

«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel
Capítulo 19
La cajuela apenas cerro, atiborrada de bolsas de plástico con los uniformes deportivos, el motor rugía con poder y la cera que bañaba todo el coche brillaba mientras Tom aceleraba disfrutando del viento que provocaba que sus rastas aletearan en su espalda.
Que importaba portarse mal un poco, estaba pasándola bien al igual que Jonathan y Carlos sentados a su lado algo estrechos, Tom estaba seguro que después del partido al menos la mitad de sus compañeros le pedirían el auto para dar una vuelta, que remedio.
Una camioneta azul de pinta veraniega seguía al deportivo unos metros mas atrás, el joven que conductor de la camioneta se ajusto los lentes de sol y resoplo molesto maldiciendo el calor que provocaba que su ropa se le pegase a la espalda y al asiento del vehículo.
—¿estas de mal humor Elliot?
—claro que estoy de mal humor, ¿Cómo se le ocurre al “rastitas” rentar un auto? Eso solo llama mas la atención y dificulta nuestro trabajo — Kim suspiro aburrido abanicándose con un pedazo de papel que antes era un folleto turístico
—es joven, seguro quiere impresionar a alguna ingenua chica que acabara en su cama creándose falsas ilusiones, pobrecilla
—estas armando drama de nuevo — rió Elliot — ¿por que siempre te imaginas la peor de las situaciones?
—no es lo peor cariño, es solo que… ¿no leíste las revistas? Dicen que Tom es un mujeriego indomable
—yo creo que es gay y no lo quiere aceptar, los que mas “homofóbicos” se creen son los que mas problemas tienen para aceptar su sexualidad
—¿tu crees? — Pregunto con verdadera curiosidad su esposo — y si nunca quiere aceptarlo, ¿se casara con una chica a la cual acabara odiando y divorciándose de ella cuando ya tengan 3 hijos?
—yo no dije eso, es probable que se de cuenta antes si encuentra la persona indicada — Kim bufo incrédulo
—pues en estos días que le hemos estado siguiendo como garrapatas no ha hecho nada ni remotamente gay, no invade el espacio personal de los chicos que lo rodean, pero si lo hace con las chicas, de verdad no creo…
—es la negación — dijo sencillamente Elliot
—para ti todo el mundo es gay
—pero lo son
—no lo son, quizás una mayoría — rió Kim bromeando — pero no todos, con el único chico con el que lo he visto “convivir” por así decirlo es su hermanito
—si lo se, también he notado que solo se acerca a el y no tiene problemas con tocarlo o demostrarle cariño, es por que son gemelos supongo
—como ayer, fue tan tierno cuando se abrazaron en medio de la playa
—pobres chicos, no sabes como odio tener que inmiscuirme en su vida privada como si no tuvieran suficiente con sus locos seguidores debido a que son hijos de su padre
—es nuestro trabajo — suspiro Kim cansinamente, a el tampoco le gustaba dejar una privacidad nula en esos chicos pero que remedio
—maldito calor, me muero por regresar a Detroit….
—mis padres ya nos escribieron a mi y a Malcom, ya sabes como se ponen cuando nos demoramos en visitarlos
—solo serán un par de días mas, pasado mañana volverán a Washington y nosotros podremos volver a Detroit — lo consoló acariciando su mejilla
La camioneta siguió al deportivo pasando totalmente desapercibida para las personas que conducían a su alrededor, después de todo era su trabajo no ser descubiertos.
&
Tom repartió los uniformes rojos con los números correspondientes a los integrantes de su equipo, y luego se quedo hablando con los suplentes recomendándoles que estuvieran calentando por si necesitaban reemplazar a alguien, el restaurante estaba medio lleno con la gente que se hospedada en el hotel pero no tanto como para no mantener una conversación sin tener que alzar demasiado la voz, todo el equipo rodeaba a Tom escuchándolo atentamente y algunos que otros compañeros también estaban cerca escuchando.
En una mesa las chicas preparaban letreros de animo al equipo con los nombres de los jugadores o del colegio para cuando fuese la hora del partido hacerles barra apoyándolos, Kayla y Becky estaban entre las chicas coloreando los mensajes sobre la cartulina.
Bill hablaba con Andreas acerca de los nuevos i-pod que vio el día anterior antes de entrar a aquel market para causar alboroto en ese carrito de compras, cuando un mensaje en especial se disparo a todos los celulares rápidamente, los que lo veían asombrados lo reenviaban a sus amigos, pronto todos tuvieron el mensaje en su celular repetido unas cinco veces, Tom sintió vibrar su bolsillo y saco hastiado su celular creyendo que era algún mensaje de su padre.
“era inevitable”
Decía el titulo del mensaje de texto que era una imagen en si, Tom lo abrió con fastidio esperando una de las típicas propagandas de la empresa de comunicaciones, se le seco la garganta al ver una foto suya con Kayla encima de el y su mano sujetando claramente su seno, su corazón comenzó a palpitar rápidamente al notar que todos lo miraban fijamente, sus ojos solo buscaron a su gemelo.
Bill aun hablaba con el rubio y Tom vio como en una pesadilla que Andreas sacaba su celular de su bolsillo mientras Bill continuaba hablando, quiso evitarlo pero supo entonces que no podía hacer nada y fue demasiado tarde cuando Bill se callo abriendo enormemente los ojos.
Andreas alzo la vista hacia a Tom con una mirada de traición y dolor en sus ojos, Bill seguía mirando la pantalla del celular atónito. La mirada del rubio paso de Tom a la chica que también miraba incrédula la pantalla de su celular, y luego negó con la cabeza llenándosele de lagrimas los ojos, el rubio se giro y camino a grandes zancadas alejándose.
—¡Andreas! — grito Tom sin saber muy bien por que, tenia que explicarle que todo era un estúpido accidente, pero viendo la foto de cerca era tan malo el ángulo de la foto que era imposible no verla y pensar que el y Kayla estuvieran a punto de besarse en aquel piso del hotel.
—dios mío — sollozo Kayla — ¡Tom tienes que explicarle!
—lo haré…
—¿Tom? — pregunto Bill incrédulo
—no, no es lo que parece
—tu… no serias capaz — siseo el menor apretando los puños — ¡No serias capaz! ¡Por que te juro que si fuiste capaz de hacerlo, te odiare Tom! — sin decir nada mas salio en busca de su mejor amigo dejando a Tom con una sensación de querer arrojarse de algún precipicio.
—Tom — sollozo Kayla — yo no quiero… — se acerco a ella sin atreverse a tocarla
—shh — la calmo posando al fin una mano sobre su hombro — es un mal entendido y lo aclararemos
—no es eso… el me contó… simplemente no puedo creer que tenga tan poca confianza en mi — Kayla se abrazo a Tom llorando desconsoladamente y este solo atino a acariciar su pelo sin saber que hacer, miro a Becky desesperado rogándole ayuda, la chica rápida se acerco a ambos y los abrazo también consolando a la novia de Andreas que a pesar de no ser amigas se conocían lo suficiente.
—calma Kayla todo se va a poner bien
—creí que confiaba mas en mi — sollozo
—esta enojado, compréndelo, cuando estén ambos mas calmados hablaran civilizadamente y todo se arreglara…
—juro que no hice nada, caímos
—lo se Tom, te creo — tranquilizo Becky, Kayla lloro un poco mas ante la vista entristecida de sus amigas, pero rápidamente se seco las lagrimas y su hermoso rostro se lleno de rabia.
—bien, que piense lo que le venga en gana, eso solo demuestra la nula confianza que tiene en mi
—Kayla…
—no Becky, sabes que es verdad, si el confiara en mi no habría creído lo que vio en la foto que por cierto, algún pedazo de mierda tomo sin que nos diéramos cuenta — siseo mirando a todos sus compañeros con odio, muchos se estremecieron pero no dijeron nada.
—debes comprenderlo también a el, Tom ya le había echo una jugada así antes, esta inseguro de si mismo…
—iré a mi habitación, suerte con el partido — la chica se alejo a zancadas del lugar sintiéndose observada pero no le importo
—todos tienen que ir al partido es obligatorio — susurro Tom en dirección a Becky — los profesores la obligaran a ir aun que no quiera…
—lo se, mira Tom no busques a Bill debe estar con Andreas y si el rubio te ve justo ahora querrá golpearte, hablaras con ellos después del partido cuando los humos se calmen.
—yo… bueno — acepto a regañadientes el de rastas regresando al circulo donde lo esperaban sus demás jugadores, se puso a explicar rápidamente las jugadas sin darles tiempo a decir nada, si alguien se atrevía a “felicitarlo” por sus acciones con Kayla le arrancaría un brazo.
&
—Andy… — el rubio estaba llorando y era la segunda vez que lo veía llorar, la primera fue el día de la muerte de Anne
—yo la amo — declaro firmemente — nunca sentí algo así por nadie antes y duele tanto
—yo… — Bill se acerco sin saber muy bien que decir — quizás no es…
—¿Qué no es lo que parece? — interrumpió Andreas — en nuestro antiguo colegio me dijeron lo mismo Bill, pero si era lo que parecía, Tom me arrebato a mi novia, y aun que no me intereso por que yo no sentía nada por ella ahora si que me dolió
Bill no se negó a abrazarlo por los hombros, Andreas solo siguió llorando en silencio, si su amigo afirmaba que la amaba, le creía, por que Andreas no lloraba por nada, eso era realmente serio, y el sentimiento de mal estar aumentaba por que el le dijo a Tom que iba a odiarlo y esas palabras le dolían, las dijo sin pensar realmente pero al ver la fotografía, a parte de lamentarlo por Andreas se sintió mal por ver a alguien tan cerca de Tom.
Celos de nuevo…
Si el amor era tan doloroso no estaba del todo seguro de querer sentirlo, ojala pudiera evitar enamorarse pero algo como eso no se controla a simple voluntad, y al final seria inevitable, el acabar enamorándose… si es que no lo estaba ya.
Suspiro cansinamente sintiendo que su mundo de repente era demasiado pesado para soportarlo
—yo creo que esta vez debemos concederles el beneficio de la duda — susurro suave al oído del rubio — solo por esta vez y si Tom lo hizo… no volveré a habarle
Andreas lo miro sorprendido
—pero… tu no puedes vivir sin Tom, no Bill… no quiero que dejes de hablarle a alguien tan importante en tu vida por una estupidez como esta
—no es una estupidez Andy, es traición, hacia ti y hacia mi también… el me prometió que no lo haría…
—gracias por ser mi amigo Bill — dijo Andreas realmente agradecido — nunca tuve un amigo tan genial como tu, ni tan raro — rió, Bill sonrió de regreso despeinándolo un poco
—Tú eres mas raro…
&
Tom hablaba sin entender el mismo lo que estaba diciendo, solo pensaba en lo que sucedería si Bill comenzaba a odiarlo como antes, no podía soportarlo, lo quería demasiado como para soportar su odio e indiferencia, era su hermanito, su gemelo, era Bill ya no podía vivir sin el, y aria lo imposible por recuperarlo.
El y el resto del equipo partieron a la cancha de básquet una hora antes del partido para calentar un poco, los chicos de “Downton Miami Charter” llegarían a la hora del partido pues tenían su propia cancha para calentar.
Su equipo calzo el uniforme e hizo algunos pases y lances al azar calentando los músculos y estirando las piernas, Mike estaba sentado al lado del pie de Tom que estaba apoyado en la banca, Tom tocaba con facilidad la punta de la zapatilla sin estar presente en realidad aun pensando en Bill.
—y… ¿cayeron?
—por un demonio, lo juro que caímos Mike — repitió Tom estirando el otro pie — no me interesa la chica del rubio teniendo a Karina
—Karen
—como cojones se llame, me la voy a joder a ella no a su nombre — siseo molesto, estaba de mal humor, un muy mal humor, y por primera vez aborreció su fama de sex symbol, al ver la foto todos daban por sentado que Tom le bajo la novia a Andreas, nadie lo dudaba y hasta algunos decían que era cuestión de tiempo, que nadie en su sano juicio se resistiría a Tom, ni siquiera por Andreas.
Cuanta falsedad en sus mundanos chismes si Kayla no tenia ojos para nadie mas que para el maldito rubio oxigenado, malditos celulares del demonio y maldito el que tomo la jodida foto, si lo encontraba lo aria trizas, sintió un dolor poco alarmante en el tobillo por estribarse demasiado de golpe, estaba tan furioso que ni siquiera se fijaba en si estaba estirando sus músculos correctamente o no.
—¡de acuerdo todos cinco vueltas a la cancha corriendo! ¡Solo cinco, queremos calentar no agotarnos antes del partido! — Bramo de golpe — tu no Mike, tu solo descansa — ignoro el bufido del moreno y se dirigió a correr con sus compañeros, si tenia que desquitarse con ellos, que remedio.
Después de correr las cinco vueltas mando a su equipo a caminar para no perder el calor obtenido y a refrescarse antes del partido, el por otro lado se sentó en la banca sin importarle el haber perdido el calentamiento corporal, Bill tenia que concederle un momento para explicar lo que en verdad sucedió, era imposible que su gemelo confiase tan poco en el, después de todo lo no rompió su promesa.
—si te distraes de ese modo ya podemos darnos por vencidos — le recrimino Mike a su amigo — no pensaras dejarme en la banca todo el jodido partido — pregunto algo amenazadoramente
—haz lo que se te venga en gana — le contesto Tom seco, alejándose de Mike, estaba de mal humor y no deseaba desquitarse con su amigo.
Era mejor estar solo por el momento.
Al rato la gente comenzó a llenar el lugar, padres de los chicos del Downton Miami charter School seguramente, tenia sentido que hubiese mas gente apoyándolos a ellos que a los de su escuela siendo que no eran los que los recibían, eran los visitantes, sus compañeros también estaban llegando, era inevitable buscar a su gemelo con la mirada, se alivio mucho al verlo entrar junto a Andreas, Becky estaba también junto a Kayla lo mas separadas posible de Andreas y Bill.
No podía jugar el partido sin hablar con su gemelo
Se acerco a ambos chicos, el rubio inmediatamente se tenso, al verlo acercarse, Bill frunció el ceño hacia Tom, no era el momento de hablar aun
—Bill
—Tom debes preparar el equipo — le corto Bill esperando que entendiera la indirecta, Andreas temblaba no se sorprendería si cualquier momento se abalanzaba sobre Tom, estaban parados a los pies de las graderías cerca de la entrada — mira hasta ya llegan sus oponentes, anda ve
Pero Tom no se movió, estaba pensando a toda velocidad como explicarle, los chicos de Miami entraron a tropel armando alboroto, corriendo, gritando, cargando varias copas ganadas anteriormente para presumirlas ante el publico, empujándose entre ellos, un sujeto castaño ni tan alto choco contra Bill haciéndolo trastabillar pero con ágiles reflejos lo sujeto por la cintura apegándolo a su cuerpo.
—lo siento — dijo bastante hastiado y molesto pero su expresión cambio repentinamente cuando observo a Bill, una coqueta sonrisa se dibujo en sus labios — lo siento — repitió mas amable — ¿no te he lastimado?
—n-no — dijo Bill alejándose de sus brazos, pero muy atrevidamente el chico no lo soltaba — oye…
—mi nombre es Christopher ¿y el tuyo?
—soy Bill — musito el moreno molesto, ahora empujando al castaño por el pecho pero era imposible zafárselo, con horror contemplo que el osado joven se acercaba para besarlo, cerro los ojos ladeando el rostro y empujando con todas sus fuerzas.
No fue necesario pues en segundos el castaño fue empujado brutalmente hacia atrás
Tom de dos zancadas agarro las solapas del uniforme verde del chico y lo estrujo fuertemente mirándolo con tanto odio como le era posible reprimir.
—que demonios… — jadeo el chico
—¡No. Te. Vuelvas. A. Acercar. A. Mi. Hermano! — siseo a centímetros de su rostro deletreando palabra por palabra como si fuese el mas vil veneno.
—suéltame, maldición ¡que me sueltes desgraciado! — forcejearon empujándose mutuamente hasta que los profesores los separaron ayudados por sus propios compañeros, ambos colegios se fulminaban con la mirada mientras sujetaban a sus lideres, que de no ser por esos brazos que los retenían, estarían moliéndose a golpes en el piso.
—¡vuelve a acercarte a mi gemelo y te destrozare la cara! ¡Lo oíste estúpido, infeliz!
—¡haré lo que se me pegue en gana mal remedo de rapero de mierda! ¡Que diablos te pasa!
—¡no te atrevas hijo de….
Un silbato sonó fuertemente dejando a más de uno sordo y anonadado.
—soy el arbitro de este partido — informo el hombre que había echo sonar el silbato — y es mi deber informarles que si no dejan de pelear y comienzan de una vez el partido serán ambos equipos — recalco — eliminados instantáneamente
Los jóvenes se fulminaron una ultima vez con la mirada antes de alejar los brazos que los sujetaban, Bill se noto mas calmado ante eso, Tom aprecia querer matar al joven y viceversa, ambos lideres enderezaron sus ropas sin dejar de mirarse amenazadoramente hasta que Christopher rompió el silencio.
—mi nombre… — dijo altaneramente — es Christopher Rolls y déjame informarte “raperito” que yo consigo todo lo que deseo, y lo que deseo es a… Bill — lo miro atentamente de arriba hacia abajo, provocando que el menor se semi-ocultara tras su hermano pero sin olvidar devolverle una rabiosa mirada.
—ya te dije infeliz, atrévete a tocar a mi hermano y serás hombre muerto
—que chico tan sobre protector — se burlo el castaño — ya veremos, que decida Bill después, por el momento te propongo un trato
—no me interesa que trato puedas proponerme, solo no te le acerques a Bill
—si ustedes ganan este partido, prometo dejar a tu hermanito en paz — continuo Christopher como si no lo hubiera escuchado — pero si nosotros ganamos juro que no lo dejare ni a sol ni a sombra hasta que acepte salir en una cita conmigo
Tom apretó los puños fuertemente contendiéndose con cada articula de su ser para no saltarle a ese maldito bastardo hijo de perra y destazarlo a trocitos.
—¡Te dije que no me interesa el trato que tengas que ofrecer! ¡Así que por mi puedes irte a la mierda!
—cobarde — se burlo Christopher — es un maldito cobarde, ¿no creen muchachos? — los se equipo asintieron dándole la razón
—vámonos Tom, no le hagas caso — susurro Bill cogiendolo suavemente del brazo
—¡dije que no había trato! — Le grito Tom al chico castaño — ¡pero aun así te venceré imbécil! ¡Y cumplirás tu palabra o yo mismo me encargare de hacerte sufrir tanto dolor que desearas estar muerto! — el castaño sonrió petulante y se alejo con su equipo.
—¡que mierda le ocurre a ese! ¡Quería besarte así de la nada! — Siseo Andreas indignado — pues ni piense que se podrá acercar a ti un solo centímetro
—¿estas bien Bill? — pregunto Becky que se había acercado al ver la escena, el moreno asintió — maldito hijo de perra — siseo para que no la oyeran — esta loco, como se le ocurre quererte abrazar y besar de la nada, tremendo desconocido, se nota a leguas que hace lo que le da la gana
—¡equipo! — rugió Tom reuniéndolos a todos mientras los demás se iban hacia las graderías — escuchen, por que diré esto una sola vez y es enserio — los demás tragaron asustados, Tom daba miedo cuando se encabronaba — al mas mínimo error que cometamos les daremos un chance, uno que no debemos permitirles, y yo no puedo permitir que nos ganen, si no dan todo de si en este partido yo mismo me encargare de que sus vidas sean un infierno
El equipo asintió entre asustado y divertido para luego hablar de las primeras jugadas que podrían usar el comenzar el partido.
Las graderías estaban llenas entonces, solo había un espacio en la parte mas baja que estaba cerca de la banca donde los jugadores hablaban en voz baja formando un circulo, sin otro remedio mas, Becky y Bill se sentaron juntos, al lado de Becky Kayla, y al otro lado de Bill Andreas, era una situación incomoda, pero inevitable debido al reducido espacio para sentarse, en la parte de arriba las chicas ya estaban sacando las pancartas preparadas para apoyar al equipo y algunos se pintaban los rostros del color rojo y plateado de su escuela.
—es el hijo de Matew Roll — comento Becky a la nada, pero sus acompañantes volcaron su atención en ella — Matew Roll es el segundo hombre más importante de la economía estadounidense claro después de Tylor Shafer, el poseedor de la cadena de farmacias…
—oh, ¿el de Astro Lab? — Interrumpió Kayla a Becky — mi padre trabaja en una de las fabricas, es bioquímico…
—ese mismo — sonrió Becky — su hijo es Gustav Shafer, y dicen que es algo raro, no se deja ver en publico junto a su padre, raras ocasiones lo hace…
—lo recuerdo, estaba tan nervioso ese día, pero mis nervios no eran nada comparados con los del hijo del señor Shafer, cuando subió al estrado puedo jurar que lo vi temblando
—el día de la inauguración…
—si Andy, el hijo de Shafer estaba con el cuando mi papa le agradeció públicamente, recuerdo que quise darle ánimos pero no volteo a mirarme
—y lo que le siguen a las industrias del señor Shafer… — comenzó Becky
—¡son los automóviles! — termino Kayla asombrada — el papa de ese chico Matew Roll fabrica automóviles…
—exacto — Bill y Andreas se observaron confusos
—¿Cómo saben ustedes todo eso?
—por que las chicas leemos revistas de moda, te sorprenderías al ver cuantas fotos tuyas y de tu hermano hay coladas por ahí
—¿de nosotros?
—después de todo tu y Tom son los mas populares en las revistas, les sigue el chico Shafer pero es demasiado tímido y después de el, esta aquel imbécil — concluyo señalando al castaño que alternaba su mirada de su equipo hacia Bill.
—y eso explica su comportamiento de hace unos momentos, se nota que el tarado no se dio cuenta de quienes son ustedes
—¿no se dio cuenta de que somos “los gemelos Kaulitz”? — pregunto con Burla hacia las chicas
—si se hubiera dado cuenta no estaría tan seguro de poder obtenerte — explico Becky — en la sociedad todo es por escalas y grados, y el al ser el tercero, por así decirlo, cree que puede conseguir todo lo que desea, su padre es rico, el es popular, ¿Qué se lo impediría?, claro la razón seria que tu y Tom son los primeros, pero eso el no lo sabe
Bill suspiro fastidiado
—no me agrada eso que hacen las revistas de ponerle rango a las personas, después quieren validar esa frase que dice “que todos somos iguales”
—así es la sociedad — suspiro Becky observando su reloj — ya va a comenzar, Tom va a partirle el culo al tarado de Roll
No le gustaba que Tom se metiera en líos, siempre que podía trataba de evitarlo, pero hubo algo en esta ocasión que hizo sentir bien a Bill, la manera en la que lo defendió, como si… como si el fuera de su propiedad, en ese momento Tom estaba posicionándose al centro de la cancha frente a Christopher la pelota en manos del arbitro al medio de ambos, sus miradas eran del mas puro odio, ya no era solo un partido de básquetbol mas, ahora era una guerra en la que el ganador demostraría quien supera a quien.
Continúa…