Notas: Muy feliz día. Tenemos otro capítulo traducido por Analif y corregido por DirtyMind. Hoy veremos pruebas para Tom, chan, chan, chan.

Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por Analif & MizukyChan

Capítulo 23

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Tom despertó ante el tentador aroma del desayuno. Bostezó frotándose los ojos. Notó que Bill no estaba en la cama y se apresuró a bajar por la escalera.

—Buenos días, Tom —saludó alegre Lars.

—Nuestro nuevo héroe —dijo Cody—. Escuchamos sobre tu increíble hazaña. —Tom rodó los ojos. Qué rápido la gente cambiaba de opinión. Ahora no era nada más el insignificante gemelo de Bill sino que había ganado su propio lugar entre el personal de la base, sin mencionar entre los internos, quienes lo aplastaron en abrazos inmediatamente llegaron a la base, agradeciéndole por salvarles las vidas—. ¿Y cómo funciona? ¿De verdad puede Princesa decir dónde estás?

—¿Dónde está Bill? —espetó Tom.

—En la escuela —dijo Lars.

—¿Le hicieron ir a la escuela? —dijo Tom, incrédulo—. ¿Después de todo lo que pasó ayer?

—Hey, nosotros no hicimos nada —respondió Cody—. El Dr. L dijo que podía tomarse el tiempo libre que quisiera, de hecho. Fue tu gemelo quien decidió ir. —Tom frunció el ceño, sentándose en el sofá. ¿Por qué querría Bill seguir con su vida en la base, después de que le expresara sus deseos de irse? No quiere quedarse aquí, ¿verdad?

—Tu mamá llamará en un par de minutos —mencionó Lars—. Quiere hablar contigo.

—Olvidé llamarle ayer —jadeó Tom—. Debe estar preocupada. —Tomó su celular del escritorio de Bill—. No le voy a mentir —advirtió a los operadores.

—No hay problema —dijo Cody. Tom frunció el ceño. Su celular sonó.

—Mamá, hola. Siento no haber llamado ayer.

—Entiendo, Tom, pero no te preocupes. Yo estoy bien. De hecho, quería decirte que no importa lo que hagas, te quedes con ellos, ¿entendiste?

Tom carraspeó. —¿Qué?

—Sé que no quieres que me preocupe, pero está bien. Hablé con los agentes. Sé lo que está pasando. —Tom abrió mucho los ojos.

—¿A qué te refieres? ¿Qué te dijeron? —Fulminó a los operadores con la mirada.

—La noche en que fuiste herido presenciaste el secuestro de alguien muy importante, —explicó Simone. Tom tragó en seco—. Quien está relacionado con el gobierno. Tu vida está en peligro hasta que atrapen a los secuestradores y es por eso que estás en el programa de protección de testigos. —Tom se dio un golpe en la frente, gruñendo. Cody soltó una risita y Tom le ignoró—. No importa cuánto tiempo tardes, Tom, no te muevas de ahí. No voy a poder dormir hasta que sepa que estás a salvo. —Tom suspiró de frustración—. Y no te preocupes por mí; hay personas cuidándome también. Le explicaré todo a tus amigos; están muy preocupados por ti. —Tom relajó su rostro en una sonrisa—. Sé que nos veremos pronto, pero por ahora debes ser cuidadoso, ¿de acuerdo? Te quiero.

—Sí, mamá, está bien. Yo también te quiero. Mándale saludos a los G’s. —Tom colgó—. Ustedes son increíbles —dijo.

—Ve el lado bueno del asunto —dijo Lars—. No es una mentira.

Tom masculló algo mientras masticaba su comida. No era una mentira, pero aún así, su madre no sabía la verdad completa. Tom imaginó un momento cómo lo castigaría Simone por desobedecerla ya que sus planes para dejar la base no habían cedido ni un poco.

El tiempo parecía sin fin mientras esperaba a Bill. Tocaba la guitarra. Las puertas se abrieron y Tom saltó, esperando ver a Bill. Un hombre con bata blanca entró.

—El Dr. Lawrence desea ver a Tom —informó a los operadores. Estos asintieron. Las puertas metálicas también se abrieron. Tom fue con el tipo. Le guió por pisos y pasillos hasta llegar a una habitación con una sola mesa y dos sillas, una frente a la otra. Otro tipo de bata blanca le esperaba ahí.

—Bien, siéntate aquí. El Dr. Lawrence llegará en un par de minutos. —Tom se cruzó de brazos y esperó, observando la vacía habitación y las blancas paredes. Pensó que era la oportunidad perfecta para hablar con el científico y decirle que quería salir de la base y que se llevaba a Bill con él, y lo explicaría de tal forma que el doctor no tuviera otra opción más que dejarles ir. Era lo menos que podían hacer por su garrafal error.

Más que un par de minutos pasaron. Tom bostezó. Notó una pequeña cámara en una de las esquinas superiores, sus ojos se entrecerraron con sospecha, y luego miró a la puerta.

—¿Sucede algo, Tom?

—Sí, ¿va a venir o qué? —bufó.

—Quizá algo le detuvo. Estará aquí en poco tiempo. —Tom exhaló. Se removió en su asiento buscando una posición más cómoda, todo el tiempo con sus piernas inquietas. Tamborileó los dedos en la mesa, y luego se recostó en un codo. Bostezó otra vez. Los minutos pasaron y no había señal del Dr. Lawrence. Observó a los dos hombres.

—¿Qué sucede, Tom?

—Estoy aburrido, eso. —Los hombres suspiraron. Tom se estiró, recargándose y dejando caer la cabeza hacia atrás en el respaldo de su silla, mirando el techo. Se estaba cansando de esperar, y encima de todo, sentía cierta melancolía recorrerle, y comenzaba a sentir esa molesta picazón en el corazón. Que maravilloso imprevisto, gimió Tom; ahora además de ese estúpido aburrimiento tenía que soportar… Tom jadeó y se sentó derecho.

—¿Ahora qué sucede, Tom?

Tom se levantó y se dirigió a la puerta. Estaba cerrada con seguro. —Abran la puerta, quiero salir —exigió a los hombres.

—¿Por qué?

—Sólo ábranla. ¡Abran la puerta!

—¿Pero por qué? ¿Adónde vas?

—Quiero ver a Bill —respondió. Los tipos de bata se miraron el uno al otro.

—¿Por qué?

—Creo que está llorando.

&

Tom llegó al cuarto de vigilancia y vio a Bill limpiándose lágrimas de sus ojos, su maquillaje estaba arruinado. Corrió hasta el dormitorio y abrazó a su hermano, intentando consolarle.

—¿Qué pasó, Bill? ¿Por qué estás llorando?

—Me dijeron que era una película —sollozó Bill. Tom miró a los operadores.

—¿De qué está hablando?

—Le trajeron un DVD para que lo viera, pero resultó ser un documental acerca del abuso de animales —respondió Lars.

—¿Qué? ¿Por qué le trajeron eso?

Cody se encogió de hombros. —Supongo que se mezcló en los discos. Ni siquiera sabía que teníamos ese tipo de videos en la colección de DVDs.

—Porque no los tenemos —bufó Andreas, sus ojos se entrecerraron al mirar a los gemelos. Tom le observó con la misma fuerza. Bill sollozó.

—Tranquilo, Bill —dijo Tom, frotándole los brazos—. No llores. —Bill levantó la mirada y Tom limpió el maquillaje corrido de su rostro—. Tocaré la guitarra para ti, ¿qué dices? —Bill sonrió y asintió.

Las lágrimas de Bill rápidamente desaparecieron cuando Tom comenzó a tocar y ni tardo ni perezoso trajo su cuaderno y comenzó a escribir. Bill tarareaba la melodía y escribía. Tom tocaba la canción de su banda una y otra vez para Bill, y repetía los coros cada vez que Bill se lo pedía.

Un par de horas pasaron antes de ser interrumpidos por uno de los científicos que regresó buscando a Tom para pedirle que se reuniera con el Dr. Lawrence. Tom bufó.

—Pues ahora estoy ocupado —dijo.

—Es urgente —dijo el científico. Tom rodó los ojos.

—Regresaré pronto, Bill —dijo. Bill asintió. Tom fue guiado una vez más a la blanca habitación con las dos sillas.

—Toma asiento, por favor —dijo el científico. Dos más entraron a la habitación. Uno traía varias cartas blancas. Se sentó frente a Tom.

—Bueno, Tom, antes de que el Dr. Lawrence llegue, quisiéramos probar tus habilidades psíquicas.

Tom se encogió. —¿Es una broma? No soy uno de sus deshonestos experimentos. No tengo ese tipo de habilidades.

—Eso es lo que comprobaremos —dijo el científico—. Vimos lo que sucedió ayer y estamos muy intrigados. Creemos que podrías poseer cierto potencial. —Tom resopló.

—¿Y cómo lo harán?

—Tengo varias cartas aquí. —El científico le mostró las cartas con diversos símbolos en color negro—. Hay unas ondas aquí, una cruz simple aquí, y esta tiene un círculo…

—Puedo ser un humano común y corriente, pero no soy retardado —interrumpió Tom. Los científicos carraspearon incómodos. Voltearon las cartas para que Tom no pudiera ver los símbolos.

—De acuerdo, pues, ahora vas a decirme lo que está del otro lado —dijo el científico. Posó la primera carta al frente.

—Bien —dijo Tom—. Círculo —adivinó—. El científico le mostró un cuadrado. Tom rodó los ojos. Otra carta le fue presentada—. No lo sé… ondas. —Era un círculo. Tom gruñó—. Esto es inútil y completamente estúpido. No soy psíquico. ¿Dónde está el Dr. Lawrence?

—Intentémoslo con un nuevo mazo —respondió el científico. El otro hombre le extendió otro set de cartas—. Bien, la primera.

—¿Para qué? Ya comprobaron que soy pésimo en esto.

—Todavía no podemos llegar a una conclusión. Por favor, inténtalo.

—Es una pérdida de tiempo —insistió Tom—. Además, ni siquiera me mostraron qué hay al otro lado de las cartas, ¿cómo se supone que adivinaré?

—Todo está bien. Sólo concéntrate. Dinos lo que creas que se encuentre al otro lado. —Tom suspiró, derrotado. Cruzó los brazos y miró con atención la carta. Imaginó la figura de una estrella, o mejor dicho, tres estrellas concéntricas. ¿Qué tan aleatorio podría ser eso?

—Tres estrellas concéntricas —respondió con simpleza. Los científicos se miraron, sus rostros mostraban entre preocupación y admiración—. No jodan —jadeó Tom—, ¿le atiné? —Arrebató la carta de manos del científico. El hombre saltó. La carta era de color blanco en ambos lados—. ¿Qué diablos es esto? —Tom tomó las demás cartas. Todas estaban en blanco—. ¿Se están burlando de mí? —espetó—. ¿Es algún tipo de juego suyo o qué? —Los hombres en bata blanca no respondieron—. ¡Ustedes dan asco! —Señaló a la cámara en el techo—. ¡Son unos putos enfermos! —Tom arrojó furioso las cartas a los hombres. Se dirigió con rapidez a la puerta—. ¡Déjenme salir de aquí! —exigió.

Tom fue llevado a la habitación de Bill. Su hermano no estaba ahí.

—¿Dónde está? ¿Dónde está Bill? —Hervía de furia.

—Con el Dr. L —respondió Cody.

—¿Qué? Se suponía que yo iría con el Dr. Lawrence, no Bill. ¡¿Qué diablos pasa con ustedes?!

—¿Por qué nos gritas? —dijo Lars— Nosotros sólo decimos lo que vemos.

Las puertas se abrieron y Bill apareció seguido de varios guardias. Sonreía brillantemente. Tom frunció el ceño cuando se hermano entró al dormitorio.

—¿Adónde fuiste, Bill?

—El Dr. L quería darme esto —respondió Bill. Le mostró a Tom un collar plateado y dos anillos a juego en sus dedos; uno de ellos tenía un cráneo—. Preciosos, ¿verdad? —Bill abrió una puertita del clóset que tenía un espejo a cuerpo completo.

—¿A ti te dan regalos mientras a mí me ven la cara de tonto? —Tom ahora estaba lívido.

—¿Por qué dices eso? —preguntó Bill, admirando sus nuevos accesorios frente al espejo, con las manos en las caderas. Sus poses eran demasiado sensuales— ¿Tom? —Tom parpadeó— ¿Por qué dices eso? —Tom olvidó lo que iba a decir, de hecho, olvidó por qué estaba enfadado.

—Er… uh…

Escucharon un descarado resoplido tras los páneles. Tom se giró y vio a Andreas mirándole, lanzándole dagas con los ojos. Tom le enseñó la lengua.

—Te ven la cara de tonto porque eres un tonto, rapero —le molestó Andreas. Tom resopló.

—No es cierto —respondió Bill enojado. Andreas tragó en seco. Bill fue al lado de Tom y le abrazó—. Si dices que él es un tonto, entonces dices que yo también lo soy.

—No lo dije en serio, lo siento —se disculpó Andreas rápidamente. Tom sonrió. Bill rechazó la disculpa de Andreas.

—Ven, Tom, toca tu guitarra. Quiero escuchar tu canción otra vez —dijo, jalando a Tom hacia los sillones. Tom vio a Andreas mirándole de nuevo, pero sus ojos ahora parecían sombríos en lugar de molestos. El rubio se levantó de su asiento y dejó el cuarto de vigilancia.

Tom tocó la guitarra y Bill comenzó a agregarle sus toques personales a la melodía, sugiriendo tonos para remarcar algunas notas. Tom se sorprendió de lo bien que la canción estaba quedando. No podía describir cómo se sentía al trabajar juntos en su música.

Era hora de la comida y las sirvientas la trajeron. Bill se sentó ansioso en la mesa, mirando los alimentos con apetito. Arrugó la nariz en disgusto.

—¡Bleh! —Despreció el brócoli. Comenzó a sacar las piezas de su plato. Tom soltó una risita.

—Si no te lo comes no te tocará postre —le recordó Lars.

—Bla bla —se burló Bill. Lars masculló algo que sonaba como ‘mocoso malcriado’.

Como Lars había advertido, cuando las sirvientas vieron que los gemelos dejaron todos los vegetales, no les dejaron postre. Sin embargo, Tom y Bill ni siquiera lo notaron; estaban entretenidos en la televisión jugando un videojuego en el PlayStation de Bill.

Lars y Cody de repente se enderezaron en sus asientos.

—Afirmativo —dijo Cody en su micrófono—. Vamos en camino. —Ambos se levantaron y dejaron el cuarto de vigilancia. Andreas se quedó solo. Tom regresó su atención al videojuego. Después de un momento escuchó la puerta metálica deslizarse y después cerrarse, pero nadie entró. Notó que Andreas volvía a sentarse en su asiento y se ajustaba sus audífonos. Bill tiró su control y fue a la entrada, agachándose para levantar algo.

—Ooh, gusanitos de gomita —saltó—. Te perdono, Andi. —Bill se sentó junto a Tom en el sofá—. Mejor que el postre —dijo con una enorme sonrisa y abrió el paquete y se metió varios gusanitos de gomita entre los dientes. Había una pequeña pieza de papel pegada a la bolsa de dulces.

—¿Qué es esto? —dijo Tom, despegándola. ‘Que no te vean la cara de tonto, tonto’ decía el papel. Tom frunció el ceño y desdobló la hoja. Era una figura de tres estrellas concéntricas, exactamente como la que había imaginado en la carta en blanco— ¿Qué demonios? —exclamó.

—¿Qué? —murmuró Bill. Tom le mostró a Bill el papel—. Oh, yo dibujé eso —dijo Bill—. Es lindo, ¿verdad?

—¿Tú dibujaste esto? —preguntó Tom perplejo.

—Sí, cuando fui con el Dr. L. Me pidió dibujar una figura simple. La usará para hacerme un pendiente. Me gustan las estrellas, así que dibujé eso.

—Espera, ¿él te pidió que dibujaras esto? —dijo Tom, y sintió la luz comenzar a iluminarle—. ¿Qué más te dijo que hicieras? —Bill masticó los gusanitos de gomita, sin tener ni idea de por qué estaba siendo cuestionado.

—Pues, también me dijo que pensara en ti para buscar inspiración —Bill sonrió. Tom arrugó el papel en su mano. ¡Ese bastardo de doble cara!

& Continuará &

Wow, en verdad estaban haciendo experimentos con ellos. Esto se pone muy interesante, de verdad los gemelos están muy sincronizados. ¿Qué creen que pase ahora que conocen la habilidad de ellos juntos? No se vayan sin comentar.

por Analif

Traductora del Fandom

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