

«Only Fans» de kaulitztwc0109
Capítulo 11
La mañana estaba más fría de lo normal, Amanda se había ido al trabajo con cierto desconcierto, Tom prácticamente la había ignorado.
Mientras el mismo se hallaba en la mesa del comedor con el desayuno de Bill, sabía que el menor no comía por su extraña obsesión por estar delgado.
Aunque ya lo estuviera.
Pero por más que los minutos pasaron, Bill nunca apareció, quizás había sido muy brusco anoche o se había comportado de una manera grosera.
Pero en realidad los estaba protegiendo a ambos de un desastre.
Aunque eso no quitaba que se preocupara por la alimentación del menor…
Las 9 AM llegaron y Bill no bajó, el mayor se levantó y dejo la comida en el microondas con cierta decepción.
Mientras Bill estaba sentado en su cama acompañado del frío del aire acondicionado, su mirada estaba perdida en la nada misma.
Por algún extraño motivo se sentía decepcionado, como si un golpe de realidad lo hubiera noqueado.
Y es que así era.
Ese hombre que lo hacía suspirar e imaginarse cosas obscenas era el hombre de su madre y no podía competir contra eso.
Miro la cámara apagada en la peinadora.
No hay vuelta atrás.
&
Tom miraba un punto fijo en su oficina mientras su mente reproducida las palabras que Bill le había dicho.
—¿Ya quieres ir a dormir con mamá? Quédate un poco más.
¿Y si Bill estaba enojado? ¿Y si ya no le hablaba más? ¿Y si se alejaba de él?
De ninguna manera.
No sabía por qué, pero no quería que el menor se alejara de él, Bill parecía tan frágil y pequeño que no se imaginaba si algo le llegase a pasar y él no pudiera defenderlo.
Sabía también que Bill siempre estaba solo, su madre trabajaba todo el día, su padre vivía en otra ciudad, no tenía hermanos, a penas y sabía que Bill tenía un amigo llamado Gustav y ahora el chico de anoche.
El chico de anoche…
Las manos de Tom se empuñaron con ira, tan solo recordar cómo estaba besando a Bill y las intenciones que claramente tenía, la sangre le hervía, era un aprovechado ¿Cómo se atrevía a tocar a Bill así?
El sonido de notificación del teléfono le llamo la atención.
<BK ha publicado un nuevo video>
El mayor tragó grueso y con su dedo temblando abrió la notificación.
El vídeo empezó a cargar.
Pudo notar varias cosas, en primer lugar Bill ya tenía una variedad de subscriptores, sus videos aumentaban en vistas y comentarios, los mismos que no quiso leer, no le gustaba leer como otras personas se referían a Bill o describieran lo que les gustaría hacerle.
Entonces la pregunta se formuló en sus labios una vez más.
¿Por qué haces esto Bill?
El vídeo cargó y empezó a reproducirse, sus ojos se abrieron al notar que las piernas de Bill estaban adornadas por unas medias de mallas negras con un lacito al costado.
Maldita sea…
Se veía demasiado caliente, con una camisa negra holgada, un bóxer negro de encaje y esas malditas medias contrastando lo blanca que era su piel y no hablar de la máscara que cubría la mitad de su cara.
Maldita máscara.
De repente, las imágenes de tener a Bill con esa máscara mientras él rompía esas medias por la desesperación de estar cogiéndolo con fuerza, llegaron a su mente, causándole una gran erección.
¿Es que cada vez que vea un vídeo del menor tendrá que atenderse?
Parecía un adolescente hormonal, un maldito enfermo.
Y tener a Bill meneando sus caderas a la cámara mientras lamía un dildo morado de cristal no ayudaba demasiado.
Quizás debería dejar de ver los videos.
Quizás debería decirle al menor que lo sabía para qué dejara de hacerlo.
Quizás debería hacer algo.
Pero no podía, porque si había alguien que disfrutaba de los videos era él, ya había caído en esa red y no podía salir tan fácilmente, porque se sentía bastante atraído por el hijo de su novia.
Todo un problema…
Cuando la tarde llegó, después de un día ajetreado, se sentía agotado y estresado.
Al llegar escucho una música a alto volumen provenir de la planta de arriba, sin dudarlo subió escuchando más de cerca.
Obviamente, aquella música venía del cuarto de Bill, su puerta estaba entreabierta y el pelinegro estaba bastante concentrado bailando frente al espejo.
Sus caderas se movían perfectamente al compás de la música, como si fuesen uno solo.
Aquella camisa holgada color negra que tenía se levantaba levemente cuando él movía su cuerpo.
El mayor bajo su vista a sus piernas, blancas y delgadas, ya no tenía aquellas medias, pero seguían siendo bastante hermosas, su mirada bajo aún más hacia sus pies, incluso estos eran bonito, blancos con la punta de los dedos rosados y las uñas brillantes, seguramente por algún esmalte con brillo.
Bill era tan hermoso de pies a cabeza.
¿Cómo era posible no caer por él?
—¿Tom? —murmuro Bill mirando desconcertado al mayor en su puerta.
Ni siquiera había notado que Bill había dejado de bailar para mirarlo a él…
Tom tragó grueso repitiéndose en su mente.
Contrólate Una y otra vez.
Sin embargo, al levantar su mirada y ver los labios de Bill, los mismos que habían chupado perfectamente un dildo de cristal, todo su «control» se fue a la mierda.
Entro a la habitación, acercándose con rapidez al menor, Bill lo miro con desconcierto hasta que Tom tomo con una mano su nuca y con la otra su cintura acercándolo con fuerza a su cuerpo para besarlo como si no hubiera besado en años.
Bill abrió sus ojos con sorpresa, pero tan pronto sintió la lengua del mayor, los cerró dejándose llevar por las sensaciones deliciosas que le causaba el beso.
Y aún más cuando Tom camino lentamente hacia la peinadora sentándolo en ella para seguir comiéndole la boca con ganas.
Porque, efectivamente, ambos ya estaban jodidos.
Continúa…
Gracias por la visita, te invitamos a seguir leyendo.