

Fic Toll de Lett_kltz
Capítulo 2: Loss
By Bill
En ese instante, en ese precisó instante, salí de la habitación en busca de algún enfermero o un doctor que me explicará que es lo que le pasaba a Tom. No podía simplemente haberme olvidado asi de la nada después de estos dos largos años. Tenía que ser una maldita broma de su parte, y si era asi, de muy mal gusto. Tom sabe que odio las bromas, aunque ruego por qué sea una.
— ¡Doctor! — le grite a uno que caminaba por el pasillo revisando unos papeles, él solo se limitó a mirarme esperando que dijera algo más mientras se acomodaba los lentes — Creó que… Que algo anda mal con el paciente de la habitación cincuenta y seis… Tom Kaulitz.
— ¿El joven que acaba de despertar del coma? — asentí levemente, mirándolo.
— S-si… Él — el doctor me miró extrañado, volviendo a revisar los papeles.
— Según los análisis que vimos en su informe… — se quedó callado presentándole más atención a estos — Está en perfecto estado… Tendremos que hacerle unos exámenes nuevos, no te preocupes.
— Mhm… ¿Está seguro? — había algo que me decía que nada estaba bien, muy en el fondo, un mal presentimiento.
— ¿Por qué?
— Bueno, acabo de entrar a su habitación y él — recordé lo sucedido tragando saliva — No sé acuerda de mí… Y bueno, vine a buscarlo. Pero eso es normal si acaba de levantarse del coma ¿Cierto? — esperaba que dijera que si y que era totalmente normal, pero no fue así. Solo hubo un silencio, con el doctor mirándome sin expresión alguna.
— Bien, iré a ver qué pasa…
Y se fue, dejándome en los pasillos sin una respuesta clara. Lo vi caminar hacia la habitación de Tom y finalmente entrar en esta.
¿Que se suponía que tenía que hacer? ¿Que decir? Me sentía con un gran vacío, el pensar que a Tom le pasa algo malo me mataba. Solo… tenía que esperar, supongo que tener fe era lo que me ayudaría en este momento.
Me frote la frente mientras dejaba escapar un suspiro resignado, mire a mi alrededor, pero el pasillo estaba totalmente desierto. Fui hacia unas sillas cercanas que estaban a un metro de la puerta de Tom, me tumbe en una de ellas esperando a que dieran noticias.
No podía imaginar una vida sin él, era todo lo que quería y no podía perderlo…
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By Tom
Escuché que entraban a mí habitación de nuevo, ojalá no fuera el tipo de hace unos instantes. Mantuve mis ojos cerrados y escuché los pasos acercándose a mí. Tendría que fingir que estaba dormido para liberarme de quién fuera que estuviera en mi habitación.
— ¿Tom? — era la voz del doctor, abrí los ojos viéndolo fijamente con confusión.
— ¿Eh?
— Quiero que me respondas algunas preguntas, ¿Vale? — se acercó a mí, revisando mis ojos.
— Vale… Está bien — susurré de mala gana, sentándome a fuerzas en la cama y apoyando mi espalda en la cabecera de esta. Mis ojos fueron hacia los papeles que tenía el doctor, tratando de ver algo, pero cuando él me miro me puse serio mirando hacia el frente.
— ¿Sabes quien es el muchacho que acaba de entrar? — me miró dudoso, negué — Bien… ¿Tienes recuerdos antes del accidente? ¿Recuerdas algo en específico? — volvió a preguntar, revisando las hojas que traía en manos.
— Bueno… No sé si sea algo relacionado con eso… Solo que conducía en una carretera, es lo único — me detuve e hice memoria, pero no lograba recordar absolutamente nada después de eso, ese recuerdo era muy vago.
— Bien… ¿Tienes amigos cercanos? — anotó algo mientras esperaba mi respuesta.
— Solamente… A mi mejor amigo Georg de la infancia, y bueno, a Gustav que también es mi amigo — nosotros tres habíamos crecido juntos, así que sería imposible no recordarlos.
— ¿Trabajabas o estudiabas? — poso su mirada en mí de nuevo y asentí levemente.
— Si, economía en la universidad Humboldt, aquí en Berlín.
— ¿Tienes hermanos?
— Si, una hermanita de doce, se llama Nataly — jugué con mis manos, poniéndolas en mi regazo de manera nerviosa ante tanto interrogativo.
— Bien Tom… Para estar más seguros te haremos una tomografía computarizada, veremos el problema que puedes tener — se levantó en dirección a la puerta, pero se detuvo unos segundos mirándome — Puede tratarse de perdida de memoria por el fuerte choque automovilístico. En unos minutos pasarán a buscarte unos enfermeros para llevarte — y sin más, se fue.
¿Perdida de memoria? No lo creo… ¿O sí? No, yo estoy más que bien, recordaba a los que me rodeaban; amigos, familia, mi vida… Aun asi. No sentía la necesidad de recordar algo más o a alguien.
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By Bill
En el momento que vi salir al doctor de la habitación, me paré inmediatamente junto a Simone, caminando hacia él.
— Bien… Puede tratarse de una perdida de memoria… Pero para estar más seguros le haré una tomografía en unos minutos más…
— ¿Pérdida de memoria? — pregunté mirando a Simone y luego al doctor. Ella había venido a mi lado minutos después. Cuando él doctor entro a la habitación de Tom, encontrándome pensativo, le conté todo y ahora ambos estábamos preocupados.
— Sí… El choque pudo ser más grave de lo que pensábamos, afectando su cerebro.
— Pero… ¿Mi hijo podría volver a recordar a Bill, Doctor? ¿Verdad? — el hombre suspiro, manteniendo su mirada en nosotros.
— No podría estar tan seguro, por eso la mejor opción es hacerle una tomografía para confirmar el caso de su hijo Tom.
Volví a mirar a Simone mientras el doctor se alejaba. Nos quedamos en silencio.
— Bill, cariño. Todo va a estar bien… — sentí el abrazo reconfortante de Simone. Me derrumbé en sus brazos tratando de mantener la calma.
— Y si… Él ya no me recuerda ¿Qué va a pasar Simone? Yo no podría…
— Tranquilo, cariño… Ahora tenemos que esperar — me interrumpió acariciando mi cabeza — El doctor dijo que no era algo seguro… Solo esperemos.
&
Después de unos veinte minutos esperando fuera de la habitación en espera de que viniera algún enfermero a recoger a Tom, me quedé quieto mirando al suelo mientras por mi mente pasaban los mejores recuerdos que tenía con él.
– ¡Vamos! No puede ser tan malo… – sonreí con la cuchara en la mano, tratando de hacer enojar a Tom.
– No, Bill, vamos… Joder, sabes que odio el brócoli – hizo una mueca de asco mientras alejaba la cuchara de su cara, como si el pobre vegetal pudiera hacerle daño.
– Si no lo pruebas… – dije, acercando la cuchara llena de brócolis cerca de su boca – No sabrás si te gustan o no.
– No necesito probarlas para saber si me gustan o no, ahora… Aleja eso de mi hermosa boca – me sonrió mientras jugueteaba con su piercing – Y mejor… Dame un beso, eso es muchísimo mejor.
– Vale… Pero si pruebas aunque sea solo uno – agarre uno de los brócolis y se lo metí a la boca sin su permiso – ¿Lo ves? No es tan feo como tú dices…
Vi como trataba de escupirlo e incluso vomitarlo, pero se contuvo mientras tragaba con mucho esfuerzo.
– Lo que tú digas… – hizo otras mil muecas de asco – Ahora… Mi beso.
Lo miré fijamente tratando de no reírme mientras levantaba una ceja, extrañado.
– Mmm… No – miré a otro lado mientras lo observaba de reojo.
– ¿No…? ¿Disculpa? Ese no era el trato – me agarró de la cintura y, mierda…
– ¡Vale! ¡Vale! Pero no me hagas cosquillas…
– Muy tarde Billy – sonrió antes de llevar sus dedos a mis costillas y atacarlas.
– ¡No! Ya, lo siento – no paraba de reír y mi respiración se entrecortaba – ¡Joder, Tom! – volví a reírme cada vez que él se reía, mientras continuaba haciéndome cosquillas – ¡Para! Me voy a hacer en los pantalones.
– Vale… – sonrió mientras se acomodaba mejor en el sofá – Solamente porque no quiero limpiar tu desastre.
Mientras Tom estaba distraído mirando la televisión aproveché para intentar darle un besó en la mejilla, pero el cabrón fue más rápido y volteo la cabeza haciendo que lo bese en los labios.
– Bah… Eso fue trampa – me aleje pero Tom me agarro de la nuca, atrayéndome hacia él, besándome.
– No lo fue, diría que… Es mi premio – sonrió en medio del beso haciendo que yo también lo haga.
Me alejé para mirarlo, me encantaba demasiado, todo dé Tom era simplemente perfecto, y no podía estar más agradecido de haberlo conocido, en los siete meses de relación que tuvimos antes de que él entrará en coma, todo era como un sueño, íbamos a la misma universidad pero estudiábamos carreras diferentes, aunque no fue fácil, pasamos por tantas cosas para estar donde estábamos, pero todo eso fue más que suficiente para darnos cuenta de que nos amábamos con honestidad.
— ¿Bill, Cariño? — la voz de Simone me hizo salir de aquellos recuerdos de manera abrupta.
Me enderece de golpe en el asiento, mirando a todos lados.
— ¿Qué pasa? ¿Ya se llevaron a Tom?
Ella asintió, parándose de la silla.
— Si, ya han llevado a Tom hace unos minutos, pensé que lo habías visto, pero parecías estar en tu mundo, cariño…
— Lo siento… Solo estaba recordando algunas cosas — le sonreí mientras me levantaba de la silla estirando mis manos.
— Vamos… Iremos con él doctor y veamos cómo le realizan la tomografía a Tom — asentí, mientras la seguía por los pasillos donde se suponía que tendrían que estar esperándonos.
Cuando llegamos, ya le estaban haciendo la tomografía a Tom, Simone se sentó cerca del doctor mientras hablaba con él. Por otro lado, yo estaba atento, mirando a través del cristal cada movimiento de Tom con completa atención.
Después de hora y media en la que los doctores le realizaban los exámenes necesarios, se llevaron a Tom de nuevo a su habitación, ahora nos encontrábamos en la oficina del doctor en espera, los resultados no tardaron tanto en salir como lo había pensado, estaba muy nervioso, moviendo mi pierna desesperadamente, no era fan de morderme de las uñas, incluso las cuidaba demasiado, pero la ansiedad por saber lo que diría el doctor me estaba matando.
— Tranquilo, Bill. Todo va a salir bien — mire a Simone una última vez, el doctor había entrado al consultorio con los papeles, tomo asiento junto a nosotros con los resultados en la mano.
— Bien… Con los exámenes que le realizamos a su hijo, encontramos el problema…
— ¿Y cuál es el problema doctor? ¿Qué es lo que realmente tiene Tom?
El hombre se tomó un respiro.
— Tiene amnesia parcial, en el caso de su hijo Tom… Se puede ver qué es signo de un estrés mental, pudo ser por el accidente o por algún trauma.
— ¿Pero como es que no puede recordar solo a una persona? Antes de que se lo llevarán.. —Simone miro fijamente al doctor al igual que yo — Le pregunté por Bill de nuevo… Pero no lo recuerda, incluso él mismo me ha preguntado por otros amigos suyos, pero por Bill… Nada.
— Es posible que los recuerdos relacionados con Bill sean demasiado dolorosos o muy importantes… Es una forma de autodefensa, esos recuerdos fueron bloqueados por el subconsciente.
— Entonces… ¿Cuándo volverán estos recuerdos? — me atreví a preguntar y él solo me miró.
— No lo sabemos… Usualmente toma hasta seis meses, pero hay casos en los que… Los recuerdos nunca vuelven.
— Entonces puede que Tom… ¿Nunca más me recuerde?
El doctor me miró y asintió levemente.
— Así es… Las personas que presentan amnesia recuerdan por si solas, al observar o estar en lugares conocidos.
«Mhm… Lugares conocidos» pensé.
— Y… Doctor… — dije algo nervioso sonriendo tímidamente.
— ¿Dime? — se volvió hacia mí de nuevo.
— ¿Cuándo lo van dar de alta?
El doctor se lo volvió a pensar y agarro los papeles de los exámenes que le había hecho a Tom. Sonrió y me miró.
— Por ahora… Es mejor que esté aquí… Tenemos que hacer más evaluaciones para ver su estado, pero no serán muchos días y lo daremos de alta, Bill.
— Ah… Claro, claro — me levante para poder salir, mire a Simone y ella estaba hablando con el doctor nuevamente. No quería escuchar más, si había posibilidades o no, si me estaban mintiendo solo para no preocuparme, no lo quería saber.
Camine y camine hasta que di con la cafetería del hospital. Respire hondo antes de acercarme al mostrador donde estaba una chica de mi edad atendiendo a una señora que le reclamaba del porque no le habían dado café suficiente. Me reí ante la situación tratando de que no me viera.
Después de estar parado unos minutos más escuchando los gritos de la señora, ya era mi turno. Camine más cerca del mostrador, mirando a la cajera con una sonrisa.
— Buenos días — dije, sacando la billetera de mi pantalón.
— Buenas tardes… — se rió y me sentí como un idiota mientras me sonrojaba un poco — ¿Qué va a pedir?
— Un… — alcé la vista viendo el menú — Un café con hielo y un pretzel, por favor.
— Claro ¿Algo más?
— No, gracias… Eso es todo — le di el dinero exacto y ella me lo recibió poniéndolo en la caja.
— Su pedido estará listo en cinco minutos, se lo traeré a su mesa — me sonrió antes de anotar mi orden en su pequeño cuaderno.
— Claro, gracias de nuevo — me di la vuelta sobre mis talones y mire a mi alrededor tratando de encontrar una mesa vacía. Cuando finalmente la vi, camine hacia ella sentándome en la silla. Por suerte tenía vista hacia las calles de Berlín, las calles estaban llenas de gente, los autos y el ruido de la cuidad, todo estaba movido afuera.
Después de lo que parecieron horas. Finalmente llegó mi pedido. Un café con hielo y el delicioso pretzel estaban delante de mí, le di una sonrisa a la mesera y ella se fue al mostrador de nuevo con la bandeja en manos.
Tenía hambre, ya que cuando Simone me dió la noticia de que Tom por fin había despertado, ni siquiera me había dado tiempo de llevarme algo a la boca, en parte porque salí de casa a las once de la mañana y no pensé que el tiempo fuera a pasar tan rápido, además yo acostumbraba a comer a las cuatro o simplemente cuando mi estómago me lo pidiera.
Mire hacia las paredes buscando algún reloj para saber la hora exacta.
«03:28 p.m.»
Las horas habían pasado volando, literalmente. Había salido de casa tan rápido que había olvidado mi celular, lo que me importaba era llegar aquí como fuera, corrí por las calles pero al final me rendí y pedí un taxi.
Quería mantenerme distraído, no quería que lo de Tom me afectará demasiado. Mire a la gente caminando de un lado a otro, tal vez unos saliendo de visitar a sus familiares, otros yéndose. Hacía mucho calor y lo peor es que ni una sola nube estaba en el cielo, todo estaba despejado con un sol extremadamente radiante.
Tal vez muchos prefieren los días soleados, pero a Tom y a mí nos encantan las épocas de invierno. Estar en casa tomando un café caliente mientras hablamos de tonterías.
Espero que la pérdida de memoria que sufrió no afecte en nada nuestra relación, supongo que para ayudar un poco más a recuperar sus recuerdos tendré que llevarlo a lugares que visitamos demasiado, así como dijo el doctor.
Y eso es lo primero que haría cuando le den de alta.
Continúa…
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