
«Only Fans» de kaulitztwc0109
Capítulo 34
Tom miraba embobado aquel vídeo, lo recordaba perfectamente, ese vídeo fue el primero que grabó, aquella mañana cuando amanecieron juntos por primera vez en la habitación de Bill.
Inconscientemente una sonrisa adorno su rostro, no sabía porque pero se sentía bien.
Claramente el vídeo estaba editado, su rostro no podía verse, pero su cuerpo si e incluso sus tatuajes.
Era tan maravilloso las reacciones que causaba en el cuerpo de Bill, podía verle arquear la espalda y apretar sus manos, como también abrir su boca y gemir de la manera más obscena que podía.
Siempre iba a recordar a Bill como lo más sexy, hermoso y erótico que sus ojos había podido ver.
Salió de la aplicación directamente al chat de Bill dejándole varios mensajes.
Mensajes que no fueron leídos.
Probó llamándolo pero su teléfono estaba apagado ¿Qué significaba aquello?
¿Cómo podía subir un vídeo de ambos y luego desaparecer? Y aún más, cuando lo había llamado «Su hombre» Bill había puesto a Tom bastante mal, como si la poca cordura que tenía se hubiera ido directamente a la gran mierda.
Necesitaba a Bill, de verdad lo necesitaba.
Obviamente no contaba que el otro travieso tenía unos planes bastante diferentes.
—¿Cuento contigo?
—Sí, definitivamente sí.
—Muy bien, nos vemos en la noche..
—Bien, ahí estaré.
Bill colgó el teléfono de su padre, el mismo que lo miraba con los ojos entrecerrados
—¿Por qué hiciste esa llamada desde mi teléfono? —preguntó aún con su mirada curiosa.
—Porque el mío se apagó.
—¿Por que no lo pusiste a cargar?
—Se rompió el cargador —sonrió con travesura, bien ahora seguía el siguiente paso, estiró el teléfono de su padre para entregárselo pero la pantalla se encendió mostrando un mensaje.
«Buenos días, ¿Cómo está mi hijo? ¿Ya desayuno?»
Ambos se miraron, era obvio quien había enviado ese mensaje, el señor Kaulitz tomo el teléfono y carraspeó.
—¿Desde cuándo?
—¿Eh?
—¿Desde cuándo hablan?
—Hace un mes empezó a escribir preguntando por ti…
—¿Por qué no me lo dijiste papá?
—Aún no era el momento Bill, que pregunte por ti no quiere decir que este lista para enfrentar esto y tú tampoco lo estabas, además es tu madre después de todo obviamente se preocupa por ti.
—Pero… Ya a sido demasiado tiempo…
—Cielo…
Bill suspiro y tragó grueso intentando tragar ese nudo que se había formado en su garganta.
—Ya, entiendo… Aún así… Ya pasó demasiado tiempo, ya es tiempo de volver.
Jorg lo miró con intensidad.
—¿Estás seguro?
—Definitivamente, pero antes… Dame tu tarjeta.
—¿Que? ¿Para que? —empezó a buscarla en su pantalón.
—Tu hijo tiene que verse hermoso.
Su padre le tendió la tarjeta sonriendo, Bill era tan igual a ella, tan coquetos, tan delicados, definitivamente Bill era el hijo de Amanda…
&
—Ya te dije que no Jake, abriré el local de tatuajes no tendré tiempo.
—Ya hablé con Liam el lo hará —Tom lo miro con una ceja alzada mientras intentaba llamar una vez más a Bill.
—¡Ya hombre me estresas! —bufo rendido y dejo el teléfono en el escritorio, la poca felicidad que había tenido tras ver el vídeo se esfumó al ver cómo Bill no daba ni siquiera señales de humo. —Como sea, ¿En la noche?
—Si.
—Bien, iré contigo y Georg ¿Feliz? Pero que conste que lo hago por ese chico que Georg quiere conocer para así molestarlo toda la semana y nada más.
—Bueno, bueno, está bien.
Miro su teléfono una última vez y se resigno a volverlo a intentar, si Bill quería su espacio y esa era su manera de darlo a entender entonces él se lo daría.
Cuando la noche llegó no tenía ni siquiera un mensaje de Bill, se sentía confundido y frustrado, la verdad no pensaba con claridad ¿Qué había hecho mal?
Porque hasta ahora no entendía el comportamiento de Bill y eso lo desesperaba.
Y es que su mente y su vida los últimos meses se basaban en él y solo él.
Tan profundo se había metido en su cabeza y corazón que ahora no podía hacer más que pensar en él.
En su bienestar. En su cuerpo. En su belleza. En su voz. En él y solo él…
Ni siquiera había prestado atención al lugar ni al chico que se había llevado a Georg dejándolo solo con Jake el mismo que sonreía coquetamente a una chica que estaba a cierta distancia.
—Hermano vendré ahorita ¿Si?
—¿Eh? —volteo a ver a Jake completamente perdido.
—Que ya regreso.
—Ah, si si anda.
Jake sonrió y se levantó haciendo señas discretas a aquella mujer que lo siguió con una sonrisa.
Tom miro a su alrededor, el bar estaba levemente lleno, el ambiente estaba animado.
Una mujer un poco ebria se sentó a su lado con una sonrisa.
—¡Hola guapo! ¡¿Quieres compañía?!
Tom volteo a mirarla y con educación le respondió.
—Buenas noches, no gracias, estoy con mis amigos.
—Oh vamos —la mujer tomo los brazos de Tom acercándose insinuante.
—¡Oh vaya que bonita escena!
Esa voz.
Tom volteo casi en cámara lenta encontrando a cierto jovencito cruzado de brazos, su rostro estaba serio.
A pesar de eso no pudo evitar detallarlo, estaba levemente maquillado, sus labios estaban brillosos y sus uñas tenía modelitos hechos con pintura.
Y su cabello…
Su cabello había cambiado por unas rastas bicolores..
Su corazón latía desenfrenado y su boca no articulaba palabra alguna, menos cuando se notaba que el menor estaba molesto y eso lo hacía ver aún más hermoso.
Una sonrisa se dibujo en su rostro y su pecho se llenó de esa calidez que Bill le transmitía, se sentía tranquilo y en paz.
Como si todo lo malo hubiera desaparecido cuando sus ojos se fijaron en aquellos que trataban de asesinarlo.
Tan bonito…
Continúa…
Gracias por la visita. No te vayas sin dejar un comentario 😉