Resistiendo a TK 14 (P.1)

Fic TOLL de Cass-illusione

Capítulo 14 (P.1)

Tom POV

Viktor estaba muerto.

Ese hijo de puta. Después de dar sus putos consejos y saber lo que sentía por Bill, me apuñala por la espalda. Puto Judas. Estaba muerto.

Ese mentiroso hijo de puta. No había duda de por que se cago cuando le dije que no me había metido con Gabriel. Y entonces el va y se lo dice a Bill, probablemente para calmar su culpa o alguna mierda así. Ese hipócrita, Benedict Arnol hijo de puta. La mitad de mi mente estaba planeando sacar a Charlie de clases y cogerlo estilo perrito en el capo de su auto. Mientras él observara.

No regresé a Ingles. Me quede parado afuera de la cafetería donde usualmente me encontraba con Viktor y espere su culo traidor. Tenía los puños cerrados tan fuerte que sentía que el hueso iba a romper la piel. Tan pronto como vi al pendejo caminar por la esquina, corrí directo hacia él y lo empuje contra los casilleros.

«¡¿Por qué putas lo hiciste?!» grité.

Él apenas y podía respirar por que lo estaba ahorcando.

«Suéltame, y déjame explicarte.» Dijo él, intentando respirar. Estaba listo para dejar que el hijo de puta se pusiera azul y viera estrellas antes de soltarlo.

«¿Es verdad?» le grité, entre dientes.

El asintió e hizo una mueca, porque sabía que era lo que venía.

Un derechazo directo a su puta cara. Su cabeza se fue para un lado y se pudo soltar de mí y me empujó por el pecho, haciéndome saltar por el pasillo.

«¡Chicos deténganse!» escuche el molesto grito de Gustav, pero la perra esa era la última cosa en mi mente.

«Kaulitz ¡Cálmate!» gritó Viktor, acercándose un paso.

Me acerqué otro paso y de nuevo lo golpee en la cara, en el mismo puto lugar donde lo golpee antes. Él seguía de pie.

Ni siquiera se estaba defendiendo. Lo empuje contra la pared y lo golpee con la rodilla en el estómago y él se encogió, y lo golpee de nuevo en la cara, haciendo que su nariz sangrara. De pronto sentí los enormes brazos de alguien alrededor de mi pecho y me jalo. Intente zafarme, pero no tenía sentido.

«¿Qué putas está pasando?» Georg me gritó, azotándome en la pared contraria y presionando mis hombros para que no pudiera moverme.

«¡Se cogió a Bill!» grité, señalando a Viktor. Georg negó con la cabeza y siguió sosteniéndome, esperando a que me calmara. Mi adrenalina estaba latiendo como loca, y estaba lívido y listo para arrancarle la cabeza a alguien. Para arrancarle la puta cabeza a Viktor.

Gustav y Charlie estaban parados enfrente de él, jalando su playera hacia su cara para detener el sangrado. Malditas perras. También estaban muertos para mí.

«¿Están Bill y tú practicando para comenzar su propio club de la pelea o algo?» pregunto Georg, sonriendo burlón.

«Vete a la chingada» le dije. «Es un puto traidor. Un hijo de puta que apuñala por la espalda, se supone que es mi mejor amigo. Lo voy a matar.»

«Tom, ¿qué diablos estas haciendo?» preguntó Charlie, caminando hacia a mí.

«¡Tu noviecito se cogió a Bill!» grité, asegurándome de que Charlie se enterara.

«El no es mi novio» dijo él, sacudiendo la cabeza. «Fue un error. Tienes que calmarte.»

«A la chingada» le dije. «No tengo que hacer nada. ¡Y ustedes lo sabían y no me lo dijeron! ¡Se supone que son mis amigos más cercanos después de ese pendejo! Vete a la chingada también, Charlie. Ustedes dos no son mis amigos.»

La cara de Charlie se entristeció.

«Tom, ni siquiera sabes que fue lo que pasó. Tal vez si te calmaras y habláramos tu-«

«¡Kaulitz! ¡A mi oficina, ahora!» la voz del Director se oyó por todo el pasillo, sacando a todos de la conmoción. Georg me soltó y yo empuje a todos mientras me alejaba, asegurando empujar más fuerte a Viktor.

Me dejé caer en una silla en la oficina de director, haciéndole una mueca a la Sra. Cope, la maldita secretaría que negaba con la cabeza mientras me veía. La estúpida necesitaba meterse en sus propios asuntos.

De pronto la puerta se abrió y Charlie tímidamente se sentó junto a mí.

«Lárgate.» Le dije, volteando mi cabeza hacia el otro lado.

«Tom» él tomó mi mano y la apretó entre sus dedos. «Solo escúchame.»

«No me dan ganas.»

«Señor Morbello, no debería estar aquí» lo secretaría dijo, señalando la puerta.

«Solo será un minuto.»

Charlie le dio una sonrisa educada y la Sra. Cope dejó caer la mano y regreso a sus papeles.

«No debiste haber hecho eso. Debiste haber hablado con él.»

«No, no debí haber hablado con él, debí haberlo apuñalado en el puto corazón.»

«Tom, deja de ser tan dramático. Quiero decir, ¿puedes estar así de enojado?»

Miré a Charlie con los ojos entornados, por que el perro estaba portándose como un loco.

«Si, si puedo. ¿Por qué diablos no lo estaría? ¿Y por que tu no estas enojado? ¿No están ustedes dos secretamente enamorados el uno del otro?»

«Está bien… vamos a decir que eso sea verdad. No estamos saliendo. Entonces, ¿debería estar enojado? Tú y Bill no están saliendo…»

Suspiré e intenté limpiar las gotas de sangre de mis pantalones.

«Mira, Charlie. No sé que es lo que se supone que estas haciendo, pero él no va a salir de esta mierda. Y tampoco Bill. Estoy harto, con los dos. Se pueden tener el uno al otro.»

«Señor Kaulitz, pasé.» La puerta del director se abrió y él se paró en el marco, esperándome.

«Hablare contigo después, Tom.» Dijo Charlie, mientras salía.

.

Bill POV

Decir que estaba triste seria quedarse corto. Ya habían pasado más de dos semanas y Tom no me llamaba, o venía por la ventana, ni siquiera me veía durante las clases. Me hacía sentir muy mal. Tuve que cambiarme de lugar en todas las clases que tenía con él, y Ander y yo nos sentábamos solos en el almuerzo, ya que no iba a regresar a la mesa con Gabriel, y era muy evidente que no era bienvenido en la mesa de los bonitos.

Viktor y Tom no se hablaban, solo se sentaban en los extremos de la mesa, y yo me sentía como mierda por haber roto su grupo. Nadie era grosero o me culpaba; Georg y Gustav no cambiaron su forma de ser conmigo, pero Charlie se había distanciado y Viktor decidió mantenerse alejado de mí, y Tom… me ignoraba. Siempre.

No veía una forma de arreglar el desorden que había causado, así que hice las mismas cosas normales diarias, ir a la escuela, hacía plática sin sentido con amigos que no me importaban, y regresar a casa y lamentarme. Para ser honesto, no me importaba lo que había pasado con Viktor y Charlie, o Tom y Viktor, o nada. Solo extrañaba a Tom. Y a pesar de que él no había regresado a ser como era antes de estar juntos, tirándose a cualquiera con cabeza y vagina o polla, al menos no en mi cara, era claro que él ya no me quería.

El único momento en el que nos hablábamos era en Biología, porque era muy tarde como para cambiar compañeros. No era algo bueno. Tom casi no me hacía caso, solo hacia algunos experimentos mientras estábamos en clase y nos dividíamos el trabajo para hacer en casa, y como no nos esforzábamos lo suficiente tuvimos notas de mierda en vez de hacer un trabajo bueno si trabajáramos juntos. Odiaba cada minuto de eso.

El día anterior a las vacaciones de Día de Gracias, decidí hacer un esfuerzo para hablar con él. Me imagine que si terminaba mal o me avergonzaba mucho, no lo vería en una semana, así que tendría tiempo para recuperarme. Así que entré a biología y me senté en el asiento que tenía junto a él, y en vez de pretender que veía mis notas y me preparaba para la clase y hablar con el irritante de Drexler, lo miré.

«Hola» dije en voz baja. Era la única cosa que se me ocurría para decir.

Tom me miró feo y miro hacia su libreta, y empezó a garabatear en una hoja limpia.

«Eh… ¿Cómo estas?» pregunté, todavía sin rendirme.

«Bien.» Noté que presionaba más fuerte en el papel, las líneas que dibujaba se oscurecieron.

«Te extraño.»

El dejó caer su lapicero y agachó la cabeza. Vi las aletas de su nariz moverse y lo escuché exhalar fuerte por su boca.

«Por favor no me hables.» Dijo, sin despegar los dientes.

«Tu… ¿Tu me extrañas?»

Por primera vez, el me vio. Cuando sus ojos encontraron los míos, su cara se suavizó un poco y pasó saliva. El volteó la cabeza hacía enfrente del salón y asintió un poco. Entonces miró de regreso a la mesa y recogió su lapicero, mordiendo la punta.

«Entonces, háblame» sugerí, acercándome para tocar su brazo.

El se alejó de mí y agarró sus libros, parándose de un brinco de su silla y voló hacía la puerta. Recogí mis cosas y corrí detrás de él, sin preocuparme por el milésimo castigo del año que tendría por brincarme las clases.

«¡Tom, detente!»

Intenté alcanzarlo, pero sus malditas piernas se movían tan rápido que yo estaba prácticamente corriendo. Lo seguí hasta su carro, donde él se metió y azotó la puerta. Me pare junto a la ventana, mirándolo. El puso las llaves en el contacto, pero no encendió el auto.

Los dedos de Tom apretaban fuertemente el volante, y estaba viendo hacia enfrente. Vi que cerró los ojos, y escuché el clic de la puerta cuando le quito el seguro, así que le di la vuelta al auto y me senté en el asiento del copiloto.

«No tengo nada que decir» murmuró, sin mirarme. Sacó el celular de su bolsillo y le dio vueltas, mirando su regazo.

«Bueno, yo si.» Tome un gran respiro y me moví hacía a él. «Toda está cosa fue un gran mal entendido. Si no hubiera creído que te habías ido con Gabriel, yo nunca, nunca lo hubiera hecho. Estaba tan humillado, y triste, y estaba furioso y borracho… y fue un error. Desearía no haberlo hecho. No significo nada.»

«Debiste haber confiado en mí. No tienes razón para no hacerlo. Desde que comencé a tontear contigo, ni siquiera he volteado a ver a otro chico. No podías superar mi pasado y ahora, mira. Esto es tu culpa.»

«Sé que lo es. Lo siento… lo siento tanto. ¿Podemos… ir a otro lado donde podamos hablar?»

Tom no dijo nada, solo le dio vuelta a la llave y comenzó a manejar. Estuvimos todo el viaje a su casa en silencio. Comenzó a llover, por su puesto.

En silencio lo seguí por la puerta delantera de su casa. Caminamos a su habitación, y yo cerré la puerta cuando entre y solo me quede parado ahí. Él se sentó en la orilla de su cama y me miró, esperando a que dijera algo. Sentí que sería raro sentarme junto a él en la cama, así que agarre la silla de su escritorio y la acerqué a él, sentándome frente a él.

«Quiero saber algo» dijo, frunciendo el ceño. «¿Cómo puedes ir y acostarte con una persona cualquiera, pero conmigo parece ser un problema? No lo entiendo»

«No lo sé» le dije, prácticamente susurrando.

«¿Entonces como estuvo?» me preguntó Tom, rompiendo el silencio. «¿Cómo fue cogerte a mi mejor amigo? ¿Lo disfrutaste?»

Sabía que debí sentirme insultado por lo que dijo, pero como que me lo merecía. Tenía todo el derecho de estar enojado.

«No…No lo sé» dije, mirando el suelo. «Se me borro todo. No me acuerdo. Solo lo sé porque… desperté junto a él en la mañana… desnudo, y le pregunté.»

Los puños de Tom se cerraron y escuche que rechinaban los dientes.

«Tom… quiero que entiendas algo» respiré profundo y me preparé para lo que le iba a decir. «Mi mamá… nunca estuvo cerca cuando crecí. No tengo hermanos ni hermanas, y prácticamente me crié solo. Ella siempre tenía novios diferentes y tenía un horrible gusto en hombres, y nunca he visto una relación que funcione. Siempre veía a mi madre llorando por hombres que hacían mal las cosas. Y bueno… tengo problemas de confianza. Para mi es una cosa ir y acostarme con alguien con quien no tengo intenciones de estar, porque no hay emociones de por medio. Pero lo que tengo contigo es completamente diferente. Nunca he tenido un novio de verdad porque siempre pongo una barrera cuando las personas se acercan demasiado y por ti… la deje caer. Y fue difícil para mí, por la forma en la que eras. Con todos esos otros chicos. Solo quería que hiciéramos las cosas bien, y quería que cuando tuviéramos sexo fuera especial porque nunca nadie me ha importado como me importas tú. Entonces cuando pensé que me habías traicionado… nunca me había sentido así. Y no me sentí mal por lo que hice con Viktor porque pensé que te lo merecías. Hasta que me entere que no habías hecho nada, y ahora me siento como un idiota. Me odio todos los días por no haber confiado en ti en primer lugar.»

Tom gimió y dejó caer la cabeza, mirando el techo. El se jaló las trenzas y murmuro algo tan bajito que no entendí lo que era, el palmeó el lugar junto a él. Me senté ahí y empujé mi pierna contra la de él, porque extrañaba tanto tocarlo.

«Simplemente no puedo… dejar pasar esto, Billy.» Él suspiro y me tomó de la mano. «Así como tu nunca habías tenidos estos sentimientos antes, yo tampoco. Por primera vez, me permití ver a un chico más que un acostón del que no me importaba una mierda, y mira lo que pasó.»

El negó con la cabeza y se paró de la cama, dejando caer mi mano.

Continúa…

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por Cass-illusione

Escritora del Fandom

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