Notas del fic:  Ahora si, este es el ultimo capitulo de la segunda temporada.

«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel

Capítulo 24

—es inútil — se quejo Bill casi arrojando la plancha del pelo, frustrado.

—¿Qué sucede?

—mi pelo esta demasiado largo — lloriqueo el menor hacia su gemelo, provocándolo con sus pucheros, sabia lo que provocaba en Tom, lo hacia apropósito — no puedo erizarlo

—¿te pusiste fijador?

—casi dos latas ¡y ni aun así se queda parado! — grito arrojándose a la cama de Tom y girando en ella.

—no hagas eso, arrugaras tu traje

—no me importa — se cruzo de brazos. Tom se echo a su lado sonriendo ante la actitud de su hermanito menor.

—solo plánchatelo hacia abajo, también te queda lindo — acaricio la mejilla de Bill en un gesto bastante romántico, el menor suspiro.

—pero Tommy…

—te diría que fuésemos a una peluquería, pero como la fiesta es dentro de 20 minutos confórmate con llevar tu largo y hermoso pelo planchado — Tom pellizco su nariz riendo.

—tus rastas — Bill las tomo entre sus lardos dedos — están deformes

—bueno, olvide ponerles cera durante demasiado tiempo — sonrió Tom agarrando una de sus rastas largas — realmente están horribles — la raíz de su pelo rubio estaba lacio casi en un centímetro, luego comenzaban las rastas, desechas, esponjosas.

—necesitamos un peluquero — dijo Bill dejando de lado el pelo de Tom — pues que remedio, me lo planchare hacia abajo, solo si prometes ir conmigo mañana a una peluquería.

—concedido — Tom oculto sus rastas en un gorro de lana negro que combinaba con su traje sin dejar ver ninguna — ¿bajamos?

—que remedio — Bill dejo la plancha a un lado, observando su pelo planchado hacia abajo cubriéndole un ojo, como Becky, sonrió ante ese pensamiento y bajo junto a Tom — por que tu eres el de negro otra vez — se quejo observando su, nuevamente, traje blanco en contraste con el negro de Tom.

—por que el negro me favorece — contesto su gemelo airoso.

—pero… el blanco es para las novias — mascullo Bill mirando al piso, el jardín estaba abarrotado de gente y cámaras de los medios.

—y para los novios también — le dijo Tom sujetando su mano — ya deja el blanco en paz, salgamos a fingir que somos lo que somos

—eso no tiene sentido — Tom llevo la mano de su gemelo a su rostro y la restregó contra su mejilla.

—si, a veces digo cosas sin sentido — Bill estaba hermosamente ruborizado, Tom sonrió ante ello y soltó su mano — pues allá vamos

Con una ultima mirada dedicada solamente por ellos y para ellos salieron al jardín.

&

—¿champagne?

—¿sin alcohol?

—claro que no, creo que ya estas lo suficientemente grande para tomar un poco de champagne — rió Dan, Bill lo secundo, el jardín de la casa blanca era enorme, y con las luces que le acondicionaron para la fiesta estaba deslumbrante.

—no puedo creer que ya haya pasado un año — suspiro Dan.

—¿no me digas que te vas a poner melancólico? — pregunto Bill.

—solo un poquito — Bill sonrió ligeramente — hace un año estábamos igual, en otra casa con otras personas pero igual de alguna manera

—creo que comprendo

—la diferencia seria, que tu y Tom ya no se odian a muerte — Dan hizo un gesto pensativo — si, es la mas notable

—chistoso — rió Bill codeándolo ligeramente — yo pienso que hay mas diferencias

—¿Cuáles?

Bill no contesto inmediatamente, Jorg estaba un par de pasos mas lejos del vestíbulo de la casa blanca, contestando a las preguntas de los medios, Bill miro a su padre fijamente, no se veía igual, quizás solo si se lo observaba con detenimiento se lograba divisar el brillo que antes no tenia en sus ojos, se sintió feliz por el, y también por Dan a quien veía como otro padre.

—Jorg… — Bill miro a Dan — todo lo que logro es por ustedes — continuo Dan, mirándolo — todas sus metas, sus logros, son por ustedes, por el mismo, por todos, siempre queriendo superarse, en todo, no solo en su cargo de presidente, si no también con ustedes, temeroso de ser un mal padre, ¿crees que lo logro?

—claro que lo hizo — sonrió Bill — es el mejor padre del mundo

—supuse que dirías algo así — sonrió Dan.

—oye… — Dan lo miro atento por su gesto de duda, Bill decidió hablar — ¿a ti te gusta papa? — Dan se sorprendió, y trato de desligar el tema.

—claro, es una excelente persona, somos amigos desde que Tom era…

—sabes que no es a eso a lo que me refiero… — Dan corto su palabrería tratando de serenarse, suspiro derrotado.

—¿se nota demasiado?

—no, lo que sucede es que soy demasiado perceptivo…

—no se si alegrarme o no por eso — sonrió Dan tensamente.

—se que están saliendo — decidió concluir Bill.

—¿Qué eres adivino o algo así? — el menor soltó un bufidito.

—te vi saliendo un día de la habitación de papa, en la madrugada…

—rayos — sonrió Dan fingiéndose culpable — ¿Tom lo sabe? — pregunto algo mas nervioso.

—no, no creo que sea capaz de asimilarlo… todavía

—quizás nunca podrá hacerlo, después de todo Tom… es Tom

Bill observo a su gemelo hablando con Mike, Jonathan a un costado, Becky conversaba con Kayla y Andreas, reían, no pudo evitar recordar el beso, la escena lo perseguía, aun que solamente hubiese pasado un día desde ello, Bill sentía que jamás se olvidaría de eso, Tom alzo la mirada encontrando la de su gemelo y le sonrió tiernamente, una vez mas Bill se sonrojo ese día, tratando de disimular su sonrojo con una sonrisa, Dan se percato de los gestos, le parecían algo tierno, pero al mismo tiempo había algo… diferente.

—lo ara — declaro Bill sacando a Dan de sus pensamientos — algún día será capaz de asimilarlo

—¿lo crees en verdad?

—lo creo

Bill por primera vez desde que conoció a Tom sentía que estaban en el lugar correcto entre ellos y las demás personas, que al fin hacían encontrado el punto medio, era sorpresivamente liberador.

Jorg se acerco a ellos con cara de pocos amigos, pero la cambio al ver a Dan por una mas brillante, se paro al lado de su pareja haciendo un casi puchero muy bien disimulado.

—son horribles — declaro.

—ya, no te quejes — le reprendió Dan — solo hacen su trabajo

Un pastel blanco de varios pisos fue llevado en una pequeña plataforma con rueditas hasta el final de la larga mesa, era hora del brindis.

—¡dijiste que seria azul! — Tom se acerco a ellos.

—le dije al chef que tu querías una torta azul — se excuso Jorg — pero el opino que era horrible, no te preocupes, te hizo una azul para ti solo, incluso tiene un cohete espacial como los que te gustan.

Bill soltó una carcajada.

—¿un cohete azul?

—cállate — Tom lo tomo del brazo jalándolo suavemente hacia el pastel, elegantemente blanco — a ti te gustan las gomitas de osos

—a ti también… y los cohetes…

—te arrojare de la cama esta noche — le amenazo Tom.

Se acomodaron al lado del pastel blanco, todos tomaron sus lugares alrededor de la larga mesa, teniendo a mano sus copas de champagne, las cámaras fueron instaladas desde varios ángulos, y se hizo un silencio respetuoso.

—este es un momento muy especial para mi… — dijo Jorg al lado de sus hijos — no por que mis hijos cumplan un año mas de vida, si no también por que cumplen un año mas juntos, junto a mi y a los que considero mi familia, todos sabemos que hasta hace poco estábamos incompletos, eso ya no sucede mas, no es algo que se pueda apreciar mediante la elegante y cara vajilla que eligieron para este día, ni por la iluminación costosa, o por los medios de comunicación aquí presentes, es algo que no se puede ver ni tocar, y solo se lo vive día a día, construido, no por las paredes de esta memorable edificación… — señalo a la casa blanca — si no mas bien, construido por lo que todos y cada uno de nosotros llevamos aquí — se toco el pecho delicadamente con el puño cerrado — pueden interpretarlo como amor, o como compañerismo, amistad, alegría o tristeza, por cosas como esta, es que esta construida mi familia, lo material se queda corto.

>>por eso quiero brindar — continuo mirando con verdadero orgullo y cariño a sus hijos, olvidando totalmente que había mas gente ajena a ese momento — por un año mas de amistad, de alegría, de comprensión, de reconciliamiento y de amor ¡felicidades!

—felicidades — corearon los demás mientras miles de flashes los cegaban.

—¿Tom que estas haciendo? — rió Bill mientras su gemelo giraba a su alrededor, las luces de la ciudad nocturna de Washington los rodeaban, era aproximadamente la una de la madrugada y Tom lo había convencido de salir de la casa a hurtadillas.

—no puedo creer que hayas aceptado a salir con pijama

—pero traigo un abrigo encima — se quejo Bill con un puchero — y no hay nadie — Pershing Park estaba elegantemente decorado con luces sobre los árboles verdes, lucia asombrosa a esa hora de la noche, la luna se reflejaba en el estanque cuadrado que poseía el lugar, las bancas de madera resplandecían con los reflejos de la iluminación, y el césped era tan verde que parecía pintado.

—sonríe — pidió Tom sacando su celular.

—¿Qué? ¿Por qué? Oh no Tom… fotos no… — se quejo tapándose el rostro.

Sin embargo Tom siguió deambulando a su alrededor, tomando fotos de su avergonzado hermano, riendo ante su comportamiento, tratando de convencerlo de que se dejara ver.

—vamos Bill, solo una — le rogó.

—ni siquiera me maquillé

—te ves hermoso — soltó Tom sin pensar. Bill se descubrió el rostro asombrado y levemente ruborizado.

—¿Qué? — Tom aprovecho para sacarle una foto con su lindo rostro tallado en una mueca de sorpresa, los labios rosas ligeramente abiertos, Tom sonrió.

—te la tome — le saco la lengua.

—bórrala — pidió Bill olvidando su sorpresa, y tratando de quitarle el celular a su hermano — ¡Tom!

—no quiero — Tom mantenía el aparato lejos de Bill, que en el forcejeo pego su pecho al de Tom y sus manos por sobre los hombros del mayor tratando de tomarlo, Tom guardo el celular rápidamente entre los anchos bolsillos de su pantalón, en la parte de atrás, y abrazo a Bill por la cintura evitando así que este bajara los brazos y le quitara el celular.

—¡Toooooom! — se quejo el menor removiéndose en el agarre — por fa…

—nooo — canturreo Tom sin soltarlo, Bill suspiro derrotado

—esta bien, pero no se la muestres a nadie

—de acuerdo — Tom iba a soltarlo, pero Bill se abrazo a el, dejando su cara oculta en el cuello de su gemelo.

—tomemos una foto juntos para recordar el día en que salimos de casa a la una de la madrugada

—solo si prometes no intentar quitarme el celular

—lo prometo — Bill se alejo de Tom para que sacara el aparato, se pararon juntos y pusieron caras graciosas ante la cámara, Tom saco la foto y luego cuando la vieron no pudieron evitar reírse, Bill no trato de quitarle el celular a Tom.

&

—¿Por qué eres tan delgado? — pregunto Tom observando el torso desnudo de su gemelo, que solo portaba unos boxers.

—no fastidies — bufo Bill girando ante el espejo de cuerpo completo en su habitación, Tom estaba echado en su cama mirándolo.

—no intentaba molestarte — dijo Tom sinceramente — te ves bien así, creo que si tuvieras músculo no te sentaría — Bill estaba pensando lo mismo, aun que otra parte de su mente también opinaba que cualquier estilo le quedaría bien.

—ya veras, algún día tendré un cuerpo mas masculino, incluso mas que el tuyo — Tom rió divertido sentándose en la cama, el tatuaje de estrella estaba cicatrizando, se acerco a su gemelo por detrás.

—me gusta — dijo mirando su cadera.

—quilas debería tatuarme mas cosas ¿a ti no te gustaría tatuarte? — Tom negó con la cabeza.

—odio los tatuajes en mi piel — declaro.

—cobarde, no duele tanto

—esta bien, me are uno — declaro Tom para aclarar que no era ningún cobarde — pero solo si es en algún lugar donde nadie pueda verlo — Tom acaricio con su lengua el aro que colgaba fuera de su labio.

—¿en una nalga? — Tom le dio un leve coscorrón — auch

—claro que no

—yo también quiero un tatuaje en donde nadie pueda verlo — suspiro Bill moviendo sus caderas de un lado a otro, extrañamente Tom no encontró eso gracioso, mas bien hipnotizante, saco su celular sin que Bill lo notase.

—Bill — llamó, su gemelo se giro con un pucherito estirando sus labios en un piquito, le saco la foto en esa pose, riendo.

—¡maldición Tom!

&

—creíste que nunca me vengaría… — rió Bill en la oscuridad, se subió a horcajadas sobre el durmiente cuerpo de Tom, procurando no tocarlo, con ambas piernas a los costados de las caderas del de rastas, enfoco su durmiente rostro con su celular y tomo una foto con el flash.

Tom arrugo ligeramente el entrecejo pero no despertó.

—perfecto — sonrió traviesamente Bill, mientras tomaba mas fotos, pues Tom cambiaba de expresiones al dormir, incluso en una ocasión lamió sus labios inconscientemente cosa que Bill no desaprovecho.

—Mmgg — gruño Tom despertando pero Bill no se dio cuenta y siguió en lo suyo — ¿Bill?

El menor soltó un gritito tratando de levantarse, Tom sujeto su pierna haciéndolo perder el equilibrio y caer sobre su cuerpo.

—ug ¿Qué demonios estas haciendo? — Tom miro el reloj que rezaba las cinco de la mañana — maldición te voy a matar enano del demonio

—ya suéltame — se quejo Bill, firmemente atrapado entre los brazos de Tom, este lo soltó tan bruscamente, que Bill cayo a un lado, aprovechando la confusión Bill deposito un beso en la mejilla de Tom y saco rápidamente una foto — ¡Bill no hagas eso! — se quejo Tom restregando su mejilla atacada con su mano.

—exagerado

&

Bill escribía con su pelo sujeto en una coleta baja, Tom tocaba la guitarra con acordes suaves y melodiosos, relajantes, sin dejar de mirar a su gemelo, que mordía de rato en rato el lápiz con el que escribía, frunciendo el ceño en señal de concentración.

—“solo vengo a decirte… — Bill mordió su labio inferior golpeando suavemente con el lápiz su mejilla y mirando al techo.

Tom casi se ríe de su frustración.

—“date la vuelta” — dijo Tom llamando su atención, los acordes dejaron de sonar en su guitarra — “estoy aquí…

—“si tu quieres me veras”

—“no importa”

—“lejos o cerca”

—“puedo sostenerte”

—“cuando tu llegues por mi”

—excelente — dijo Tom sonriendo, Bill escribía a toda velocidad en su diario de canciones, Tom no se sorprendió cuando, casi inconscientemente, saco su celular y le tomo una foto a Bill quien ni siquiera lo noto.

—¿Cómo se llamara la canción?

—A tu lado — dijo Tom apareciendo casi al instante al lado de Bill leyendo la letra, Bill lo miro sonriente.

—hacemos un gran equipo

—sin duda — Bill se abrazo a la cintura de Tom que estaba parado a su lado, el permanecía sentado.

—siempre estaré a tu lado Tommy

&

—¡Jonathan! — Graznó Becky molesta — ¿eres estúpido o que? Deja de poner caras espantosas

—su cara es espantosa de nacimiento Becky, se mas comprensiva — todos rieron ante las palabras de Mike, incluso Andreas y Kayla, que lucían algo tímidos aun por tener que confraternizar con los amigos de Tom, siendo que el rubio y los otros se llevaron mal antes, sin embargo, Becky y Kayla se llevaban de maravilla, quizás no era tan difícil hacerlo después de todo.

—ya, esta va enserio — advirtió Becky mandándole una mirada furibunda a Jonathan que alzo las manos en un gesto de rendición.

La morena acomodo la cámara y dejo el temporizador en 20 segundos, se acomodaron nuevamente, Jonathan, Becky, Mike, Bill, Tom, Kayla y Andreas, la cámara tomo la foto, Becky fue corriendo a verificar si esta salio bien, al ver la foto se conformo con el resultado.

—¿y? — pregunto Bill ansioso corriendo a su lado.

—esta genial — los demás asintieron en mudo acuerdo.

&

—míralos — susurro Kayla a Becky — ¿no se ven adorables?

—totalmente — rió Becky.

Tom había ingresado a la casa, para buscar cervezas aprovechando que los adultos no andaban cerca para vigilarlos, los demás chicos seguían en el jardín, jugueteando en el estanque, de repente Bill entro por detrás de Tom, chorreando agua y resbalo en la losa, Tom apenas logro sujetarlo entre sus brazos, y así se creo otro momento donde se miraban intensamente a los ojos, atravesándose profundamente con la mirada, las chicas aprovechando eso les tomaron varias fotos emocionadas.

&

—vaya si que son muchas fotos — suspiró Tom cuando acabaron de acomodar la ultima foto en el baúl de su madre.

—si, un año entero de memorias nuevas — Bill sonrió emocionado — ¿te arrepientes de algo?

Tom, en un gesto que estaba haciéndose muy común para ambos, abrazó a Bill por la cintura y negó con la cabeza, sus rastas que aun estaban desarregladas, se movieron de un lado al otro, había decidido deshacerlas de una vez y cambiarlas por trenzas, así que Bill cepillaba su pelo cada noche desarmándolas, cada vez, un poco mas.

—No me arrepiento de nada.

Continúa…

Y eso es todo, solo falta el**Epilogo**

Amudiel, les manda saludos…

por Amudiel

Escritora del Fandom

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