Memories FIN

Notas de Amudiel: Antes que nada quiero agradecer con toda el alma a las personas que llegaron hasta aqui, este proyecto es muy importante para mi por que en el volque muchas cosas, cariño, amor, esfuerzo, y es muy importante para mi que lo aprecien, pues el fin de esta historia es alegrar a las personas que lo leen, atraparlas en las palabras, realmente es muy dificil para mi escribir por que tengo poca confianza en mi misma.

sin embargo sigo delante por que quiero que las personas se sientan bien leyendome. Muchas gracias a tod@s por llegar hasta aquí.

«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel

Epílogo

Poco mas de un año después…

Tom sonrió al ver a su hermano mirándose detenidamente en el espejo, acomodando sus nuevas rastas, algunas blancas, otras negras, hermosamente modeladas por manos perfeccionistas, ¿tan perfeccionistas como el mismo?, se dijo divertido, las rastas se entremezclaron con los mechones de pelo negro, dándole al rostro de Bill un brillo tan hermoso, tan perfecto que Tom se quedo sin aliento al verlo sonreírle.

—bien ya terminamos — dijo el hombre que le estaba trenzando el pelo, Tom observo las trenzas apreciativamente conforme.

—genial — dijo acariciándolas, eran interesantes al tacto — ¿mi hermano sigue ahí dentro? — Tom señalo con la cabeza un lugar que estaba separado de resto con una cortina.

—no deberia tardar mucho

Tom asintió, se fue a sentar en uno de los sillones de la peluquería, pronto después de echarle una rápida ojeada a todas las revistas aburridas de moda que habían sobre una mesilla, se puso de pie dispuesto a entrar a ese endemoniado lugar, sin importarle que Bill hubiera declarado que su estilo nuevo seria una sorpresa.

Pero no fue necesario por que ni bien se puso de pie Bill salió del lugar sonriente, provocando que Tom se quedase sin habla, y también que se olvidara de respirar ¿ese era Bill?

—¿y? — Pidió Bill girando frente a su gemelo contento por su reacción — ¿Qué tal?

—¿rastas? — jadeo Tom alargando una mano.

—sip — Bill se puso a su alcance, su pelo estaba lo suficientemente largo como para que se hiciese rastas delgadas, y lo que las resaltaba era que algunas eran negras y otras blancas, al contrario de Tom, Bill no se había tratado todo el pelo, solo la parte inferior dejando a la parte superior lisa y brillante, re pintada de un color negro atrayente.

Y para completar la hermosa escena su maquillaje estaba retocado, no como antes de entrar a la peluquería, que era solo la típica sombra negra, ahora era una línea negra que sobresalía de la comisura de sus ojos dándole un aspecto mas largo a su pestañas y sobre esta línea una sombra azul intensa.

—esta genial — sonrió Tom acariciando cada rasta con deleite, ahora comprendía por que Bill amaba acariciar sus rastas, cuando aun las tenia, Bill se puso a acariciar sus nuevas trenzas.

—las tuyas también — rió contento — ya que tu te ibas a deshacer de tus rastas yo me las hice para no olvidar como se sentía tocarlas…

Bill era la persona más increíble del planeta, tan sencillo y complicado a la vez, tan hermoso, tanto por fuera como por dentro, ¿Cómo había podido vivir 14 años de su vida sin su gemelo? Aun no entendía como, pero sabia que en un futuro moriría sin Bill a su lado, moriría de tristeza.

No pudo evitarlo, un cumulo de emociones se incrustaron en su pecho dolorosa y fugazmente, se levanto del sillón, tambaleante, acercándose a Bill para fundirse en un aprieto abrazo, aspiro su aroma relajante, nunca se había sentido tan bien…

—¿Qué pasa Tommy? — pregunto Bill acariciando con calma sus trenzas nuevas.

—no sabes cuanto te… amo Bill, te amo tanto — Bill dejo de acariciarlo para enterrar firmemente sus manos en la espalda de Tom.

—yo también te amo — le dijo con la voz suave y tranquila — nunca dejare de amarte

—¿están listos chicos? — irrumpió Dan suavemente, se arrepintió al ver la tierna escena, sin embargo, ni Bill, ni Tom se separaron bruscamente, ni se inmutaron por haber sido encontrados así, Tom se retiro suavemente hacia atrás posando una mano en la blanca mejilla de Bill, acariciando su rostro con su pulgar.

—lo estamos — dijo Tom sin dejar de mirarlo.

—esta bien — sonrió Dan — Jorg y yo los esperamos abajo, la puerta se cerro con un suave clic dejándolos solos de nuevo.

—tres años no son suficientes — suspiro Tom sin poder creer que fuera a decir algo así — todo el tiempo del mundo no es suficiente Bill…

—lo compensaremos — sonrió el menor — ya lo veras Tommy, compensaremos los 14 años que estuvimos separados

—¿crees que Dan y papa se enojen si nos vamos en mi Cadillac? — Bill rio suavemente causando ligeros escalofríos en Tom.

—no lo se, rompería la tradición de ir en limosina

—no me importa…

Los gemelos salieron de la habitación de Bill tomados de la mano en dirección al garaje, donde el Cadillac negro los esperaba imponente, Tom con burla le abrió la puerta del coche a Bill y le ofreció su mano para ayudarlo a subir, Bill rio abiertamente enseñando su hermosa risa una vez mas.

—Tom… no soy una chica

—pero luces como una — le molesto Tom sin intenciones de herir, su gemelo no se inmuto por sus palabras, sonrió y sujeto la mano de Tom aceptando la ayuda para subir, Tom rodeo el auto y subió al asiento del piloto, se acomodo el cinturón de seguridad y lamio suavemente el piercing de su labio jugueteando con su lengua.

—¿tendremos una fiesta mas divertida después de la de graduación? — Pregunto a su gemelo — una autentica…

—¿te refieres a una con bebidas alcohólicas música y una discoteca? — Tom negó con la cabeza.

—no, me refiero a una en donde estemos solamente nosotros, y nuestros amigos, ya sabes, Mike, Jonathan, Becky, Andreas, Kayla… después de todo, nuestras vidas cogerán distintos rumbos a partir de hoy

Bill lo miro profundamente, apreciando su hermoso perfil, Tom nunca dejaba de sorprenderlo, al verlo juguetear nuevamente con su piercing recordó aquel beso, aquellos besos, en los que se habían sumergido tan profundamente en las vacaciones de penúltimo grado, tan perfecto, tan lleno de amor…

Sonrió suavemente al recordarlos, ¿estaba mal querer otro de esos besos con Tom?, no hablaron mucho después de lo acontecido, pero Bill ya no tenia dudas, ya no mas, estaba enamorado de Tom, y en el fondo, una ligera esperanza lo impulsaba a querer arriesgarse con su hermano… su hermano gemelo, sangre de su sangre, nacido diez minutos antes que el, la culpa no estaba presente en Bill, no podía sentirla por mas que quisiera.

Era un sentimiento tan bonito ¿cómo podía hacerle sentir culpa? No podía…

Para ser feliz, ambos, se necesitaban mutuamente, y Bill estaba conciente de que Tom no aceptaría eso tan fácil, le costaría trabajo hacerlo pero si al final lograba ser feliz junto a Tom, hacerlo feliz, pues bien valdría la pena arriesgarse.

—seria genial — contesto a las palabras de Tom sobre una fiesta privada con sus amigos, y también a sus propias cavilaciones, el suave rugido del motor puso al carro en marcha — sabes no creo haber podido, jamás, hacer esto sin ti

Tom lo miro algo confundido.

—crecer Tommy, no podría crecer sin ti, el miedo a ver que hay mas allá del mañana me cegaría si no estuvieras a mi lado

—ni yo — contesto Tom — no sabes cuantas cosas me faltaban cuando no estábamos juntos y nunca me di cuenta hasta el día de nuestro 15 cumpleaños, ¿lo recuerdas Bill? El momento de la torta rosa…

—¡Como olvidarlo! ¡Fue la torta más vergonzosa que me hubiesen dedicado!

—sabes, cuando te alejaste de mi lado después de tener nuestra primera charla normal sin pelearnos, me sentí tan vacío Bill, y en ese entonces jamás admitiría algo así — Bill sonrió.

—ese año en que nos llevábamos tan mal, casi ni lo recuerdo, ahora solo están las memorias que creamos juntos, las buenas, que están resguardadas en el cofre de mama, ocupan todos mis malos momentos y me gusta que sea así…

—a mi también.

Tom se paro al lado de la limosina y saco la cabeza

—¡eh papa! ¡Bill y Yo estrenaremos oficialmente el Cadillac! ¡Síganos si pueden! — agrego riendo antes de arrancar el poderoso vehículo.

—esos niños — rio Dan junto a Jorg, ambos en la parte trasera de la limosina separada por un vidrio polarizado del conductor.

—no se que voy a hacer ahora que se van de casa — gimoteo Jorg acostando su cabeza en el hombro de Dan — voy a extrañar su bullicio

—oh Jorg no te pongas así — Dan lo sujeto de la barbilla y deposito un suave beso en sus labios — no es como si no los volvieses a ver jamás

—pero… no quiero que se vayan tan pronto

—velo por el lado bueno… tendremos toda la casa para nosotros — Jorg sonrió abrazándose a su pareja, cuanto amo a Simonne en un pasado, tanto que jamás volvió a involucrarse con otras mujeres, solo cuando su cuerpo no lo soportaba mas, volcando su tensión en cuerpos de una sola noche, pero ninguno lo hacia sentir como Dan, y después de años sufriendo Jorg pudo volver a decir sin temor que estaba enamorado.

&

El momento de arrojar los sombreros cuadrados llego al fin después de un in interminable protocolo, los alumnos comenzaron a hacer un ruido increíble mientras se abrazaban unos a otros sonrientes por haber culminado el colegio, oficialmente ahora eran graduados.

Tom de alguna manera se vio apresado en un abrazo grupal por muchas personas, entre ellas Bill, la gente poco a poco fue calmando sus ánimos hasta que la graduación continuo, los estudiantes se quitaron sus togas azules, dejándolas en cajas, luciendo sus ropas casuales, pronto la música resonó en el anfiteatro invitándolos a bailar, Bill estaba sentado al lado de su padre y Dan mientras que Tom bailaba con Becky.

El no era tonto y sabía que ella y Mike tenían algo más que una relación fraternal, se alegro por eso.

De alguna manera la relación de Becky con su primo, lo animaba a si quiera pensar algo con Tom, desde el beso que compartieron en South Beach, no dejaba de soñar con eso una y otra vez, que Tom lo besaba de una y mil maneras, a veces tiernamente, con adoración, otras apasionadamente, con deseo, otras con amor y posesión, buscando en su interior la culpa por pensar tales cosas con su gemelo, se asombro de no encontrarla.

Quizás podría ser…

—¿Bill que no vas a ir a bailar? — pregunto Jorg a su hijo.

—nah, no es lo mío — sin embargo el no bailar no estaba en los planes de ese día, la música seso totalmente, los alumnos se alejaron para un breve descanso, Tom se dejo caer el lado de Bill, sin gracia.

—¿Qué demonios era lo que estaba bailando? — pregunto casi histérico.

—quien sabe — rió Dan ante la frustración del joven.

—¿Qué se viene ahora? — pregunto Jorg observando el protocolo, pero no había nada mas.

Un suave piano comenzó a sonar en el lugar provocando que todas las charlas callasen deleitándose con el sonido, y poco después el embriagador sonido de un violín hipnotizante, causo varios suspiros entre los presentes, la música era lenta, pausada pero potente a la vez, con fuerza, y poderosa, un par de parejas se pusieron a girar en medio del salón.

—oye Bill siempre he pensado que a ti te gusta mucho llamar la atención — le dijo Tom a su gemelo.

—me gusta resaltar — comento Bill sinceramente.

—genial

Tom sin previo aviso, tomó a Bill por la cintura jalándolo a la pista de baile seguido por asombradas miradas de todos los presentes, sonrió con suficiencia.

—¿Tom que estas haciendo? — pregunto Bill nervioso.

—resaltando — contesto Tom poniendo los brazos de Bill en su cuello y abrazándolo por la cintura.

—pero… — Bill estaba sumamente sonrojado — Tom…

—olvídalos — susurro Tom a su gemelo — olvida que nos están mirando, y baila — comenzaron a girar lentamente, Bill con la mirada clavada en el piso encerado, mirando sus botas y las zapatillas de Tom, una oculta bajo su pantalón y la otra encima, no notaron que la pista se vaciaba para dejarlos a ellos de protagonistas.

La música dejo de sonar en sus oídos, y cambio repentinamente a otra hermosa melodía que tenia letra propia, palabras escritas por el mismo viento que se colaba a través de los ventanales, dejaron de bailar el vals para bailar su propia música interior.

Bill alzo la mirada a su gemelo perdiéndose en sus ojos, y sonrió, dejándose llevar mientras giraban cada vez mas rápido al ritmo de esa música, Bill descubrió que era realmente sencillo dejarse llevar por la situación, olvidando que eran hombres, que eran hermanos bailando una canción, que usualmente se baila entre parejas del sexo contrario, se sentían libres y eso es lo que importa.

¿Qué más daba?

La música seguía sonando, Bill cogió la mano de Tom y lo arrastro hasta fuera del anfiteatro, hacia el jardín del colegio, algunas personas les aplaudieron, pero ellos estaban pensando mas en si mismos que en lo que los demás pudieran pensar de sus acciones.

—¿suficiente llamativo para ti? — se burlo Tom caminando tranquilamente a su lado.

—jamás me imagine que te atrevieras a algo así… no puedo creer que tu seas el mismo capullo que me provoco una crisis nerviosa el mismo día que me conoció — Tom frunció el ceño haciendo memoria.

—es cierto, me lanzaste un vaso encima

—no es verdad — se quejo Bill — no te lo lance, simplemente se me cayo de las manos, y por tu culpa

—Bill mira… no es… bueno no, pero se le parece

—¿Qué? — Bill miro en la dirección que Tom señalaba, en una de las bancas para descansar estaba una mujer muy hermosa, rubia, vestida de gris claro, el viento ondulaba sus cabellos suavemente, con una mano tan delicada que parecía echa de porcelana se llevo varios mechones de pelo tras la oreja sonriéndoles.

A Bill se le seco la garganta, su corazón dio un vuelco tan fuerte en su tórax que le dolió.

—mama… — salio de su boca, Tom abrió la boca también sorprendido, mirando a la hermosa mujer, pero de repente ya no estaba ahí, como si hubieran parpadeado e imaginado todo, pero sabían que en ningún momento cerraron los ojos.

—Bill… — el menor dejaba caer las lagrimas por sus mejillas, ni siquiera se daba cuenta de que estaba llorando, apreso la mano de Tom casi lastimándole.

—ella…

—vino a ver nuestra graduación — le dijo Tom acariciando con su pulgar el dorso de su mano — por favor no llores…

Bill se limpió con la mano libre los restos de lagrimas de su rostro, ¿Por qué estar triste? A Simonne jamás le gusto verlo triste ¿a que madre le gustaría ver triste a su hijo?, sonrió sinceramente como si ella lo hubiera regañado por llorar por alguna tontería, por ella y también por si mismo, basta de tristezas y basta de soportar sobre sus hombros culpas que no le pertenecían en absoluto.

Era hora de vivir.

F I N

Ay, siento que lloro… mi historia terminó, bueno no, porque aun falta la tercera temporada. Twist of Fate: «The Last Wish» la ultima… es como dejar ir a un hijo jaja xD

por Amudiel

Escritora del Fandom

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