Fic de WifesKaulitz. Temporada II

Capítulo Final

By BILL

Voy despertando mareado.

Laila y Hannah estaban ahí bien hermosas con su vestido celeste.
Se veían preocupadas y a mi solo me dolía la cabeza de tanto llorar, pensar y de la basura que Tom me obligó a inhalar.

— Cielo, ¿todo bien? te vez cansado y ya es hora.

— Déjame solo, por favor.

— Bien. — dejan el traje de lado para luego salir de la habitación.
Doy un brinco cuando Tom entra luego de saludar a mis amigas para encerrarse conmigo.

Me hago bolita en la cama, abrazando mis rodillas y escondiendo la cabeza en el hueco que se forma entre ellas.

— Bill.

— No quiero verte.

— Perdón…

— ¡No me toques! — le doy un manotazo en la mano y trato de salir corriendo del lugar pero me atrapa. — Oh, Dios. — soy un mar de nervios al sentir un arma en la sien.

— No quiero pero me obligas. — lanza mi cuerpo a la cama con fuerza y me apunta con ella. Respiro agitado, tieso, obediente… — Escucha, te amo, ¿está bien? No te haría daño nunca, solo lo hice porque quería protegerte de mi madre y su ambición… de todo el mundo, Bill. Eres la razón de mi existir, mi todo.

— Pero me traicionaste… — murmuré. — … me tienes a tus pies, Tom, ¿cuál era la necesidad de hacerlo? no mentía cuando quería que vivas como un rey, que seas mi todo, solo tenías que amarme sin hacerme esto… ahora solo quiero irme, olvidarte, dejarte en el pasado y no volver nunca.

— No puedes dejarme… estoy obsesionado contigo, mi amor. Se que te dijeron tantas cosas de mi pero la única verdad de las cosas es lo que siento… solo amor.

— Te dejo todo a tu nombre, al de tu madre, al de tu padre, al de quien quieras solo déjame ir… todo el dinero que tengo es tuyo. — limpio las lágrimas con el dorso de la mano. — No me importa, solo deja de hacerme daño, merezco ser feliz…

— ¿No lo eras conmigo, Bill?

Cualquiera diría que Tom se ha vuelto un jodido psicópata…

— Lo fui antes de saber lo mierda que eras.

— Joder. — Tom se ve muy decidido a vaciar el arma si sigo diciendo estupideces que aumentan su dolor. — Solo vamos, cásate conmigo y olvida esto, Bill. No quiero verme como el malo del cuento, todavía quiero ser el rey bajo tu control…

— No, yo…

— ¡Solo hazlo! ¡Estoy jodido por ti! o si no yo… — el terror que sentí al ver como se ponía el arma en la cabeza. Me levanté a pasos lentos hasta estar cerca de él. Con las manos temblorosas rodeo su cintura y pego mi cabeza en su hombro. — Me volví loco tratando de encontrarte todo el tiempo, no puedo dejarte ir, no… me niego.

— Suelta eso, vamos… si quiero casarme contigo, es lo que deseo. Seamos esposos, volvamos a los Angeles, criemos los gatitos juntos y vamos a amarnos hasta que el sol deje de brillar. Vamos a amarnos hasta que lleguemos a viejitos… — escucho como el arma cae al suelo, ese momento pude respirar tranquilo. — Solo no vuelvas a ocultar algo así, no me lastimes más si yo daría todo por tí.

Tom llora abrazándome fuerte por la cintura.

— No me odies, te amo, te amo, te amo.

Siendo sinceros yo tengo una pequeña esperanza que lo que me dice es verdad…

— Solo una condición. — al separarnos le dí un beso suave en los labios. Limpio la humedad de sus mejillas y después pegué ambas frentes. Cerramos los ojos al mismo tiempo dejando fluir lo que sentimos. — No dejes que Simone se meta en nuestra relación, ella es la mala, la ambiciosa… la odio.

— Pero yo no robé nada te lo juro… se sentía bien ser correspondido mutuamente, Bill, jamás quería decepcionarte.

— Lo sé, solo… cumple esa condición.

— Está bien, no se meterá nunca más.

— Genial, ahora vete que necesito arreglarme. — Tom me da el último beso para salir de la habitación. Ahora que me dedico a ver el arma y analizo con calma había sido una de juguete demasiado real.

Joder.

Si que me había asustado.

No me preocupa tanto porque ya en los Ángeles, sin contacto con ella yo ya iba a poder empezar de verdad con él Tom de siempre.

Que nadie me culpe por no poder irme de su lado…

Soy un fiel creyente a las oportunidades y si dice que va a cambiar yo le voy a creer porque es de palabra, lo demuestra, me gusta…

No lo pienso mucho.
Me doy un baño rápido, maquillaje un poco más oscuro, el smoking blanco con camisa negra y estaba saliendo con las flores en manos para el lugar de la recepción.

— Dios, que guapo. — Laila llora emocionada.

— Falta esto. — Hannah pone un velo blanco en mi cabello para hacerlo ver más extraordinario. — Tienes toda mi bendición, precioso.

— Gracias. — ambas me toman de los brazos para caminar en medio. Voy sonriendo a los pocos invitados presentes en mi locuras hasta tener a Tom frente.

El hombre da por inicio la boda y solo puedo llorar todo el tiempo de emoción…

…pero de la emoción que tenía de hacerle sentir a Tom todo lo que sufrí porque no pensaba dejarlo así.

Por supuesto que no me iba a quedar tranquilo.

La venganza es dulce y voy a disfrutar probarla, justo en el momento que crea que es suficiente. Haré como si nada hubiera pasado…

— …¿aceptas a Bill Wieger como tú esposo para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?

— Acepto.

— Bill, ¿Aceptas a Tom Kaulitz como tú esposo para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?

— Sí.

— Los declaro esposos, ya pueden besarse. — tengo la iniciativa de atraerlo entre mis brazos como si lo fuera a hacer caer. Le sonrío de lado para besar sus labios con ganas.
Mis conocidos aplauden de emoción y vuelvo a dejarlo en su postura normal.

— ¡Que vivan los novios!

— ¡Que vivan!

— ¡Wooo!

Lo siguiente que quedaba la pasamos bebiendo en la sala de la casa entre nosotros, una pequeña comida, risas por aquí y risas por allá. Tanto que me olvidé que la zorra mayor no había asistido, ¿dónde estaba Simone?
solo Gordon estaba aquí haciendo presencia.

— ¿Ya quieres saber dónde va a ser la luna de miel? — miro el rostro de mi esposo en picardía. Rodeo el cuello con ambas manos.

Pegué los labios sabor a vino fino con entusiasmo, prácticamente lo estaba comiendo con la boca.
Estaba en un modo bastante dominante con mi esposo.

— ¿Dónde?

— Italia, Bill. Di todo mi jodido sueldo para pasar una hermosa luna de miel y visitar los mejores lugares con la persona que amo.

— Oh, — remojo mis labios. — ¿Cómo?

— El papá de Georg nos prestó un avión pequeño para los dos, en mi curiosidad lo aprendí a pilotear, solo hay que recoger las maletas.

— ¿Qué esperás? ¡vámonos!

Emocionado le jalo para subir corriendo por las escaleras hasta la habitación donde se encontraban nuestras cosas. Lo bueno es que saqué pocas cosas para arreglarme.
Sin más las vuelvo a meter en su lugar.

Le pido al señor encargado de la limpieza que me ayude bajando junto con las respectivas de Tom y nos quedamos a solas en la habitación.

Nos miramos un momento antes de entrelazar nuestras manos y bajar para despedirnos de cada uno de los chicos que nos acompañaron. Le pedí a Laila qué se encargara de mi casa hasta cuándo decida irse y ya luego estábamos subiendo al avión.

— ¡Cuida bien a mis gatos, eh!

— ¡Cómo si fueran mis hijos!

— ¿Listo?

— Listo. — nos abrochamos los respectivos cinturones de seguridad. Tom como si fuera todo un experto enciende los propulsores y todo lo que debe para poner a correr el avión hasta alzar vuelo.

Veo todo el paisaje desde arriba mientras sonrío.

— ¿Qué más sabes hacer a parte de pilotear? Me encanta la idea de un marido polifuncional.

— Todo lo que quieras. — pongo mi mano sobre su muslo mientras acaricio. Vamos tranquilos por un buen rato hasta que a mí llegó una jodida sensación que me puso inquieto. — Bill.

— ¿Mhmm?

— Creo que hay un fallo mecánico en el avión.

— Eso significa que… ¿nos vamos a morir?

— Joder. — empiezo a desesperarme sin mostrarle a Tom para que revise todos esos botones de la cabina con calma. — No puedo hacer nada, es un fallo en el motor.

— Dame tu mano. — Tom obedece besa en el dorso de la misma. — Gracias por estar conmigo todo este tiempo y perdóname por todo lo malo, en serio te amo.

— Nos vamos a amar con tranquilidad en otra vida, Bill.

No fue muchas palabras porque el avión se estrelló.

.

-Unos meses después-

— Estoy tan conmocionada por la perdida de uno de mis hijos y aún peor porque no hemos podido hallar su cuerpo, públicamente me doy por rendida… Bill está muerto. — con mi abogado me retiro lejos de todas las cámaras y de la prensa que me hacen demasiadas preguntas.

Voy con mi chofer en dirección a mi casa.

Busco las llaves del sótano y con una sonrisa de oreja a oreja voy con cuidado hasta la puerta segura que hice hacer con el dinero que ahora me correspondía. Le quito cada uno de los seguros hasta abrirlos y sonreí al ver a Bill postrado en esa cama con quemaduras, paralítico y sin hablar.
La boca se la tuve que amordazar.

— Ay, ¿adivina quién causó tu accidente? Pues yo. Te juro que me da una pena que tengas que seguir vivo… yo quería que ambos mueran pero ya vez como es la vida. — empiezo a limpiar las heridas con alcohol mientras me burlo de sus expresiones de dolor. — Tampoco puedo asesinarte, cuando te recuperes vas a firmar los papeles que consten que en caso de que te pasara algo todo quede a mi nombre y ya después sí.

— ¿Mamá?

— Oh, ¿escuchas eso? Es un nuevo Tom con la que siempre tuvo que ser su novia, adiós. — salgo lo más pronto posible para ir a recibir a Tom.

Este viene agarrado de la mano con Chantelle y sonrío encantada.

— Te tenemos noticias.

— ¿Ah, sí? ¿cuál?

— Tom y yo nos vamos a casar.

Y tenía que agradecer porque salió mejor de lo que esperaba, Tom con la mente sin recordar nada y Bill echo una mierda.

Ay.

F I N

(No me odien)

(habrá One Shot con final alternativo)

por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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