«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel

Capítulo 21

Todos los chicos de su curso lanzaron confeti entre gritos y abrazos, Christopher tenia una cara de asombro que no pegaba con su porte aristocrático, Tom sonrió, pagado de si mismo, cuando sus compañeros lo alzaron en sus hombros, los espectadores del equipo ganador invadieron la cancha, como si hubieran ganado el juego mundial de basqueball y no un partido amistoso con una escuela local.

—¡creí que estabas seguro de ganarme! — le dijo Tom desde la altura al castaño e impresionado chico.

—¡hiciste que se tragaran sus palabras! — rio Jonathan secundado por los demás componentes del equipo, todos salieron de la cancha entre gritos de jubilo, ya fuera, en el estacionamiento, donde estaba el Audi rojo, se reunieron en circulo para celebrar su victoria llenando todo de confeti, el profesor levanto las manos en el aire, la rectora toco fuertemente su silbato para acabar de llamar la atención de todos que a duras penas se callaron.

—¡escuchen! — dijo la mujer con voz autoritaria — mañana domingo tenemos que volver — se escucharon sonidos de insatisfacción y protesta, los profesores lo ignoraron — sucedió un acontecimiento deplorable por parte de un par de sus compañeros ayer — Mike se tenso visiblemente abriendo los ojos como platos, Jonathan apretó su hombro para mantenerlo callado — y nos vemos en la obligación de ir en su ayuda…

—¿Quién fue? — pregunto una de las chicas del curso de Andreas, varios aprobaron su pregunta esperando respuesta.

—¿Qué hizo? — pregunto otro chico.

—por si no lo habían notado, Ramón y Josué no llegaron ayer ni hoy… fueron arrestados en el mismo centro de Miami

—¡es cierto! — parecieron darse cuenta recientemente los alumnos. Entonces Mike y sus amigos se dieron cuenta con mucho alivio de que no hablaban del incidente de las drogas.

—¿Por qué los arrestaron? ¿Qué hacían tan lejos? — llovieron las preguntas curiosas de sus compañeros.

—no responderemos esas preguntas, en parte por que no sabemos bien todos los detalles, el profesor y yo nos vemos con la obligación de sacarlos de prisión, y eso nos tomara toda la noche, confiaremos en ustedes…

—¿realmente lo harán? — pregunto en voz baja Becky, incrédula, sabia que si los profesores desaparecían del mapa, nadie iba a comportarse como ellos suponían.

—shh — la acallo su primo escuchando.

—espero que ustedes tengan mas sentido común que sus compañeros y estén en el hotel a la hora tope, recuerden que mañana tenemos que regresar ¿entendido? — hubo un “si” grupal y alargado, Becky realmente no sabia si los profesores estaban confiando en ellos, o era por que no tenían otra opción…

Los alumnos se mantuvieron serenos y tranquilos hasta que sus profesores desaparecieron de la vista rápidamente en un taxi, entonces casi en una velocidad record cada quien se fue por su lado, todos hablando de lo que iban a hacer sin que nadie se lo impidiese, al final solo quedaron pocas personas en el estacionamiento, observándose mutuamente y creando un momento algo incomodo.

Bill hablo silenciosamente con su mejor amigo, no había por que hacer un drama, y no costaba nada escuchar, solo escuchar, y darles a su hermano y a su amiga, en el caso de Andy, novia, el derecho de dudar, Andreas se acerco a Kayla y sujeto su hermosa mano entre las suyas.

—¿me acompañas a dar un paseo? — pidió.

—claro — dijo ella sonriendo, Andreas le estaba dando la oportunidad de explicarse, eso solo provocaba que sintiera mas amor hacia el.

Tom los miro alejarse confundido, ¿no que estaban enojados? De todas formas, ese era su problema no el de el.

—¿vas a cumplir? — Le pregunto a Bill — lo que me dijiste en el partido

—si, y por cierto… ¡como se te ocurre hablarme al medio del partido! — Bill golpeo suavemente el hombro de Tom — me pusiste de los nervios, tonto

—tenia que hablar contigo — se excuso Tom notando la sonrisa que su gemelo trataba de ocultar, el también sintió una aflorando en su rostro.

—habría hablado igualmente — confeso Bill, pero no se arrepentía de lo que Tom hizo en el partido, detenerse a mitad de ese juego tan importante solo para hablar con el, la sonrisa venció a los intentos que hacia para ocultarla, y sonrió a la nada recordando el momento.

—¿entonces no estas molesto? — pregunto en voz baja Tom.

Bill no contesto, pero no fue por que estuviera molesto, fue por que estaba desencadenándose uno de esos momentos inevitables, esos en los que sus ojos se encontraban y automáticamente el sonido a su alrededor desaparecía, la luz, la textura y el color también desaparecían, su atención se volcaba en el contrario, apreciando sus rasgos, deseando tocar la suave piel, y al igual que lo demás el tiempo también parecía detenerse, ni Tom, ni Bill sabían cuanto tiempo pasaba cuando estaban mirándose de esa manera tan profunda, podrían ser segundos, minutos, horas, esos momentos inevitables cuando solo estaban ellos, y nadie mas.

Rodeados por una pared invisible que los encerraba en su maravilloso mundo privado.

Becky, era una persona observadora, siempre fue así, y aun que los gemelos tenían esos momentos en los que aprecian hipnotizarse mutuamente con la mirada, supo inmediatamente que este era diferente, ¿Cómo lo supo?, no podría jamás encontrar las palabras para decir exactamente como supo que esa mirada era diferente, pero lo era, no era como las anteriores que vio compartir a los gemelos, esta era mas… romántica.

Se horrorizo de sus pensamientos, Bill y Tom no podían… eran hermanos, gemelos, pero esa escena que estaba presenciando, de la cual ni Mike, ni Jonathan se percataban, parecía el preludio a un beso amoroso, cerro los ojos negando con al cabeza, sin importarle que pensaran de su rara actuación, suspiro tratando de decirse a si misma que estaba imaginando cosas por la falta de sueño.

—¿ustedes van a regresar al hotel? — Pregunto tratando de aparentar calma que no sentía — sin embargo no obtuvo respuesta, volvió a tratar — Tom — llamo mas fuerte.

El aludido parecía despertar de un sueño, la miro algo confundido, y ella le repitió la pregunta.

—no, debo hablar con Bill, ustedes regresen, después nos vemos — fue su respuesta.

—claro — accedió Becky sonriendo — nos vemos — se despidieron los tres de los gemelos.

Se acercaron a la carretera para tomar un taxi de regreso al hotel, Mike y Jonathan hablaban del partido, cada detalle, escuchaba frases como “recuerdas cuando te empujo” o “no pudo bloquear mi pase”, fingía escucharlos, pero sus pensamientos estaban lejos de eso, ahora que lo pensaba bien, Tom y Bill nunca se comportaron como hermanos normales, al principio parecían odiarse a muerte, llamar su atención mutuamente con sus continuas peleas, y después, eran inseparables, su comportamiento era idéntico al de una pareja de enamorados, las miradas, los abrazos.

Lo hacían inconscientemente claro, pero ella se preguntaba cuanto tiempo mas duraría hasta que se dieran cuenta, que en verdad lo que Tom decía “somos gemelos” para explicar múltiples comportamientos suyos no era solo eso, no era solo “ser gemelos” y listo, eran hermanos y aun así…

Su corazón latió fuertemente, ¿acaso tenia el derecho de juzgarlos?

Claro que no lo tenía, seria una hipócrita si lo hiciera…

—¿puedo verlo? — pregunto humildemente.

—por su puesto, pero justo ahora duerme, pase — Becky entro a la habitación donde descansaba su primo, una enfermera estaba dentro, cerciorándose de que todo estuviese en orden, quizás la expresión de su rostro era desoladora, pues la mujer le dedico una sonrisa de ánimo antes de salir.

Becky se acerco a la cama donde descansaba su primo, se veía pálido y los mechones de pelo de su frente seguían húmedos por la fiebre, al inclinarse sobre él, una de sus lagrimas cayo en la frente de Mike, Becky recordó entonces de niños cuando sus padres vivían muy cerca, cada día se juntaban para jugar, eran tan unidos que se consideraban a si mismos hermanos, sus padres con cierta dificultad les enseñaron que no eran hermanos, solo primos, en ese entonces cuanto le hubiese gustado a Becky ser hermana de su héroe personal, por que Mike lo era, siempre defendiéndola, protegiéndola, a espaldas de sus padres seguían llamándose hermanos, y solo eran primos en presencia de estos.

Pero justo ahora Becky quería eliminar todos los lazos que la unían a Mike como familia, ¿Cuándo comenzó a sentir algo tan fuerte por su primo? Quizás desde siempre y solo llego a darse cuenta cuando comenzó a ver a Mike rodeado de chicas, al principio creyó que eran celos, por que la atención de Mike, ya que ahora no era volcada solamente hacia ella, pero con el tiempo descubrió que eso era solo una excusa para no aceptar la realidad.

Estaba enamorada de su primo.

Tanto tiempo deseándolo, y ocultándolo incluso a si misma, ¿Cómo pudo decirle esas palabras tan feas a la persona más importante de su vida?, ya no importaba, Mike era su primo, hijo del hermano de su padre, no era bueno seguir con esos sentimientos, pero sin embargo no podía dejarlos atrás.

Inclinándose lentamente se acerco al rostro de Mike hasta dejar sus labios sobre su mejilla, poco a poco los arrastro hasta su boca, sintió morir cuando el calido aliento invadió la suya, su corazón de acelero casi dolorosamente, y no pudo evitarlo, sus ansias ganaron en ese momento, y beso a su primo suavemente, a modo de rendirse con el de una buena vez, y aceptarlo como fuese en un futuro.

La enfermera regreso poco después con una tabla de madera sosteniendo unas hojas blancas en las que se apresuro a anotar, Becky salió de la habitación, y en ese momento Mike abría los ojos sorprendido.

Fuera, ella se sorprendió de ver a sus profesores, Bill y el guía ya no estaban presentes, imagino que regresaron al hotel.

—señorita Boyet — llamo la rectora suavemente — el señor Kaulitz nos informo del estado de su primo

—no sabíamos que era alérgico a algún alimento — continuo el profesor — ese dato no sale en su archivo escolar… — Becky era lo bastante lista como para darse cuenta de que los profesores ignoraban la verdadera causa por la que Mike estaba así.

—nosotros tampoco lo sabíamos — comento astutamente — después de todo las alergias suelen manifestarse en la pubertad hasta incluso en la adultez — el tener un medico en la familia (que no paraba de hablar de su profesión) podía llegar a ser de utilidad después de todo.

—comprendo, ¿Qué dijo el medico?

—dijo que mañana estaría bien

Tom y Jonathan aparecieron en ese momento, lo que sucedió después Becky no se entero mucho, solo podía pensar en lo que acababa de hacer, ligeramente sintió el peso del abrazo reconfortante de Tom, y poco después la voz de Bill, logro que le dejasen permiso para pasar la noche en el hospital junto a Mike, y cuando llego la hora tope los chicos se fueron dejándola en el hospital.

Dentro de la habitación, todo seguía igual, la enfermera ya no estaba, la chica se sentó en uno de los sillones blancos que estaban al lado de la cama, no se sentía cansada, solo angustiada y culpable, de todas formas se quedo dormida.

Poco después despertó, la luz que bañaba la habitación no era negra, era de un azul oscuro, indicándole que el alba había llegado, sacando su celular comprobó que eran las cinco de la mañana, volvió a guardar el aparato en su bolsillo y casi grita del susto al ver los ojos de Mike observándola fijamente.

—no sabia que estabas despierto ¿Cómo te sientes?

—bien — contesto el chico — ¿Por qué te quedaste?

—yo… lo lamento — soltó Becky arrepentida, ignorando su pregunta — el golpe que te di, y las palabras que dije en ese momento

—estabas celosa — afirmo Mike.

—¡no! Claro que no — bajo el tono de su voz — solamente me enoje por tu irresponsabilidad

—nunca fuiste una buena mentirosa Becky, al menos no conmigo ¿Por qué me mientes?

—yo… no miento

—¿a que le temes?

—basta — pidió algo asustada — no sabes lo que dices

—claro que lo se — dijo el chico firmemente — estaba despierto cuando me besaste

Becky lo miro horrorizada, y sin importarle la hora ni nada, se levanto del sillón y se dispuso a huir de ese lugar, ahogarse en el mar si es posible, pero ni siquiera logro llegar a la puerta, pues fue firmemente sujeta por unos brazos que la rodearon desde detrás.

—¿A dónde vas? — le pregunto Mike al oído.

—suéltame, por favor

—no lo hare, no tienes por que temer…

—¡no lo entiendes! ¡Lo que hice no tiene nombre! — Mike la volteo para mirarla de frente, la sujeto de su mentón para evitar que voltease la mirada.

—claro que lo tiene, se llama amor…

Mike le robo un beso a la joven antes de que Becky pudiera reaccionar.

El taxi se detuvo frente al hotel, al parecer Mike se estaba dando cuenta de su mutismo por que la miro suspicazmente un par de veces durante el viaje, decidió relegar sus pensamientos al olvido, si sus sospechas eran ciertas, no tenia nada que reclamar, y ahora, después de pensar en todo lo ocurrido, ya no sentía nada malo respecto a los sentimientos que pudiesen tener los gemelos entre si, es mas, la idea le resultaba tierna, y para nada incorrecta, ya dependería de ellos si lo que sospechaba era verdad o simples imaginaciones suyas.

&

—¿Tom? — pregunto Bill incrédulo al ver subir a su gemelo al deportivo rojo.

—¿Qué? — pregunto Tom.

—¿y este auto?

—lo rente

—¡un deportivo!

—si, anda Bill, sube, dijiste que hablaríamos

—lo dije — acepto Bill acercándose al lado del copiloto cuando una mano le sujeto el antebrazo.

—espera — le dijo Christopher — ¿podemos hablar?

—¡hey te dije que te alejaras de mi hermano! — casi grito Tom bajándose del vehículo.

—¡no es contigo raperito! ¡Es con el! ¿O es que dejas que tu hermano decida por ti? — le pregunto a Bill burlón.

—si tienes algo que decirme, dímelo aquí, y suéltame — exigió Bill zafándose el agarre del castaño, Christopher lo miro enfurecido.

—quiero salir contigo — le dijo firmemente — una cita solamente — Bill no se creyó esa historia después de lo que sus amigos dijeron de esa persona era difícil creer que sus intenciones fueran buenas.

—lo siento, pero no puedo, hoy es el ultimo día de vacaciones, y quiero estar con mis amigos

—¡si es el ultimo día aun peor, deberías querer estar conmigo! — Grito Christopher enfurecido, sin poder contenerse, el rechazo era horrible, era la primera vez que lo rechazaban — ¿es que no sabes quien soy? — pregunto exasperado

Ese fue su error, pues así Bill pudo comprobar que ese chico era tal y como lo describió Becky, una persona acostumbrada a tener lo que se le de la gana, pasando por sobre las demás personas sin importarle nada ni nadie y solo obtener lo deseado.

—claro que se quien eres — dijo Bill tranquilamente.

—sin embargo creo que tu no sabes quienes somos nosotros — completo Tom abrazando a Bill por los hombros.

—creo que si se — se burlo Christopher, Tom se dio cuenta de que su valentía estaba reforzada por sus amigos parados un par de metros detrás del jefe listos para atacar — tu eres un idiota que sobreprotege a su hermano como una mama gallina…

Tom se tenso, Bill detuvo sus movimientos con su mano y trato de pedirle que se calmara por medio de la conexión, el debía rechazar correctamente a ese tipo.

—escucha, no se por que de repente estas tan interesado en mi, pero debes desistir, a mi tu no me interesas en absoluto, y el echo de que tu padre fabrique autos no me hará cambiar de opinión

—¡no lo puedo creer! ¡Como puedes rechazarme! ¡Aun sabiendo quien soy!

—como dije, imbécil, tu no sabes quienes somos nosotros — le respondió Tom amenazadoramente — ¿Por qué no preguntas nuestro apellido al menos?

—¿en que cambiara las cosas su apellido?

—Kaulitz — dijo Bill dejando al chico congelado — mi nombre es Bill Kaulitz y el es mi gemelo Tom — el mayor sonrió al ver la cara de desconcierto de ese imbécil.

—escucha — Tom bajo la voz hasta convertirla en un siseo — ahora que sabes quienes somos, mas te vale dejar en paz a mi hermano, por que seré yo mismo quien te parta el rostro ¿entendido?

—Tom ya déjalo — pidió Bill subiendo al coche — vamos, tenemos que hablar

—seguro, solo quería que le quedase bien claro que no puede acercarse a ti

Tom arranco el deportivo, le agrado ver como el chico se quedaba sumiso sin poder hacer nada a la lejanía, mirándolo a través del retrovisor, siempre seria así, siempre protegería a su hermano a costa de su vida si es necesario porque sin Bill, Tom no era nadie.

—creo que te pasaste un poco con el — comento Bill a su lado, el viento hacia bailar su largo pelo en su espalda.

—se lo merecía — gruño Tom acelerando mas, Bill negó suavemente con la cabeza y continuaron en silencio.

Tom estaciono el deportivo en un sombreado lugar, las palmeras altas se mecían a favor del viento, espero a que Bill comenzara, se suponía que era el quien tenia que explicar la foto, pero prefirió que su gemelo empezara la charla.

—Tom

—¿Mmm?

—¿no vas a decir nada?

—fue un accidente Bill, yo no traicione la promesa que hicimos esa vez en la heladería

—lo supuse — Tom lo miro con los ojos abiertos, Bill se rio de su expresión — en ese momento estaba impresionado, lamento haberte dicho que te odiaría

—no importa…

—¿Qué paso?

—era tarde, ya sabes como nos quedamos dormidos en la azotea — Bill se ruborizo — así que no me fije por donde iba y choque con ella, caímos, y creo que fue ahí donde nos tomaron la foto, solo caímos

—esta bien, perdóname Tom

—¿Por qué pides perdón?

—por haber desconfiado de ti, ¿me perdonas?

Tom abrazo a su hermano y suspiro sintiéndose bien de nuevo, era horrible el sentimiento que le invadía cuando Bill estaba enojado con el, nunca mas debía enojarse o Tom enloquecería por ese pesado sentimiento negativo.

—no hay nada que disculpar — le dijo el mayor — solo olvidémonos del tema

—vale…

Tom soltó a Bill, comenzaba a anochecer, Tom encendió un cigarrillo, añorando tener su guitarra consigo, y extrañando la voz de su hermano al compas de sus rasgueos, solo faltaba un día así que no importaba, ya tocaría al volver.

—hoy todos irán al club Cristal, para celebrar la victoria ¿vendrás? — Bill no quería ir pero aun así asintió, no podía quedarse encerrado en el hotel el último día de vacaciones.

—iré, hablando del club ¿Qué tal con esa chica?

—ah… — Tom se acordó de ella y de repente no tuvo tantas ganas de ir — si, es bonita

—¿te gusta?

—nah, es solo una diversión

—no le digas así… no me gusta cuando juegas con los sentimientos de las personas

—ella sabe que lo es Bill, no es como si estuviera enamorándola solo para acostarme con ella

—¿tan difícil es enamorarse?

—nunca me enamorare, el amor solo convierte a la gente en idiota, y además lastima a las personas mas de lo que yo lo hago

Bill no dijo nada al comentario de Tom, el tampoco quería enamorarse, era doloroso, prefería evitar el dolor.

—oye Bill

—¿si?

—canta

—¿Qué?

—canta para mi, no tengo mi guitarra pero aun así quiero oírte cantar, la canción que inventamos, la que está en alemán

—¿In die nacht?

—sí, cántala, quiero escucharte

—esta bien…

Bill canto suavemente esa canción que hablaba de ellos solamente, basada en lo vivido aquella noche fría en el edificio donde todo comenzó, juntos por siempre en la noche, sus lazos de sangre los mantendrían juntos por siempre, sin embargo Bill pensaba que algo mas aparte de eso los mantenía juntos.

Continúa…

El siguiente capi es bastante importante, eso es todo.

por Amudiel

Escritora del Fandom

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