de Bill, que a fin de cuentas si era gay.
Solo ahí comencé a pensar que tal vez ese idiota de Viktor tenía razón. El árbol parecía tener una larga y dura caída. Pero por otro lado, ya estaba borracho así que caerme no me dolería tanto. Así que lo hice.
Para cuando llegue a la rama que estaba al mismo nivel que la ventana de Bill, estaba a un segundo de que me diera un infarto, había rasgado parte del tronco y había hecho un agujero en mis pantalones. Afortunadamente, su ventana estaba abierta solo un poquito así no escucho todo el desastre. Intentaría recordar visitar el gimnasio antes de la temporada de basquetbol.
Una vez que estuve cerca de la ventana, me tuve que agarrar del alféizar para no caerme de culo. Él estaba parado con una pequeña toalla, inclinado escribiendo algo en su escritorio. Su cabello estaba mojado y agua escurría por su espalda, hice un intento de recordar cuanto había tomado para asegurarme de no estar alucinando.
«¡Hey!» susurre por la ventana mientras golpeaba mis dedos en el vidrio.
Él dio la vuelta rápido, sus ojos se agrandaron y ahogó un grito. Metí mi mano en el espacio de la ventana y la abrí metiendo mis pies y saltando al suelo. Perdí el balance un poco y me tuve que agarrar de la cama para soporte.
«¿Te bañaste para mí? Qué bien.»
«GOOOOOOOOOR-«corrí hacia a él y puse mi mano sobre su boca antes de que pudiera terminar de gritar.
«¿Estás loco, hombre?» él me entrecerró los ojos y alejé mi mano.
«¿Qué carajos estás haciendo?»
«Estaba aburrido,» dije encogiéndome de hombros. Bill arrugo la nariz y se acerco a mi boca.
«¿Estas borracho?»
«Tal vez»
«Tenemos escuela mañana. Y son,» él vio el reloj de la mesa. «las 6:45»
«Si. La hora feliz.» Di un paso hacia atrás y lo vi de arriba abajo. «Me gusta cómo te ves.»
«Lárgate Tom.”
«Rayos no. Casi hago que pongan en mi autopsia suicidio. Me quedo.»
Bill me vio sin ninguna expresión en su cara mientras me desparramaba en su cama. Agarro algunas tonterías de su closet y se dirigió a la puerta.
«Quédate. Quieto.»
Le di un saludo de soldado cuando se salió del cuarto. Mis ojos vagando por todo el espacio vació. No había nada en las paredes. Una caja llena de fotos y libros y otras porquerías estaban en la esquina. Después de revolver en su cajón de ropa interior y agarrar un recuerdo, me puse a ver su colección de CDs de su escritorio. Estaba impresionado.
Él regresó y cerró la puerta suavemente.
«Deja de tocar mis cosas, Kaulitz.” Agarre la hoja de papel donde él había estado escribiendo y la leí en voz alta.
«Lista de Cumpleaños de Bill: 1.-iPod. 2.-Laptop. 3.-Un boleto de avión de regreso a Phoenix. 4.-Una regadera de mano…oh, esa me gusta. 5.-Un nuevo-«
Él me arrancó la hoja de las manos con una sonrisa.
«Dame eso. Esta cosa va al refrigerador para Gordon.»
«Así que… es el 2008 y ¿tú no tienes una laptop o un Ipod? Eso es… diferente.»
«Gracias.»
«No era un cumplido.» Me senté en la cama otra vez y me quite los zapatos, haciéndolos volar por la habitación.
«Déjate los zapatos puestos, no te vas a quedar.»
Lo ignore.
«Así que, ¿Por qué en el nombre del infierno decidiste venir aquí en tu último año de preparatoria?»
«Yo no lo decidí.» Él hizo una mueca mientras peinaba un mechón de su cabello. «Me mandaron aquí.»
«¿Y cómo fue eso?»
«¿Qué vas a hacer, escribir un libro?»
«Mierda no. Pero si lo hiciera sería mejor que esa basura.» Tire la copia de Cumbres Borrascosas que estaba en su cama haciéndolo caer al suelo con un thump.
«Borracho estúpido. Espero que Gordon venga acá arriba.»
«Si, como sea, te mandaron aquí…»
Bill se sentó junto a mí en la cama y sonrió.
«No estaba haciendo caso a mi mami.»
Él abrió su libro de español y comenzó a leer.
«¿Qué hiciste?»
Bill me miró, moviendo las pestañas y suspiró.
«Me atraparon en un auto… tu sabes. Con un chico que era más grande que yo. Mi mamá se puso loca.»
Me empecé a reír, agarrando una almohada y enterrando mi cara en ella para que su padre no me oyera. Este chico era escandaloso. Él empujo la almohada fuerte contra mi cara, haciendo que mi cabeza se golpeara contra la pared.
«Oww. Está bien. Lo siento. ¿Puedo decir algo?»
«No.»
«Primero que nada, ¿Eres estúpido? ¿Por qué no te cogiste a alguien de tu edad?»
«Uh, ¿Tendrías sexo con una mujer, o un hombre, mayor si pudieras?»
Lo contemple.
«Buen punto. Segundo, no es para tanto. Tu papá me arresto como cuatro veces por eso.»
Él rodó los ojos y enrolló un mechón de cabello húmedo en sus dedos.
«Eso fue la gota que derramo el vaso. Simone no estaba feliz. Así que…Forks es mi castigo.»
«¿Puedes dejar de leer? Vine aquí para algo emocionante.»
Sin decir nada, él me pasó el control remoto. Mire alrededor de la habitación buscando la TV. Arriba de su cómoda estaba una cosa minúscula con una pantalla del mismo tamaño de mi iPhone.
«Necesitare una lupa para ver esa cosa.»
Me acerqué un poco a él y puse mi mano arriba de la suya. Si las miradas pudieran matar, hubiera estado frito justo ahí.
«Tom, no voy a coger contigo. Solo veté antes de que Gordon venga acá arriba.»
«¿Quieres que me vaya?»
«Si. Te veré mañana.»
Me rendí. De cualquier forma todo su jugueteo me hizo necesitar una ducha de agua fría. Después de agarrar mis zapatos, me los puse y saque mi cabeza por la ventana para darme una idea de cómo bajarme.
«Solo salta. No esta tan alto.»
El perro estaba molestando.
Temblando salí y me senté en la rama, mirando para abajo. Cerré los ojos y salté, me dolió mucho el culo al caer.
«Oww.»
Intente pararme rápidamente y hacer una salida grácil, pero estaba muy lejos de eso. Estaba cojeando. Bill se estaba riendo a carcajadas viéndome desde la ventana.
«Ni pienses que voy hacer eso otra vez» le grité antes de escuchar la ventana azotarse y el clic del seguro.
Estaba en el lado opuesto del lugar que se supone debería estar cuando sonó la campana para la ultima hora.
«Ya está bien, suéltame, te tardas mucho.» Con un solo movimiento empujé la cabeza de la idiota de Pamela y me subí el cierre de mis pantalanes. «Después.»
La dejé ahí, de rodillas en el baño de chicas del segundo piso. Donde ella pertenecía. Como fuera, había negocios sexuales más importantes que debía atender. Para la hora que llegue a biología, el profesor ya había empezado. El idiota de Drexler debió asumir que no iba a llegar y tomó mi lugar designado junto a Bill. El Sr. Banner suspiró cuando entre, interrumpiendo su lectura.
«Llegas tarde, Tom.»
«Lo sé.» Azoté mis libros en MI escritorio. «Mueve tu culo, Drexler.»
«Chángate Kaulitz. Siéntate en otro lado.» Apreté mi puño, listo para pegarle en la cara. Otra vez.
«Tom, llegas tarde y estas interrumpiendo mi clase. Siéntate en otro lado y cállate.»
Banner estaba enojado. Agarré los libros de Drexler y los arrojé a la mesa vacía detrás de él. El se rindió, y yo me senté en mi lugar, moviendo la silla más cerca a Bill. Él estaba escribiendo en su cuaderno y no había levantado la vista desde que había llegado al salón. Me recosté y puse mi brazo sobre la parte de atrás de su silla, y estire mis piernas frente a mí.
«Es eso… ¿lápiz labial en tu playera?»
Continúa…
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