

Fic TOLL de Cass-illusione
Capítulo 13 (P.1)
Tom POV
No debí haber ido a la puta fiesta.
Fue un error.
«…Y entonces, Mikael estaba como, ‘Gabriel, ¡estas perdiendo! y comencé a asustarme, por que si obtenía un boleto, mi papá hubiera…»
Bla, bla, bla.
Abría y cerraba la mandíbula una y otra vez, haciendo que mis colmillos de plástico hicieran ruido. Conté los imanes del refrigerador que estaba detrás de la cabeza de Gabriel y fingía que escuchaba su estúpida plática sin importancia. Me importaba una mierda lo que estaba diciendo. Me importaba una mierda él. Todo en lo que seguía pensando era en Bill.
Bill.
Maldición, ¿cuál era el punto en venir a la fiesta si él no iba a estar aquí? Debí haberme quedado con él. No debí haberme portado como un puto imbécil y debí quedarme con él. Y ahora él estaba todo enojado conmigo y estaba muy seguro de que habíamos terminado, incluso aunque no estuviéramos saliendo.
Mierda. Jode mi vida. Jode mi estúpido, estúpido ebrio cerebro.
«Ten, Kaulitz.» Ben me dio un trago y yo suspiré.
«Gracias.»
«No hay problema. Gabriel, ¿estas seguro de que no quieres nada?»
«Si, no puedo tomar hoy. Tengo una reunión de natación en la mañana. Oh por Dios, Tom, ¿Te dije lo que paso la semana pasada? Estaba yo camino a…»
Ignore cualquier basura de lo que estaba hablando Gabriel y me tomé mi trago lo más rápido que pude. Tan pronto estuvo vacío, le di el vaso a Ben para que lo rellenara. El se rió de mí e hizo una cara detrás de la espalda de Gabriel antes de darme el vaso lleno.
Había tenido suficiente de sus tonterías, así que murmuré un «ajá» y comencé a alejarme para buscar a Viktor. La perra era tan irritante. Él comenzó a seguirme por todos lados desde que caminé por la puerta sin Bill, e incluso aunque estuviera ebrio, quería golpear a la perra esa y mandarlo lejos.
Pero eso tomaría mucho esfuerzo, y no me quería tomar la molestia, así que lo seguí ignorando para darle una indirecta. Pero él no la entendió.
Vi a Charlie y Gustav con su vestuario de chulas, así que me acerqué a escondidas y mordí tan fuerte como pude con mis colmillos el brazo de Charlie. Él me dio un golpe en la cabeza y me ignoró.
«¿Dónde está Viktor?»
«Afuera con Georg.» Gustav contestó rápido antes de regresar a su conversación.
Comencé a dirigirme a la puerta cuando sentí una mano en mi hombro. Me di la vuelta e intente no rodar los ojos cuando vi quien era la que estaba ahí.
«Hola Tom. ¿Dónde está tu novio?»
Era la zorra de segundo año. Ni siquiera me sabía su nombre. Y en serio, ella estaba en mi teléfono como «Zorra de segundo año». Creo que su nombre era Tanya, o algo pornográfico como eso.
«Yo no tengo novio.» Le dije, sin nada de emoción. Estúpida perra.
«Mhmm, te ves triste. Puedo hacerte sentir mejor si quieres…»
Ella bajo la mano y me agarró la entrepierna y… la empujé.
¿Qué diablos? ¿Acababa de negarme a una sexy, perra, pero sexy que estaba dispuesta a tontear conmigo solo porque me sentía mal? ¿Cuándo desarrolle una conciencia?
Bill. Era por él.
Porque estaba obsesionado con Bill.
Tenía que verlo.
Empuje a la zorra de segundo Tanya y me fui hacía la puerta de atrás, empujando a los idiotas que se ponían en mi camino. Georg y Viktor estaban afuera fumando, gritándole y aullándole a un pendejo que estaba tomando de un embudo licor muy rápido. No era una idea muy inteligente, amigo. Lo intente una vez y termine en Emergencias.
«Hey, necesito irme de aquí.»
Los dos me miraron y se rieron.
«Si, buena suerte. No hay ninguna persona sobria en la fiesta.» Georg gritó.
Eso no era verdad. Mierda.
Sería fácil ir con Gabriel para que me llevara de regreso a Forks. Pero ¿valía la pena, tener que sentarme en el auto con él por dos horas y escuchar su plática sin importancia?
Si. La respuesta era si. Daría mi huevo izquierdo para ir a ver a Bill justo ahora.
Gemí y le quite el trago a Viktor, tomándome la cosa entera antes de regresarle el vaso vacío.
«Te ves como el protagonista de una película gay porno del oeste» le dije, mientras me regresaba adentro de la casa. Estúpido disfraz de vaquero.
Fue fácil encontrar el gran y esponjado cabello de Gabriel en la multitud. Él estaba parado con Jimie, otro puto con el que no tenía ganas de hablar, cerca de la puerta de enfrente. ¿Estaba tomando vino frió? Que pendejada.
«Hey» le dije a Gabriel, quitando a Jimie del camino. «¿Quieres irte de aquí?»
«Um… acabo de llegar, Tom.»
«¿Y? Llévame a tu casa.»
Gabriel vivía calle abajo de la casa de Bill, así que fácilmente podría brincarme algunos jardines para llegar ahí sin ningún problema.
Jimie miró e intento escuchar nuestra conversación, siendo la perra chismosa que era, pero no importaba. Le explicaría todo a Bill una vez que llegara a su casa. Pero aún así, no me quitaron las ganas de golpearlo con su estúpido trago.
«Está bien… si, vamos.» Él comenzó a dirigirse a la cocina pero lo agarre de la parte de atrás de su camisa.
«¿A dónde putas vas?»
«A despedirme» dijo tímidamente.
«No. No es necesario. Vámonos.»
No necesitaba que él fuera por ahí diciéndoles a todos que se iba conmigo.
Me senté en el Eclipse de mierda de Gabriel y me recosté en el asiento. Planeando tomar una siesta todo el camino.
Él no se calló la puta boca ni por treinta segundo. Estaba listo para aventarme del auto cuando estábamos en la carretera. Él seguía hablando de una asquerosa tanga que quería modelarme, el simple hecho de pensarlo me hacía querer vomitar. Intente imaginarlo. Incluso solo imaginando su cuerpo con una bolsa de papel en su cabeza. No funcionó.
Cuando llegamos a su calle, desperté de mi siesta. Abrí la puerta y me pare en la calle, planeando mi escape.
«No hagas ruido. Deberías subir por la ventana, Tom.»
¡Ja! Él lo hacía tan fácil. Casi me sentí mal. Casi.
«Si, está bien, te veo adentro.»
Esperé hasta que cerró la puerta de enfrente antes de irme corriendo de ahí. Me llamó al celular dos veces antes de que llegara a la casa de Bill, pero lo ignoré. Suspiré y miré hacía el árbol, intentando pensar en mi disculpa.
Lo siento Bill. Soy un perdedor. ¿Me perdonas?
Eh, ya me llegaría la inspiración cuando entrara.
Subí esa mierda sin esfuerzo, orgulloso de mis nuevas habilidades. Salte a la ventana, su puerta estaba cerrada, pero la luz estaba encendida. Me acosté en su cama y esperé, imaginando que él estaría abajo o algo.
Y espere y espere y espere. Espere tanto que me quede dormido. Me desperté cuando sentí mi teléfono vibrar.
Puta madre.
Era un mensaje de Gabriel.
Miré el reloj.
1:45
Debía llamar a Bill, ya que no sabía donde putas estaba y ya no me iba a quedar en su cama a esperarlo.
Él no contesto.
Intente llamarlo un montón de veces, pero al final me rendí.
¿Qué putas? ¿Dónde diablos estaba? Él estaba castigado.
Me bajé del árbol y caminé a casa. Era un camino muy largo. Estaba exhausto. Hubiera pedido a alguien que me llevara pero ningún auto paso. Ninguno.
Caminé a mi casa y fui directo a mi cuarto, colapsando en mi cama, ni siquiera me moleste en quitarme los zapatos antes de quedarme dormido.
La primera cosa que hice cuando me desperté fue tratar de llamar a Bill. La perra finalmente contesto.
«Tom, no quiero que me vuelvas a llamar. En serio.» Había voces al fondo y sonaba como si estuviera en un auto.
«Whoa. Cálmate. ¿Qué putas hice?»
«Tu sabes lo que hiciste, imbécil.»
Fruncí el ceño y pensé en la noche anterior. ¿Se enteró que me fui con Gabriel? ¿Cómo se pudo haber enterado?
«No, de hecho No lo sé.»
«Oh, bueno déjame refrescarte la memoria. Te fuiste de la fiesta con Gabriel.»
Está bien, supongo que si lo sabía.
«Eres horrible. Estoy harto Tom. Es todo. Me chingaste, y estoy harto. Déjame en paz.»
«Uh, ¿puedo explicarte las cosas?»
«No. Vete a la mierda.»
Y con eso me colgó. Intente llamarle unas veces más, mandando mi dignidad a la mierda, pero él no me contesto, y después apagó su celular.
Maldición. No había manera de que me creyera, incluso aunque le dijera la verdad. Probablemente alguien le dijo que me fui con Gabriel, y él asumió cualquier cosa, y eso era todo. Estaba jodido.
Quería emborracharme hasta que se me olvidara todo, pero en vez de eso, me quite los zapatos y puse música oscura y para llorar, me metí debajo de las sábanas, tapándome hasta la cabeza para evitar la luz. Intenté pensar en algo para arreglar esta mierda, pero mi mente estaba en blanco. No había forma de arreglarlo.
Planeé solo quedarme acostado en mi cama y lamentarme para siempre.
En alguna hora en la tarde, escuché la puerta abrirse. No me moleste en quitarme la sábana de la cabeza. Sentí a alguien picarme la espalda y después la sábana desapareció, y puse los brazos sobre la cabeza para esconderme.
«Ehh… ¿Saint Black? Amo a las Stones y todo eso, ¿pero que mierda, Kaulitz? ¿Alguien se murió o que?»
«Si. Mi alma» murmuré contra la almohada.
Viktor se alejo y escuche ruidos, me imagine que estaba en mi escritorio.
«Un poco dramático ¿no crees? Te buscaste esta mierda tu solo.» Me dijo, sin nada de compasión. Puto amigo de mierda.
«¿Me imagino que ya hablaste con él?»
«¿Qué si hable con él? Si, hombre. Estuve con él toda la noche mientras tu estabas con Madame Herpes.»
Me senté y fruncí el ceño. Esa mierda me molesto.
«No sabes de lo que estas hablando, espera, ¿Él estuvo ahí?»
«Si, el Jefe Trümper soltó las cadenas.»
«Oh mierda. Dios me odia.»
«No, tu hiciste tus propias decisiones. La cagaste. Mucho. Debiste haberlo visto. Tuvo una pequeña crisis. No, eso sería una mentira. Tuvo una crisis tremenda.»
Puse la cabeza en mis manos y la sacudí.
«No fue lo que tu piensas.»
Viktor se dio la vuelta y levantó una ceja.
«¿Cómo paso?»
«Gabriel era la única persona sobria que encontré. No lo toque. De hecho es una historia muy graciosa. Le hice creer que íbamos hacer algo en su casa, y él me dijo que trepara por su ventana, porque ya sabes, tiene esa mierda ahí en su casa, como sea, eso no es importante, él se metió y yo me fui a la chingada de ahí. Ahí es donde la parte graciosa termina, por que espere en la habitación de Bill por horas y la perra estaba en la fiesta y yo tuve que irme caminando a mi casa.»
Viktor solo como que me miró, con cara de tonto. Y se vio como… enojado. Creo que pensó que estaba mintiendo. No sabía que tipo de amistad estaban formando él y Bill, pero no me gustaba.
«¿Lo dices enserio?»
«Sip»
«¿Juras que no estas mintiendo?»
«Te lo juro por Esme.»
El se movió y negó con la cabeza, abrió la boca para decir algo. Pero luego la cerró. Entonces se puso todo enojado conmigo y levantó la voz.
«¡¿Por qué putas no nos dijiste?! ¿Sabes por lo que tuvo que pasar el pobre chico ayer? ¡Mierda!»
«No lo sé, estaba borracho. Soy un imbécil.»
«Si, lo eres. Me tengo que ir. Chico… mejor buscas una forma de arreglar las cosas. Creo que los dos necesitan hablar de esta mierda.»
«Él no hablara conmigo.»
«Bueno… ya no me voy a meter en esto. Arregla tu propia mierda.»
Azotó la puerta cuando se fue.
La mañana del lunes fue la peor. Me recosté contra los casilleros con Viktor fuera de la clase de español mientras el guardaba sus libros o algo así. Estaba esperando a Bill, ya que él no tomaba ninguna de mis llamadas y cuando iba a su casa y trepaba el árbol, su ventana estaba cerrada y las cortinas estaban cerradas y había una pequeña nota de papel pegada que decía «Lárgate Tom» con su letra fea.
«Amigo, te ves como la muerte. ¿Has escuchado eso de rasurarse? O algo de… ¿Bañarse?» Viktor me dijo con una mueca mientras azotaba el casillero.
«Vete a la mierda.»
«Era una sugerencia.»
«Si, bueno… estoy deprimido. Rasurarme y bañarme no están en mi lista de prioridades. Beber, dormir y golpear personas lo están.» Golpeé los casilleros con mi puño ligeramente para probar mi punto y el levantó una ceja.
«Eso hará que él regrese. Oler como mierda y tener el aspecto de un vagabundo. Buena estrategia.»
Agarré la parte de enfrente de mi playera y la acerqué a mi nariz.
«No huelo ¿verdad?»
«Parece como que si.»
«Eh, como sea.» Gemí y me recosté contra los casilleros otra vez, cerrando los ojos. Cuando de pronto escuche un poco de ruido y Viktor me sacudió el brazo.
«Mierda, Kaulitz, algo pasa allá. Tal vez deberías ir.»
Abrí los ojos y vi un montón de personas tapando el pasillo y gritando. Viktor fue hacía ahí y yo no muy convencido lo seguí. Escuche la voz de Bill y mi corazón se acelero.
«…eres una asquerosa, sucia zorra, estas celoso, ¡Perra patética!»
Solo escuche el final de la oración. Sus ojos encontraron los míos un segundo e intenté decir algo, pero entonces escuche la voz de Gabriel. Y fui ahí cuando se desató el infierno.
«Escucha Bill, se que estas celoso por que Tom se fue conmigo, y sé que piensas que eres especial o algo, pero mira los hechos. A él no le importas. No eres diferente a cualquier otro chico o chica con la que se mete.»
Vi la cara de Bill ponerse roja. Entornó los ojos y entonces ¡SLAM!
Pasó en menos de un segundo. El ruido fue el del cuerpo de Gabriel contra un casillero.
«¡Mierda! ¡Pelea de perras!» Viktor gritó y me jaló para ponerme enfrente de la masa de imbéciles. «¡Kaulitz, tenemos que separarlos!»
Viktor y yo vimos cuando Bill golpeó a Gabriel en la cara un par de veces, y Gabriel gritó, y hubo un montón de brazos volando, y jaladas de cabello y patadas y SLAM, Bill empujó de la garganta a Gabriel contra las casilleros, otra vez.
Santa mierda.
Viktor agarró el hombro de Bill y lo jaló lo suficiente para que me pudiera poner enfrente de él.
Y entonces, ¡SCHWACK!
«¡Oww! ¿Qué putas Bill?»
«¡Quítate de mi camino, Tom!» me gruño. Me puse la mano en el ojo e hice una mueca.
Él me había pegado en la cara. Esa mierda dolía.
«Vamos, Bill, no vale la pena. Él solo te estaba provocando.» Le dijo Viktor. «Está celoso.»
«¡A la chingada Viktor!» Gabriel gritó detrás de mí.
«¿Qué está pasando aquí?» El Sr. Banner empujó la multitud y se paró junto a nosotros. «A clase, ¡AHORA!» le gritó a los mirones.
Lentamente todos comenzaron a dispersarse y el pasillo se quedo en silencio otra vez.
«¿Qué pasó?»
«¡Él me atacó!» gritó Gabriel, apuntando a Bill.
Rodeé los ojos y di un paso hacia un lado, así que ya no estaba parado frente a la cara de Bill.
«Vete a la chingada» murmuró Bill.
«¡Bill!» Banner lo miró. «No esperaba esto de ti.»
El negó con la cabeza y nos mira Viktor y a mí.
«¿Tuvieron que ver con esto?»
Negué con la cabeza y Viktor hablo.
«No. Solo los separamos.»
«Bien. Bill, ven conmigo.» El apuntó la oficina del director. «Uno de ustedes llevé a Gabriel a la enfermería.»
«Yo no» dije. Viktor sonrió y sacudió la cabeza.
«Eres un chico grande. Puedes encontrar el camino a la enfermería tu solo. Cuídate ese labio.» Viktor le palmeó la espalda sarcásticamente y él hizo una mueca. Tenía un hinchado y sangrado labio y su ojo comenzaba a hincharse también y tenía rasguños por toda la cara.
Le habían dado una paliza.
Viktor y yo fuimos a español y no sentamos. Todos estaban hablando de cómo Bill le había pateado el culo a Gabriel y la clase todavía no comenzaba.
«Eso no fue muy listo. Debiste haber sido más amable con Gabriel.» Sugirió Viktor, acostándose en su silla.
«¿Qué? ¿Estas loco?» miré a Viktor, confundido.
«Ahora estará todo enojado contigo, y será tu palabra contra la de él de que no se metieron esa noche. Probablemente él va a mentir para molestarte.»
«Como sea» me encogí de hombros. «Ni siquiera me importa. ¿Viste a Bill? Él me odia. ¡Me pego en la puta cara!»
Viktor comenzó a carcajearse.
«Si, eso fue divertido. Se ve un poco hinchado.»
«Vete a la mierda.»
La clase comenzó y Bill no regresó. Algo así como a la mitad de la lectura de Goff, miré hacia arriba y vi a Bill atravesar el pasillo, agarrando su chaqueta de su casillero. Me paré y me salí del salón.
«Bill» murmuré, caminando a su lado.
Él ni siquiera me miró.
«¿Estas bien? ¿Por qué putas hiciste eso?»
«Te dije que te alejaras de mí» murmuró, sin mirarme a los ojos.
«Tienes que dejar que te explique.»
«No. Regresa a clase, Tom.»
«¿No vienes?»
Él se paró y suspiró.
«Me suspendieron por tres días. También a tu noviecito, así que supongo que puedes usar a tu tercer suplente para los siguiente días.»
«No hice nada con él.»
Él se rió.
«Está bien, Tom. Adiós.»
Él se alejó, sin mirar atrás.
«¿Me vas a decir que anda mal? Tal vez pueda ayudar.»
Quite los ojos de TV y gire mi cabeza en el regazo de Esme.
«No. Sigue rascando.»
Ella suspiró y movió los dedos por mi cabello.
«Tom, soy una mujer. Puedo darte un consejo.»
«Soy un pendejo.» Gruñí, mirando otra vez la TV.
«¿Qué pasó? Haz estado deprimido desde el fin de semana. Me doy cuenta de esas cosas.»
«Bill… fue como un gran mal entendido. Fui a una fiesta el sábado y Bill estaba castigado y no podía ir, así que discutimos. Entonces yo fui a la fiesta y me sentí como un imbécil, así que me fui con Gabriel para poder ir con Bill y disculparme… y él termino yendo a la fiesta y alguien le dijo que me fui con Gabriel así que él piensa…»
«Ahhhh» Esme dijo. «Solo habla con él y dile que paso.»
«Si, mamá, no es así de fácil. Él no confiaba en mí en primer lugar. Cree que soy un prostituto.»
Ella chasqueó la lengua y sacudió la cabeza.
«Eso es culpa tuya. Tal vez si no fueras tan… promiscuo.»
«Tu consejo apesta.» Le dije, interrumpiéndola.
«Solo encuentra una forma de disculparte. Tal vez él este enojado, y lastimado, así que solo déjalo que se calmé un poco e intenta explicarle las cosas. No te rindas.»
«Él regresa a la escuela mañana. Tal vez intente hablar con él otra vez.»
«¿Dónde estaba?»
Me reí.
«Ah, lo suspendieron… por golpear a Gabriel.»
Esme sonrió y negó con la cabeza.
«Bill parece ser más parecido a ti de la que pensé.»
Me encogí de hombros y mire hacia abajo al montón de libros en los pies de Esme.
«Tengo que hacer mi tarea.»
«¿Necesitas ayuda?»
«No realmente. De hecho, ¿Sabes algo de poesía? Para la clase de inglés tenemos que escoger un poema que signifique algo para nosotros y tenemos que leerlo en voz alta y odio la poesía así que no se que putas voy hacer.»
«Busca en Internet. ¡Escoge uno que te recuerde a Bill!»
Me rasqué la barbilla y me senté.
«Mhmm. Buena idea. Él está en esa clase. Al menos me diste un consejo útil.» Le dije, rodándole los ojos. Agarré mi montón de libros y besé la frente de Esme antes de irme a mi cuarto.
Continúa…
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