Fic de blame_my_dirty_mind. Traducido por Analif & MizukyChan

Capítulo 12

Tom había pensado que nada de lo que Bill pudiera decir lo desanimaría. Y la verdad era que no lo estaba. Estaba demasiado sorprendido como para que su cerebro sintiera algo más. La noción de que fueran hermanos era tan absurda que ni siquiera era graciosa.

¿Qué? —exclamó—. ¿Por qué dices algo como eso, Bill?

El cuerpo entero de Bill temblaba. Su sien estaba llena de sudor y estaba pálido. Tom podía ver que estaba asustado, pero era como si ese temor fuera palpable para Tom. Su agarre en los hombros del otro se apretó aún más.

¿Por qué lo dices? —insistió Tom—. Soy hijo único. ¿No dijiste que me habías investigado? ¿Por qué inventarías algo tan ridículo como eso?

Los labios de Bill temblaban—. Tom…

¿Por qué, Bill? —Preguntó Tom, su frustración saliendo a flote—. ¿Por qué me mentirías?

Bill estaba petrificado en su lugar; sus ojos desenfocados mientras veía a Tom. —Sabes que no estoy mintiendo —afirmó débilmente.

A pesar de que lo dijo muy bajo, las palabras perforaron a Tom hasta el fondo. Alguna parte de su subconsciente respondía de forma efectiva, y había causado una sensación de picazón, como un choque eléctrico, recorrer su espalda. Una involuntaria serie de recuerdos resurgieron inmediatamente, llevándole hasta su primer encuentro, cuando por primera vez lo había sentido. Ahora revivía su tiempo juntos con los ojos abiertos, viendo de verdad. Forzó sus pensamientos a detenerse.

¡No, no lo sé! —dijo Tom, alejándose de Bill.

Mírame —dijo Bill—. Puedes ver que no estoy mintiendo porque no sólo somos hermanos, Tom. Somos gemelos.

Tom negó con la cabeza—. Es absurdo —masculló, incluso cuando conscientemente una parte de si despertaba ante el descubrimiento. Se vio a sí mismo en pequeños gestos, se escuchó en la misma risa; y la extraña sensación de estar en su hogar cuando estaban cerca. Si pudiera poner eso en palabras diría que es como si siempre lo hubiera conocido. Todas esas cosas que notó, pero decidió ignorar, mientras estuvieron ocultas a su vista. Pero ahora, mientras el chico estaba ahí de pie siendo completamente sincero, por primera vez Tom vio el parecido. Miraba atentamente a sus ojos, sus ojos verdaderos, y vio que eran un espejo de los suyos. ¡Imposible!

No es absurdo —dijo Bill con suavidad—. Es por eso que te mantenías a mi lado a pesar de mi falso aspecto —dijo con honestidad—. Por eso sentías la necesidad de estar conmigo —¿La necesidad? ¿Es así como piensas que es ahora? Tom lo miró con resentimiento. Había sentido una fuerte e inexplicable afinidad desde el inicio, una que lo ponía inconscientemente ansioso y había conquistado su mente todo este tiempo. Pero su corazón le había tomado tanto cariño, tal vez porque no sabía qué más hacer, y pronto latía con fuerza cada vez que estaba cerca. Resistió la idea de que estaba siendo fuertemente afectado por el muchacho feo y se negaba a creer que se había enamorado de él, pero cuando descubrió lo hermoso que era…

Un insoportable dolor comenzó a apretarle el pecho.

Oh, Tom —dijo Bill, notando su pesar—. ¿No lo ves? Somos almas gemelas —Intentó tocarle el rostro, pero Tom le tomó la muñeca.

¡Lo sabías! —resopló—. ¿Desde cuándo? —Bill bajó la mirada.

Imaginaba que tenía un hermano gemelo, pero no fue hasta el primer día en la biblioteca, cuando te vi por primera vez, que me di cuenta que era verdad.

¿Por qué no me lo dijiste? —reprochó Tom, pero una lágrima cristalina resbalaba por su mejilla.

Estaba asustado —respondió Bill a su defensa—. Y no quería asustarte. Ni siquiera estabas viendo mi verdadero yo. ¿Cómo podía revelarte esos inconcebibles hechos así de pronto? Sabía que debía ganarme primero tu confianza —Tom hizo un puño. ¿Por qué está pasando esto? ¿Por qué mi madre nunca dijo nada? No, tiene que ser un sueño, una pesadilla.

Pero me dejaste pensar que… —Tom se quedó sin aliento—, me dejaste creer que… —Que me amabas. El dolor en su pecho se intensificó. Si Bill había mostrado esa adoración y amor por él, era sólo porque eran hermanos—. Tú no eres mi hermano —dijo amargamente, con los ojos entrecerrados por la ira. Soltó su mano. El rostro de Bill se acongojó. Tom abrió la puerta y salió rápidamente de su habitación.

Dejó la casa y corrió, queriendo alejarse lo más pronto posible. Si tan sólo tuviera su auto… pero estaba en el taller mecánico. Se detuvo cuando sus pulmones y sus piernas demandaron descanso pero ya se había alejado lo suficiente. Se recargó contra una reja y se sentó en la banqueta, abrazando sus rodillas. Lágrimas le recorrían pero no le importaba. Se limpió la nariz con una manga y tomó su celular del bolsillo, seleccionando un número de marcación rápida.

Hola, ¿Tom? —respondió Simone. Tom escuchó al anunciante de descuentos del supermercado del otro lado—. Sé que estoy tardando algo más de lo normal, pero ya casi termino. Les prepararé una rica cena tan pronto llegue —Escuchó a Tom sollozar—. ¿Estás bien?

¡¿Por qué no me lo dijiste?! —espetó Tom.

¿A qué te refieres? ¿Decirte qué?

Que no soy hijo único.

Tom, ¿qué sucede contigo? Claro que eres hijo único —respondió Simone.

¿Fui hijo único cuando nací? —Tom preguntó, cínico. Cuando el ruido al otro lado disminuyó, Tom supo que su madre había ido a un lugar más tranquilo.

¿Por qué me estás preguntando eso?

Sólo responde, por favor. Con la verdad. —Simone se quedó en silencio un momento; Tom podía escuchar su respiración haciéndose más lenta.

No puedo hablarte de esto por teléfono. Obviamente estás molesto.

¡Respóndeme! —insistió Tom, su voz llena de enojo. Simone se tomó un minuto para contestar.

Estaba… embarazada de gemelos —le confió. Tom cerró los ojos con fuerza. Sus sollozos se intensificaron—. Oh, cariño —lo tranquilizó—. ¿Cómo te enteraste? ¿Quién te dijo?

¿Qué sucedió? —demandó Tom.

Mira, déjame llegar a casa y hablaremos con más calma, ¿sí?

No, sólo dime.

Simone suspiró. —Tu hermano gemelo nació diez minutos después de ti, pero… no lo logró —Tom frunció el ceño.

¿Qué? ¿Por qué dices eso?

Murió al nacer —la voz de Simone se quebró.

¿Cómo lo sabes?

¡Tom! —le reprimió Simone, como sorprendida porque le preguntara eso, pero aún así le respondió—. Los doctores hicieron todo lo que pudieron. Solo que… jamás despertó —Ella tragó, reprimiendo las ganas de llorar. Lo había superado, pero recordarlo aún le era doloroso—. Lo siento, Tom. Nunca te lo dije porque no quería que tu felicidad se viera afectada pensando en lo que podría haber sido.

Tom intentó tranquilizarse. —Tengo que irme.

Cálmate, por favor. Hablaremos tan pronto regrese, ¿de acuerdo?

Tom le colgó; el celular cayó a la banqueta cuando lo soltó. Incluso si Simone quería hablar no lo iba a necesitar. Ella no podría explicar la existencia de Bill. Era claro que no sabía que sus dos hijos habían vivido. ¿Por qué le habían hecho creer eso? ¿Y por qué estaban separados? Más apremiante aún, ¿qué era exactamente lo que le había pasado? ¿Dónde había estado todo este tiempo? Eso era lo que de verdad necesitaba explicación. Tom se asustó más y más cuando se dio cuenta que la explicación de su madre no lo hacía dudar.

Tengo un hermano. El pensamiento se manifestó como un hecho comprobado dentro de su mente. Debería traerle alegría, debería provocar una sonrisa en su rostro. Pero no sintió eso. Había ganado un hermano y aún así lo inundaba un profundo sentimiento de pérdida. Tom lloró, lamentándose por el intolerable dolor en su pecho que hasta ahora supo lo que era. Sufría de un corazón roto.

Continúa…

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por Analif

Traductora del Fandom

4 comentario en “Nexus 12”
  1. Awwwmi vida!! 💔
    Tom sufre de corazón roto porque se enamoro de su hermano que no sabía que tenía 😭😭😭🥺

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