

«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel
Capítulo 18
No sabia que hora era ni le interesaba, aun que Tom tuviera un partido importante de Básquet Ball al día siguiente la hora era irrelevante, el clima calido de Miami les permitía estar en ese balcón sentados en las sillas de playa observando el cielo oscuro, con un par de estrellas refulgiendo en el horizonte. De algún lugar del hotel les llegaba una música suave, una balada seguramente, el cigarrillo que Tom dejo caer ya no estaba a la vista.
Debería estar durmiendo para despertarse temprano al día siguiente, visitar a Mike en el hospital, y preparar a su equipo, conseguir los uniformes, hablar con los profesores, definitivamente debería estar durmiendo y no observando fumar a su gemelo en la silla contigua. Su silla de playa emitía ligeros crujidos cuando hacia algún movimiento, entremezclándose con esa tonada ligera.
—deberíamos regresar….
—¿Por qué? Estamos frescos aquí fuera el cuarto es sofocante
—mañana hay partido
—ganaremos de todas formas, después de todo soy el capitán — sonrió de lado
—no deberías confiarte Tommy — Bill aplasto el cigarrillo con el taco de su bota y exhalo suavemente el humo que floto hasta perderse en la noche.
—y tu no deberías preocuparte tanto, estamos bien aquí
—Mmm — ronroneo Bill cerrando ligeramente los ojos, era cierto, se sentía bastante bien ahí fuera disfrutando la vista y la tranquilidad.
El sueño estaba venciéndolos, las sillas eran amplias y estaban lo suficientemente reclinadas como para dormir en ellas, al día siguiente seria el ultimo de las vacaciones, y después seria domingo, el día de su cumpleaños… 16 años solamente, aun les quedaba tanto por vivir.
—tengo miedo — susurro Bill a un adormilado Tom.
—¿miedo a que?
—a tantas cosas Tommy, pero creo que a lo que mas le temo es a perderte — Tom se espabilo un poco al sentir el dolor de Bill en su pecho.
—hagas lo que hagas jamás vas a perderme Bill — le aseguro mirándolo, el menor estaba de pie a su lado, no supo cuando se levanto de su silla pero ahí estaba, mirándolo con sus hermosos ojos brillando en la oscuridad.
—Tom… — Bill se arrojo sobre el abrazándolo, necesitaba estar seguro de que su gemelo no lo odiaba Tom se apresuro a rodear su espalda con sus brazos y acariciarla en círculos, Bill se removió en la silla de Tom hasta quedar en una posición cómoda, apoyando su rostro en el pecho de Tom que subía y bajaba lentamente, escuchando sus latidos, enredando sus piernas con las de su gemelo prácticamente recostado sobre el.
Tom no se quejo, el peso de Bill era calido y necesario, no le incomodaba en absoluto, se sintió nuevamente adormilado, enredando los dedos entre el sedoso pelo de Bill, nunca se perdonaría causarle tanto temor a su hermano, también por otro lado estaba contento, Bill confiaba en el lo suficiente como para contarle lo que le pasaba a pesar de tener miedo a su reacción, y con mucha razón después de tanto tiempo poniendo cara de asco ante la palabra “gay”.
No supo en que momento se quedo dormido.
&
Al día siguiente las dos clases enteras eran un caos, Jonathan juraba a los profesores que los gemelos regresaron con el del hospital, que no entraron a la habitación debido a que tenían un asunto que hablar.
—lo juro profesor, Tom me dijo “no tardaremos” y yo me quede dormido después
—todos aquí — llamo a los alumnos la rectora —a buscarlos ahora, por todo el hotel dispérsense
El profesor estaba al borde de un colapso nervioso, perder a los hijos de presidente era una catástrofe, Mike y Becky llegaron acompañados del profesor que se acerco rápidamente a la rectora.
—¿Qué sucede? — le pregunto preocupado al ver tal revuelo.
—no encontramos a los gemelos — dijo ella con algo de temor en la voz.
—¿Cómo que no están? — pregunto Mike sorprendido, se sentía bastante bien a pesar de la intoxicación y la reacción alérgica que sufrió — hay que encontrarlos tenemos partido…
—usted señor Boyet va a ir a su habitación a descansar — Mike se preparo para replicar — no es una sugerencia Boyet, es una orden, descansara y si se siente bien puede jugar hoy en la tarde
—pero…
—Mike, vamos no des mas líos — le susurro suavemente Becky que lo sujetaba por la cintura, a pesar de que el le dijo que no era necesario.
Se lo llevo a su habitación acompañados por Jonathan, la rectora y el profesor siguieron buscando a los gemelos desesperadamente, no querían ni pensar que sucedería si el presidente se enteraba de eso…
&
El hotel amaneció como cada día con el correteo habitual, personas despertando dispuestas a ir por un buen desayuno, otras que se dirigían sin prisas a la piscina, o la playa, usualmente a esa hora de la mañana nadie se detenía a mirar en las terrazas, Bill y Tom ajenos a todo el alboroto seguían profundamente dormidos en la posición del día anterior.
Uno de los camareros del hotel caminaba tranquilamente en el piso 3 llevando sabanas limpias a las habitaciones para cambiarlas, cuando choco con un par de jóvenes, dos adultos estaban detrás lucían igual de agitados.
—les ruego me disculpen — pidió cortésmente sabiendo que la culpa era de los jóvenes por andar corriendo.
—oh, cuanto lo siento — se disculpo la rectora — es que perdimos a dos de nuestros alumnos ¿no los habrá visto de casualidad? Resaltan mucho, uno tiene rastas y el otro suele maquillarse
—ah… si son los jóvenes que se quedaron dormidos en el balcón — señalo el ventanal que separaba el pasillo del balcón donde solo divisaban dos sillas de playa — anoche los vi dormir ahí y no quise despertarlos así que solamente los abrigue
—muchas gracias — agradeció el profesor — ustedes vayan a avisarles a sus amigos que los encontramos, que se preparen para ir a buscar los uniformes — los jóvenes asintieron alejándose y los mayores fueron a despertar a los gemelos.
Definitivamente no esperaban encontrarlos en la misma silla con las manos entrelazadas, la rectora pensó que era una escena tierna, al profesor le resulto algo… raro, le dejo la tarea de despertarlos a la mujer y se alejo para buscar a los chicos que jugarían el partido esa tarde.
El primero en despertar fue Bill pero no abrió los ojos, escuchaba claramente la voz de la rectora llamándoles, simplemente no se atrevía a abrirlos, era demasiada la vergüenza que sentía por haber sido descubiertos durmiendo de esa forma tan intima, ni siquiera su padre o Dan los vieron jamás así de unidos físicamente hablando, decidió hacerse el muerto directamente, pero Tom no tenia esos planes y abrió los ojos encontrándose con un cielo claro y despejado augurando un maravilloso día ¿y donde estaba el techo?
—joven Kaulitz — volvió a llamar al verlo abrir los ojos, Tom la miro algo horrorizado
—¿Dónde… — Bill se removió inquietamente contra el, Tom pensando que seguía dormido lo abrazo inconscientemente para protegerlo de algún mal que estuviera aquejándolo, ¿Acaso había una sabana cubriéndolos?
—nos tenían muy preocupados por su desaparición, menos mal que están bien, será mejor que se preparen para el partido, el joven Boyet ya regreso del hospital — Tom cerro los ojos concentrándose, estaba de vacaciones con sus compañeros de colegio en Miami, por un momento creyó estar en la casa blanca despertando con Bill acurrucado contra el.
—…para buscar los uniformes, además de que tenemos la cancha de básquet reservada para calentar.
—yo… si enseguida voy — fue lo único que se le ocurrió decir en esa bizarra situación, no podía creer que su rectora estuviera hablándole con tanta comodidad mientras Bill dormía sobre el.
—esta bien, estaremos desayunando en el restaurante
Tom sacudió ligeramente a Bill que para su sorpresa abrió rápidamente los ojos alzando la vista hacia el abochornado.
—No puedo creer que nos quedáramos dormidos, nos vio… — Tom soltó una risa — ¿y que demonios hace esto aquí? — pregunto arrojando la sabana que los cubría a un lado.
—no es para tanto Bill, no parecía molestarle el echo de que me usases como colchón — Bill trato de lucir molesto pero solo se rió dejándole un golpecito en el pecho antes de sentarse, Tom pensó que lucia hermoso tan despeinado y con apariencia de desconcierto, casi como un gatito, le pellizco una mejilla provocándolo
—auch ¿a que vino eso? — pregunto frotándose el pómulo.
—siempre me gusto como se te desordena el pelo después de levantarte — Bill se llevo inmediatamente las manos a la cabeza tratando de aplanar el nido de pájaros que se había formado.
—¡estoy desarreglado!
—¡y no es el fin del mundo! — Bromeo Tom en el mismo tono — será mejor que me vaya, tengo millones de cosas que hacer — suspiro abatido
—¿me vas a dejar aquí despeinado y solo? — pregunto Bill incrédulo, Tom bufo divertido, se quito la gorra y se la puso a Bill quedando solo con el pañuelo sobre sus rastas
—ya no se nota, ¿volvemos?
—yo iré a ducharme
—si ves a Mike dile que lo espero en el restaurante, también a Jonathan
—claro.
&
Tom apenas tuvo tiempo de desayunar cuando Jonathan y Carlos otro de los jugadores de su equipo se lo llevaron prácticamente a rastras, había dormido demasiado, eran las 10 de la mañana y aun tenia tantas cosas que hacer hasta las 4 que era la hora del comienzo del partido los profesores escogieron al hora menos indicada para desaparecer, y a Tom no le quedo mas remedio que tomar el mando.
—¿y Mike? — pregunto
—esta obligado a guardar reposo al menos hasta la hora del partido — Tom asintió de acuerdo y pensó rápidamente que la mejor manera de desplazarse de un lugar a otro era un auto, no pasársela de taxi en taxi todo el jodido día.
—habrá que rentar un auto — Jonathan sonrió de lado al oirlo.
—hay un sitio cerca, voy a escoger uno
—iré a sacar mi billetera de la habitación, ¡Jonathan confió en que escogerás algo bueno! — el chico asintió y se alejo corriendo como un niño en una dulcería.
Tom decidió que si organizaba bien las cosas hasta tendría tiempo de sobra para hacer algo antes del partido, siempre fue un buen organizador desde niño, solo que nunca dio a conocer ese dote, además de tener también ese aire de liderazgo, Bill decía que en eso era parecido a ese chico Levid, ahora ya no le molestaba ser comparado con el, después de todo tener espíritu de liderazgo era algo bueno de poseer, sin darse cuenta iba caminando tan rápido que no noto a la persona que giraba el recodo de aquel pasillo al mismo tiempo que el.
Chocaron bruscamente, Tom como toda persona por reflejo natural atino a agarrarse de algo, pero lo único que consiguió fue que esa persona cayese junto con el aplastándolo, puso sus manos como soporte entre el y la otra persona, su cabeza golpeo contra el piso causando que gruñera de dolor.
No se percato de mucho hasta que dejo de sentirse mareado, la persona que estaba recostada sobre el era una chica, y no cualquier chica.
—lo siento ¿estas bien? — pregunto algo preocupado
—si, menudo accidente tuvimos, lamento no fijarme antes de doblar las esquinas ¿te lastimaste mucho? — pregunto Kayla, pues noto como Tom se golpeaba la cabeza en el piso, ella no estaba muy lastimada pues Tom amortiguo su caída
—es un golpe solamente — contesto Tom frotándose la nuca
—si… lo siento pero podrías quitar tu mano… — entonces se dio cuenta de que su otra mano estaba sobre uno de los senos de la joven, la levanto rápidamente ruborizándose un poco.
—perdona no fue a propósito
—lo se — acepto ella parándose y tendiéndole una mano para ayudarlo a incorporarse — por cierto ¿viste a Andreas? — Tom negó con la cabeza — estaba ayudando a buscarlos cuando desaparecieron esta mañana, se preocupo por su paradero
—pues creo que Bill estará toda la mañana en la habitación, me dijo que saldría solo a la hora del partido, puedes decirle que lo busque ahí si quiere, o a la hora de comer.
—gracias Tom, y buena suerte con el partido
Se despidieron con un gesto y continuaron el rumbo de su camino, Tom medito lo ocurrido, ¿Qué habría echo hace dos años? Sin duda aprovechar el momento para tratar de conquistar a la chica, después de todo era difícil que se le resistieran, lo supo desde que comenzó a tener una vida sexual activa, la ex de Andreas se lo comento después de tener relaciones sexuales por primera vez, le dijo que podría tener a cualquier chica que quisiera en la cama, pero ahora sencillamente no quería, por que la promesa echa a su hermano estaba ahí presente.
Llego a su habitación y saludo con alegría a Mike.
—joder en verdad me preocupaste — le regaño frunciendo el ceño — ¿si te estabas sintiendo mal por que no me dejaste quedarme?
—vamos Tom, que no fue la gran cosa, ya estoy bien, incluso en el hospital dijeron que puedo jugar en el partido, claro si me siento bien y bla bla.
—¿estas seguro Mike?
—claro que si hombre
Entonces Tom se percato de algo que no se le paso por la cabeza en toda la mañana ni siquiera el día anterior.
—¿Cómo es que los profesores no están molestos?
—eso… no lo se con claridad, Bill dijo algo sobre chantajear al medico para cambiar el historial, pero lo que si se es que los profesores creen que comí por error algo que me hizo mal, que me dio alergia
—¿Bill chantajeo un medico?
—en realidad creo que fue ese amigo suyo, el guía…
—ah…
El guía que beso a su hermano, a pesar de que la noche anterior Bill le estuvo confesando ciertas cosas y con ese gesto haciéndolo sentir bien por esa confianza que volcó en el, no podía pensar en el guía ese sin sentir que las tripas se le se movian con furia, como si un dragón clavase sus garras en su interior reclamándole a defender lo suyo.
Cogio su billetera cerciorándose de que todo estaba dentro para salir, el sonido de la regadera le indico que Bill estaba duchándose, y seguro tardaría un buen rato mas, resignado se dispuso a irse.
—rentaremos un coche — anuncio acercándose a la puerta — para no pasar de taxi en taxi, todo estará listo para las cuatro, ¿nos vemos a la hora del almuerzo?
—claro, que les vaya bien
—seguro, descansa
Tom bajo rápidamente los pisos que lo separaban del vestíbulo y salio a la calle tratando de recordar donde estaba ese lugar para rentar autos del que hablo Jonathan, estaba haciendo algo precipitado y sin permiso, pero no era su culpa que los profesores se desaparecieran sin mas, ni siquiera para pedirles permiso de rentar.
—Tom — llamo Carlos — Jonathan me envió a buscarte
—claro, vamos que tenemos muy poco tiempo y demasiadas cosas que hacer.
—el auto que escogió es una pasada — no pudo evitar decir Carlos
—eso significa que es un auto imán — bufo Tom molesto imaginando que Jonathan quisiera atraer chicas — no necesitamos un jodido deportivo, necesitamos un auto espacioso para llevar los uniformes al hotel
—podemos guardarlos en la cajuela, oh vamos es un simple auto
—un simple auto que yo costeare con mi dinero, ni crean que por ser un auto bonito les dejare conducirlo a todos lados
Carlos lucia desinflado ante sus palabras pero no le importo, era verdad, si querían un auto que se rentaran el suyo con su jodido dinero, ya estaba arto de que los buscasen a el y a Bill solo por el dinero o el nombre que representaban.
—Tom míralo ¿no es una belleza? — le dijo Jonathan nada mas verlo entrar a la tienda
Tuvo que admitirlo el auto era hermoso, quizás no era mala idea rentarlo
—buena elección Jonathan pega con mi personalidad…
Pago el alquiler por un día y salieron en el flamante deportivo audi rojo descapotable en dirección a la tintorería para recoger los uniformes.
Continúa…
Por si acaso en el ese Auto sucederán cosas muy interesantes XD