«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel

Capítulo 15

—Realmente dudo que alguien se atreva a atacarlos después de lo sucedido cuando le dispararon al señor presidente

—no podemos confiarnos Kim, quizás ese era el objetivo de los atacantes, enfrentar a los ciudadanos unos contra otros.

Recordaron las semanas posteriores al incidente en el estadio nuevo, la gente estaba enfurecida, por sobre todo los que apoyaban al presidente Kaulitz, muchos de ellos atacaron a los que estaban en contra de su candidatura, especialmente los jóvenes y los mas osados, desencadenando una serie de enfrentamientos con muchas personas heridas, era algo que se debía evitar a como de lugar.

—aquí vienen — informo Gregory a los demás agentes por sus micrófonos instalados en los cuellos de sus camisetas — dispérsense

Los agentes se alejaron unos de otros luciendo como cualquier otro vacacionista que estuviera de visita al “seaquarium” de Miami, nadie podría decir que en realidad eran agentes de una organización tan respetable como el FBI.

Los profesores guiaron a sus alumnos rápidamente por el lugar, no era como los anteriores lugares que visitaron, pues era un sitio de recreación, no era un museo o un centro histórico, así que los alumnos se sintieron mas libres de caminar y observar emocionados lo que los rodeaba.

Tom no podía dejar de mirar a su gemelo, era la misma y deliciosa sensación que experimento cuando jugaron beisball en la casa, esa necesidad de mirar cada detalle acerca de Bill esa ropa tan ridículamente ajustada que le gustaba utilizar, sus accesorios, sus collares que sobresalían sobre su camiseta negra, solo el de su madre estaba oculto, también sus uñas pintadas de negro y dejando cuidadosamente la punta en color blanco.

Recordó con pesar la primera vez que lo había visto, en un principio pensó que era una chica, la mas hermosa que hubiera visto en su vida, luego cuando supo que se trataba de su hermano se asusto de sus propios pensamientos, de que hubiese pensando de esa manera con Bill, una de las razones por las que lo trato como a basura durante el resto del año.

Ahora se preguntaba una vez mas como alguien tan perfecto como Bill podía ser su hermano gemelo, le resultaba maravillosamente increíble.

—¡Tom! — Llamo Bill emocionado — Ven mira esto

El mayor se acerco para ver brevemente como un león marino hacia piruetas frente al vidrio que separaba el agua de la gente que lo observaban embelesados, todos menos Tom, no podía apartar la vista de Bill, su rostro parecía brillar con el reflejo del agua sobre el.

Cuando era un niño siempre estaba solo, su padre estaba con el las veces que podía estar, pero estaba solo, nunca se había dejado de sentir desde esa manera hasta que conoció a Bill, solo así se sintió por primera vez completo.

El mayor mando al infierno sus palabras, todo lo que había dicho en un pasado, y dejo de importarle lo que pudieran decir de el, tomo la mano de Bill sorprendiéndolo, el menor lo miro interrogante sin intentar aflojar el agarre, Tom le sonrió y Bill le sonrió de vuelta, ¿Qué importaba lo que los demás pensaran? Que importaba si se sentía tan bien estar de esa manera.

No volvió a soltarlo el resto de la tarde.

Bill pensó que era muy raro que Tom lo tomara de esa forma de la mano frente a todos, varias veces pensó que lo soltaría cuando atraían las miradas curiosas de sus compañeros de clase pero no lo hizo, siguió como si nada estuviera ocurriendo, Bill oculto una sonrisa.

Sentía que Tom no estaba nervioso por sus acciones, lo sentía calido y seguro, era uno de esos los momentos que mas atesoraba en su memoria, en los que amaba la conexión pues se sentía feliz, no había otra palabra para describir los sentimientos que brotaban en su pecho como capullos de flores abriéndose ante la luz del sol.

Los profesores les dieron la libertad de irse directamente desde el acuario a donde quisieran, Becky regreso al hotel, y los chicos decidieron ir a comer algo fuera, caminaron despreocupadamente por las calles, hablando de cualquier trivialidad, riendo a viva voz de las estupideces que decía Jonathan, hasta que llegaron a un lugar de comida rápida donde ordenaron una pizza.

Sentados en una mesa circular y devorando ávidamente los trozos de pizza hablaron de su futuro cosa que le pareció muy rara a Bill, usualmente hablaban de cosas sin importancia pero quizás los amigos de Tom no eran tan despreocupados como pensaba, además de que comenzaba a verlos como sus amigos también.

—yo tendré que irme a las Maldivas — contó Mike — mi padre tiene que dirigir un hospital ahí así que estudiaremos la universidad en las islas — se refería también a Becky por lo que asintieron comprendiendo, cuando acabase el colegio dentro de un año mas seria el momento de decir adiós.

Jonathan parecía demasiado serio mientras el queso de su pizza se estiraba hasta casi tocar la mesa amarilla del lugar, Bill creyó entender por que, el también tendría que separarse.

—yo… mi madre quiere que estudie en Londres — les confeso tristemente — hable con mi padre y dijo que hablaría con ella para tratar de hacerla cambiar de opinión, pero bueno desde que ella tiene mi custodia no hay muchas posibilidades de ello.

No dijeron mucho mas pues el ambiente se tiño de melancolía, Bill dejo a un lado el pedazo de pizza que estaba comiendo y les sonrió abiertamente.

—no es el fin del mundo, aun tenemos tiempo para crear recuerdos y jamás olvidarlos, los recordaremos cuando estemos en la universidad y reiremos de ello, y cuando nos volvamos a juntar después de estudiar siendo personas responsables lo comentaremos entre nosotros, por lo menos tendremos algo de que hablar — los demás le sonrieron asintiendo.

—podremos recordar aquel incidente cuando Jonathan se quedo atrapado en el baño de las mujeres — rió Mike contento, Tom soltó una carcajada y Bill los miro con curiosidad.

—no, no eso no chicos — suplico Jonathan enterrando el rostro en las manos.

—¿en el baño de chicas?

—es cierto, tu no lo sabes Bill — le dijo Mike — sucede que en sexto básico a Jonathan le gustaba una chica, esta chica le pidió que lo demostrara metiéndose al baño de las chicas, le jugaron una broma encerrándolo ahí, no pudo salir hasta que sonó el receso y muchas chicas entraron al baño encontrándolo ahí, fue llevado a la dirección y todo el colegio se entero — Bill rió dándole palmaditas en la espalda a Jonathan.

—eso fue bastante gracioso

—yo se me una de Mike — canturreo Tom mientras el aludido lo miraba horrorizado.

—no, Tom Jonathan ya lo estaba olvidando…

—¡eso es genial! — recordó Jonathan riendo sin recatarse.

—¿Qué?

—escucha Bill — dijo Jonathan a modo de venganza — fue un día que estábamos de campamento en octavo, Mike fue llamado a la carpa de una chica para hacer lo suyo, la chica le pidió que fuera solo en ropa interior para no perder el tiempo en cambiarse de ropa, y el — las risas le impidieron continuar — el… camino sigilosamente por el campamento ingresando a la carpa que le había indicado la chica, y al instante hubieron gritos y la profesora de matemáticas salio gritando y diciendo que el era un pervertido — Bill lo miro incrédulo.

—¿se metió a la carpa de su profesora? — pregunto divertido

—si, lo obligaron a salir en ropa interior frente a todo el mundo y le sacaron fotos con su celular — todos lanzaron a reír incluso Mike que estaba rojo como un tomate.

Se pasaron el resto de la tarde riendo de las payasadas que habían cometido en el pasado, cualquier atisbo de incomodidad que Jonathan y Mike pudieran tener hacia los gestos de cariño de los gemelos se esfumaron, y en verdad dejaron de molestarles, se enfocaron en reír como nunca lo habían echo.

Salieron corriendo del lugar tratando de alcanzarse unos a otros como si fueran niños pequeños, dándose suaves golpes o gritándose obscenidades, nunca se habían sentido tan libres, Tom sujeto a Bill por la cintura y le impidió seguir corriendo, Bill se partía de la risa entre los brazos de Tom, era como si alguien les hubiera inyectado euforia en las venas, después caminaron un poco mas calmados observando las calles de Miami.

Los boutiques, restaurantes, hoteles, bares, los centros comerciales, Bill los arrastro hasta uno observando con entusiasmo lo que había dentro, ropa, accesorios juegos y todo lo inimaginable, también recorrieron el market de comida, Jonathan cogio un carrito y fueron echando todo lo que se les ocurrió dentro, Mike tomo un paquete de tampones para mujer y lo echo también dentro riendo ante la mirada anonadada de sus amigos.

—agarren ese pedazo de filete — indico Tom empujando el carrito, lo llevaron hasta un extremo de la tienda y se subieron encima, Mike empujo con todas sus fuerzas y luego se subió de un salto, el carrito rodó por entre los pasillos de las cosas mientras la gente los miraba sorprendida.

—¡cuidado! — grito divertido Jonathan mientras un empleado se quitaba del camino para no ser arrollado. Chocaron contra una pirámide de cereales y rodaron por el suelo entre risas, se levantaron rápidamente alejándose del lugar corriendo.

—¡esperen! ¡Deténganse! — grito el empleado al que casi atropellaron

—¡Vamos Bill! — llamo Tom sujetando su mano y corriendo entre risas, esquivaron a varias personas hasta llegar a la salida, Mike y Jonathan, se les unieron justo al salir y echaron a correr como el viento cuando salieron, corrieron hasta no poder respirar.

Realmente eso había sido divertido.

Se apoyaron en la pared de un edificio recuperando el aire perdido, Jonathan se boto al suelo sin ningún pudor, Bill recostó su frente en el hombro de Tom cuando pudieron respirar al fin sin ese dolor en las costillas, se lanzaron a reír.

—¿vieron como nos miraba ese sujeto?

—fue genial, ¿Por qué nunca hicimos algo así antes?

—¡fue mi idea!

—es mentira yo lo había dicho primero

Tom y Bill se miraron mientras Jonathan y Mike seguían discutiendo, sonrientes y sin apartar la mirada de sus rostros sintieron ganas de abrazarse, Jonathan saco su celular comenzó a tomarles fotos a todos en los momentos menos esperados haciéndolos reír.

El sol comenzaba a ocultarse en el horizonte bañando la hermosa vista de Miami Beach en un tono anaranjado rojizo, Mike se sujeto las costillas ahogando una mueca de dolor.

—¿estas bien? — le pregunto Tom con preocupación, pensando que quizás la droga que le habían dado ayer estaba haciendo mella en su cuerpo.

—si — contesto con una mirada que claramente le decía al de rastas que no contase nada, no quería que Jonathan y Bill se enterasen de ese bochornoso accidente de la noche anterior — solo estoy un poco cansado, regresare al hotel ¿vienen?

—yo si — dijo Jonathan rápidamente ya que tenia hambre y nunca había probado un pastel de carne mas rico que en el Royal Palm — ¿ustedes?

—no aun no — contesto Tom por ambos — los veremos mas tarde

—esta bien, adiós chicos — ambos subieron a un taxi y se despidieron con las manos haciendo un drama exagerado, Bill y Tom soltaron una risita mal disimulada y les siguieron el juego hasta que el taxi se perdió de la vista.

—¿quieres caminar un poco? — le pregunto Tom a su gemelo, que asintió sintiendo el calor que le brindaban los últimos rayos del sol, ¿o era a causa de Tom?

El mayor nunca se había detenido a pensar tan seriamente como hasta ese momento, pues fue algo mágico aun que sonase estupido, ver como Bill asentía a su petición y el color naranja del atardecer iluminaba su rostro maquillado suavemente en tonos azulados, los rayos que parecieron emanar de su pelo, no le fue difícil imaginar los años venideros junto a Bill.

El ultimo año del colegio, luego la universidad, pero después todo era una niebla tan profunda que le impedía ver, ¿Qué sucedería después cuando tuvieran que comenzar a trabajar? El ya se había decidido a estudiar ciencias políticas como su padre, lo admiraba realmente y quería seguir sus pasos, ¿pero Bill?

¿Cómo es que nunca se le ocurrió preguntarle que es lo que quería hacer en un futuro? Lo único que sabia era que le hubiera gustado ser un cantante, ¿entonces que tal si Bill decidía volverse un cantante de verdad uno profesional? tendría que irse de gira en gira y Tom no podría seguirlo.

Recordó el Center cuando Bill canto para el guía, casi podía ver las luces reflejándolo de todas las direcciones, y estaba seguro de haber oído la música que acompañaba su hermosa voz, los gritos de los fans emocionados desde los asientos, si Bill podía lograr eso solo con su voz estaba seguro de que su gemelo podría volverse famoso no solo por ser el hijo del presidente, si no por su propio talento y fuerza de voluntad.

No iba a separase de el, esa definitivamente no era una opción ni siquiera el matrimonio debería poder separarlos, ya le habían separado de su gemelo demasiado tiempo como para poder soportarlo en un futuro, tomo nuevamente la mano de Bill entre las suyas y la apretó con algo de fuerza, como si temiera que Bill desapareciese.

—¿Tommy? — pregunto el pelinegro

—dime algo Bill, ¿después de la universidad donde te gustaría vivir?

—¿Dónde? Pero por que…

—no importa el por que solo quiero saberlo, pues no creo que sigamos en la casa blanca…

—no, bueno tendremos que dejar a papa para ser independientes

—lo se, ¿y bien?

Bill pareció pensarlo, en realidad nunca había pensado en lo que harían mas allá de lo que estaban viviendo en ese preciso momento, la sola idea de tener que separarse de Tom lo enfermaba, lo hacia sentir solo, como si no hubiera nada mas en ese mundo que ellos habían creado mutuamente para refugiarse dentro, juntos tan llenos el uno del otro.

Le sorprendió que Tom pensara de esa manera en el futuro, y sobre todo en ese momento, en el momento en el que habían estado mas separados que en otros momentos, en las vacaciones que los alejaron un poco de si mismos, ¿Por qué era tan difícil encontrar un punto medio? Uno en donde no se encerraran bajo siete llaves en su precioso mundo aparte, ni tampoco donde se separaran uno del otro hasta el punto en que era doloroso.

Y entonces se dio cuenta, Tom sentía la misma ansiedad, el mismo temor de tener que separase de el en un futuro, no era el único que lo sentía, y eso lo hizo sumamente feliz, Bill no deseaba que nada los separase, no ahora que se habían encontrado después de haber crecido juntos, de sentir ese vacío en el pecho que solo podían llenar mutuamente, nadie jamás había podido llenarlo tan calido, tan feliz como Tom, ni siquiera se imaginaba ese tipo de felicidad con una pareja en un futuro.

—Los Ángeles — dijo bajito acercándose a Tom hasta que sus pechos quedaron tan cerca que sentían el calor del otro

—¿Los Ángeles? ¿Por qué ahí?

—es un lugar interesante, cuando era niño y me imaginaba a mi mismo cantando en la televisión como las otras estrellas musicales pensaba que también debería vivir en los Ángeles como ellos… ¿no te gusta?

—no, no es eso, solo quería saber el por que — ahora sus pechos se tocaban Tom abrazo a su gemelo por la cintura sin poder soportarlo mas, no quería perderlo, tenia que estar seguro de que no iban a separase jamás.

—¿Tommy?

—cuando… ya sabes… cuando acabemos de estudiar viviremos juntos, en Los Ángeles — le susurro suavemente — solo tu y yo en una casa ¿te gusta la idea? — Bill sonrió y venció toda distancia que lo separaba de Tom, depositando un suave beso en la comisura de sus labios, nunca había sentido tantas ganas de que el beso fuera directamente sobre ellos, pero esta vez ese tipo de pensamientos raros hacia Tom no le asusto.

—me parece perfecto Tommy — contesto antes de apoyar su frente en el hombro de su gemelo, no pudo evitar pensar en que si el viera una escena como al que ellos estaban armando pensaría definitivamente que se trataba de una pareja y no de un par de gemelos, era difícil de comprender desde otros puntos de vista, pues lo que a ellos les parecía de lo mas normal siendo gemelos, le resultaba raro y antinatural a otra gente, lo sabia.

Caminaron tomados de la mano observando distraídamente como iba oscureciendo y las sombras iban cambiando a medida que eso ocurría, las luces se encendían en las calles iluminándolos, de alguna manera regresaron al hotel a pie, antes de que se dieran cuenta estaban frente al edificio observándolo desde la fuente de agua que había frente a el, sin decir nada entraron apra dirigirse a su cuarto.

Mike al parecer dormía, y Jonathan se preparaba para salir, Bill se sentó en su cama pensando en todo lo ocurrido hace unos momentos, ¿era normal anteponer a Tom incluso a la persona que se supone debería amar en un futuro? Su futura pareja, pero de repente no se vio con nadie, no podía hacerse a la idea de vivir con nadie que no fuese su hermano.

—Tom voy al club ¿te vienes? — Tom por primera vez en todos los días de vacaciones no estaba muy entusiasmado con la idea, era como en las Maldivas, pero con la diferencia de que esta vez aun no había tendió sexo con nadie, de todas formas se sintió aburrido ante la idea de ir a la discoteca, solo quería estar con su hermano y ver tele hasta quedarse dormidos como solía suceder en la casa.

—no, mejor me quedo Mike parece enfermo — El aludido estaba escuchando la conversación desde su cama, era verdad que le dolía un poco el estomago seguramente a causa de las drogas que le habían dado se sentía un estupido por haberse dejado engañar así, y se sentía aun peor a causa del golpe que Becky le había dado esa mañana, no iba a arruinarle la noche a su mejor amigo, así que intervino.

—no Tom, no te preocupes, estoy bien sal con Jonathan y Bill, yo solo estoy cansado — Bill no tenia ningún interés en ir a ese lugar, así que agrego rápidamente

—que tal si yo me quedo a cuidarlo, vayan ustedes si quieren — claro que Tom no quería pero Jonathan le miraba suplicante, acepto sin pensarlo y se fue con el de mala gana.

Bill se pregunto que era aquella extraña sensación en su nuca, como si se le hubiera pasado algo, Mike se revolvió entre las sabanas de la cama destapándose, apenas traía unos boxers puestos y sentía mucho calor, su pelo comenzó a pegarse en su frente, Bill no lo noto por estar pensando en que era lo que se había olvidado.

—oye Bill — llamo suavemente Mike.

—¿si dime?

—¿podrías traer una aspirina del botiquín del baño por favor?

—¿te duele la cabeza?

—un poco — pero el gesto que hizo con la cara le hizo pensar a Bill que poco era en realidad un montón.

Rápidamente fue por la medicina y se acerco para dársela, llevando también agua en un vaso de plástico, cuando se lo alcanzo y sus manos se rozaron noto que estaba demasiado caliente para ser normal, antes de que Mike pudiera coger la aspirina, la retiro de su alcance y lo miro con preocupación.

—¿Qué?

—tienes fiebre

—no la tengo, estoy bien

—mentira — Bill se acerco a Mike y sintió con su palma que la frente del chico ardía — ¡estas muy caliente! Eso no es normal

—si me dieras la aspirina se pasaría rápido — le respondió algo molesto.

—no, espera, no debes tomar medicinas sin saber que es exactamente lo que tienes, quizás deberíamos ir a una farmacia y preguntar…

—no es la gran cosa, es un simple resfrío — mintió quizás albergando la esperanza de que así Bill le daría al fin la bendita pastilla.

—recuerdas cuando en el colegio te jactaste delante de nosotros que no enfermabas casi nunca, que solo habías enfermado tres veces desde que naciste, Jonathan estaba enfermo y por eso lo hiciste, si no es común que te enfermes, esto podría ser grave…

Mike maldijo so bocota y su petulancia, ahora tendría que confesarle a Bill su bochornoso accidente nocturno, pero no lo hacia solo por verse descubierto, si no también por que su salud comenzó a preocuparle.

—¿recuerdas que dije que ayer en la noche la pase de puta madre con esa chica? — Bill asintió dejando a un lado las medicinas — pues en realidad lo único que recuerdo es que el sexo fue monumentalmente maravilloso y que escalaba una palmera, en realidad no recuerdo como llegue hasta su casa, ni como regrese al hotel… y mi billetera no estaba.

Bill lo miro sorprendido intentando comprender

—¿te robo?

—si, pero lo mas alarmante de todo fue que yo no había bebido tanto como para quedarme con las lagunas mentales, si apenas fueron tres vasos de Vodka — y entonces Bill lo recordó, “solo espero que tengan cuidado, muchas chicas de las discotecas suelen emborrachar a sus acompañantes masculinos y robarles el dinero cuando están demasiado ebrios para evitarlo ”la voz de Malcom resonó claramente en su cabeza.

—si dices que no tomaste entonces… ¿fue otra cosa verdad?

—creo que me drogo — admitió al fin Mike de mala gana sintiéndose como algún insecto — se lo conté a Tom y creo que a estado algo preocupado por mi salud

—maldición, espero que a los chicos se les ocurra revisar bien sus bebidas esta noche

—Tom sabe que me drogaron estoy seguro que tendrá cuidado — comento Mike retorciéndose en la cama, realmente comenzaba a sentirse muy mal, tanto como para considerar ir a un hospital.

El celular de Bill los sobresalto a ambos, el moreno se apresuro a contestarlo sin fijarse en el remitente, quizás fuera Tom.

—¿Hola?

—Bill, que tal asómate a la ventana — la llamada fue cortada bruscamente.

—¿Qué demonios? — Bill observo por la ventana de la habitación hacia la calle pisos abajo, al frente estaba Malcom mirándolo desde la acera aun subido en su moto roja, y entonces Bill se reprendió mentalmente, ¿Cómo había podido olvidar que tenia una cita con el?, sin embargo observo al castaño con ansias, el podría ayudarlos.

—Mike, espérame aquí voy por ayuda

Bill bajo corriendo los pisos que le separaban de la planta baja sin esperar el ascensor, quizás Mike sufría de una reacción a las drogas su vida podría estar corriendo peligro, en el vestíbulo se choco contra una chica y ambos cayeron al suelo.

—oww — dijo Becky sobándose la cadera — ¿Bill?

—¡Becky! Lo siento mucho — se disculpo el pelinegro ayudándola a pararse — ¿te hiciste daño?

—sobreviviré — le sonrió la chica divertida por la extrema preocupación de Bill, pero después se dio cuenta de que no era a causa del choque — ¿Qué sucede?

Bill se mordió el labio pensativo ¿debería contarle?, quizás Mike se enojaría pero… ella merecía saberlo, rápidamente lo contó lo ocurrido la noche anterior y vio como el semblante de la chica se ensombrecía por la preocupación.

—…y entonces Malcom, el que nos guió en el center, yo tenia una cita hoy con el pero creo que seria mejor pedirle ayuda a el, después de todo me advirtió sobre eso y olvide decirles, el sabrá que hacer.

—¿esta afuera?

—si

—puedo acompañarte

—claro

Ambos salieron del lugar a pasos veloces, Malcom se sorprendió de ver a Bill junto a una chica muy hermosa aproximarse hacia donde estaba el, ambos lucían preocupados, Bill no lo saludo como habitualmente lo hacia fue directo al grano.

Continúa…

yyyyyyyy al fin capitulo xD nos vemos en el 16

por Amudiel

Escritora del Fandom

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