
Fic de TollWriter. Capítulo 2
By TOM
Estando recién casados quería probar algo nuevo, otra forma de hacerlo, manejar toda clase de seducción, pero Bill es del tipo de hombres que van a lo suyo no hace juegos previos o hace sexo oral, no utiliza nada extra, pensé que tal vez era por su edad, pero él aún estaba joven por mi lado a mí si me encantaba probar algo diferente, así que compre un disfraz no era sexi, pero era muy tierno, ese día le preparé su plato favorito y arreglé un poco la casa.
Llegó tarde como de costumbre, pero yo lo esperé despierto viendo una película cenamos en tranquilidad y sin decir gracias o algo lindo se fue a dormir no era que esperara unas felicitaciones, pero al menos un beso no estaría mal, lo seguí y aproveché para ponerme el disfraz él ya estaba metido bajo las sábanas así que me acosté a su lado y lo comencé a acariciar obviamente su cuerpo reaccionó a mi tacto, pero cuando voltio a verme su risa me hizo sentir incómodo.
—¿qué haces vestido así?
—¿no te gusta?
—porque debería gustarme un bicho de esos.
—no es un bicho, es una abeja.
—es un bicho y punto.
—bueno, si no te gusta puedes quitármelo — le dije en tono sugerente.
—tengo sueño Tom estoy cansado para tus cosas infantiles.
—no es infantil, solo quiero probar algo nuevo.
—¿qué tiene lo que hemos venido haciendo? ¿No te gusta?— exclamó sentándose en la cama.
—si me gusta, pero llevamos seis meses de casados y es muy monótono.
—¿estás diciendo que soy aburrido?
—¡No! Bill, tú nunca entiendes nada.
—bueno, explícate por qué no tengo idea de lo que quieres decir.
—nunca lo sabes.
—¿crees que esa cosa que tienes puesta me hará sentir deseo hacia ti?
—olvídalo— con rabia y desanimado, me quité el gorro de abeja y me levanté.
—no seas llorón Tom.
—haga lo que haga, jamás haré algo que te guste, ¿verdad?— pronuncié mirando el gorro que aún sostenía en mis manos.
—Dios… qué cursi eres.
—¡deja de ser cruel!— grité arrojándolo en el suelo.
—claro, yo soy lo peor y tú eres el bueno.
—yo no dije eso.
—¡que quieres de mi Tom!
—¡que seas el mismo Bill del que yo me enamoré¡
—¿y ya no lo estás?
—lo estoy, por eso quiero hacer otras cosas en el sexo para que la relación no sea aburrida…
— si estás taaaan aburrido ya sabes a donde te puedes ir, ¡ah! Verdad que no tienes casa— me dijo irónicamente y con una estúpida sonrisa.
No quería escuchar nada más cuando se pone en ese plan de decirme que no lo puedo dejar porque no tengo a donde ir me desespera y me hiere demasiado, seguí mi camino y me encerré en el baño durante un tiempo al ver que no salía tocó la puerta con la excusa de que iba a orinar, abrí la puerta, pasé por su lado en total silencio y me acosté.
Lo sentí cuando se acomodó junto a mí y se subió a horcajadas a hacerme cosquillas hasta que cedí riendo a carcajadas y retorciéndome de la risa.
—ya Tommy, no quiero discutir más, mejor porque no montas a tu hombre— lo dijo haciendo que quedara encima de él.
—¿cuándo estaré arriba yo?
—ya lo estás bebé.
—sabes lo que quiero decir.
—después vemos.
—¿y por qué no hoy?
—Tom trato de ser bueno y tú eres muy quejoso
—es que quiero que me montes tú.
—y ya te dije que después vemos… anda bebé, mueve esas caderas para mí.
—¿me dejarás algún día?
—sí… y concéntrate.
Sonreí porque pensé que me la daría, pero obviamente eso jamás pasó, esa noche hicimos el amor salvaje, así como le gusta al hacerlo, tampoco podía negar que a mí también me encantaba así, pero quería hacerlo diferente, no sé de qué forma pero una diferente.
Continúa…
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