Fic de WifesKaulitz. Temporada I

Capítulo 3 (P.1)

— ¡Si vinieron! — Laila estaba que saltaba de la emoción al ver entrar al rastafari junto a su rubio amigo. Bill solo se dispuso a acomodarse en su asiento con un poco de nerviosísmo puesto que tener de nuevo a Tom de cerca lo ponía muy… sudoroso.

— Hola, buenas noches. — saludaba Andreas a ambos chicos con una sonrisa y Tom…

Tom solo miraba a Bill con el ceño fruncido.

— ¿Todo bien? — preguntó Andreas solo para que Tom pudiera el oirle.

— Bill… — susurró Tom inconscientemente mientras se sentaba en frente del pelinegro. — Tú eres Bill. — asegura.

— ¿Bill? — repitió Laila haciendose la tonta e igual de nerviosa que el mencionado. — Es un lindo nombre pero…

— Joder, te encontré. ¿Cómo es que no me di cuenta?

«Mierda» — repetía Bill una y otra vez en su cabeza ahora más rojo que un tomate.

El contacto visual entre ambos hermanos era como si mediante sus miradas lanzaran chispas pero ninguno sabía de qué.

— Eh, ¿darte cuenta de qué? — habló Bill después de ese silencio que sintió larguísimo. Colocó ambos codos en la mesa luego de suspirar y ahuyentar cuaquier rastro que pueda delatarlo.

— Soy Tom, ¿te olvidaste de mi?

El de rastas negras ladeó la cabeza fingiendo molestia y dió un golpe seco en la mesa con su mano derecha haciendo que Andreas y Laila se sobresalten un poco.

— ¿Con qué idiota me estás confundiendo, eh?

— Eres mi hermano, joder.

— ¿Tú qué? — Bill posó su mano sobre la de Tom haciendo que a ambos les de una descarga electrica un poco atrayente, pero todo esa sensasión se fue cuando este posó sus uñas largas pintadas de un bonito color negro en la piel de Tom.

Las undía con bastante fuerza pero su contrario ni se mosqueaba.

— Yo me llamo Angel Fischer, ¿entendido? — Tom asintió sin dejar de mirarle a los ojos. Bill inconforme con su respuesta se dispuso a apretar más la mano. — ¿Entendido? — volvía a repetir molesto, pues quería que el de rastas rubias le respondiera.

— Angelito, creo que te estas pasando un poco. — balbuceó la castaña con horror y el chico de cuyo nombre «Angel» la miró sin expresión alguna. — Joder, solo sueltalo.

— Mierda. — soltó la mano de Tom con rapidez para luego irse.

«Estaba que lo mataba.»

— ¿Estás bien? — cuestionó Laila acariciando la mano herida de Tom. Él solo se limitó a asentir y retirar su mano medio ido. — Dios, prometo hablar con él, ¿sí?

— No, está bien. — respondía finalmente en un susurro. — Creo que fue muy grosero de mi parte confundirlo con mi gemelo.

— Oh.

— Sí… — Tom se puso de pie a la par de su amigo para despedirse. — Creo que nosotros también ya nos vamos.

— Cuidate.

— Igual ustedes.

Laila solo se quedó en silencio mirando como ambos chicos se iban dejandola sola.

Había sido una primera mala cita de dos para dos y todo por su impulsivo amigo, a si que no le quedó más de otra que pagar la reservación, salir corriendo a tomar un taxi e ir a la casa que compartia con Angel Fischer o mejor dicho Bill Kaulitz.

Al llegar todas las luces de la casa estaban apagadas, pues el susodicho no estaba en la casa.

La castaña con más rabia puso seguro la puerta principal para que cuando Bill llegue lo pueda sentir y golpearlo por arruinarlo todo.

&

Mientras tanto, Tom se encontraba sentado en el escritorio mirando las heridas recientes que le provocó aquel chico. Luego de dejar a Andreas decidió ir caminando a casa mientras tomaba un poco de vodka. Pensaba mucho en ese pequeño insidente y en Bill.

— Fuiste un idiota. — se repetía a si mismo con un poco de culpa. — Agh, ¿por qué me siento así? — susurraba mientras abría la laptop e ingresaba a onlyfans. — Mejor hago lo que me sale bien.

Entraba y salía de varios perfiles pero siempre volvía al de BeKa. Los videos de este le ponian a mil.

Un brillo peculiar apareció en sus ojos cuando un «activo(a)» apareció en el perfil de BeKa.

— Mierda, ¿si le llamo y no me contesta? — se relamía los labios con nerviosísmo tanteando la opción «llamar» — Joder…

Entonces lo llamó.

&

— Gracias por colaborar conmigo, Leah. — ambos chicos sonrieron en medio de respiraciones entrecortadas luego de aquel orgásmo que dió por finalizado su video.

Luego de la cita desastrosa de Laila, su mejor idea fue hacer su trabajo con una de las mejores estrellas de la página con el único objetivo de desestresarse.

— Vas a ver que ese será una maldita bomba, BeKa.

— Ugh, — hizo una mueca que hizo reir a Leah, mientras envolvía su cuerpo en la toalla. — Llámame Bill.

— Fue todo un placer, Bill.

— Igualmente. — miró como Leah se metía al baño para darse una ducha. El sólo se quedaría mirando a que el video se suba.

Sus videos han tenido muchas reproducciones de lo normal y entre ellas era ese usuario anónimo que tal vez sin saberlo pagaba demasiado al verlos.

«¿Quién será?» se preguntó a si mismo.

Aunque no era la primera vez que uno de estos le causaba curiosidad.

— Bueno, ya debo irme. — la chica ya salió vestida con una ropa más cómoda. — Cualquier cosa estaremos en contacto, ¿si?

— Sí, y otra vez, gracias. — se despidieron de un beso en la mejilla y en cuestión de segundos Leah abandonaba el departamento con satisfacción. — Listo.

Sonrió al ver que el video se subió con éxito, pero la misma se borró al ver que ese anónimo solicitaba una videollamada. Acomodó la cámara solo para que lo vea desde el cuello para abajo y aceptó.

— Hola, anónimo. Buenas noches.

Bill al momento de hablar con sus clientes tenía una voz jodidamente sexy y seductora, nadie lo reconocería por el momento.

— Ehm, hola… ¿tengo que prender la cámara? — hablaba en susúrros para no hacer evidente su estado.

— Sólo si quieres y puedes, no es obligatorio.

— Genial, me mostraré así como tú. — Bill se relamió los labios cuando este prendió la cámara dejandose ver desde la boca hacia abajo. — Listo.

— ¿Nervioso?

— Es la primera vez que hago esto con un chico, BeKa. Jamás me he videollamado…

— Estoy encantado de ser tu primera vez, anónimo. — suspiró empezando a tocarse. Tom al otro lado con solo verlo sentado ya tenía una erección que comenzaba a doler. — Me he dado cuenta que siempre miras mis videos.

— ¿Es malo? — cuestionó Tom bajando un poco más la pantalla para dejar ver su intimidad. — ¿Mhmm? — el de rastas negras gimió al verle la longitud al anónimo.

— Uh. — Bill también se excitó con solo ver el pedazo de carne a través de la pantalla. — No, solo eres uno de los usuarios que más ve mi perfil en solo… ¿un día?

— ¿Está mal, BeKa? — volvió a preguntar este con un tono lujurioso.

— No mientras sigas llenando mi cuenta de banco. — se puso de pie y se quitó lo que tenía de ropa y le enseñó el trasero delgado a Tom. — ¿Qué se te antoja hacer conmigo esta noche?

— Carajo… — susurró y suspiró. — Le he comprado a mi novia un traje de gatita, le quedaba bonito pero no me sentí igual que cuando vi tu video luciendo uno de esos.

Bill carcajeó.

— ¿Te gustaría que use el mío?

— ¿Por favor?

Apagó la cámara y corrió con ansias a buscar aquel traje rosa. Al encontrarlo se lo colocó junto con la máscara y volvió a sentarse en su lugar. Encendió la cámara y esta vez se dejó ver por completo.

— Oh, dios mío, BeKa. Me excita tanto ese traje.

— ¿Te gustaría probarlo conmigo de verdad? — Tom susurró un «sí» mientras se la jalaba. — Si sigues mirando mis videos así puedo considerar hacer un cover contigo y de lo que gane, te daré la mitad.

— Yo lo haría incluso si no hay dinero de por medio… Me encanta ese tatuaje de estrella que se pierde entre los arnes, BeKa.

Bill suspiraba y se entregaba a la situación. Se dejaba llevar mientras se tocaba mirando al tipo de la pantalla.

— ¿Qué le harías a mi polla si estuviera contigo?

— Depende de si me quieres activo o pasivo… — estiró su mano y de su cajón sacó un envase de lubricante con un dildo de goma. — Puedo hacer el que tu quieras.

— Pasivo. — se apresuró a decir con un toque de nervios. No se veía siendo cogido por un hombre. Observaba como Beka le ponía una cantidad al miembro de goma y lo guiaba hasta su entrada para introducirlo. — Ay, que envidia le tengo a ese pene. — Bill rió un poco ronco. Empezaba a bombear la goma en su interior a la misma velocidad que lo hacía Tom con su miembro.

— Me encantaría introducirlo en mi culo y hacerte llegar sólo con el, no necesitaría tocarte tanto porque de lo muy excitado que te pongas… uff. Con solo sentirme ya te estarías corriendo.

Tom se apretó la punta del pene para evitar una corrida, aun quería seguir masturbandose mientras lo veía.

— Me voy a esforzar mucho en ver tus videos sólo para que me contactes y me dejes cogerte…

— Sí… — gemía el pelinegro cerrando los ojos y arqueando la espalda.

— Me encantaría oírte gemir mi nombre.

— ¿Puedo preguntar cuál es? — el anónimo vaciló un poco antes de decirlo.

— Tom. — el corazón le latió de forma frenética y la polla se le puso más rígida.

Bombeó con más fuerza dejandose llevar, jamás se imaginó o se le pasó por la cabeza la idea de que su hermano explorara estos sitios y mucho menos en su perfil porque Tom siempre tenía a alguien para bajarse las ganas.

Ahora era Bill quien iba a correrse solo mirando el miembro de Tom en la pantalla. Casi siempre que hacía esto no lograba hacerlo porque los tipos solo querían verlo y que haga la cosas que ellos quieren pero con este usuario era diferente, se sentía mucho mejor.

«Claro porque seguramente creía que es su hermano.»

— Quiero que te tragues toda mi maldita semilla, BeKa.

— Me estás tentando, ¿sabes? — bajaba el ritmo de su mano y se sentó ahora en la cama con las piernas abiertas para jalarse el pene también. — Tienes un cuerpo perfecto, un pene como los que a mi me gustan…

— Veamonos. — suplicaba Tom atascado de gemidos roncos. — Mañana mismo.

— Tiempo.

— Veo tus videos todo el tiempo y me excita a más no poder el imaginar que te lo hago yo.

— Oh, Tom. — jadeaba con cierto recelo. — Ah…

— Tus videos me vuelven loco.

— ¡Mhmm! — respondía dejándose venir junto con el hombre anónimo, ambos tenían una sonrisa lasciva. — Carajo, Tom.

— Hagamoslo de verdad…

Bill entre risas respondió: — Tranquilo, Tom. Mientras tanto anotame tu número y espera mi llamada.

El número de Tom no se hizo esperar. Bill lo anotó en su móvil y lo guardó como «anónimo» porque si lo guardaba con el nombre de Tom… enloquecería.

— Bueno, espera mi llamada. — volvió a repetir antes de colgar.

Tom con una sonrisa de satisfacción apagó la laptop y se acostó en su cama a dormir.

Mientras tanto Bill, se quedó en blanco al ponerse a pensar en lo que había echo.

Pero le importaba más el dinero y también la idea de que dió paso a sus ganas otra vez creyendo que en realidad era su hermano.

— Ahora que lo pienso… ¿y si es un Tom cualquiera? — jugueteaba con el piercing de su lengua un poco ansioso. — Hay muchos tipos llamados Tom en el mundo, eres un idiota por creer que es tu hermano, Bill.

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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