
«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel
Capítulo 2 (Parte II)
Bill se subió el cierre de su campera negra hasta que le cubrió parte de la barbilla, estaba nervioso y eso lo hacia enfriarse mas rápidamente, a su lado Alexander fumaba aparentemente tranquilo, incapaz de mantenerse quieto Bill le quito el cigarro y lo fumo lentamente sintiéndose calmar un poco, esa noche estaba particularmente fría, extraño a Tom calentándolo con un abrazo, y también a su padre y a Dan, arrojo la colilla a un rincón para aplastarla con la suela del zapato y tomo la enguantada mano de Alex.
—pienso que es hora de superar esto — le dijo quitándole el negro guante de la mano, el rubio lo miro confundido y trato de apartarse — no — le dijo sujetándolo mas fuerte sintiendo su piel contra la suya — ya no me siento mal — le dijo entonces sonriendo.
—¿Bill? — cuestiono Alexander afianzando el contacto.
—ayer cuando estaba en el lobby del hotel un chico que no conozco se puso a hablar conmigo — comento — claro que el no sabia de mi fobia y por esa razón me toco varias veces ignorando ese detalle, me sorprendí cuando no sentí ningún mal estar.
—¿lo dices enserio?
—si, y también cuando salude a la camarera, acababa de limpiar nuestra habitación y le di un apretón de manos sin sentir nada, es cuando me di cuenta de que ya no estaba mal, ya no tengo la fobia — dijo contento.
—wow eso es, genial — dijo Alex sonriendo abiertamente — ahora tendré que superar mi propia fobia — comento.
—¿fobia? Tu no tienes fobias ¿o si?
—si la tengo, ya no puedo estar sin guantes — dijo riendo, Bill también rió mientras le devolvía la pieza de ropa y Alexander se la colocaba — pero ahora que no tienes esa fobia supongo que no tiene caso ponérmelos, solo lo hacía por ti — declaro.
—te vendría bien en días calurosos — comento Bill, en ese momento Norman, Robert y Matius aparecieron doblando la esquina y saludándolos.
—bien — dijo Norman revisando la hora en su reloj pulsera — es hora de ponernos en marcha.
Caminaron un par de calles mas hasta llegar al edificio de un solo piso pero con un subterráneo idóneo para las reuniones de la mafia, Bill tuvo que admitir que ahora tampoco sentía tanto miedo del lugar como antes cuando era niño, y eso le hizo sentir bien.
—son las 21:15 en punto, tienen exactamente 30 minutos para entrar y salir, estaremos patrullando, cualquier cosa los llamamos al móvil
—correcto, ¿listo Bill?
—desde hace tiempo — dijo el pelinegro dejándose alzar por Alex un poco para llegar hasta una ventana cuadrada y pequeña por la que ingreso sin problemas, todo dentro estaba oscuro y algo polvoriento, muchas cajas estaban acomodadas precariamente entre los muebles, cautelosamente se movió hacia la una puerta pintada de un verde enfermizo cruzándola para bajar hacia la puerta subterránea, la cual abrió desde dentro con una llave que Norman le había prestado alegando que solo se podía utilizas desde dentro.
Alexander ya estaba fuera y entro rápidamente cerrando la puerta desde atrás, miro todo analizándolo velozmente y Bill entendió que Alex ya no era aquel niño inocente con el que jugaba de niño, ahora era uno de ellos.
—comencemos a buscar — le dijo alejándose de el rápidamente, Bill asintió y comenzó a revisar cada caja con cuidado, rogando por que no hubieran arañas, le daban algo de miedo.
Cada caja contenía cosas inservibles, teléfonos arrancados de las paredes, manteles, vasos, después de 15 minutos de búsqueda ninguno de los dos encontró nada, y Bill comenzó a desesperarse, el tiempo se acababa.
—¿aun puedes entrar abajo? — Le pregunto a Alex — a la bodega…
—¿tu crees que este ahí? — pregunto el rubio acercándose a una puerta instalada en el piso debajo de un armario lleno de libros, era muy pesado y entre ambos trataron de moverlo haciendo el menor ruido posible.
—solo eso nos queda revisar — dijo cuando la puerta estuvo a la vista, Bill la alzo dejando un agujero rectangular en el piso y solo vio oscuridad ahí dentro, conocía el lugar y salto dentro sin miedo cayendo como un gato y prendiendo la linterna que había instalada en la hebilla de su cinturón, todo ahí dentro estaba como lo recordaba: armas de todos los tamaños y descripciones apiladas en las paredes un armario lleno de diversas municiones y en un rincón estaba el cofre, el cofre de su madre, era algo grande y sabia que pesaba, no podría levantarlo solo.
—lo encontré — dijo acercándose al cuadrado en el techo que dejaba ver una tenue luz azulada — ¿Alex?
—aquí estoy — dijo asomando su rostro — te pasare una cuerda para que lo ates — Bill suspiro aliviado, que bueno que Al era previsivo, una soga cayo cerca de el.
—ok, ya voy — se acerco al cofre y lo empujo a través del piso empolvado hasta la cuerda, apenas logro pasar esta por debajo del cofre para atarla bien.
—listo — dijo mirando hacia arriba, la cuerda comenzó a subir el cofre con inusitada facilidad, Bill bufo algo molesto, ¿Cómo era posible que Alex tuviera tanta fuerza?, mientras el cofre subía echo otra mirada alrededor, por todas aquellas armas, y una de ellas llamo su atención, estaba enguantada en su forro blanco pero aun así pudo reconocerla, el revolver mágnum de su madre, negro, ornamentado con diseños elegantes de flores en blanco, el que Gordon le había regalado en su cumpleaños, se acerco y lo saco del forro observándolo brillar a la escasa luz de su linterna, recordó cada uno de los diseños, acariciándolo con las yemas de sus dedos.
Sintió su peso otra vez entre sus manos y sonrió, el sonido del cofre siendo arrastrado lo distrajo, y volvió a guardar el hermoso artefacto en su forro de cuero blanco, se alejo un par de pasos pero en un loco impulso tomo la correa del arma y se la ato a la cintura encima de su cinturón, lo cubrió precariamente con la campera negra, jalándola hasta lo mas abajo que pudo.
—¿Bill? — llamo Alexander desde la puerta, el pelinegro se situó justo abajo observando el rostro cansado de su amigo y le sonrió.
—anda sácame de aquí, hay arañas — dijo en tono dramático, Alex se puso pecho a tierra y estiro ambos brazos hacia abajo, Bill los alcanzo de un salto y pronto estuvo arriba con Alex que pareció no notar el arma que portaba ahora el chico, cerraron la puerta y colocaron el armario de libros sobre esta nuevamente, Alex miro su reloj algo preocupado.
—nos pasamos cinco minutos, hay que salir, ya — Bill asintió y entre los dos cargaron el cofre hacia fuera, donde Robert los esperaba frunciendo el ceño, abrió la cajuela de un auto celeste donde dejaron el cofre y Bill volvió a bajarse la campera tratando de ocultar el revolver ahora que había más luz, pero nadie pareció notarlo.
—¿eso es todo? — pregunto Norman mientras se acercaba desde un lado.
—si, es todo — dijo Alex limpiando los guantes que traía del polvo que se había impregnado en ellos.
—¡váyanse ahora! — Grito Matius llegando desde la otra esquina — ¡rápido! — Bill asustado entro al carro de su amigo, grande fue su sorpresa cuando Alexander no ingreso al mismo auto metiéndose a otro rojo que había detrás.
—¡váyanse los distraeremos! — grito Matius mientras se metía al mismo auto que Alex.
—¡No Alexander! — grito Bill desde el asiento trasero de ese auto color cielo, Norman arranco bruscamente conduciendo a toda velocidad entre autos y motocicletas.
—¡Bill no saques de esa manera la cabeza! ¿Quieres matarte? — le dijo Robert apoyándose en el asiento delantero y jalándolo hacia dentro.
—pero Al…
—tranquilízate el rubio estará bien, Matius es el que conduce el auto, y el jamás se deja atrapar — aseguro Robert sin soltar a Bill.
—es cierto — corroboro Norman sin apartar la vista de la carretera.
—mierda — gimoteo Bill escuchando las sirenas de la policía, pero se alejaban tras el deportivo rojo, sin percatarse de ellos, y entro en pánico de nuevo, imaginándose a Alexander con un balazo en la cabeza, todas sus pesadillas eran sobre lo mismo, con su padre, con Dan, con Alexander, y la peor de todas con Tom. Se encogió en si mismo y oculto el rostro entre las manos sin atender a lo que sus amigos conversaban en el asiento de delante.
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Mike, Becky, Jonathan y Tom estaban en su suite castigados, por culpa de Becky, a la que no dejaban andar sola, así que la movieron a la suite de su primo y los chicos, pues su padre había descubierto una filmacion donde ese camarero y ella salian muy empalagosos del cuarto de lavado a las 7 de la mañana, Tom solo pudo pensar que era una suerte que no hubiesen cámaras dentro del cuarto de lavado.
—¿Por qué tenían que castigarnos también a nosotros? — Farfullo Jonathan bostezando, y recostándose en su cama — esto lo mas aburrido que pueda existir.
—¡pregúntaselo a ella! — grito Mike enfadado que también había visto la filmacion, y ahora ella y el no se hablaban a menos que no fuera por medio de Jonathan o de Tom, el de rastas giro los ojos cansado de la situación: Becky avergonzada y triste, Jonathan aburrido, Mike cabreado, y el preocupado por Bill, se acerco a su amiga que estaba sentada en la cama que el utilizaba y se sentó a su lado rodeándola con un brazo.
—¿Cómo estuvo? — le pregunto bajito, la sonrisa radiante que apareció en el rostro de la chica le hizo sonreír también.
—de fabula — dijo ella mirándolo, Tom noto la atenta mirada de Mike sobre ellos pero no le dio importancia, sabia que no podía oírlos — lamento haberlos echo castigar, pensé que no se darían cuenta, lo tenia todo muy bien planeado.
—las cosas salen mejor cuando no las planeas — comento Tom mirando a través de la ventana, el cielo oscureciéndose.
—pudiste haberme dado esa información un poco mas anticipadamente ¿sabes? — Se quejo ella codeándole — ¿y a ti que te pasa? — le dijo entonces.
—¿Qué me pasa de que?
—desde ayer estas preocupado, no creas que no me doy cuenta, te conozco desde hace años, y se cuando algo te preocupa — Tom suspiro sin mirarla y se inclino un poco más hacia ella para susurrarle lo más bajamente posible:
—es por Bill — escucho su jadeo ahogado y la miro atentamente, verdaderamente lucia impresionada.
—¿entonces ya sois amigos? — pregunto.
—desde… que Anne murió — confeso Tom algo abatido, Becky palmeo su espalda un par de veces.
—¿Cómo paso?
—lo siento… es un secreto, Bill y yo prometimos jamás decírselo a nadie
—vaya, pero ahora ya no lo odias ¿verdad?
—no, jamás lo odie solo estaba celoso de el, de la atención que acaparaba, celoso de que el parecía mucho mas maduro que yo a pesar de ser el menor, celoso de su capacidad de conquistar a cualquiera que se le acercase por la forma en la que actúa, no por el dinero o la posición que ocupa.
—oh, has cambiado Tom — dijo sonriendo
—¿tu crees?
—has madurado, y sinceramente así te vez mejor, agradezco a Bill por el milagro — dijo riendo.
—¡hey! — Le dijo Tom dándole un golpecito en el brazo — no es para tanto sabes…
—no, supongo que no, ¿pero que tiene que ver Bill con tu preocupación? — Tom suspiro otra vez, Becky pensó que era la primera vez que lo veía suspirar tanto.
—es que el se fue de casa sin decir nada, escapo
—¡que! — Jonathan y Mike los miraron curiosos, Becky bajo la voz — ¿Por qué?
—no lo se, no quiso decírmelo, solo dijo que era algo que tenia que hacer antes de seguir con su vida, además de ser aparentemente ilegal.
—oh… ¿algo peligroso?
—no lo se, creo que si, iba a hacerlo hoy y me preocupa que le pase algo…
—con razón, pero… quizás no debas pensar mucho en eso, no hay nada que puedas hacer de todas formas — Tom asintió en silencio, y por un buen rato solo se escucho el sonido del televisor resonando en la habitación hasta que Tom decidió romperlo.
—¿estas bien? — le pregunto a Becky, esta le miro confundida — ya sabes… ¿te… te duele? — pregunto algo cohibido, sentía que preguntarle eso a su amiga era como preguntarle a su hermana pero aun así quería saberlo. Ella soltó una risita y le dio un golpe en el brazo.
—que curioso eres — le dijo sonriendo — no sabia que te cohibía hablar de sexo — Tom se ruborizo mas.
—no me cohíbe hablar de sexo — declaro — me cohíbe hablar de sexo CONTIGO — dijo claramente, y ella volvió a reír.
—lo entiendo, somos mejores amigos después de todo, y no, no me duele nada Theodor fue muuuuuuuuy cuidadoso en ese aspecto, le dije que seria mi primera vez.
—ya, sin detalles — le corto Tom, frunciendo el ceño.
—¿tu sabes que demonios le pasa a mi primo? — Susurro Becky echándole una mirada cautelosa a Mike — el se acuesta con la mitad de la población femenina con la que no te acuestas tu y yo no le digo nada, ¿Por qué tiene que ponerse así conmigo? — pregunto confundida y Tom la miro algo divertido.
—es que no es lo mismo — dijo mirando también hacia su amigo — tu eres mujer
—¿y que tiene que sea mujer? Tengo los mismos derechos a divertirme que el.
—lo se, pero no creo que el piense así — se encogió de hombros y Becky bufo molesta —
¿usaste condón? — pregunto Tom de repente, recibió un almohadazo en respuesta.
—¡curioso! — Le dijo Becky tratando de evitar que la sonrisa le ganara — claro que si, no soy tonta.
—solo me cercioraba — dijo el — esta bien divertirse mientras no traigas niños al mundo, o enfermedades de transmisión.
—si, si lo se, dios suenas como mi madre a veces — dijo ella riendo, pero Tom no sonrió se llevo la mano al pecho y comenzó a respirar entrecortadamente, un sentimiento de terror lo invadió y supo que no era suyo.
—Bill — gimoteo acostándose de golpe.
—¡Tom! — Dijo Becky preocupada — ¿Qué tienes? — Jonathan y Mike notaron la escena y se acercaron preocupados también.
—¿Qué le paso?
—no lo se ¡solo estábamos hablando y…! ¡Llama a alguien! — chillo Becky mientras Tom trataba de calmarse, el miedo era incrementado por el suyo propio, el saber que Bill estaba en algo riesgoso pues ahora lo sabia, su hermano se había asustado de algo, y el había sentido su temor, noto como se iba calmando poco a poco, y su propio miedo también disminuyo.
—Tom, mierda que susto — dijo Mike cuando lo vio sentarse en la cama, notando su palidez — ¿Qué paso?
—no lo se… — dijo el de rastas, se volteo para coger su celular del velador y marco el numero uno.
—¿estas llamando a tu padre? — pregunto Becky preocupada, pero Tom no le contesto, se puso de pie y comenzó a caminar de un lado a otro escuchando los tonos, los contó uno a uno hasta llegar al numero siete, y maldijo pero en el ocho al fin le contestaron, justo cuando Jonathan entraba a la habitación acompañado por el padre de Becky y el de Mike.
—¡Tom!
—maldición dime que estas bien — farfullo Tom sin dejar de caminar de un lado a otro.
—como… ¿Cómo supiste?
—solo lo sentí, ¿estas bien? — pregunto con un tono de voz mas tierno.
—si, lo siento no quería preocuparte, estoy bien
—¿Qué demonios paso?
—tuvimos un pequeño accidente, pero ya esta todo bien, enserio, ahora no puedo contártelo, pero lo logre.
—¿lo hiciste?
—si, ya termino Tom, volveré a casa en unos días mas —Tom sonrió inconscientemente, y se relajo un poco sintiendo a sus hombros quejarse por abandonar de golpe la tensión.
—nunca te perdonare este susto ¿me oyes? — le dijo Tom sentándose en la cama mas tranquilo — jamás…
—se que lograre convencerte de alguna manera —le respondió Bill, y Tom sintió que estaba mas tranquilo.
—llámame cuando estés listo — le pidió Tom.
—lo are, adiós Tom
—adiós — dijo colgando al fin y dejándose caer en la cama, cerrando los ojos y respirando aliviado, escucho un carraspeo y fue conciente del espectáculo que había dado frente a todas aquellas personas, se sentó algo ruborizado.
—¿Tom estas bien? — pregunto Fred
—si — dijo rápidamente Tom — lamento haberlos preocupado solo era un… presentimiento.
—¿a quien llamaste? — le pregunto Mike mirándolo escrutadoramente, algo le decía que era al mismo chico que la madrugada, y quería salir de dudas.
—a… un amigo — dijo al fin Tom sin saber que mas decir, no tenia por que contarles a sus amigos sobre Bill, ellos no lo entenderían, no después de estar conspirando contra Bill todo el año en el colegio.
—bueno si todo esta bien nos vamos — dijeron los adultos visiblemente mas tranquilos — si necesitas algo Tom avísanos — le dijo Fred antes de salir, sonriéndole, Tom asintió y volvió a dejarse caer en la cama.
—¿Qué amigo? — pregunto Mike sentándose también en su cama al lado de Becky.
—no tengo por que decirte — le corto Tom algo nervioso — solo es un amigo
—curioso, Jonathan y yo también somos tu amigos, pero no tienes presentimientos con nosotros, y no nos hablas en ese tono…
—¿Qué tono? — pregunto Tom mirándolo sin entender.
—ese tono que usas cuando te vas a ligar a alguien — dijo Jonathan sorprendiéndolos a todos — parecías casi… no casi, era una voz tierna y dulce la que usaste.
—solo estaba preocupado ¿vale?, no es nada de lo que puedan estar pensando — dijo rápidamente Tom — yo no hablo tiernamente con hombres — declaro.
—¿Cómo se llama ese amigo? — pregunto Mike
—no es de tu incumbencia, puedo tener amigos a parte de ustedes ¿sabes?
—si, lo sabemos — dijo Jonathan — pero procura no hablarle como lo estas haciendo, ese “amigo” podría imaginarse otras cosas, es solo un consejo para evitarte problemas, además también procura no preocuparte tanto por el. Creo que es la primera vez que te veo preocupado por alguien
—no tengo idea de lo que dices — le dijo Tom girándose y dándoles la espalda — piensen lo que quieran no es nada de lo que puedan estar pensando — dijo zanjando el tema, pero las palabras de sus amigos seguían en su mente, ¿de verdad le hablaba a Bill en un tono tierno?, a el no le parecía nada fuera de lo normal después de todo siempre hablaba con Bill de esa manera.
Deicidio no hacerles caso a sus amigos y se quedo dormido escuchando el sonido del televisor y tratando de no saltar de alegría, por ver a Bill en unos días mas.
Continúa…
Eso es todo, lamento mucho las molestias, tuve que cortar el capitulo, quiza este era demasiado largo xD
Y si Mike esta coladito por su prima… xD