

«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel
Capítulo 22
Regresaron al hotel para cambiarse de ropa, sus amigos ya no estaban cuando ellos llegaron, de echo ninguno de sus compañeros estaba en el hotel, cosa que no los sorprendió, sin ser contenidos por los profesores todos estaban haciendo lo que querían, después de comer algo ligero bajaron para ir al club.
Hablaron de muchas cosas durante el camino, una de ellas la extraña opresión en el pecho que sentían cuando estaban peleados “entonces dejemos de pelear” había dicho Tom “pórtate bien si quieres que eso suceda” le molesto Bill.
Llegaron al club y Tom dejo el deportivo en el estacionamiento, dentro había mucha gente bailando como siempre, entre luces y algo de humo ligero, sus compañeros estaban ahí, varios, reconocieron a Jonathan con la misma chica con la que solía verse, y no les sorprendió ver a Mike sentado junto a Becky, en una de las mesas, Tom dudaba que su amigo tomase algo después de la anterior experiencia, fueron hasta la mesa en donde estaban los primos pero antes de que se sentaran una morena abrazo a Tom plantándole dos sonoros besos en las mejillas.
—¡hola! — saludo contenta coqueteándole como se le había echo costumbre — que bueno que viniste
—si…
—hola Bill — saludo la otra chica Cinthy, la rubia a la que no presto atención la última vez que estuvo en ese lugar.
—¡ah! hola — saludo Bill algo sorprendido de que ella le hablase después del desplante.
—¿vamos a bailar cariño? — ronroneo la morena jalando a Tom del brazo, era claro que ya estaba pasada de copas.
Su amiga rubia la miro suspicazmente, y solo Bill se dio cuenta del gesto cómplice que se hicieron con los pulgares, Tom se alejo con la chica para bailar en la pista y Bill se quedo parado frente a la otra sin saber muy bien que decir.
—¿no quieres bailar? — le pregunto amablemente.
—hum, quizás después, ahora voy al baño — invento el pelinegro alejándose de la rubia, entro al baño de hombres solo para dar credibilidad a su mentira, además de calmar los rápidos y enfurecidos latidos de su corazón, eran celos, tenia celos por Tom, no podía seguir negándolo, en ese momento las palabras de Malcom bailaron en su mente tentadoras “pruébalo, dale un beso a ese chico, si te gusta lo sabrás, además de comprobar de que lo quieres como dices…”.
Comprobar si Tom le gustaba, no como hermanos, si no como algo mas, era una locura, definitivamente no haría algo como eso, decidió olvidarse de sus celos, de sus “supuestos” sentimientos hacia Tom, solo estaba confundiendo el amor fraternal con otra cosa, salio del baño con esa decisión firmemente tomada.
Camino hacia la mesa de Becky y Mike para sentarse con ellos y conversar, esquivando a la gente de la pista, tuvo que alejarse un buen tramo para poder pasar, ya cerca de la entrada diviso a sus amigos en la mesa, pero algo distrajo su atención, volvió la mirada fuera del club mirando a través del vidrio, creyó haber visto a Malcom… pero no era posible, el estaba de viaje.
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Gregory se acercó a la chica amenazante, ella no se mostraba asustada, sin embargo el agente sabia que estaba temblando, lo veía en sus manos, Malcom estaba detrás de ella, observando que nadie los viera, la chica saco una botellita con gas de su bolso pero Gregory rápidamente le torció el brazo provocando que la soltara, con la otra mano sujeto su boca para evitar sus gritos.
—escucha niña, tengo algo que preguntarte así que presta atención, ayer convenciste a un chico de ir a tu casa, lo drogaste y le robaste ¿o me equivoco? — La chica asintió asustada — muy bien, no vine a reclamarte ni nada, solo quiero saber donde conseguiste las drogas, has de saber que son ilegales…
Ella negó con la cabeza aun bajo el fuerte abrazo del hombre, este suspiro impaciente y volvió a hablarle al oído.
—te voy a soltar, pero si gritas iras directo a la cárcel por manejar sustancias ilegales ¿entendido? No me tientes niña, soy policía — mintió el agente.
El sujeto la soltó, la chica no grito solo se fricciono el brazo lastimado y observo molesta a los dos sujetos que la acorralaron en ese callejón.
—¿si les digo donde las obtuve me dejaran en paz? — pidió.
—solo si confiesas
—mis amigas me lo dieron, no se quien se los da a ellas, ¡necesitaba el dinero! Mi madre tiene cáncer, y si son policías pueden comprobarlo como gusten, yo no puedo dejarla morir, por eso lo drogué
—quiero oírlo todo con detalles — siseo el hombre de color.
—ellas siempre lo hacen — acuso la chica desesperada — yo solo lo hice una vez por que necesitaba el dinero, ellas lo hacen siempre con los turistas, se ganan su confianza y luego los dejan sin un peso encima
—¿Quiénes son?
—no se sus apellidos y no sé si estos nombres serán reales pero ellas dijeron llamarse Karen y Cinthy, eso me dijeron lo juro.
—¿Qué mas? ¿Estas segura de que no sabes donde consiguieron las drogas?
—no, lo juro, ellas solo me la dieron para que drogase al chico
—¿Por qué regresabas al club si ya conseguiste el dinero?
—ellas me llamaron, me dijeron que si no las ayudaba en sus planes me delatarían a la policía y yo no puedo ser encarcelada, tengo que trabajar para cuidar de mi hermano menor y mi madre
—¿Qué planes son esos? ¿Tú lo sabes? — la joven asintió fervientemente.
—hay dos chicos que aparecieron hace algún tiempo, creo que son importantes por que Karen se esmero en caerle bien a uno de ellos, llevan planeando esto desde hace algunos días
—¿Qué planean?
—Karen dijo que quiere embarazarse de ese chico, que será una mina de oro después de eso, cuando el tenga que tomar la responsabilidad del niño, por eso hoy ella va a drogarlo y tener relaciones sin protección
—espera — interrumpió Malcom — ¿dijiste que esos chicos eran importantes? ¿Por qué?
—por que usualmente ellas los drogan y les roban el dinero, no coquetean días seguidos sin hacer nada mas, estos chicos son distintos
—¿Cómo son los chicos? — pregunto el castaño mas asustado.
—uno tiene rastas y el otro es delgado y lleva el pelo largo y negro…
—¡son ellos! — Bramo Gregory — ¡rápido Malcom avísales a los chicos!
El agente asintió y llamo inmediatamente a Elliot y Kim para advertirles, Gregory seguía interrogando a la chica.
—¡oye Greg, voy para allá! — dijo Malcom subiendo a la moto sin esperar respuesta de su compañero y acelero.
En pocos minutos estuvo frente al club, Malcom dejo la moto oculta entre las plantas cercadas por el asfalto y se acerco al lugar, no podía dejar que ninguno de los gemelos tomase nada, podrían reaccionar peor que el amigo de Bill, esas chicas eran unas irresponsables, por que drogar a una persona con las dosis incorrectas incluso podia costarles la vida, fue a paso veloz para entrar por la parte de atrás sin ser visto, por tanto apuro paso cerca de los ventanales, sin fijarse que alguien de dentro logro verlo unos momentos.
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Su mente no podía jugarle esa mala pasada, es cierto que la persona que vio paso demasiado rápido como para afirmar si era Malcom o no, pero si era el ¿Por qué seguía en Miami? El dijo que viajaría a Roma, Bill se movió rápidamente hacia la entrada dispuesto a salir para alcanzar al sujeto y comprobar sus sospechas.
Sin embargo la chica rubia se interpuso en su camino sonriente, Bill trato de no mostrarse muy hastiado y le sonrió igualmente.
—disculpa se que dije que bailaríamos pero…
—no, no vine por eso, solo quería invitarte un trago — Bill ni siquiera la miraba, su mirada estaba hacia fuera tratando de ver si el chico volvía a aparecer por ahí, quizás solo era un parecido físico — ¿Qué no lo quieres?
—ah… sí, claro — Bill tomo el vaso que le tendía la chica y sin pensarlo tomo un sorbo que dejo el contenido del vaso a la mitad, entonces volvió a ver al chico, y definitivamente se parecía mucho a Malcom — gracias — cortó devolviéndole el vaso sin terminar a la chica y esquivándola para salir.
Pero en ese corto tiempo que la chica estuvo distrayéndolo volvió a perder de vista su objetivo, fuera del club no había nadie parecido, suspiro tratando de convencerse que era producto de su imaginación, pero algo dentro de el le decía que no era así, que realmente Malcom estuvo caminando ahí afuera, si realmente era Malcom ¿Qué hacia ahí?
Al final Bill desistió de buscarlo y regreso al club, fue a sentarse lo mas rápido posible junto a Becky y Mike para no ser abordado nuevamente por esa rubia, Tom no estaba a la vista, suspiro, seguramente estaría por ahí haciendo cosas con la morena… mejor no pensar en eso si no quería mandar al cuerno su plan de olvidarse de los supuestos sentimientos hacia Tom y dejarse vencer nuevamente por los celos, hacía calor en la discoteca pero nadie mas sudaba como el, pidió una bebida fría para refrescarse.
El último día de vacaciones era raro.
—¿Bill estas bien? — le pregunto Becky, su pelo se pegaba a su frente y sus mejillas estaban muy sonrojadas.
—si — rio Bill tontamente — ¿Por qué?
—algo no anda bien — le susurro Mike a Becky — ¿Bill sientes tu cuerpo adormecido?
—¿Qué? Ah… un poco — dijo confundido — creo que iré al baño a desj… despejarme
—no Bill espera
El chico no le hizo caso y camino irregularmente hasta el baño de hombres, Mike supo inmediatamente que lo habían drogado, quizás no tanto como a el, pero lo suficiente como para que no fuera conciente de su cuerpo.
—hay que avisarle a Tom — dijo Becky preocupada — iré a buscarlo, tu vigila que Bill este bien
—ok — convino Mike, se despidieron con un beso breve y fueron a buscar a los gemelos.
Becky no veía a Tom por ningún lado, quizás la chica morena lo convenció de ir a otro lugar mas apartado para hacer de las suyas, sin embargo siguió buscando, esquivando invitaciones de chicos, para bailar o tomar algo, suspiro aliviada cuando diviso las rastas rubias en la barra, a su lado estaba esa otra chica riendo tontamente a lo que sea que hubiese dicho Tom, se acerco a ellos a empujones.
—¡Tom! — llamo Becky llegando hasta su lado.
—¿Qué sucede?
—algo malo pasa con Bill, creo que le dieron ya sabes — Tom se tenso visiblemente.
—¿Dónde esta?
—en el baño con Mike — Tom se levanto para ir tras su hermano pero la morena le retuvo.
—¿te vas? Pero si estas conmigo — le dijo melosamente.
—lo siento, mi hermano esta mal
—déjalo divertirse, seguro tu amiga exagera
—¡ya suéltalo! — grito Becky por sobre la música — su hermano esta mal
—¡no seas exagerada! — le grito a su vez Karen — estábamos hablando tan bien hasta que apareciste — Tom se zafo de su agarre tirando fuertemente lo que provoco que la morena casi cayese de bruces al piso, una bolsita con pastillas se le cayó del escote, Becky la tomo en sus manos.
—¡tu eres una de esas! — Grito acusándola — ¡maldita!
—¡cállate! — Karen quiso saltar sobre Becky para golpearla, sin embargo fue sujeta por un alto hombre de color.
—hola cariño, te he estado buscando ¿ahora con quien estabas engañándome? — Le dijo el sujeto — ¿acaso fue con el? — Tom negó rápidamente con la cabeza.
—yo no tengo nada con ella, dile que nos deje en paz — le quito la bolsita de pastillas a Becky y se la entrego al sujeto — esto es de tu novia
—¡no soy su novia ni siquiera lo conozco! — chillo la morena tratando de zafarse del agarre de Gregory — ¡Tom es mentira! ¡Ayúdame!
—¿Dónde esta Bill? — la ignoro Tom.
—fue al baño, Mike lo siguió
Ambos fueron en dirección al baño esquivando al mar de cuerpos danzantes, Becky se quedo fuera pues no podía entrar al baño de hombres, Tom ingreso al baño y no vio nada, los cubículos estaban cerrados, se agacho un poco para ver si había gente ocupándolos, y efectivamente en uno de ellos habían dos pares de pies.
—vamos Bill tienes que expulsarlo
—no quiero — gimoteo la voz de su gemelo — no quiero — repitió
—Bill no te cuelgues de mí
—Mike mi pecho esta caliente… — dijo Bill en un suspiro que le puso la piel de gallina a Tom — haz algo…
—esto se esta poniendo difícil — dijo Mike con la voz entrecortada como si cargase un gran peso.
—mi ropa — rio Bill — me provoca cosquillas
—ya Bill, trata de calmarte — Tom abrió el cubículo, Bill estaba prácticamente sobre Mike abrazado a su cuello — menos mal — suspiro Mike aliviado — vamos Tom ayúdame
—dámelo, yo puedo solo — exigió Tom casi cargando a Bill en su cuerpo — ¿Qué paso?
—no lo se — Mike se limpio el sudor de la frente — estaba con Becky en la mesa y llego raro, creo que le dieron la misma mierda que a mi, deberíamos llevarlo al hospital…
—¡no! — grito Bill clavando sus dedos en la espalda de Tom — No, no, Tom no me dejes
—shh Bill no te voy a dejar — susurro el Mayor acariciando su espalda en círculos — Mike voy a llevarme a Bill, en el deportivo no entran mas personas así que espero que ustedes sepan cuidarse, por favor vigila que no hagan lo mismo con Jonathan
—de acuerdo, iré a buscarlos, nosotros regresaremos en taxi
—gracias por cuidarlo
Tom salio abrazando a su gemelo por la cintura, le llevo un buen tiempo llegar hasta la salida, entre la multitud de personas y que Bill se dejaba arrastrar por el, al fin cuando logro salir Bill decidió espabilarse, abrió grandes los ojos, los tenia algo dilatados.
—¿Tom?
—si ¿estas bien?
—no, me siento raro — dijo Bill acariciando su pecho por sobre su camiseta en círculos.
—tranquilo, ya nos vamos
—Tom, tengo miedo, promete que dr… dormirás conmigo hoy — pidió Bill aferrándose a la enorme camiseta azul de Tom.
—Bill tranquilízate
—¡promételo!
—esta bien lo prometo, ahora vamos Bill, ayúdame no puedo cargarte hasta el auto
—cierto — Bill pareció darse cuenta recién de que no estaba caminando apropiadamente, fue mucho mas fácil llegar al auto de ese modo, Tom aseguro el cinturón alrededor de Bill y se subió al asiento del piloto, su gemelo se veía algo pálido pero ese rubor en sus mejillas lo hacia lucir tierno.
Tom no pudo evitar sonreír.
—Bill — llamo.
—¿Tommy?
—dime cuanto bebiste — encendió el coche y arranco alejándose el lugar.
—solo un poquito, tenia prisa y no me cae la amiga de esa… la odio — rió — creo que las odio a las dos
—¿y eso? — pregunto Tom divertido.
—cuando esta ella tu no me miras — dijo Bill cerrando los ojos, disfrutando del viento golpear contra su rostro — solo la miras a ella
—¿estas celoso? — pregunto Tom suspicaz.
—¡si! — Casi grito Bill — pero es celos de hermano… no lo otro
—¿lo otro?
—¡no es eso! — Dijo Bill nervioso — juro que no es eso
—ya vale, tranquilo — Tom se pregunto a si mismo que seria “lo otro”
—Tom no me puedo mover — se quejo el menor.
—es por que estas con el cinturón de seguridad encima
—ahh — Bill a pesar de que no era muy conciente de sus actos llevo sus manos al cinturón y lo desabrochó.
—¿Qué haces Bill?
—quiero hacer como en las películas — se puso de pie alzando ambos brazos como si estuviera en la montaña rusa, Tom se asusto.
—¡para Bill te vas a caer! — el mayor tuvo que salirse de la carretera y entrar a la playa frenando poco a poco, hasta detener el auto, Bill se sentó bruscamente a su lado.
—¿Por qué no nos movemos? — pregunto parpadeando Bill.
—por que tuve que detenerme, anda Bill deja de comportarte así, has el esfuerzo, mira ahí esta el hotel — señalo Tom, estaban el la playa tras el hotel, que se alzaba detrás de ellos, y al frente el mar, las olas no tocaba las llantas del coche por un metro de distancia.
—¡ya lo recuerdo! — dijo de pronto Bill poniéndose en pie otra vez — yo vi a Malcom
—¿Qué?
—en el club, Malcom estaba ahí… no comprendo — Bill se movió erróneamente y choco con la palanca de cambios que lo separaba de Tom, Bill cayo sobre su gemelo.
—¡auch Bill! — se quejo Tom, el menor se revolvió en su regazo hasta quedar sentado cómodamente sobre sus piernas, entre el volante y Tom.
—¿Tommy estas molesto? — pregunto el menor haciendo un pucherito.
—no, no lo estoy
—entonces deja de arrugar aquí — pidió Bill tocando con su delgado dedo el entrecejo de Tom, el mayor soltó una risa divertida, seguramente si Bill se viera a si mismo en ese estado se sentiría muy avergonzado o quizás hasta ni lo creería.
—pareces un niño Billy — le molesto Tom usando el diminutivo de su nombre como Bill usaba el del suyo, el menor rio bajito.
—suena bien, oye Tommy ¿sabias que me gusta mucho estar así contigo?
—¿así como? — Bill agarro las manos de Tom e hizo que el mayor lo abrazara sobre su cintura
—así cerquita — Bill abrazo a Tom por el cuello y sonrió — me gustó desde la primera vez…
—¿Cuál fue?
—recuerdas que a papa le dispararon — Tom asintió — en la limosina me sentaste así, en tus piernas, me gusto — Bill se ruborizo.
—estabas muy triste, quería que dejaras de llorar
—¿Tommy tu me amas? — pregunto Bill.
—si, claro que te amo Bill — el menor lo observo a los ojos analizándolo, y de repente se sintió bien, el mareo desapareció, y fue sustituido por un cosquilleo en su estomago, y una emoción desbordante.
—Tom…
—¿Qué?
—yo… tengo miedo de mi mismo — dijo lentamente para no errar al pronunciar — de lo que siento…
—no te entiendo Bill ¿Qué sientes?
—si… Tom ¿cerrarías los ojos un momento? — el corazón de Tom se disparo ante esta frase, aferro mas fuerte a Bill de la cintura sin notarlo.
—¿Por qué? — pregunto algo temeroso.
—quiero comprobar algo
—Bill…
El menor deslizo lentamente su mano hacia el cuello de Tom, enredando algunas rastas entre sus dedos, Tom no pudo ni quiso hacer nada, sabia lo que pasaría, Bill se fue acercando sin dejar de mirarlo a los ojos, anhelante, suplicando que no evitara lo que tenia que pasar, Tom sintió el aliento de su gemelo sobre sus labios entreabiertos, hasta que al fin hicieron contacto.
Bill cerro los ojos suspirando extasiado, Tom no pudo evitarlo y cerro los ojos rindiéndose al beso, no podían negarlo mas, eso era algo que estaban deseando desde hace ya mucho tiempo, Tom también cerro sus ojos, dejándose besar por Bill, instándole a profundizar el beso, ningún otro pensamiento ocupaba sus mentes, solo aquel beso que se sentía tan bien, para nada incorrecto, perfecto, dulce, profundo, lleno de amor, sus lenguas tímidamente se encontraron en medio de las dos bocas acariciándose con adoración, Bill suspiro, Tom atrajo mas a Bill contra si mismo disfrutando de ese momento como nunca había disfrutado de ningún otro en su vida.
Continúa…
AL FIN!!! jajajajaja xD