«Razones en contra, instintos a favor» Fic original de Little Muse

Traducción de LaDamaDeLaOscuridad

Capítulo 11: Klarheit

Esa noche, Tom tiene mucha mierda en la que pensar.

Se acuesta mirando el techo fijamente, casi sin parpadear, contemplando la vida, el universo y a su hermano.

Especialmente a su hermano.

Ninguna solución mejoraría la situación.

Sabe que está jodido cualquiera sea el camino que tome, pero también sabe que las cosas con Bill no pueden seguir como están. No pueden permanecer así, nunca han estado tan mal por un periodo tan prolongado. Incluso si su hermano piensa que está simplificando todo en búsqueda de retazos normalidad o, al menos, recobrar el equilibrio, tiene que haber una forma de arreglarlo.

Tal vez no de inmediato sino recorriendo lado a lado un camino con la promesa de al final alcanzar la paz.

Por cual, cerca de las tres de la mañana, se halla empujando la puerta de la habitación de Bill.

Tiene la intención de atravesar el infierno en su intento de despertar a su gemelo, sin embargo, lo encuentra echado encima del cobertor mirando el techo, al igual que él diez minutos antes.

Cuando la puerta hace un crujido, Bill mueve la cabeza pero no dice nada.

Tom cruza la habitación con más confianza de la que ha sentido en un tiempo y se sienta al filo de la cama.

—No quiero que peleemos —expone. Bill no reacciona, pero no aparta sus ojos—. Así que no dirás nada hasta que yo acabe, ¿está bien?

No hay reacción por un momento. Cuando está a punto de repetir sus palabras para asegurarse de que hayan sido escuchadas, su gemelo asiente.

Respira profundo, buscando armarse de valor.

Porque ha llegado el momento. Técnicamente, ha hecho esto unas cuantas veces, ha tenido esta conversación, pero esta vez planea salir satisfecho. No va a irse del cuarto de Bill hasta que sea así. Es definitivo. No van a quedar espacios en blanco para malentendidos.

—Te amo —dice con decisión, recibiendo el primer brillo proveniente de los ojos de su hermano que indican que está escuchándole, que está conmovido.

Tom no va a molestarse en explicar qué significa esa declaración; sabe que Bill entiende que no se está refiriendo a un amor fraternal.

—No pretenderé que no es cierto, sería algo estúpido y una mentira. Te lo he dicho antes, ¿por qué me creerías si intentara decirte todo lo contrario?

Se detiene a respirar. Bill luce como si quisiera darle valentía para continuar o intervenir, pero está respetando lo que le pidió, está manteniendo su promesa.

—Necesito que comprendas que el problema aquí no es si te amo o no. —Hace una pausa antes de añadir—: ¿Entiendes eso?

Bill asiente de nuevo, lentamente

—El problema es que ya no puedo continuar. —Tampoco va a molestarse en explicar a qué se refiere—. Y quiero que dejes de fingir que desconoces el motivo, como si estuviera siendo irracional. Porque no lo estoy siendo, y lo sabes.

Bill abre la boca para replicar, sin embargo, la mirada que le lanza hace que la cierre sin soltar sílaba.

No ha terminado.

—No queda más, Bill —expresa sintiendo una punzada por la dureza de sus palabras pero reconociéndolas como necesarias—. No quiere decir que es lo que quiero, pero así es. Y no espero que estés feliz, puedes estar furioso o triste; yo no soy el que va a indicarte cómo sentirte. Pero quiero que dejes de tratarme como si fuera mi culpa. Tenemos un trabajo con el cual cumplir y estamos preocupando a todos. Está preocupándome a mí. No quiero perderte por esto y quiero pensar que tú tampoco quieres perderme.

Su hermano baja el rostro y niega con la cabeza.

—Tienes que buscar un modo por el cual puedas tenerme alrededor, ¿sí? Porque no voy a irme a ningún lado.

Bill asiente.

Traga saliva y, por primera vez desde que entró a la habitación, aparta la vista.

—¿Hay algo que quieras decir? —Vuelve a fijar los ojos en Bill, quien niega con rapidez. No le está mirando. De pronto, Tom desea que su vínculo de gemelos incluya la telepatía—. Entonces, ¿estamos de acuerdo?

Bill asiente, otra vez.

Tom se prepara para levantarse, dudando por un instante. Está casi seguro de no haber visto a su gemelo antes tan desanimado. Pero no puede quedarse. No sabe cómo aclarar más las cosas y Bill no está agregando nada nuevo.

—Bueno… —dice moviendo un pie, y le da una última mirada a Bill antes de empezar su camino hacia la puerta.

—¿Tomi? —escucha cuando tiene la mano encima de la perilla.

Gira con el corazón encogido por el sobrenombre y por cuán pequeño suena Bill. Nuevamente, desea que la telepatía le sirva, de alguna forma, para expresar lo mucho que ansía quedarse, lo fácil que es para su hermano complicárselo todo.

Sabe qué es lo sigue.

Yo también te amo.

Sabe que es así porque nunca ha pronunciado esa frase sin recibirla de vuelta.

Tom no quiere escucharlo esta vez.

Mira a su gemelo expectante, y está en sus ojos, incluso tiene la boca abierta para decirlo, lo presiente.

Sin embargo, Bill cierra la boca, observándolo y meneando la cabeza.

—Nada.

Y Tom puede irse.

Continúa… 

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por LaDamaDeLaOscuridad

Traductora del Fandom

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