

«Only Fans» de kaulitztwc0109
Capítulo Extra 4
El sol comenzaba a teñir el cielo con tonos dorados y rosados mientras los invitados se acomodaban en la playa, con una vista impresionante al mar. El lugar estaba decorado con luces cálidas y flores blancas que contrastaban hermosamente con la arena suave y el azul profundo del océano.
El sonido de las olas rompiendo suavemente contra la orilla acompañaba el murmullo de los invitados. Pumba, el adorable perrito de Bill y Tom, caminaba orgullosamente por el pasillo central con un cojín de terciopelo atado a su lomo, donde descansaban las alianzas. La audiencia no pudo evitar soltar una risa dulce y conmovedora ante la escena.
Tom, vestido con un traje negro perfectamente ajustado, esperaba al final del pasillo, su mirad fija en el hombre que amaba. Cuando Bill apareció del brazo de su padre, todo pareció detenerse. Lucía radiante con un atuendo blanco que fluía con elegancia, sus ojos brillaban con lágrimas contenidas mientras caminaba hacia el altar. El mundo alrededor desapareció; solo existían ellos dos.
Cuando finalmente estuvieron frente a frente, el oficiante comenzó con palabras sobre el amor y la unión, pero era evidente que todos esperaban ese momento especial: los votos. Bill tomó aire profundamente, sus manos temblando ligeramente mientras sujetaba las de Tom.
—Tom —comenzó Bill, su voz suave pero llena de emoción—, desde el momento en que nuestras vidas se cruzaron, supe que había algo especial entre nosotros. La atracción era innegable, pero lo que más me marcó fue cómo me hiciste sentir. En un momento de mi vida donde pensaba que necesitaba cambiar, que debía ser más delgado o encajar en un ideal para ser amado, tú me mostraste que ya era perfecto tal como soy.
Una lágrima rodó por su mejilla, y Tom apretó suavemente sus manos, como dándole fuerza.
—Siempre me recordaste lo hermoso que soy para ti y que nunca debía cambiar por nadie. Has sido mi apoyo, mi luz en los momentos más oscuros. Gracias a ti, aprendí a verme a través de tus ojos, a sentirme digno de amor y a creer en mí mismo. Prometo amarte con todo lo que soy, ser tu refugio y tu compañía en cada obstáculo que enfrentemos, porque contigo, siempre seré más fuerte. Te amo, Tom, por todo lo que eres y por todo lo que me haces ser.
La audiencia soltó un suspiro emocionado mientras Tom levantaba las manos de Bill y las besaba suavemente. Era su turno. Con una sonrisa que irradiaba ternura, comenzó a hablar.
—Bill —dijo, su voz grave pero impregnada de amor— nunca olvidaré la primera vez que vi tus ojos, me cautivaron completamente. Aunque no fue en las circunstancias más tradicionales —Tom soltó una risa suave, provocando algunas risitas entre los invitados—, no podía apartar los ojos de ti. Había algo en ese misterioso pelinegro que era simplemente hipnótico. No solo eras hermoso; eras un enigma, una obra de arte que deseaba descubrir. Y aunque al principio la atracción fue intensa, rápidamente me di cuenta de que eras mucho más que eso.
Tom tomó aire, sus ojos reflejando una mezcla de pasión y dulzura.
—Cada inseguridad que tenías, cada pequeño defecto que veías en ti mismo, para mí, solo te hacía más perfecto. Tu belleza, Bill, no solo está en tu exterior, sino en cada parte de tu ser.
Me enseñaste a amar de una manera que nunca creí posible, y quiero que sepas que siempre estaré a tu lado. En cada obstáculo, en cada momento de duda, te recordaré que eres suficiente, que eres todo lo que siempre he deseado y más. Prometo amarte con cada fibra de mi ser, protegerte y cuidarte, porque eres mi hogar, mi todo.
Los invitados no pudieron contener las lágrimas mientras Bill y Tom sellaban sus votos con un beso lleno de amor y pasión.
Pumba, como si entendiera el momento, ladró felizmente y saltó alrededor de ellos, arrancando carcajadas y haciendo que el instante fuera aún más inolvidable. Esa tarde, bajo un cielo pintado por el atardecer, Bill y Tom no solo se convirtieron en esposos; sellaron un amor que había demostrado ser inquebrantable.
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La luna llena se reflejaba en las aguas tranquilas del mar, iluminando el paisaje como un escenario sacado de un sueño. La playa ahora estaba desierta, el eco lejano de las risas y la música de la ceremonia era reemplazado por el sonido de las olas y el murmullo del viento entre las palmeras. Bill y Tom habían elegido este rincón paradisíaco para su noche de bodas, un lugar que se sentía tan íntimo como su amor.
Bajo una cúpula de estrellas, caminaban descalzos sobre la arena suave, sus manos entrelazadas como si nunca quisieran soltarse
Cerca de una fogata que habían encendido, se acomodaron sobre mantas suaves, rodeados de cojines y luces tenues que creaban un ambiente acogedor. Bill, con una copa de vino en la mano, miró a Tom con una sonrisa que era todo amor y gratitud.
—No puedo creer que esto sea real —susurró Bill, su voz apenas audible sobre el sonido del mar.
Tom se inclinó hacia él, rozando su mejilla con los labios.
—Es tan real como nosotros, Bill. Y siempre lo será.
El calor de sus palabras se mezcló con el del fuego mientras sus miradas se encontraban. Había algo eléctrico, pero también profundamente cálido, en cómo sus ojos se buscaban, como si estuvieran redescubriendo al otro por primera vez.
—Mañana entraremos a nadar. Hoy me bronceé, pero solo un poco al quedarme observando el mar como un tonto, aunque las marcas del cambio de color no son para nada notables.
Tom estiró su mano y movió un poco la tela de la bata de Bill, dejando su hombro un poco descubierto.
—Tienes razón, no se notan… —Repasó su mirada por cada centímetro de piel que se encontraba expuesta y lamió sus labios. —Tu piel es hermosa.
Bill se ruborizó por milésima vez en esa noche y volvió a cubrirse.
Ambos se quedaron mirándose frente a frente, la tensión sexual se sentía a kilómetros, pero ninguno daba el siguiente paso.
A pesar de haber tenido sexo varias veces, esta vez era diferente . Sin embargo, Bill era el más atrevido, ya que él tiene muy en claro cierta debilidad que tiene Tom ante su presencia y no usar eso a favor… es un delito.
—Tom… —llamó Bill. Tom centro toda su atención en el.— quiero hacerlo.
Seriamente, Tom asintió, por lo que Bill dio el primer paso y se sentó en las piernas del mayor con una sonrisa que aclamaba su triunfo.
Sin esperar más, sus labios dieron con los de Tom, los movimientos no eran bruscos ni demasiados santos, tal y como les gustaban.
Las manos de Bill se movieron hasta llagar al cuello de la bata del mayor y empezó a descubrir los hombros de Tom.
—Tom, por favor. Quiero sentir tus manos sobre mi piel.
Tom, quien se encontraba muy sonrojado, movió sus manos por debajo de la bata de Bill, paseándolas por sus piernas, trasero, hasta llegar a la cintura, donde empezó a acariciarlo, de arriba a abajo por todo el contorno. Su autocontrol se estaba apagando, dejando pasar a sus ganas de devorar ese delgado cuerpo que rogaba por más caricias.
—Eres increíble… —Bill se levantó de las piernas de Tom y empezó con su trabajo de despojar la bata que obstruóa su paso hacia el cuerpo de su esposo, sin embargo, unas manos más grandes se posaron sobre las suyas. —Te ayudaré. —Bill tragó un poco de saliva y asintió.
Mientras la bata del menor caían por sus hombros hacia el suelo, Tom dejaba pequeñas caricias en la cintura y caderas de este.
—Adoro tus manos. —Tom se ruborizó aún más y acercó sus labios al abdomen de Bill, dejando pequeños besos en su suave piel.
—Acércate más. —Demandó Tom, rodeando con sus brazos el cuerpo de Bill y dejándolo entre sus piernas.
Bill posó sus manos sobre el cabello de Tom y empezó a dejar pequeñas caricias, aunque a los segundos después, estas empezaron a bajar.
Tom subió sus besos hasta uno de los pezones de Bill y repartió besos por todo el entorno de este, mientras el otro era estimulado por su otra mano.
—Mgh… —Los gemidos de Bill empezaron a salir involuntariamente, por más que éste trataba de callarlos, le era imposible. Los labios del mayor lo volvían loco. —T.. Tom…
Su miembro empezó a palpitar bajo la tela, y no era el único. Ya que el miembro de Bill se encontraba igual. La punta de su pene dejaba caer el presemen, demostrando lo tan excitado que el joven se hallaba.
—Tom, no me mires de esa forma. Me da vergüenza.
Tom sonrió y se dedicó a seguir con su trabajo, bajando sus manos hasta los pliegues del menor, apretando las nalgas e intentando acercarlo, para disfrutar de su miembro. Sin embargo, Bill lo detuvo.
—E… Espera… yo también quiero… —no terminó de hablar, ya que al bajar la mirada, pudo observar el miembro de Tom que se dejaba ver a través de su escondite y el menor lo miró con un brillo en sus ojos. —Es tan grande. —Bill se arrodilló y acarició el miembro de Tom, sacándolo de aquella bata tan estorbante y dejó un pequeño beso sobre la punta.
—Mmm… Bill… —Tom agarró las manos de Bill y lo levantó. —Aún no puedo dejar que hagas esto.
Bill hizo un puchero y luego sonrió, después de todo Tom había empezado a dominarlo. Su cuerpo fue recostado suavemente encima de la cama y los labios del mayor se paseaban por todo el cuello del menor.
—Tommy, rápido. Quiero tenerte dentro.
Ahora si ya podían empezar, dos cuerpos, deseándose y gritando el amor que sentían el uno por el otro, siendo reflejados por la luz de la luna. No hay nada más hermoso que aquella escena.
Tom en su limite, dejo caer la bata de su cuerpo y se colocó encima de Bill, para posar una de sus manos en la mejilla de este.
—Eres hermoso.
Bill soltó un pequeño gemido y se abrazó al cuerpo de Tom. Aferrándose a la gran espalda que este se cargaba.
—Vamos, Tommy… —Sus súplicas fueron escuchadas.
Tom se acomodó al lado de Bill y llevó dos de sus dedos hasta los labios del menor, quien los abrió para empezar a lubricarlos con su saliva. Una vez listo, la mano de Tom bajó por el pecho de Bill lentamente hasta llegar a su miembro, pero en vez de quedarse ahí, sus manos bajaron más, levantando una de las piernas del menor y dando paso a su entrada.
—Lo haré despacio. —Bill asintió y soltó un gran suspiro
Los dedos de Tom se empujaron dentro, sin resultado alguno, así que empezó a dejar caricias en la zona, empujando sus dedos de vez en cuando, hasta que entraron a la pequeña entrada de Bill y este cerró sus ojos al sentir aquella intromisión.
—Mgh… ah… —Las muecas de dolor se reflejaron en su rostro. Las pequeñas lágrimas no tardaron en aparecer.
Para calmar la incomodidad en el menor, Tom acercó su rostro al de Bill y se hizo dueño de esos labios.
Sus dedos lentamente empezaron a moverse, provocando temblores en la pierna alzada de Bill, que se dejó caer sobre la cadera de Tom y gracias a esta acción, es que se lograba apretar contra su cuerpo, demostrando cuan excitado estaba. La sensación era cegadora, los labios de Tom su perdición, y aún así quería mantenerse cuerdo para poder disfrutar de esa noche.
La espalda del menor se curveó, logrando terminar con el beso fogoso que estaban llevando a cabo y un grito se escuchó en toda la habitación cuando el alfa había tocado un lugar interesante dentro de Bill.
Bill soltó un gemido/quejido y agarró la mano de Tom que se encontraba con dos de sus dedos en su interior, deteniendo su labor.
—P… Por favor Tom. Ya no aguanto. —Bill soltó la mano de Tom y esta vez se dirigió hacia su miembro erecto. —Q… Quiero… esto…
—Lo sé.
Tom tragó saliva. Bill lo estaba volviendo loco.
Sin esperar más, se posicionó sobre Bill y se acomodó entre las piernas del menor, dejando pequeños besos en los hombros de este, para que se distraiga.
Su miembro erecto rozaba con la entrada de Bill haciendo que éste soltara gemidos ansioso. Tom colocó sus manos a ambos lados de la cabeza del menor, mientras este sólo se dedicaba a admirar el enorme y formado cuerpo que se encontraba sobre él, deleitando sus ojos con semejante hombre.
Estaba tan perdido admirando el cuerpo de Tom que la intromisión en su cuerpo lo tomó por sorpresa, pegó un pequeño salto cerrando sus ojos, y curveó su espalda.
—¡Ahh! —Tom apretó los ojos, debía aguantar, tenía que controlarse, cualquier falta de control sobre sí mismo podría desatar un mal desenlace.
—Bill… ¿estás bien…?
El menor abrió los ojos y enrolló sus piernas en la cintura del mayor
—S… Sí… mhg… es tan grande. —Sus manos se enrollaron en el cuello de Tom. Tratando de recuperar la respiración, dejó caer su cabeza hacia atrás.
Una de las manos de Tom bajó hasta la cadera de Bill y acarició su piel desnuda para luego asegurarla con un agarre seguro.
Bill erizó los dedos de sus pies al sentirse tan lleno, sus muslos seguían temblando de dolor y placer, una sensación que amaba, más si se trataba de su ahora esposo.
Las caderas del menor empezaron a moverse lentamente indicándole al mayor que ya estaba listo. Tom miró fijamente el rostro de Bill y sonrió.
Era la belleza hecha en persona, sus párpados cerrados, esas pestañas que lo volvían loco, sus rastas bicolor y algunos pegado a su frente por la transpiración, su lenta respiración y la sensación cálida dentro de su cuerpo eran la puta gloria.
Sus caderas se hundieron entre las piernas de Bill, logrando chocar su pelvis contra la suave piel del menor y los gemidos no tardaron en resaltar.
El chapoteo que se escuchaba desde donde ambos cuerpos se unían, los estaba volviendo locos. Tantas veces han estado en esa situación y aún así se deseaban cada día más.
—Bill… —Tom bajó su rostro y juntó su frente con la de Bill, ambos se miraron a los ojos mientras disfrutaban del placer de ese momento.
Las hermosas lágrimas que recorrían el rostro de Bill fueron limpiadas por Tom, quien había bajado la intensidad de sus embestidas, desesperando más al beta.
—Tom… má… más fuerte. —No le hizo caso. Sus caderas se hundían lentamente y Bill no podía hacer más que gemir ansioso. —¡T… Tom, por favor!
—Quiero disfrutar de esta noche. —Encerrando el delgado cuerpo del menor, Tom salió casi por completo de Bill y antes de que éste pudiera procesar lo que estaba pasando en ese momento, embistió con todas sus fuerzas.
—¡Ahhh! —Bill se abraza fuertemente al cuerpo de Tom ocultando su rostro. —¡Mgh! ¡M… Más! —Sus ruegos llorosos se impregnaban en la mente del mayor y lo tentaban a querer hacer gritar más a su bello esposo.
Tom siguió con su trabajo, volviendo loco a Bill y a sí mismo. Sus manos volvieron a ubicarse a ambos lados de la cabeza del menor, arremetiendo con rudeza y a la vez con suavidad el pequeño agujero de su amante.
—Eres tan, mgh… —Tom no logró completar la frase, ya que había sentido un gran apretón en su miembro que lo cegó por un momento. Bill se retorcía debajo de él, su espalda se curvaba, mientras todo su cuerpo temblaba, el sudor caía por sus frentes, los besos se volvían a cada segundo más salvaje.
Y eso significaba una sola cosa: Bill estaba en su límite.
Con sus pies se impulsó de la cama logrando entrar más en el menor. Las piernas de menor se tensaron y se abrazaron con mucha fuerza a las caderas del mayor, sus talones se hundían en la piel de Tom.
—Y… Ya no… ¡Ngh! ¡Tommy, ya no aguanto! —Las pequeñas uñas del menor se pasearon por la espalda de Tom dejando unas líneas rojas que desaparecerían en unas horas. En su vientre se formó una corriente eléctrica que viajó desde la punta de los dedos de sus pies, hacia todo su cuerpo cegándolo por el placer.
Tom estaba igual. Ver como Bill se deshacía debajo de su cuerpo hizo que llegara al clímax, teniendo un orgasmo muy satisfactorio, llenando a Bill por completo.
—A… Ah —El cuerpo del menor cayó rendido en la cama una vez que había terminado. Sus manos cayeron lado a lado. El cansancio del viaje y de aquellos minutos de pasión estaban tomando protagonismo en ese instante.
Tom dio un último beso en la mejilla de Bill y salió de él, el menor soltó un suave gemido al sentir el vacío y abrió los ojos nuevamente.
Sonrió. Estaba feliz, muy feliz.
—Quiero quedarme en este momento contigo para siempre.— Dijo Bill con voz suave y acariciando el rostro de su ahora esposo.
Tom mirándolo a los ojos, con una suave sonrisa
—Entonces hagámoslo eterno, Bill. Porque contigo siempre es donde quiero estar.
F I N
Administración: Hemos llegado al final. Le damos las gracias a la autora por terminar su obra y por compartirla aquí. Y gracias a todos ustedes por venir a leer. Están todos invitados a dejar un comentario 😉
Ohh… pero qué bello final de finales. 🥰
Me imaginé toda la escena 🥹 y Pumba, con el «bolsito» con las alianzas, me destruyó. 🤣
Hermoso fanfic. 🤍 Mis felicitaciones a la autora que logró engancharme con la trama, siendo el primer long-fic que leo después de tantos años. MUAK. ✨
Este fic me sano el corazon despues de llorar por fics tragicos.
Gracias a la autora😭🤍🤍