Fic Toll de Lett_kltz

Capítulo 1: I don’t remember

«15 de mayo del 2010»

By Tom

— ¡Doctor, doctor! — gritó una voz — El paciente cincuenta seis está despertando — escuche todo mientras trataba de abrir los ojos. Oí la puerta abrirse y los pasos que se acercaban a mí ¿Dónde estaba?

— Es un milagro… — dijo una voz masculina.

Escuché el sonido de monitores eléctricos y algunos susurros, trate de estirar los brazos pero sentí el pinchazo de una aguja en la zona de mi antebrazo, me sentía mareado, nervioso y confuso.

Abrí mis ojos lentamente, no podía ver bien, solo unas sombras que se movían a mi alrededor, era lo único.

La figura o lo que sea que fuera esa cosa se acercó lentamente dónde yo estaba y se inclinó sobre mí. Ví un destello blanco, como el haz de una linterna. Me sentí cegado y luego su mano tocó mi mejilla, un taco suave como si tuviera miedo de romperme.

— Despertaste Tom — hablo mientras tomaba un poco de consciencia, mi vista ya no era tan borrosa como hace unos segundos.

— Dónde… ¿Dónde estoy…?— mire a mi alrededor, estaba en un cuarto blanco con algunos cuadros colgados en la pared y una ventana no muy lejos de donde me encontraba.

— Estas en el hospital, Tom. Tuviste un accidente y… — se quedó callado, pensando entre si debía seguir hablando o quedarse en silencio. Me miraba con pena, como si yo fuera un pobre cachorro abandonado a su suerte.

— ¿Y…? — lo animé a que siguiera hablando. Necesitaba que continuara, me sentía fatal. No recordaba nada, y eso me molestaba.

— Quedaste en coma. — se detuvo un segundo suspirando — Por dos años y un mes, Tom. — no era lo que yo esperaba que me dijera, era imposible, estaba seguro de que era una maldita broma ¿No?

— Yo no recuerdo nada, es una broma ¿Verdad? — pero al ver que no mostraba algún tipo de burla en la cara me puse serio inmediatamente.

— No, Tom, no lo es.

¿Dos años? Dos jodidos años en los que ahora no sabía cómo había venido a parar aquí, lo único que recuerdo es a mi madre… ¡Mi Madre!

— Dónde…. ¿Dónde está mi Madre? — busque con la mirada pero en el cuarto solo estábamos el doctor y yo.

— Ellos están en caminó, la enfermera los llamo en cuanto tú despertaste, ya vienen en caminó — menudo alivio

— Bien Tom, descansa un poco, esto no es fácil de asimilar en algunas ocasiones… — Se paró y camino hacia la salida dejándome solo, entonces decidí hacerle caso, tal vez si me hubieran dicho que me cortaron los huevos hubiera sido más dramático de mí parte, pero no… Me sentía bien, supongo, estaba confundido, mucho, además que el único recuerdo que venia a mi mente era yo, conduciendo en una carretera… Todo muy extraño.

Todo era borroso, la imagen desaparecía de mí mente entre más trataba de recordarlo, sería inútil.

&

Pasaron dos horas, trataba de distraerme con los canales que miraba en la televisión pero no había nada entretenido, solo noticias, blah blah blah…

Un ruido me hizo apartar la mirada de la pantalla, era la puerta de mi habitación abriéndose de golpe con un gran estruendo, era ella. Al verme quedó pálida, sin decir alguna palabra, no lo niego estaba igual con la diferencia de que para mí solo fue despertar de un sueño y para ella…

Nos quedamos viéndonos segundos que a mí parecer, fueron eternos, ella ya estaba al borde del llanto mientras yo no sabía cómo reaccionar.

Lentamente se acercó a mí, tratando de decir algo pero de su boca no salían las palabras adecuadas.

Un abrazo… Un abrazo fue suficiente mientras le correspondía, había roto en llanto, ella estaba llorando y me dolía.

La abrace con más fuerzas, sentí mis ojos arder y las ganas de llorar me atacaban a mí también.

— Tom… Mi pequeño — sollozo en mi hombro — Mi niño, no sabes… Cuánto esperé este momento — se alejo de mi limpiando las lágrimas que corrían por sus mejillas.

— No llores mamá, me harás llorar a mí también y no lo quiero — le sonreí mientras limpiaba las lágrimas que aún salían de sus ojos.

— Dime, ¿Te sientes bien? ¿Quieres que llame al doctor de nuevo? — se acercó a mí revisando que todo estuviera bien.

— Estoy bien mamá… Solo tengo algo de sueño — todo un idiota, dormí dos años y aún asi tenía ganas de dormir más… — No es necesario llamar al doctor.

— ¿Seguro? — en sus ojos solo veía la gran preocupación que sentía, recordarme todas las veces que yo me lastimaba de pequeño y ella se encargaba de curar todas mis heridas, nada había cambiado.

— Seguro — afirmé mientras sonreía levemente con tristeza — Solo… Solo necesito estar a tu lado, todo es tan extraño y…

— Lo sé, sé que estás confundido cariño — me sonrió y entendió sus manos y las entrelazo con las mías, acariciándolas con sus pulgares — ¿Qué quieres saber exactamente? Estaré aquí para responder todas tus preguntas ¿Si?

— Mhm… Estuve dos años en coma ¿Verdad?

Ella me miró y solamente asintió con tristeza, por un momento solo se escuchaban nuestras respiraciones. Tenía tantas preguntas que no sabía por cuál seguir…

— ¿Cómo está Nataly? — quería saber cómo se encontraban todos, pero en especial ella.

— Ya está más grande — rió suavemente, alejo sus manos de las mias buscando algo en su cartera, me extendió su celular muéstrame una fotografía de ella, tome el celular en mis manos antes de darle una corta mirada a mi madre al observar la foto con más atención. Nataly sonreía ampliamente a la cámara, abrazando un peluche como si su vida dependiera de ello, sonreí instantáneamente al ver lo adorable que se veía, su cabello rubio alborotado como si se hubiera despertado y le hubieran tomado la foto ese momento — Ahora tiene doce, cada día me pregunta por su hermano mayor.

— ¿Ah sí? — apague el celular y se lo volví a entregar.

— Si… Él año que cumplió once quiso celebrarlo aquí contigo — volví a dirigir mi mirada hacia ella prestando más atención a su voz — Al momento de querer apagar las velas solo podía repetir que como regaló quería que tú despertarás… Incluso nos obligó a que intentáramos que tú apagarás las velas del pastel, esperando que despertarás y lo hicieras… — a medida que seguía su voz se iba rompiendo cada vez más, me dolía solo pensar en ello, imaginarlo — Ahora ella está en la escuela, la traeré aquí dentro de unas horas más, será una sorpresa para ella…

Miré a otro lado evitando llorar, les había causado tanta preocupación y angustia.

Estos dos años en los que había perdido tiempo con mi familia y amigos pensando que hubiera pasado con mi vida si no hubiera tenido este maldito accidente, tal vez ahora hubiera terminado mi carrera en la universidad. Sin duda miles de posibilidades.

— ¿Tienes hambre? — volvió a preguntar y negué.

— Las enfermedades me trajeron algo de comida hace media hora, que para ser la primera que me lleve a la boca después de dos años, fue asquerosa — hice una mueca de asco, pues no iba a mentir, la comida de hospital era una mierda.

Ambos nos reímos de nuevo antes de entrar en silencio de nuevo.

— Todos te hemos extrañado… — me miró y sonrió cálidamente, le devolví la sonrisa cabizbajo — Pero en especial Bill.

— ¿Bill? — por un momento trate de analizar ese nombre pero no, no me sonaba en lo absoluto ¿Quien era ese tal Bill? — ¿Es un amigo tuyo? — pregunté algo dudoso mientras mantenía mi mirada en ella.

Entonces su cara cambio por completo.

— Bill cariño, ¿No lo recuerdas? — Joder, no recordaba como carajos había llegado aquí y ahora quería que recuerde a un chico que ni conocía.

Negué lentamente de un lado a otro, ella me miró como si tuviera algún tipo de trastorno o como si estuviera loco.

Unos golpecitos que venían de la puerta llamaron nuestra atención.

— Es Bill seguramente, bueno, los dejo a solas, y no bromees así Tom — se levantó y camino a la puerta abriéndola — Tienen mucho de que hablar cariño. Yo vendré después ya hablaremos más, ahora mismo tengo que hablar con el doctor — me sonrió y antes de reclamar algo ya había salido de la habitación.

¿Mucho de que hablar? ¿Bromear? ¿Qué carajos estaba pasando?

Joder ¿Quién demonios era Bill y porqué era tan importante para mi madre? Bueno… ¿Sería su novio? Tal vez mientras estuve en coma… Seguro, ella estaba soltera después del divorcio con papá, siempre dedicó todo su tiempo en Nalaty y yo, si quería rehacer su vida, la apoyaría. Bueno, entonces conozcamos a Bill.

Aunque Bueno, no era el momento ni el lugar para conocer al pretendiente/novio/enamorado de mi madre. Para ella debía ser muy especial presentarlo justo cuando despertaba del coma, que raro.

Aunque algo me decía que no era así.

Es extraño que me dejara con un total desconocido como si nada.

Mire hacia mi regazo jugueteando con mis manos cuando la puerta fue abierta de nuevo, levanté mi vista viendo un cuerpo delgado caminando lentamente hacia mi camilla, mantenía su mirada en mí y yo en la suya, sus ojos estaban maquillados de un color negro y su cabello era corto peinado hacia atrás, era alto, pero no tanto como yo, aunque si estaba aqui por dos años como un vegetal, tal vez me encogí. Tontearías.

Tenia unos jeans pegados color negro con botas, una polera blanca con una calavera en medio de esta y un saco perfectamente pegado a su figura, tenia estilo.

Bueno, mi madre tenía gustos demasiado… Extraños, exóticos diría, además que era más joven que ella.

Lo mire de arriba abajo cuando se lanzó para abrazarme pero yo era incapaz de corresponder a su abrazo, fruncí el ceño, ni lo conocía y se lanzaba a abrazarme, que confiancitas tenía, sentí como sollozaba y hundía su rostro en mi cuello y esto estaba más incomodo para mí, después de unos segundos logre apartarlo de encima y lo mire fijamente con una ceja alzada.

— Entonces… ¿Eres la pareja de mi madre, verdad? — Se separó completamente de mí cuando escuchó lo que salió de mi boca.

— ¿Que? — me miró confundido limpiando sus lágrimas— Soy yo Tom, soy Bill tu…

— Bueno, si no eres la pareja de mi madre ¿Entonces quien coño eres? — lo interrumpí. Bill, Bill, Bill, no recordaba a un Bill en mi vida.

— Sabes… ¿Sabes quién soy? — ¿Tal vez sea mi enfermero personal que se encariño conmigo? Pensé.

— ¿Eres mi enfermero entonces? — no tenia pinta de enfermero pero era mejor preguntar, la confusión cada vez era más grande sin saber quién era, en el fondo de todo mi podrido ser, estaba agradecido que no sea el ligue de mi madre, sería muy raro tener un padrastro de mi edad, podía imaginarlo y… No, simplemente NO.

Un silencio incómodo se apoderó de toda la habitación. Él estaba tratando de analizar las cosas como yo, al parecer ambos estábamos en trance de procesar todo.

— Pero…

— Vale, no tengo ni la menor idea de quién eres y tampoco quiero saberlo — Ups… Yo y mi bocota de nuevo, tengo mas amable — Perdón, no quise decir… Es decir que… Bueno no quise decirlo de esa forma, lo siento.

Salió de la habitación corriendo, lo mire extrañado mientras una sonrisa de confusión se formo en mi rostro y ladeé la cabeza a un lado. Le preguntaré a mi madre quien es realmente y de dónde se supone que debería conocerlo… ¿Un primo perdido? Tal vez, no lo sé.

Pero si algo sabía, es que ya no quería pensar más y que mi cabeza doliera el doble, solo quería que mi madre entrara por esa puerta, estaba agotado, la cabeza me dolía a cojones, mi cuerpo parecía un spaghetti y a fuerzas podía hablar.

Me acomodé en la cama, cerrando mis ojos, escuchando todo a mi alrededor… Solo pensando.

Continúa…

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por Lett_Kltz

Escritora del Fandom

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