«Only Fans» de kaulitztwc0109

Capítulo 35

Tom parecía haber perdido la noción del tiempo, ni siquiera la música del lugar retumbaba en sus oídos, toda su atención estaba centrada en el de rastas delante de él, aparentemente enojado.

Incluso olvidó a la mujer borracha guindada en su brazo, como si se conocieran.

—¿Entonces interrumpo? ¿Debería irme o seguirás mirándome sin hacer nada?

Tom tragó grueso y asintió completamente embobado quitando la mano de la mujer de su brazo.

—Disculpa tengo compañía ahora.

—¿Es tu novio?

Bill carraspeó.

—¿Y a ti que te importa? Muévete.

—Bill…

La mujer rodó los ojos y se levantó con molestia pasando por el lado de Bill golpeando su hombro al caminar.

Bill podía ser lo que sea pero jamás golpearía a una mujer, siempre pensaba en que si un hombre le hiciera eso a su madre sería muy injusto el desnivel, por lo tanto aún que la acción de aquella mujer le haya molestado se mantuvo sereno y pasos lentos se acercó a Tom tomando asiento a su lado.

—¿Cuándo llegaste? ¿Por qué no me llamaste? ¿Desde…?

—¿Demasiadas preguntas no? —su actitud detonaba molestia, quizás estaba celoso o quizás algo más le sucedía, lo que sea que fuera a Tom no le gustaba verlo así.

—¿Qué sucede amor? ¿Qué hice?

—¿Ahora soy tu amor? Pero cuando te buscan para arreglar máquinas y luego decirte «griciis ciriñi» no soy tu amor ¿Verdad?

¡Bingo!

Tom empezó a reír como loco mientras Bill lo miró con coraje.

—¿Te ríes de mi?

—¡Amor no puedes hablar enserio! ¡Maldita sea las rastas te queda tan bien! Te ves hermoso Bill —su mano fue hacia las rastas bicolores acariciándolas con cariño, porque ahora sentía que todo estaba bien.

—Deja de distraerme, sabes perfectamente que no dejaré de estar molesto hasta que-…

—Te extrañe cielo, te extrañe mucho —Tom jalo a Bill enrollándolo en sus brazos, olía tan bien.

—Ni siquiera me dejas hacer mi berrinche, viaje para nada…

El mayor sonrió y se alejo tomando la cara de Bill entre sus manos, acariciándole las mejillas que tanto le gustaban.

Cómo todo de él.

—Tú hazme los berrinches que quieras, lo soportare todo, menos que vuelvas a irte.

Bill sonrió, todo lo que se había imaginado en su cabeza se esfumó al ver la sonrisa del mayor ¿Cómo podía dudar de él? Si ese hombre le entregaba su corazón con cada mirada, con cada palabra, con cada acción

No puedes engañar a alguien cuando tú corazón late tanto por él.

—Vamos al departamento, quiero estar contigo…

Tom miro a su alrededor, Jake estaba bailando con una peli-rosa y Georg estaba con…

¿Ese no era el amigo de Bill?

—¿Acaso ese no es…?

—Ya vámonos, no hay que interrumpirlos —tomo la mano del mayor jalándolo con él para que se levantará —Vamos, Tomi, Tomi vamos.

¿Cómo decir que no?

Cualquiera que los viera pensaría que eran dos hombres sonrientes cómplices de un amor tan bonito y fuerte, obviamente está vez esas personas pensarían lo correcto.

Nuevamente viajaron en aquella motocicleta, con el aire frío en sus rostros, abrazados y sonrientes por por fin estar juntos.

Ni siquiera esperaron llegar al departamento cuando en el ascensor empezaron besarse con locura, como si no existiera un mañana, solo eran ellos dos, ellos dos sus corazones desenfrenados, el amor que sentían y la calentura también.

Porque se atraían por supuesto que se atraían.

A pasos desesperados intentando quitarse los abrigos sin despegar sus bocas, ingresaron al departamento, Tom cargó a Bill en sus brazos cuando por fin pudo quitar aquel abrigo y el menor enrolló sus brazos alrededor del cuello de Tom.

—¿Soy tu hombre, Bill?

El menor sonrió sintiendo los besos bajar por su cuello de manera hambrienta y violenta, como si estuviera desesperado por comérselo a besos.

—Eres mi hombre Tom…

La noche fue testigo de los cuerpos que se entregaron, fue testigo de las caricias, las palabras, los besos, los sonidos obscenos de ambos cuerpos al unirse, de los fuertes gemido, gruñidos de Bill y de los de Tom.

¿Qué podía salir mal? Cuando se tenían el uno al otro, cuando se comían con tantas ansias tal y como la primera vez.

El tiempo no parecía avanzar, se mantenían tan cálidos sumergidos en el otro tal y como la primera vez.

Y es que realmente de eso se trata el amor, mantener esa llama viva, esos sentimientos y el corazón latiendo a mil por segundo aún que el tiempo pase y pase…

¿Qué habrían momentos malos? Si.

¿Qué no todo será siempre color rosa? Si.

Pero, ¿Qué más da? Cuando se quiere de verdad cualquier obstáculo por más grande que sea no deja de ser eso, solo un obstáculo, nada que no se pueda superar, siempre y cuando estén juntos.

Tom acariciaba la espalda desnuda de su pequeño mientras este estaba boca abajo apenas cubierto por las gruesas mantas de la cama del mayor

—Bonito… —murmuro Tom al ver cómo la piel de Bill se erizaba al entrar en contacto con sus dedos .

—Tom… Quisiera pedirte algo…

—Lo que quieras..

Bill sonrió y apoyo su cara en su mano mirando a Tom .

—Quiero un tatuaje.

—¿Hmm? ¿Dónde?

—Ahí..

Tom subió su dedo hacia el costado del menor.

—¿Aquí?

—Si, uno grande pero bonito

—¿Grande eh? ¿Tienes algo en mente?

—Una Frase..

—Si quiero una frase en mi costado que diga ” Wir hören nie auf zu schreien, Wir kehren zum Ursprung zurück”.

—Vaya… Profundo ¿No?

—Yo diría bonito, pero si también es profundo… Entonces ¿Qué piensas?

—Pienso que, si mi amor lo quiere… mi amor lo tendrá.

Se acercó con una sonrisa para besar los labios hinchados del menor, jamás de cansaría de hacerlo e incluso no se hubiera separado de no ser por el mensaje que llegó a su teléfono.

Con pesar se alejo de aquellos labios que tanto le gustaban y tomo el celular.

«Buenas noches Tom, se que Bill está contigo ¿Podríamos reunirnos los tres mañana en un almuerzo? Necesitamos hablar.»

Bill miraba atenta la mirada de Tom sobre la pantalla, sus ojos se habían abierto de sorpresa y luego lo miro.

—¿Qué? ¿Qué es?

—Tu madre.

El menor rápidamente se sentó en la cama a pesar del leve dolor en su parte baja.

—Quiere que nos reunamos los tres mañana en un almuerzo.

Bill trago grueso y empezó a sentirse bastante nervioso, sus manos temblaban y sus ojos se cristalizaban.

—Ey cielo no… —Tom dejo el teléfono a un lado y se acercó tomando la cara del menor —Podemos decir que no si aún no estás preparado amor, está bien…

—No… no es eso Tomi…

—Entonces ¿Qué sucede?

—Es que… ¿Haremos esto? Es decir ¿Podemos dar este paso?

—Haremos esto amor, lo haremos, porque tú y yo somos novios, no podemos ocultarnos más.

—¿Cómo que tú y yo somos novios?

—¿No te lo dije?

—¡No!

—Bueno, ¡Sorpresa!

—¡No seas imbécil!

—¿Sabes? Las malas palabras no le quedan bien a esa linda boquita, pero… ¿Sabes que si le queda bien?

—¿Que?

—Arrodíllate y te muestro.

—¡Tom!

Sí, novios ahora…

Continúa…

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por admin

Traductora del fandom

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