«Only Fans» de kaulitztwc0109

Capítulo 28

Los padres de Bill entraron al camerino para abrazar y felicitar a su hijo, a pesar que Amanda no era muy partidaria de la vocación de su hijo, pero aún así, ahí estaba, abrazando a su pequeño ya no tan pequeño.

—Eso fue fantástico cielo —su padre lo abrazo con fuerza, se sentía tan orgulloso de su hijo, siempre creyó en él, siempre supo que Bill estaba escogiendo lo correcto al irse por la danza.

—Gracias papá, muchas gracias.

—¡Bueno, bueno! ¿Quién fue? —la mujer tomo el gran ramo de girasoles y miro a Bill con una sonrisa.

—Ehm, bueno, alguien…

—¿Alguien?

—Amanda respeta la privacidad de nuestro hijo —la mujer asintió borrando su sonrisa y dejo el ramo en la silla nuevamente, su mirada recorría el camerino, había un olor conocido en cierto lugar.

Bill no podía estar más nervioso por eso y su padre lo noto.

—Hmm bueno ¿Por qué no celebramos está noche? Ese gran acto es motivo para celebrar

—En realidad yo… queri hacerlo con Gustav, así que… Lo siento papá.

—¡Ay no te preocupes! ¿Tu Ama estás ocupada está noche?

La mujer negó y se encogió de hombros.

—Entonces sería bueno reanudar esa partida de UNO que dejamos a medias hace años, está vez te ganaré tramposa.

—¡Oh! ¿Eso crees? Bien, acepto el desafío.

Ambos sumergidos en su propia burbuja, mientras Bill los veía con una sonrisa, cuánto daría por qué volvieran a ser una familia.

Entonces con los planes y después de haberle pedido ayuda a Gustav por si acaso, cosa que le costó porque su amigo se negaba a ser parte de su plan, al final no hay nada que una buena negociación no arregle.

Así que empacó una pequeña mochila, junto a su cámara y se despidió de sus padres.

Tendría una excelente noche, de eso no había duda.

Al llegar al departamento fue recibido con una sonrisa por parte de Tom, quien lo abrazo quitando la mochila de su hombro para cargarlo y comérselo a besos.

—Hmm, oye déjame respirar.

Tom rio y alejo su boca de la de su pequeño para llevarlo al sofá.

—¿Tienes hambre? Te hice una cena deliciosa.

Bill asintió y se dejó consentir por el mayor, porque le encantaba dejarse hacer por él, era tan satisfactorio.

Lo que Bill no sabía es que Tom tenía unos planes bastante peculiares y por eso estaba consintiéndolo tanto.

No fue hasta que la noche se volvió aún más oscura y el alcohol que ambos estaban consumiendo que los planes salieron a relucir.

—Te tengo un regalo —Bill miro al mayor, este se levantó del sofá y fue a su habitación buscando un pequeño empaque negro.

Bill dejo la copa en la pequeña mesa de noche y tomo el empaque en sus manos con una sonrisa.

—¿Qué es?

—Ábrelo.

Bill lo hizo, con una sonrisa en su rostro, abrió el empaque encontrando algo que lo dejo sin aliento.

Unas medias negras adornadas con lazos brillantes al costado, unos guantes negros largos suaves adornados con los mismos lazos y un antifaz bastante elegante que combinaba con las prendas que el mayor le había dado.

Bill levanto la mirada al mayor.

—Desnudate y ponte solo eso, yo pondré la cámara.

Bill trago grueso y se levantó hacia el baño, estaba nervioso pero le encantaban aquellas prendas sofisticadas.

Se quitó la ropa y puso las medias hasta sus muslos, los guantes hasta sus codos, sin dejar atrás aquel antifaz que cubría parte de su cara.

Se miro al espejo, la verdad se sentía expuesto pero demasiado sexy con ello, estaba excitado y su miembro estaba levemente levantado.

Sin más, a pasos lentos y con timidez, fue al sofá donde Tom estaba sentado, en su mano había un vaso con whisky, sus piernas estaban abiertas y sus ojos fijos en el gran televisor que estaba en dicha sala, su atención se dirigió al cuerpo del menor cuando hizo acto de presencia, sonrió ladino porque se veía mejor de lo que imagino, entonces tomo su trago de un solo sorbo y se acomodo palmeando su pierna en señal de invitación.

Bill aún tímido trago grueso y camino hacia el mayor sentándose en sus piernas.

—¿Te das cuenta lo hermoso que eres Bill?

Dios, ese hombre era demasiado sensual para Bill, el mismo que asintió hipnotizado. Tom se estiró tomando el control y bajo las luces a unas moradas, dando un ambiente bastante erótico a la sala entonces mirando al menor le pidió.

—¿Puedes bailarme? Báilame con la misma sensualidad con la que lo hiciste en ese escenario.

Perdido, así se encontraba Bill, ¿Acaso Tom había planeado todo eso mientras lo vio bailar?

Se levantó de las piernas de Tom mientras este elegía una canción para el menor.

Bill jamás le había bailado a nadie, no porque no supiera hacerlo, sino porque no tenía la osadía de hacerlo, por eso quería hacerlo lo mejor posible.

La música empezó a sonar en los altavoces y Bill conecto su mirada con la de Tom mientras movía su cadera, sus manos se paseaban por su cuerpo en caricias sensuales que hicieron al mayor entre abrir sus labios, sus dedos rozaron sus labios llenándolos de saliva mientras Bill movía su cuerpo con sensualidad de un lado a otro, dando una vuelta pasando su mano forrada en aquellos guantes, acariciando sus nalgas blanquecinas moviéndolas de un lado a otro.

Se sentía como un puto rey, se sentía el centro de atracción más hermoso que podía existir, Tom tenía sus pupilas dilatadas y sus manos se apretaban en puños, Bill era mucho más de lo que él creía.

Su miembro estaba demasiado duro y palpitante mirando aquella escena tan erótica, como si no fuera suficiente el menor se acercó subiéndose a su regazo, bailando encima de él, moviendo su culo encima de su miembro.

Tom jamás se había sentido así, tan embriagado, tan atraído por alguien, su mirada no se despegaban de esos ojos bajo el antifaz que lo estaban volviendo loco.

Las manos de Bill fueron al pantalón negro apretando el miembro del mayor por encima de la ropa, haciéndolo gemir tan fuerte.

Mientras Tom como un reflejo subió sus manos a la cintura del menor apretándola.

Sabia que no duraría demasiado, él lo sabía porque su vientre ya tenía un hormigueo, no debió jugar así con el menor, no sabía que tan sensual podía ser Bill.

Por eso, cuando Bill saco su miembro del pantalón, él negó.

—¿No? ¿No quieres mi amor?

Mierda…

—Bueno…

Cuando Bill se levantó Tom lo jalo de la muñeca haciéndolo arrodillarse.

Entonces el menor sonrió.

—Quiero que lo chupes como chupas ese consolador con el que juegas frente a la cámara.

Entonces, cuando Tom pensó que Bill lo despreciaría, Bill se lamió los labios y tragó toda su esencia.

—Oh mierda, oh mierda, ni siquiera dure 3 malditos minutos.

Su respiración era errática y sus manos acariciaban el rostro del menor.

—Ven aquí bebé, es tu turno.

Bill se sentó en su regazo y Tom lo volteo frente a aquella cámara que hasta ahora Bill había notado Justo frente a ellos.

Empezó a masturbar rápidamente al menor, mientras al oído le decía las cosas más sucias que quería hacerle.

Haciéndolo derramarse en chorros violentos, con un gemido fuerte.

Ambos cómplices y sonrientes se miraron, fundiéndose en un beso profundo mientras sus cuerpos volvían a estar en una temperatura alta y sus miembros a estar duros.

La noche sería larga.

&

Mientras que en otro lugar, no muy lejano, Tom y Bill no eran los únicos que se habían entregado al placer esa noche.

Por eso cuando la mañana llegó, Amanda se miro desnuda en su cama junto al su ex pareja y se sintió de la peor manera.

No podía explicar lo que sentía, se levantó rápidamente y se puso ropa, necesitaba pedirle disculpas a Tom, porque aún que no estaban juntos, sentía que le había fallado de la peor manera y él no merecía eso.

&

Bill felizmente esperaba el desayuno que Tom le estaba haciendo, su cuerpo estaba envuelto en una camisa del mayor y solo en ropa interior.

Se sentía feliz, se sentía vivo y lleno de energía.

Cuando el timbre sonó, no dudo acercarse a la puerta abriéndola con una sonrisa en sus labios.

—¿Bill?

Continúa…

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por admin

Traductora del fandom

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