«Razones en contra, instintos a favor» Fic original de Little Muse

Traducción de LaDamaDeLaOscuridad

Capítulo 20: Mejores amigos quiere decir… (Repetido)

Persuadir a Andreas a realizar otra visita había requerido desaparecer a Bill del departamento. Con un “amigo, mañana nos vamos y apenas te vi la última vez que viniste” más comida chatarra, videojuegos y la ausencia de Bill no fue tan difícil convencerlo.

Al principio, una de sus preocupaciones había sido que solo fueran ellos dos, sin embargo, Andi le había asegurado (una vez que descubrió que Tom estaba al tanto de la situación) de que solo necesitaba tiempo y que las cosas volverían a la normalidad. Y después de los meses infernales que había atravesado y la forma en la que había apartado a su hermano, podía comprenderlo.

La presencia de Bill, una extraordinaria que podía ser emocionante o sofocante, siempre era intoxicante. Pero hasta donde puede decir, esto no es sobre su gemelo, algo que no ha podido afirmar en mucho tiempo en cuestión a su relación con Andreas.

—¡Muere de una vez!

—No jodas, todavía tengo ocho vidas más así que no te serviría de nada.

—Tienes los códigos para hacer trampa, ¿no?

—Tener destreza no es un pecado.

—No es justo, no deberías tener suficiente tiempo libre para ser bueno en esta mierda.

Tom sonríe ante las palabras de Andi abriendo fuego contra el personaje que echa un vistazo en una esquina de un edificio en ruinas en la pantalla. Aunque solo atina algún lugar en el hombro, el personaje es abatido debido a las heridas que ya tenía y Andreas maldice en voz alta.

—Me arrastraste a venir aquí únicamente para humillarme, ¿no?

Cuando Andi le sonríe, Tom puede sentir que su la sonrisa en sus labios disminuye. Le ha pedido que vaya por un motivo y no está muy seguro de cómo sacarlo a colación sin sonar como una chica. Como si fuera tan normal para ellos dos hablar de sus malditos sentimientos. Tal vez le dijo a Bill que se vaya demasiado pronto.

—¿Quieres algo para tomar? —ofrece poniéndose en pie.

—Cerveza, si tienes —responde Andi.

Tom se dirige a la cocina y agarra dos botellas del congelador. Cuando regresa a la sala, Andreas está escrutando los estuches de otros juegos y acepta la cerveza que le tiende sin levantar la vista. Se sienta en el sillón y toma un sorbo de su bebida mientras observa a su amigo en silencio.

Se queda quieto por tanto rato que le toma un poco darse cuenta de que Andreas ha terminado su inventario y, luciendo extrañamente divertido, está contemplándolo.

—¿Qué? —cuestiona sintiéndose indignado sin razón alguna.

Andreas sacude la cabeza.

—Pareces nervioso. Es medio raro —contesta—. ¿Alguna preocupación en mente?

No esperaba que Andreas fuera tan perceptivo y no sabe si se halla listo para hablar, pero tampoco sabe si es que va a estar listo en algún momento.

—¿Te has dado cuenta… —Andi gira para prestarle su completa atención y Tom se queda viendo fijamente su cerveza—, de que tú y yo no somos tan cercanos como antes?

Ahí está. Lo ha dicho. Por lo visto dependía de Andreas que sacara el tema.

—Sí…

Odia la idea de que está haciendo algo tan obvio, pero tiene preguntar.

—¿Crees que es la fama?

A su primera pregunta, Andreas había parecido inquieto pero ahora que se percata de su incomodidad, en su boca se forma una pequeña sonrisa.

—No —escucha que le responde con suficiente seguridad para calmar un poco sus nervios—, no creo que sea eso. Al menos no directamente.

Tom se aclara la garganta, mirando a su pulgar limpiar las gotitas de la condensación de la botella.

—¿Entonces qué es?

No está mirando pero siente cómo Andreas se encoge de hombros.

—Demasiado tiempo sin estar en el mismo sitio —dice Andi con simpleza, antes de ponerse de rodillas y alzarse lo necesario para posicionarse a su lado en el sillón—. De niños fuimos muy cercanos pero ya hemos dejado de ser unos niños. Eso es todo. No somos… las mismas personas. Y, hey —con su hombro golpea el suyo—, eso no es malo.

—Pero todavía eres cercano a Bill.

—Todavía soy cercano a ti —discute Andi golpeándolo nuevamente en juego—. Nosotros tres… Dios, de pequeños éramos el mundo del otro. —La sonrisa de Andreas es cariñosa y provoca que su estómago duela por la nostalgia—. Ahora es distinto, nosotros somos distintos pero eso no significa que nos importe menos. Diablos, solías decir que querías ser un veterinario.

Tom ríe. Se había olvidado.

—Sí.

—Está bien que ahora no quieras serlo, además, no significa que odies a los animales, ¿verdad?

—Supongo que no.

—¿Esto es lo que te ha estado molestando?

Por un instante, mira a Andreas antes de regresar los ojos a su cerveza. No es todo, ha hecho tantas cosas que le gustaría contarle, pero sin duda es la raíz. Últimamente siente que es un…

—¿Tom?

Libera un suspiro y levanta la mirada. Andi sonríe y menea la cabeza.

—No eres un mal amigo.

Tom no está seguro de que eso sea cierto, pero jala a Andreas en un abrazo antes de poder detenerse, contento a instancia final de no haber tenido la oportunidad de no hacerlo. Después de un instante de indecisión, su abrazo es devuelto con la misma fuerza.

No puede decirle todo. Sin embargo, de alguna manera, tiene el presentimiento de que si lo hiciera, Andi entendería.

Continúa… 

Gracias por la visita.

por LaDamaDeLaOscuridad

Traductora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!