

Fic TOLL de Cass-illusione
Capítulo 16 (P.2)
Bill POV
«En serio, pude haber sacado la bicicleta y hubiéramos llegado más rápido» Tom gruño, desabrochando su cinturón de seguridad. El cabrón había estado todo gruñón desde que salimos de la casa. Yo no me quería matar en el Audi y no tenía mucha experiencia manejando en la nieve, así que me imagine que mi manera de conducir tan lento lo ponía loco. No me importaba.
Tom era putamente sexy cuando estaba enojado.
No sabía que era lo que pretendía conmigo, pero todos esos juegos de si quiero y no quiero estaban volviéndome loco. Hoy era el primer día que salíamos los dos juntos desde… ni siquiera sabía desde cuándo, y él se puso todo raro cuando le dije que él podía estar con otros chicos. No sé porque le dije eso, pero me imagine que si le hacía saber que no esperaba que se quedara sin tener sexo y aún así se quedaba sin tenerlo, entonces eso tendría que significar que sentía algo por mí. Porque la verdad no estaba seguro.
El no había subido por mi ventana. Las únicas veces que lo veía era cuando estábamos en la escuela o cuando salíamos todo el grupo los fines de semana. Él no hacía ningún esfuerzo para hablar o al menos parecer que tenía algún interés en mí. Entonces el va y me confunde todo y me invita a cenar en su casa y nos tomamos de la mano y se quita la ropa frente a mí. Todo se estaba poniendo un poco ridículo. Necesitaba un trago, rápido.
«¡Tom, esta resbaloso! ¿Recuerdas que pasó la última vez que me caí?»
Tom se detuvo a la mitad de la calle y me espero. Estaba tomando algo de un tubo que salía de su mochila. Lo miré por un minuto y fruncí el ceño antes de tomarlo del brazo.
«¿Quieres un poco?” Preguntó, sacando el tubo de su boca para ofrecérmelo. Me lo metí a la boca y tomé un poco, haciendo una mueca por como sabía.
«¿Jack? Uhhhh…» me lo pasé y le regresé el tubo. «¿Entonces cuál es el punto para esa cosa?» le pregunté, señalando la mochila rara que tenía en la espalda.
«Es para acampar y eso. Es de Jörg. Hacemos mucho senderismo, por eso tenemos un montón de estas mierdas.» Dijo Tom, mordiendo el tubo.
Arrugué la nariz porque Tom + cantidades excesivas de alcohol = una calamidad.
Después de pasar a un tipo que estaba meando y de que Tom lo pateara para que se cayera, entramos a la casa de Charlie. Me dirigí a la cocina, no queriendo estar cerca de Tom cuando se pusiera todo encantador con los chicos.
«¡Bill!» Charlie gritó y saltó caóticamente de la silla, haciendo que se cayera al suelo. Calcule que tenía… como seis tragos de más. «¡Toma un shot!» gritó, poniendo un vaso vació en la mesa y tirando mierdas por todos lados mientras intentaba agarrar la botella. Su cabello estaba todo parado de un lado y una manga de su camisa estaba rota. Maldito Tom por hacerme ir a su cena. Me estaba perdiendo las cosas divertidas de aquí.
«Charlie, dame eso» dijo Gustav, tomando la botella de su mano y sirviéndome algo en el vaso. Charlie había tirado la mitad de la botella en la mesa, poniendo nada en el vaso.
Me tomé lo del vaso y escuché unos tremendos gritos que venían del jardín trasero, así que fui para ver que estaba pasando.
«¡Bill!» Viktor gritó en cuanto me vio, saludándome con la mano. «Mira esta pendejada.»
Georg estaba tirado en un sofá largo, sin playera. Estaba un tipo inclinado sobre él, con unas pinzas y… ¿una aguja? Eso solo gritaba malas noticias.
«Ehh…tal vez deberías pensar en eso, Georg» dije, negando con la cabeza, recordando cuanto había dolido hacerme el mío.
«¡Cállate Bill! No lo escuches Georg, se verá chulo» dijo Viktor, sacudiendo los hombros de Georg para darle valor. Me imaginé que probablemente vomitaría si me quedaba ahí y me ponía a ver eso sin estar más borracho, así que me regresé a la cocina.
Y claro, Tom estaba sentado en la repisa con Charlie y Gustav y un montón de porristas/ansiosas de dar una mamada a las que me daban igual. Estaba una perra rubia parada junto a él haciendo «intentos de movimientos sexys» que Gabriel y Jimie hicieron famosos. Bufé y caminé hacia un lado de él, dándole mi vaso vacío a Gustav.
«Estoy con la necesidad urgente de un rellenado» le dije, intentando esconder el enojo en mi voz. Gustav solo negó con la cabeza y llenó el vaso.
«Tom, ¿no quieres tomarte un trago con Bill?» dijo Gustav, interrumpiendo los susurros sexuales de la rubia en su oreja. Zorra.
«Sip» dijo él, saludándome con la mano. Lo miré feo y el sonrió, intentando alejarse de la rubia. Gracias a Dios.
Me puse entre él y la Barbie falsa y tomé el trago. Tom palmeó el espacio en su regazo, y salté ahí, principalmente por rencor. Y para mandar una advertencia a todas las otras perras de ahí para que no se acercaran.
«Gustav, debería salir. Creo que Georg se va a poner un arete en el pezón» le dije. Gustav gritó y corrió hacia fuera de la casa, y se escucho el sonido de un golpe. Tom y yo nos reímos como locos antes de tomarnos nuestro trago.
«¿A dónde se fue tu chica?» le pregunté sarcásticamente a Tom, viendo alrededor cuando me di cuenta que la puta se había largado. El frunció el ceño y arrugó la nariz.
«Deja de ponerte celoso» dijo, poniendo su mano en mi muslo y le dio un ligero apretón. «Oh espera, no me acordaba, no te importa lo que haga porque me superaste.»
El sonrió burlón y mordió el estúpido tubo que ya tenía en la boca listo para tomar.
«Creo que deberías ponerte un piercing en el pezón derecho también» dijo Tom después del trago, guiñándole a mi pecho cuando dijo pezón.
«Um, así estoy bien, gracias.»
El sonrió y subió su mano hasta que la puso en mi codo, y entonces la deslizó por mi brazo y puso su mano alrededor de la mía. Puso nuestras manos en la repisa y escuche su ligero suspiro en mi oído.
Tom me estaba tomando de la mano. En público. Sonaba estúpido, pero mi corazón estaba latiendo muy rápido. Algo tan tonto y pequeño como tomarse de las manos era la gran puta cosa para Tom. Se merecía una medalla o un trofeo o algo. Estaba tan confundido.
Cuando mire alrededor conté dieciséis chicos mirándome, casi gruñendo, enseñando los colmillos y todo. Me asusté un poco así que solté su mano y nos serví unos tragos. Al parecer iba a ser una larga y mortificante noche.
Me quede a lado de Tom casi toda la noche. Le dijo que no a todos los chicos, sin ni siquiera dudar o considerar las sentimientos de los demás. No estaba seguro si era algo bueno, pero era algo en mi favor así que lo disfrute. Lentamente, todos comenzaron a irse ya que la nieve se ponía cada vez peor, así que solo quedamos nosotros seis en la casa. Me estaba quedando dormido en el sofá de Charlie, usando el abrigo de Tom como almohada.
«¡Despierta Bill!» gritó Charlie en mi oído. Estaba borracho hasta el culo. «Te puedes quedar en el cuarto de mis padres.»
Abrí los ojos y fruncí el ceño, buscando a Tom con la mirada.
«Stanktom, ¿Dónde estas?» chillé, porque no quería subir yo solo las escaleras. Tom entro con dificultad al cuarto, todavía con su mochila Camelback que ya debía llevar vacía como una hora y con una cerveza en la mano.
«¿Qué?» dijo, intentando ignorar los gritos de Gustav que venían de la cocina.
«Estoy cansado. Ven a dormir conmigo en el cuarto de los papás de Charlie.» Murmuré. Tom gimió y miró hacía la cocina y luego hacía a mí.
«Uhhhh» dijo, quitándose al fin la estúpida mochila, y poniendo su cerveza por ahí. «Me retiro por ahora, compañeros. Los veo en la mañana.»
Bostecé mientras Tom me llevaba por las escaleras, Georg y Viktor le gritaron mandilón, joto, maricón y cualquier otra cosa que se le ocurriera a sus ebrias mentes. Él los ignoro, y me miró por encima de su hombro, burlándose al ver que tenía problemas para subir las escaleras.
Cuando llegamos al cuarto, cerré rápidamente la puerta y tomé el brazo de Tom para acercarlo hacía a mí.
«Me divertí hoy» intente decir mientras reprimía el hipo. «¿Por qué no puedes ser así siempre?
«Puedo serlo» dijo Tom, pestañeando y mirando hacia abajo.
Y entonces, usando la muy gastada excusa de que estaba borracho, tomé el cuello de la playera de Tom y lo acerqué hacía mí, aplastando sus labios con los míos. Puso sus manos en la pared, una a cada lado de mi cabeza y se acercó más a mí tan fuerte que estaba casi aplastado contra la pared. Había extrañado besar a Tom, y había pasado tanto tiempo desde que lo había hecho. Su familiar olor me llenó la nariz y su sabor estaba en mi lengua y era maravilloso. Tome su cara con mis manos y lo acerque mucho más a mí para que pudiera besarlo una y otra vez, porque él de verdad se había dejado de portarse como un imbécil la noche entera y sabía que había sido por mí.
Mis dedos estaban en su cabello, y sus manos estaban en la parte baja de mi espalda, y sus labios estaban en mi cuello, cuando de pronto los dos sentimos la vibración de mi teléfono en mi bolsillo. Tom alejo su cara y se me quedó viendo, probablemente preguntándose quién putas me llamaba a esa hora. Yo sabía quién era, pero no me sentía con ganas de explicarle, así que sonreí y saqué el teléfono de mi bolsillo, moviendo mi brazo listo para aventarlo por la habitación. Tom tomó mi muñeca y frunció el ceño antes de apuntar al teléfono.
«Contesta.» Dijo, obviamente sospechando.
Mierda, mierda, mierda.
«No quiero.» Dije, abriendo mi mano para que el teléfono cayera al suelo. Tom levantó una ceja y entorno los ojos, se hizo unos pasos para atrás y se sentó en la cama.
«Estas en algo raro.» Dijo él, todavía con los ojos entornados.
«Yo de verdad, de verdad» se me salió el hipo «que no»
Tom sacudió la cabeza y se movió hasta la cabecera de la cama, claramente no me creía. Como sea.
«Me voy a la cama, Trümper» dijo, apagando la luz. «Buenas noches.»
Estaba demasiado borracho como para entender lo que estaba pasando, o si Tom estaba enojado, o alguna otra mierda, así que me quede parado en la oscuridad unos segundos antes de subir a la cama y acurrucarme junto a él, sin decir nada. Después de unos minutos sentí sus brazos enredarse alrededor de mí y me quede dormido.
Continúa…
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