
Fic de TollWriter. Capítulo 9
By TOM

El sonido de una notificación entró a mi teléfono no presté atención no por qué no quería sino porque Bill me estaba dando duro.
La rudeza de sus embestidas me hicieron venir muy rápido al contraerse mi entrada lo hacía venirse a él y con eso la pelea era segura porque decía que no disfrutaba si yo me venía primero, pero yo no podía controlarlo.
¿quién podría?
Bufó sonoramente y me quitó de encima de él para entrar al baño, justamente cuando otra notificación entró a mi teléfono lo tome y ojeé un poco la nueva profesora de la escuela me había mandado la solicitud por Instagram así que la acepte y le devolví el seguimiento viendo en su muro, noté que había una foto de los dos que público, me reí de lo gracioso y no note que Bill había salido del baño y se acercaba me arrebato el teléfono y miró la foto.
—¿Quién es esa?— preguntó arrojando mi teléfono al colchón con rabia.
—una nueva profesora— contesté calmado.
—¿y ya se toman fotos juntos?
—fue en un evento escolar
—no me digas, ¿es que son íntimos o qué?
—solo fue muy amable conmigo.
—¿te acuestas con ella?
—¡que! No— me levanté y me metí al baño, pero me siguió y como loco tocaba la puerta hasta que la abrió me sobresalté, pero seguí bajo la ducha.
—¿por eso no me satisface, porque vienes de acostarte con esa?
—eso es absurdo Bill, creo que tiene novio
—y tu un esposo que trabaja día y noche para darte un hogar y de que comer diariamente.
— siempre me lo recuerdas
Pase por su lado tomando una toalla y salí para poder vestirme.
— pues parece que lo olvidas y últimamente demasiado— dijo atrás de mí, ya que me había seguido hasta donde yo estaba eligiendo que ponerme.
—voy a llegar tarde— solo contesté eso porque quería evitar una pelea, mi paciencia estaba al borde y en cualquier momento iba a estallar, pero no pensé que fuera en ese preciso momento
—claro, porque prefieres ese estúpido empleo que quedarte aquí conmigo
—tus iras a tu trabajo también, ¿cuál es el problema?
—¡Que dejes la maldita costumbre de hacerte la víctima! Llevas una vida de Rey, trabajas porque eres un testarudo, pero aquí tienes todo lujos, estabilidad y comida, ¿dime quién te daría todo eso?—
—si me das todo eso, pero donde queda el amor y el respeto, ¿eh? Siempre me has tratado como tu enemigo y ya me canse.
—¡bravo! ¡Felicitaciones! Ya se cansó el niño ¡perfecto¡— aplaudía y reía al mismo tiempo pensando que era una broma.
—perfecto, quiero el divorcio Bill — afirmé decidido, era ahora o nunca.
—como no mocoso, no puedes hacerlo
— si puedo ya verás.
—No puedes dejarme— dijo mientras yo tomé mis cosas para salir de allí —¿a dónde vas Tom?
—voy a trabajar, adiós.
Salí de allí hecho añicos, pero la decisión estaba tomada me iba a divorciar de Bill, eso era lo más sano esos años que he pasado junto a él han sido los más tormentosos y caóticos que he tenido en ni vida ya me estaba cansando y además ya no tenía nada que ofrecerle porque el sexo era lo que nos mantenía aún unidos y hasta en eso había fallado.
Salí después de las clases y me encontré con Emma en la entrada de la escuela.
—hola Tom, ¿cómo estuvo las clases?— me preguntó sonriendo.
—bien un poco lentas, pero los chicos quieren aprender
—¿qué te sucede, te ves preocupado?
—hoy discutí con mi esposo — conteste haciendo mohín para no llorar.
—oh no sabía que eras casado y con un hombre.
—espero que no sea un problema para ti.
—oh no para nada— su mano acariciaba mi hombro. —pero puedes contarme o puedes confiar en mí, soy buena escuchando y doy muy buenos consejos, pero por ahora solo te daré un abrazo.
La calidez al sentirte abrazado por alguien, sentir el apoyo de tu pareja era lo que me faltaba, Bill no tenía muestras de cariño o apoyo hacia mí, no me decía algo tierno y jamás me había llamado por un apodo cariñoso, a menos que sea para pedirme sexo. Bill y yo solo compartíamos cama y pocas veces nos tratamos cordial, me hundí en su cuello y olí su perfume, por alguna razón me encantaba esa cercanía.
—¿Qué demonios estás haciendo?— Bill me apartó de Emma del brazo.
—¿qué haces aquí?— dije mientras me zafaba de su agarre.
—vine a conocer a la zorrita está, ¿con ella es con quien te revuelcas?— se acercó de forma intimidante hacia ella, pero me interpuse entre ellos.
—oye yo…
Emma intentó defenderse pero fue interrumpida.
—tú cállate estúpida y tú sube al auto
—Bill…
—¡que te subas al puto auto!
—¡no voy a ir contigo!
—¿entonces a donde irás? A casa de esta perra.
—¡Bill! Ya vete… este es mi lugar de trabajo.
—no me importa, ¡que escuché todos que me eres infiel con esta!
—estás loco, que te vayas.
—sube al auto, ¡ahora!
—no entiendes que quiero el divorcio.
—¿ah sí, a donde vas a vivir, eh? ¿Con esta?
—no es tu asunto, nuestra relación se acabó.
—vamos a ver hasta donde llegas
Me miro desafiante y a Emma la vio despectivamente, se giró a donde estaba su amigo Gustav que no lo había notado hasta ese momento.
Comenzaron una discusión, Bill se subió al auto y arrancó dejando atrás a todos, Gustav me miró, él sabía perfectamente que este día llegaría, él también notaba, él trató hacia mí, pero como su amigo es Bill nunca decía nada.
Hizo una seña con la cabeza y se fue.
Yo solo pensaba donde iba a pasar la noche porque estaba claro que volver allá jamás sucedería.
—llame a la policía, Tom debes de ponerle una orden de alejamiento— me dijo Geo que vio toda la pelea.
—lo haré — dije entre lágrimas, tampoco era fácil terminar una relación de más de cinco años.
—si quieres puedes quedarte en mi casa.
—Emma, gracias, pero iré a un hotel
—si cambias de opinión, me llamas y te paso a buscar, me tengo que ir adiós
—Adiós y gracias
—sabes que puedes quedarte conmigo y Lucas.
—gracias Geo, iré contigo
—de acuerdo sígueme en tu auto.
Sabía que vendría días tormentosos porque él no me dejaría ir así tan fácil.
Continúa…
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