

Fic TOLL de Cass-illusione
Capítulo 18 (P.1)
Tom POV
El culo holgazán de Viktor tardo mucho para llegar al auto. Ni siquiera esperé a que cerrara la puerta y mi pie ya había presionado el pedal.
«Whoa» dijo él, prendiendo un cigarro. «¿De mal humor?»
«No, estamos atrasados porque te tardaste demasiado intentando buscar la puta ropa que te ibas a poner. ¿Qué tan difícil es hacerlo? Mhmm, ¿debería usar la playera negra que es muy apretada o la verde que es muy apretada?
«Mis playeras no me quedan apretadas, imbécil. ¿Por qué la prisa?»
«Tengo que ir por Bill» dije, cambiando la velocidad para ir más rápido. Viktor casi deja caer su cigarro cuando reboto contra la puerta.
«Mhmm, hablando de Billito, escuche un pequeño rumor.»
Giré mi cabeza de inmediato hacía a él con los ojos entornados.
«¿Ahora qué?»
«Se rumora por las calles que ustedes dos ya lo hicieron oficial.»
«Dile a Charlie que se calle la puta boca y deje de andar de chismoso.»
«¿Es verdad?»
Me encogí de hombros y asentí.
«Que tierno, Kaulitz. Tengo que decir, que no te ves muy emocionado.»
«Si, bueno, no dormí mucho anoche y tu estupidez está arruinando mi mañana.»
Viktor sacó una botella de su abrigo y le quito la tapa.
«Suerte para ti que tengo la cosa que puede arreglar eso.»
Pasó la botella debajo de mi nariz y la olí profundamente. Ahhhh. Nada como el olor del whisky por la mañana.
Llegue a la calle de Bill y él ya me estaba esperando, con los brazos cruzados sobre su pecho y temblando.
«¿Qué hago? ¿Le cargo la mochila o algo?»
Viktor me miró sin ninguna expresión.
«¿Qué putas voy a saber yo?»
Deje caer la cabeza y apreté las dientes. Menos de 48 horas de ser el novio de Bill, y no tenía puta idea de lo que se suponía que tenía que hacer.
«Hey» dijo él, deslizándose en el asiento trasero. «Huelo a que ya están tomando.»
«Si, ten un poco» dijo Viktor, dándole la botella. Él tomó un trago y se la regreso. «Quisiera felicitarlos y desearles buena suerte a ustedes dos en este primer glorioso día como pareja en la escuela. Que seguramente será todo un evento.»
«Cállate la puta boca» murmuré, intentando llegar ahí lo más rápidamente posible para poder terminar esta prueba.
Llegamos al estacionamiento y cerré mi auto antes de arrancarle la botella de las manos a Viktor y tomarme todo lo que quedaba.
«De acuerdo.» Dije, abriendo la puerta. «Estoy bien.»
Me puse mis lentes de sol y esperé a Bill, puse mi brazo alrededor de su hombro mientras entrabamos al edificio. Yo caminando por ahí con un chico bajo mi brazo no era algo fuera de lo normal, así que nadie sospecho nada.
Me recargue en el casillero que estaba junto al de Viktor, con mi brazo todavía alrededor de Bill, mientras Viktor cambiaba de libros o una mierda así. La verdad no tenía la puta idea de lo que él estaba haciendo porque estaba demasiado distraído con los labios de Bill que estaban chupando una de esas malditas paletas.
De pronto, la zorra de segundo año se paró frente a mí.
«Lárgate» gruño Bill, rodando los ojos.
«Hey Tom.» Dijo ella, tocando mi pecho con su dedo. La chica tenía agallas.
Bill se dio la vuelta y la empujó hacia un lado con su hombro, presionando su cuerpo contra el mío y enrollando sus brazos en mi cuello.
«Toca a mi novio de nuevo, y te romperé cada uno de tus dedos» le dijo todo enojado antes de sacarse la paleta de la boca y plantarme un beso en la boca. Sabía como a melón. Viktor se estaba meando de risa, sacudiendo la cabeza mientras la zorra se alejaba.
«Te lo dije. Ni siquiera ha empezado la primera hora y ya comenzó todo.»
«Si, bueno, tal vez ella haya entendido la indirecta y pase el mensaje por ahí.» dijo Bill, dirigiéndose a español.
Vi a la zorra barata de Stanley y arrugue la nariz.
«Cambiemos de lugar.» Susurró Bill
«Eh… ¿Por qué? Ya nos sentamos juntos.»
«No, tu te sientas frente a Gabriel. Y yo lo veo cuando se queda viendo tu cuello cada día y él ve tus lunares y esos son mis lunares y ahora tengo el derecho de apuñalarlo en los ojos si quiero así que…»
«Espera, ¿qué? ¿Lunares? ¿De que carajos estas hablando?»
Era demasiado temprano para sus palabrerías. Aventé mis libros en el escritorio y miré a Stanley.
«Siéntate en otro lado.» Dije, apuntando al asiento usual de Bill. Gabriel me hizo una mueca y negó con la cabeza.
«Este es mi lugar. Tu siéntate en otro lado.»
Estaba a punto de decirle que se fuera a mamar una polla cuando, por suerte, Viktor se paró y arregló la situación.
«Solo toma mi lugar, Romeo.» Me dijo, sentándose en mi antiguo lugar. Eso pareció funcionar. Bill se sentó feliz y comenzó a jugar con una de las trenzas de mi nuca.
El profesor terminó temprano, así que nos sentamos esperando a que sonara la campana. Viktor golpeaba el escritorio con su lápiz y me sonreía burlón.
«Bueno, lograste pasar la primera hora con una sola pequeña catástrofe.»
«Fantástico» dije sarcásticamente. Bill se rió y se puso a jugar con el cuello de mi playera.
«¿Tom tiene novio? Wow, estoy seguro que eso va a durar.» Dijo Gabriel, metiéndose a la conversación.
Me di la vuelta para ver a Bill cuando él giró la cabeza hacia Gabriel, con los ojos entornados.
«¿Alguien te pidió tu opinión?” Dijo él. «No. Cierra la puta boca o esta vez, cuando termine contigo, necesitaras un viaje a Emergencias. ¿Entendiste?»
Gabriel se quedo callado. Rodó los ojos, se paró y se salió del salón, avergonzado.
«Okay, corrijo, dos catástrofes.» Dijo Viktor, sonriendo.
«Creo que necesitas calmarte un poco, perra loca. Como que me estas asustando.» Le dije a Bill, riéndome.
«En serio, eres como un pitbull. Un buen ‘cállate’ siempre funciona.» Agregó Viktor, sacudiendo la cabeza.
«Si, de acuerdo. Me gustaría ver que haces si Drexler comienza a decirme mierdas enfrente de ti.»
«Una patada en las bolas.» Dijo Viktor.
«O un puñetazo en la garganta.» Conteste, honestamente. Hey, ya había pasado antes.
«Si, exactamente.»
La campana sonó, Bill se paro y se salió al pasillo. Comenzó a caminar a su siguiente clase sin esperarse, así que le dije adiós a Viktor y corrí detrás de él y le di una nalgada tan fuerte como pude.
«¡Tom! ¡Que mierda!»
«Te fuiste.»
«Me dijiste perra loca.»
«Eh, eso es lo que eres.» Dije, agarrándolo de la mano. La lleve a mi boca y mordí la punta de sus dedos y él soltó una risita.
Baje la mano y caminamos en silencio hacia clases, obteniendo la mirada… de todos. Aparentemente tener tu brazo alrededor de los hombros de alguien es algo normal, pero tomarlo de la mano es algo completamente diferente.
Y me gustaba.
«¿Qué vas a hacer más tarde?» le pregunté cuando llegamos a su salón vacío.
«No lo sé.»
«Bueno, podemos tener una supervisada, visita en tu casa, que parecerá más como estar en prisión, o podemos ir a la mía donde mis padres ni siquiera notaran que estamos ahí. Tú escoges.»
«Difícil» dijo él, poniendo los dedos en su barbilla. «Vamos a tu casa.»
«Genial. Necesito rellenar la botella antes de clases. Te veo después, Billy.»
Bill me empujó contra la pared y de una manera muy inapropiada metió su lengua en mi garganta antes de que pudiera irme.
«Mhmm, nunca me había besado en medio de los pasillos.» Le dije, separándome de él por un segundo.
«¿Y que piensas de eso?»
«Que soy un fan.» Le dije, hice la cabeza para abajo y lo agarre de la cara. Todavía sabía a caramelo.
«Asqueroso.» Escuché a Drexler decir mientras pasaba. Saqué mi pie e hice que se tropezara dentro del salón de clase, haciendo que sus libros se estamparan contra el suelo.
«Eres un imbécil, Kaulitz.»
Bill se rió y caminó detrás de él.
«Adiós Tom.»
Las siguientes dos horas pasaron agonizantemente lentas. Las clases sin Bill de verdad eran aburridas. En el cuarto periodo decidimos saltarnos las clases juntos para besarnos en el baño. Eso fue lo más lejos que llegamos, porque aunque él lo intentó, no lo deje hacer nada escandaloso en un pequeño cubículo de baño. Estaba sucio y rancio y olía como a un pinche indigente. Esa mierda estaba bien para Jimie o Gabriel, pero Bill no era una zorra. Supuse que los novios se preocupaban lo suficiente por sus novios para resistirse a una mamada junto a un apestoso baño de gimnasio. Como sea, estaba intentado y estaba sexualmente frustrado, así que estaba muy orgulloso de mí.
El resto del día paso casi igual que la primera hora. Chicos venían a mí, Bill les enseñaba sus colmillos y los insultaba, y ellos se iban corriendo y temblando. Me cansé de decirle que intentara calmarse. En vez de eso solo lo veía y me reía y me reía y me reía, porque tal vez él fuera un psicótico, pero era mi psicótico, y me importaba una mierda si uno de esos chicos me volvía a hablar o no porque lo tenía a él y eso era todo lo que necesitaba. Además, él era sexy cuando gritaba. O tal vez yo quería verlo así, ya que estaba desarrollando un mal caso de polla seca que si lo veía saltar a un basurero lo encontraría sexy.
«Hoy fue un buen día.» Dijo Bill, bajando de un salto de mi espalda cuando llegamos a su auto. Él había insistido en irse en mi espalda el camino hacía allí.
«¿Enserio? Porque te pasaste casi todo el tiempo maldiciendo a las personas y enseñando los dientes.»
Él encendió su auto y le dio al acelerador, haciéndome saltar. La mierda esa hacia mucho ruido.
«Si, lo disfrute.»
«De hecho, yo también.» Le dije, sonriendo. «Ve a mi casa.»
Azoté su puerta y caminé a mi auto, donde me estaba esperando Viktor.
«¿Grandes planes con tu esposito para esta noche?» preguntó mientras nos metíamos al auto.
«Sip. Planeó consumar nuestra relación.»
La boca de Viktor se abrió de sorpresa y apagó la radio.
«¿No te has acostado con él?»
«Eh… negativo. Tu sabes eso.»
El parecía sorprendido.
«Espera, espera, espera. ¿Entonces qué carajos haces cuando pasas la noche con él? ¿Le pintas las uñas?»
«No. Me duermo, pendejo.»
Hablar de cosas sexuales y Bill con Viktor todavía era un punto difícil para mí. Especialmente desde que técnicamente él tuvo sexo con mi novio y yo no. Bueno, no realmente. Bueno ya que los dos tuvimos algo así como sexo con mi novio, era incomodo.
«¿Qué estas esperando?»
«A él.»
«¿Y por que él no te quiere? Es decir, entré una vez cuando él estaba haciendo algo más loco que tener sexo, si me preguntas-«
«Si, pero no te pregunte, así que solo… deja de hablar de eso.» Prendí la radió y me jale las trenzas, frustrado.
«¿Lo amas?» preguntó Viktor, golpeando sus nudillos con la ventana al ritmo de la música.
«¿Qué?»
«Dijiste antes que no sabías si lo amabas o no, así que ahora… ¿lo amas?»
«No… no sé. Es como, tal vez esto suene muy de un pasivo y he visto demasiadas películas de chicas con Charlie cuando estoy drogado pero, cuando tu amas a alguien, simplemente lo sabes ¿no?, como si las nubes se abrieran y dijeras de pronto ‘Mierda, amo a este chico’ o algo así.»
«Eh… no.» Dijo Viktor, sacudiendo la cabeza y riéndose de mí. «Para nada. Tal vez si no fueras un idiota insensible y tu mamá te hubiera abrazado más cuando eras niño, tendrías una puta idea de lo que es el amor.»
«Está bien, Doctor Phil, por favor, infórmeme. ¿Qué putas es el amor exactamente?»
«Eh, bueno, creo que es tener sentimientos pasionales que no has sentido por nadie más. Como si, si fueran amigos, pero mucho, mucho más fuerte. Es una conexión que tienes con alguien con quien te sientes cómodo, y protector, y feliz y-«
«De acuerdo, de acuerdo, suficiente Shakespeare.»
Todo lo que había dicho lo sentía por Bill. Siempre había sentido esas cosas por él. ¿Eso quería decir que lo amaba? No tenía la menor puta idea.
Cuando llegue a mi casa, Bill estaba esperando en las escaleras del porche, sosteniendo un pedazo de papel. Y me lo dio cuando me acerque a él.
«Tus padres estarán fuera hasta el jueves.» Dijo él, parándose junto a mí mientras abría la puerta.
«Genial.» Dije, arrugando la nota. «Que agradable de su parte por decirme.»
«Hay que ser justos, ¿cuándo fue la última vez que estuviste en tu casa?»
Lo pensé.
«Esta mañana cuando me cambié de ropa. Como sea. Pudieron haberme llamado.»
Bill se encogió de hombros y respiró profundo.
«Sé que te haré sentir mejor.» Dijo, sonriendo.
«¿Qué?»
«¿Sexo en su nueva cama?»
«Creo que tienes razón.» Dije, cargándolo sobre mi hombro y corriendo escaleras arriba. Él se rió y grito cuando lo deje caer en la cama, ya sin aliento. Antes de que él pudiera empezar a arrancarme la ropa, lo agarré de la muñeca y me arrodille frente a sus piernas.
«Espera, quiero decirte algo.» le dije, mi maldito corazón traidor parecía querer salírseme del pecho. Solté su muñeca y puse mis manos en sus rodillas.
«Oh, oh. ¿Qué hice ahora?»
«Nada» dije, respirando profundo. «Yo… eh… tuve una pequeña platica con Viktor cuando venía para la casa.»
«Y…»
Bill levantó una ceja y pasó un dedo por mi mejilla.
«Yo… bueno. Mierda,» dije, todo nervioso y aterrado. Me paré y comencé a caminar hacía el tocador, moviendo las cosas de Jörg porque estaba nervioso y no sabía que hacer con mis manos.
«¿Qué putas te pasa?» preguntó él, levantándose y caminando hacía a mí. Él puso su mano en mi espalda y esperó a que dijera algo.
«La cagué… cuando te dije que no te amaba. Porque si te amo… y ha sido así por un rato.»
Me miré las pies esperando a que él se riera de mi o burlarse o algo, pero en vez de eso él se acercó y me abrazo, y enterró su cara en mi pecho. Suspiré y lo apreté, besando su frente. Él no dijo nada, solo se quedo así por un rato, y me sentí tan estúpido por no habérselo dicho antes. Porque de verdad lo amaba, y solo me había estado engañando al pensar que no lo hacía.
Continúa…
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