«Twist of Fate 2: Memories» Fic de Amudiel

Capítulo 12

—Los agentes ya están en Miami, los chicos no podrían estar mas protegidos — dijo Dan sentándose al lado de Jorg en el sillón de terciopelo.

—Bill sospecha algo, lo se, el no es tan despreocupado como Tom, tiene mas sentido común, sabe que no me atrevería a mandarlos solos

Dan se recostó sobre su hombro y suspiro con resignación, Jorg lo abrazo por la espalda y comenzó a acariciar su pelo.

—si los narcotraficantes y los homicidas no pudieron identificarlos dudo que Bill lo haga — comento Dan tranquilamente.

—lo se, es solo que no puedo evitar sentirme preocupado — Dan se incorporo un poco para depositar un suave beso en sus labios.

—tenemos la casa para nosotros solos — le susurro al oído. Jorg sonrió y bajo sus manos hasta su cintura.

—eso es injusto — dijo sonriendo

—no lo creo — comento Dan lamiendo el lóbulo de su oreja y Jorg no pudo hacer mas que rendirse a las caricias de su amante, relajándose y olvidándose por un momento del peligro que podría acechar a sus hijos.

—vamos a tomar una ducha…

&

El avión aterrizo a las 3 de la tarde aproximadamente en el Aeropuerto Internacional de Miami, ambos cursos avanzaron en una masa emocionada hasta la salida donde un bus los esperaba para llevarlos hasta el hotel Royal Palm, el profesor encargado del curso de los gemelos se puso delante y llamo la atención de todos con un altavoz.

—¡chicos escuchen! — varios alumnos guardaron silencio pero los del fondo seguían hablando emocionadamente — ¡Chicos! — volvió a llamar, cuando tuvo la atención de todos prosiguió — necesitamos organizarnos antes de llegar al hotel, las habitaciones serán repartidas a cuatro personas, así que escojan compañeros de cuarto antes de llegar, repito, todos tienen que saber con quienes quieren compartir habitación antes de llegar al hotel, no pierdan el tiempo, ¡y por si lo olvidaron chicos y chicas por separado! — inmediatamente los alumnos comenzaron a moverse de un lado al otro preguntando a sus compañeros si querían estar en su habitación, Bill se acerco a Andreas y a Kayla que le sonrieron, llevaban las manos entrelazadas.

—¿con quien se quedaran? — pregunto

—yo me quedare con ellas — dijo Kayla señalando a unas chicas que hablaban animadas sobre sus trajes de baño y la playa nudista de South Beach.

—¿y tu Andy? ¿Qué dices si compartimos habitación? — el rubio observo al gemelo de su amigo y suspiro resignado.

—claro si Tom esta de acuerdo — dijo sonriéndole, Bill le devolvió la sonrisa y fue a hablar con su hermano.

—hey Tom, ¿esta bien si Andy se queda en nuestra habitación? — le pregunto emocionado, Tom lo miro confuso.

—pero ya estamos completos — dijo observando a Mike y Jonathan — somos cuatro — Bill asintió algo abatido.

—bueno iré a decírselo — volvió hasta donde Andreas y se sentó a su lado con el ceño fruncido.

—¿Qué sucede Bill? — pregunto Kayla

—odio que Tom tome decisiones sin preguntarme antes — farfullo apoyando su barbilla en sus manos — sus amigos no son tan malos como pensaba pero aun así preferiría compartir habitación con Andy — el rubio poso conciliadoramente una mano en su hombro.

—ya Bill no te preocupes — le dijo suavemente — podremos vernos en las salidas, si las habitaciones solo las vamos a utilizar para dormir — comento.

—pero aun así, Tom esta demasiado… no lo se, siempre esta sobre mi vigilándome, desde que ayude a Silver y a Levid esta algo raro… — Andreas y Kayla se miraron de reojo y asintieron.

—pero creí que Tom y Silver se llevaban bien — pregunto la chica suavemente.

—pues claro que se llevan bien, pero aun así siento como si quisiera decirme algo pero no se atreve, lo se por la conexión, no quiero preguntarle por que se que no me lo dirá de todas maneras, pero me tiene de los nervios — Andreas se sentía mal por haber escuchado una conversación entre Becky y Tom el día que Bill ayudo a ambos chicos a que no fueran descubiertos, el sabia de la relación del presidente con el vicepresidente estudiantil por que Bill se los había contado confiando en que sabrían guardar el secreto, Andreas había oído la otra conversación sin querer y no se la había contado a nadie a parte de Kayla, ¿seria buena idea comentárselo a Bill?

—¿de verdad no tienes idea de lo que podría ser? — le pregunto amablemente, Bill negó con la cabeza.

—¡llegamos! Tomen su equipaje y acomódense en los grupos que armaron para ingresar al hotel, el resto del equipaje será enviado dentro de una hora, por lo tanto tienen una hora para organizarse, y luego otra hora mas para desempacar, pueden comer algo y exactamente a las 5 de la tarde saldremos en dirección a Adrienne Arsht Center — anuncio el profesor, todos bajaron con las maletas que llevaban encima, el equipaje pesado llegaría en una hora y todos tenían hambre así que se pararon impacientes en el vestíbulo del hotel Royal Palm, en grupos de cuatro, los profesores fueron repartiendo sus llaves y pronto todos se dirigían a sus habitaciones.

Tom sujetaba la tarjeta del cuarto numero 136, Mike y Jonathan iban a su lado hablando sobre a que hora les dejarían en paz los profesores para irse por su cuenta, ingresaron a la habitación que tenia cuatro camas y un baño, era bastante elegante y ordenada, un televisor plano de frente a las camas y dos armarios empotrados a ambos costados del lugar, Mike y Jonathan tomaron uno y Tom junto a Bill el otro.

—me muero de hambre — dijo Tom jalando un poco el cuello de su enorme poleron para darse aire — bajemos a almorzar.

—yo quiero ir a la playa espero que la visita a Adrienne Arsht Center no dure mucho — comento hastiado Mike, hubieron dos golpes a la puerta, Jonathan se acerco a abrir, era Andreas junto a Kayla.

—Bill te buscan — dijo, el pelinegro se acerco a la puerta y sonrió al ver a su amigo.

—¡Andy! Aun no se en que habitación estas — le comento

—es la 140 en este mismo piso — indico el rubio — Bill me preguntaba si podríamos almorzar juntos — Bill miro hacia dentro observando a Tom que frunció el ceño reprobatoriamente.

—claro — acepto Bill corriendo hacia dentro y dejando su chaqueta en la cama mas al extremo cerca al ropero, hacia bastante calor, y el llevaba una camiseta color rojo bastante aprieta que dejaba ver una fina línea de su cintura y su tatuaje de estrella, Tom apretó los puños inconscientemente al observar el detalle, no le agradaba mucho la idea de verlo salir así. Bill se despidió con un gesto y salio corriendo dando un leve portazo.

—es bastante animado — comento Mike quitándose la camiseta que traía dejando su torso desnudo y abanicándose con su mano — yo estoy cansado.

—creo que tomare una ducha antes de almorzar — dijo Tom ingresando al baño.

Bill caminaba junto a ambos chicos en dirección al restaurante del segundo piso del hotel, ubicado en una espaciosa terraza con vista a la playa, varios de sus compañeros ya estaban por ahí almorzando o tomando algo frió.

Escogieron una mesa justo al borde de la terraza disfrutando de la refrescante brisa que subía desde el mar, pidieron su almuerzo y unos jugos de naranja bien fríos, Andreas se puso algo serio observando al horizonte, Bill pensó que su amigo se veía bastante lindo así, con su rubio y lacio pelo siendo levemente sacudido por el viento, nunca lo había visto de esa manera pero el y Kayla hacían una linda pareja pues la chica era realmente hermosa con sus ojos grises y pelo negro que se ondulaba en las puntas debido al calor.

—oye Bill — llamo Andreas haciéndolo salir de sus pensamientos — creo que se por que Tom esta así contigo — confeso directo al grano, Bill lo miro sorprendido, una mesera se acerco con los paltos de comida y las bebidas dejándolas profesionalmente frente a los tres, cuando ella se alejo Bill se apoyo sobre la mesa acercándose un poco mas a Andreas.

—¿lo sabes? — le pregunto y el rubio asintió, Kayla tomaba un sorbo de su jugo por la bombilla observando a la gente jugar en la playa, quizás no fuese buena idea decirle a Bill lo que sabían pero si Tom no estaba dispuesto a decírselo era mejor avisarle para prevenirlo.

—en realidad fue un error — continuo Andreas — el día que nos avisaron del viaje, lo escuche hablando con la chica Boyet — Bill asintió — creo que tenían miedo de que ellos te “conviertan” — Bill frunció el ceño confundido

—¿Qué me conviertan? No lo entiendo — Andreas suspiro

—o sea que tu al juntarte con ellos podrías acabar siendo uno mas, entiendes, ya sabes gay

—¡que! ¿Tom piensa que Levid y Sil quieren volverme gay? — pregunto indignado.

—solo fue una suposición que hicieron, algo así de que ¿Qué tal si te dan ganas de experimentar y al final te gusta? Oí a Boyet decirle a tu hermano que tenia que averiguarlo — Bill frunció el ceño molesto, ¿eso era lo que traía a Tom de esa manera tan rara? Por alguna razón le molestaba, el no era gay, y si Tom tenia dudas era su maldito problema por no preguntarle directamente, ¿además por que dudaba? Se observo a si mismo, a su ropa ajustada, a sus ojos maquillados, recordó que mucha gente comentaba su parecido con el de una chica.

Pero en el fondo no era eso lo que lo molestaba, era el echo de que a Tom le incomodase el echo de que el pudiera ser gay, ¿Qué tal si hubiera nacido gay? ¿Tom no querría hablarle más por eso?

—así que es solo eso — siseo Bill tomando un sorbo de su jugo — ya veremos…

—¿Bill? — pregunto Kayla

—cuando yo vivía en Francia los chicos muchas veces me golpearon llamándome maricón, raro, desviado y solo por la forma en la que me vestía, Alexander me defendía, lo recuerdo bien, había otro chico, se llama Antuan, el si era gay, un día lo admitió delante de varios chicos, tres días después apareció muerto — Andreas y Kayla soltaron un jadeo de horror — lo mataron por ser diferente, solo por que le gustaban los hombres, y yo no lo logro entender en que hace eso diferente a una persona

—en nada — afirmo Kayla firmemente — ya sean mujeres u hombres no son diferentes a nosotros en nada — Bill observo a sus amigos, sentía que sus ojos se aguaban, había tanta gente que el quería y que eran homosexuales, Alexander, Silver y Levid, su padre y Dan, los quería mucho y no le gustaría verlos siendo discriminados como lo fue el en su niñez.

—Tom es como ellos — dijo con la voz rota, una imagen de Tom despreciando a su padre apareció en su mente — es como los que mataron a Antuan

—No creo que sea para tanto… — dijo Andreas — se lleva bien con Silver, si fuera realmente un homofobico no soportaría tenerlo cerca.

—es cierto — dijo Kayla posando su mano sobre la de Bill — quizás el solo esta inseguro, no debe ser difícil pasar de odiar a gente a tratar de aceptarla, además el jamás dejaría de quererte ni aun que fueses gay — le dijo firmemente, pero Bill lo dudo, Becky le había contado la manera en la que los tres chicos insultaban a los gays antes de su llegada, entonces se le ocurrió un plan.

—no lo sabré hasta que lo compruebe — comento firmemente

—¿Qué? — pregunto Kayla confundida

—¿te vas a volver gay para ver si Tom deja de quererte así? — pregunto Andreas incrédulo

—no me voy a convertir en gay — dijo Bill observando a su amigo — solo fingiré ser uno y si a Tom le molesta lo sabré

—¿crees que sea buena idea? — pregunto la chica

—es una prueba que el tendrá que pasar si quiere contar con mi total confianza — dijo Bill decididamente, si Tom podía soportar la idea de que el fuera gay, entonces el le contaría lo de su padre y Dan.

—espero que salga bien — dijo Andreas sintiendo un poco de arrepentimiento por haberle contado la conversación a Bill.

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Después de desempacar su equipaje todos los alumnos fueron de nuevo al bus para ser llevados hasta el Adrienne Arsht Center, Bill procuro actuar lo mas normal posible con su hermano para que no se diera cuenta de si plan, ni mediante la conexión ni ningún otro medio, Tom siguió como siempre y Bill comenzó a pensar como iniciar su plan, observando por la ventana pudo observar a lo lejos al enorme edificación que era el Adrienne Arsht Center, ya después pensaría en como comenzar su plan, primero disfrutaría de la visita.

Al ingresar al lugar se quedaron sin aire, era totalmente hermoso, las hileras de asientos rodeando la plataforma del lugar, un chico de unos 20 años se acerco sonriendo y mostrando sus blancos dientes, parecía un modelo de los de Kalbin klein.

—sean bienvenidos al Adrienne Arsht Center, mi nombre es Malcom Allester, voy a daros un pequeño recorrido por el lugar — los alumnos comenzaron a seguirlo, sacando cuadernos para apuntar lo que iría diciendo o sus grabadoras, entonces el foquito se encendió para Bill, rápidamente se alejo de su gemelo y se paro al lado del guía acercando el aparato a su boca para grabarlo, el joven siguió contando la historia del lugar — Antes este lugar era llamado Carnival Center, su tamaño es de 53.000 metros cuadrados lo que lo hace el tercer centro de artes escénicas después del Lincoln Center de New York y el Denver Performing Arts Center, fue diseñado por el Arquitecto Cesar Pelli esta evaluado en un valor de 467 millones de dólares, consta de tres salas de teatro.

La clase lo seguía observando los detalles mientras el muchacho los iba enumerando, Bill realmente no prestaba atención a lo que decía, solo dejaba que la grabadora atendiese por el, observo el perfil del joven, tenia una nariz elegante, del tamaño perfecto según Bill, su pelo era castaño muy claro, al igual que sus cejas y pestañas, sus ojos eran profundos y color miel, Bill nunca se había detenido a observar tanto a una persona, y se dio cuenta de que lo estaba haciendo solo por su plan de probar a Tom y su prejuicio hacia las personas homosexuales, Bill fijo su vista en los labios del joven que se movían mientras hablaba, parecían suaves, y unos hoyuelos se formaban a los costados cuando los estiraba hasta cierto punto, se pregunto que se sentiría besarlos…

Bill se detuvo de golpe, ¿Qué demonios estaba pensando? Esa maldita idea de hacerse pasar por gay lo estaba confundiendo, se estaba volviendo loco definitivamente, apago su grabadora y se sentó en uno de los asientos mientras su clase seguía tras el guía, definitivamente no era un buen plan…

Se quedo sentado no supo cuanto tiempo aun asombrado por ese minúsculo pensamiento de minutos atrás y estaba tan concentrado en eso que no sintió a alguien sentarse a su lado, dio un pequeño salto cuando una voz le saco de sus cavilaciones.

—¿estas bien? — observo esos ojos profundos y asintió.

—yo s-si — dijo nervioso por la cercanía del chico.

—estuve observándote ¿Cómo te llamas? — Bill sonrió internamente al saber que ese chico no lo conocía por alguna revista o noticia.

—Bill — dijo solamente.

—ya me presente pero por si acaso soy Malcom — estrecharon sus manos brevemente — tienes la piel muy suave — dijo el joven al soltarlo.

—g-gracias — tartamudeo Bill, no sabía por que de repente se sentía tan nervioso

—te vi alejarte, pensé que te habías mareado, estas algo pálido — Bill negó suavemente con la cabeza.

—no es eso, es solo que… estaba pensando… — Malcom no pregunto que era lo que pensaba Bill, solo sonrió observando a los demás jóvenes que estaban al centro del enorme teatro cantando o corriendo de un lado a otro, todos menos uno que miraba hacia ellos con el ceño fruncido. Estaba completamente inmóvil en medio de la plataforma sin quitarlos ojos de ellos, Malcom alzo una ceja confundido.

—¿dime te gusto el Adrienne? — Bill lo miro fijamente y sonrió de una forma que jamás había usado para sonreír, sonrió coquetamente.

—es impresionante — dijo con voz profunda Bill, mirando a su alrededor y alzando los brazos — cantar aquí debe ser increíble

—¿tu cantas? — Le pregunto Malcom interesado, Bill se sonrojo y asintió levemente — wow ¿me dejarías oírte?

—o-oírme ¿aquí? — pregunto incrédulo.

—no, iremos a la otra sala, por si no escuchaste esta parte de la explicación este lugar tiene tres salas — sonrió, y Bill rió bajito.

—esta bien — dijo algo inseguro, nadie mas que Tom o su madre lo habían escuchado cantar jamás y se sentía de alguna manera como si estuviera traicionando a su gemelo, pero de todas formas se levanto y camino tras el joven.

Tom observo a su gemelo seguir a aquel desconocido y se puso en guardia en un milisegundo, sin pensar ni ver nada mas que a su hermano lo siguió, era como si nada a su alrededor existiera por sobre Bill, los vio atravesar una puerta y espero unos instantes antes de abrirla lentamente, estaba frente a otra sala con sillas y al centro la plataforma de teatro, Bill y el guía estaban parados al medio, observo a su gemelo girar con los brazos estirados a sus costados alegremente, y también vio la sonrisa del sujeto mientras observaba a su hermano, sus puños se formaron en sus manos, acabo de ingresar al lugar y se sentó atrás entre las sombras observándolos, el lugar era tan grande y silencioso que podía oírlos charlar a la perfección.

—debes tener una magnifica voz — dijo Malcom.

—bueno… no lo se sinceramente, solo que me gusta cantar desde pequeño

—entonces que esperas, imagínate a la multitud aquí mirándote y esperando tu numero — Bill observo a su alrededor como si un montón de gente lo observase y su adrenalina se disparo dentro de el, no iba a cantar ninguna de las canciones compuestas por el y por Tom, eran demasiado suyas como para cantarlas a un extraño, decidió cantar una de Green Day, tomo aire y comenzó, toda la sala se lleno de su voz amplificada por el eco y Bill canto con todas sus ganas, Tom sintió un escalofrió recorrerle la columna vertebral al oírlo cantar tan seriamente como si cantase en un concierto de verdad, anhelo tener su guitarra consigo para acompañar esa magnifica voz.

Bill acabo la canción con una enorme sonrisa y conecto sus ojos con los de Malcom que estaba anonadado.

—wow Bill, eso fue realmente increíble, creo que deberías ser cantante profesional — la puerta de esa sala fue abierta y la clase comenzó a ingresar, Tom se puso de pie y se mezclo con ellos, había algo que no acababa de encajarle en todo eso, ese lugar estaba abrumándolo, quería salir de allí, de esa grandeza y dejar de ver como Bill le prestaba a atención a otra persona que no fuese el.

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—Bill gracias por lo de antes — dijo Malcom sacando una tarjeta de su bolsillo — se que solo estas de vacaciones, pero si te animas a salir o pasear, incluso puedo ser tu guía turístico personal — ambos rieron — solo llámame — el pelinegro asintió cuando la bocina del bus sonó dos veces, se despidió con un beso en la mejilla del joven y subió rápidamente, Tom observo por la ventana como aquel chico se acariciaba en la parte que su gemelo había besado, y se sintió aun mas molesto que antes, Bill se sentó a su lado observando la tarjeta.

Cuando el auto bus desapareció de la vista Malcom saco un pequeño micrófono de su cuello y lo activo.

—las joyas fueron de regreso al hotel, acaban de marcharse

—entendido agente Allester — contesto una voz — acabo su turno, regrese al cuartel general del FBI

—si señor

En al auto bus Bill pensaba acerca de ese sujeto, algo, no sabia que pero, había algo raro o atrayente en el, observo el ceño fruncido de su gemelo y decidió intentar conversar con el.

—fue interesante — comento Bill y Tom le respondió con un gruñido ininteligible, Bill podía sentir la rabia de Tom a leguas ¿seria por el y aquel chico?, ¿realmente Tom comenzaría a odiarlo si fuera gay de verdad?, Bill suspiro cansinamente y guardo la tarjeta en los bolsillos de sus ajustados jeans.

Llegaron al hotel y los profesores llamaron su atención.

—bien concluimos con la parte estudiantil de hoy, tienen el resto del día libre hasta las 11 de la noche, quien llegue mas tarde de esa hora será sancionado y ya saben las reglas nada de alcohol ni de compañía “inapropiada” — los alumnos asintieron emocionados y corrieron a sus habitaciones para cambiarse.

Comenzaba a anochecer pero aun hacia mucho calor, los cuatro chicos bajaron juntos hasta el vestíbulo del hotel, sin portar nada abrigado, había mucha gente ingresando y saliendo, Bill no pudo ver a Andreas ni a Kayla por ningún sitio.

—hay una cantidad interminable de discotecas aquí — dijo Mike observando un mapa — esto es genial

—los profesores dijeron que no podemos beber — comento Bill bajito.

—no se van a dar cuenta — dijo secamente Tom — vamos…

—pero Tom — su gemelo lo fulmino con la mirada, y Bill recordó que Tom estaba enojado con el desde que entraron al Adrienne — esta bien… — acepto entonces.

—hay 150 clubes y discotecas en este sitio — dijo Jonathan — ¿a cual iremos?

—ya escogeremos una — dije Mike buscando con la mirada por el vestíbulo — ¡hey Beck! — La chica se acerco a ellos sonriente — ¿lista? Vamos entonces.

Salieron del hotel y tomaron uno de los muchos taxis que deambulaban por el lugar, era algo estrecho por lo que Bill acabo prácticamente sentado sobre Tom, acomodo mejor sus piernas sobre las de su gemelo y observo por la ventana, ¿y si los descubrían?, mejor así los mandaban a casa y su padre estaría mas tranquilo no teniendo que pensar sobre si corrían peligro o no, y no seria culpa de Jorg pues Tom abría sido el responsable por infringir las reglas, se encogió de hombros y siguió observando la ciudad nocturna que le resultaba hermosa.

El taxi los dejo en un sitio donde todo parecían ser discotecas, bajaron examinándolas una por una hasta que se decidieron a ingresar a la mas llamativa en la entrada rezaba Club Crystal, había mucha gente bailando al centro y a los costados y en el nivel superior habían mesas rodeadas sor sillones forrados de terciopelo, se sentaron en una de las mesas y Jonathan fue a pedir bebidas.

—sigo pensando que es una mala idea Tom — dijo Bill cruzándose de piernas y brazos.

—la vida es para divertirse — le contesto su gemelo observando a la gran cantidad de chicas que llevaban muy poca indumentaria encima, sonrió de lado.

—¿ya elegiste una? — pregunto Becky con total naturalidad.

—¿solo una? — pregunto Tom incrédulo y ambos rieron, Jonathan regreso con las bebidas y se las paso a cada uno, Bill probo la suya era muy dulce y rica, incluso parecía no contener alcohol.

—okay es hora de cazar — anuncio Mike levantándose y perdiéndose entre la multitud, quizás solo Bill se dio cuenta de la mirada de decepción que le dio Becky antes de que se fuera.

—¿vienes Tom? — pregunto Jonathan, Tom se acabo el contenido de su vaso de un solo trago y se puso de pie, ambos se perdieron entre la multitud.

—no pierden el tiempo — siseo Becky observando como su primo bailaba muy pegado a una morena con una falda demasiado corta.

—¿no quieres bailar? — le pregunto Bill tratando de lucir aburrido pero en realidad quería acercarse a la pista para buscar a su gemelo, ni el mismo sabia por que pero necesitaba tenerlo en su punto de mira.

—claro… ¿te animas? — Bill sonrió y la saco a bailar, ninguno de los dos mantenía su vista fija en el otro, ambos miraban a la multitud, Bill al fin diviso a su gemelo, no estaba bailando estaba sentado en la barra conversando con una chica que prácticamente iba en ropa interior, la falda no cubría nada de sus piernas y un pequeño sujetador que no dejaba mucho a la imaginación, frunció el ceño no le gustaba demasiado esa imagen.

—es todo un experto — le dijo Becky — antes no era así, solo había tenido sexo una vez con la novia de tu amigo rubio — Bill asintió acordándose de eso — y después fueron 2 o 3 y mucho después perdimos la cuenta.

—yo pensé que lo decía en broma, para aparentar ser mas de lo que es.

—en realidad es un experto — repitió Becky suspirando cansinamente — como Mike y Jonathan.

—Hum — contesto Bill encogiéndose de hombros, ahora solo tenia ganas de irse al hotel y buscar a Andreas o a Kayla para conversar un rato, pero quizás no estuvieran ahí, aun eran las 9 y tensen tiempo hasta el toque de queda.

—¿te molesta verdad? — Bill no la escucho estaba observando como Tom acariciaba el cabello de aquella chica — ¿Bill?

—ah… ¿Qué?

—no, no era nada — ella sonrió — estoy algo cansada iré a sentarme, Bill asintió y la vio alejarse en dirección a la mesa, rápidamente un sujeto se sentó a su lado y converso con ella, busco a Mike con la mirada y no se sorprendió de verlo fruncir el ceño, realmente era muy celoso con su prima, camino en dirección contraria a la barra hacia el nivel superior, desde ahí podía ver la gente bailar, se apoyo en el barandal y suspiro aburrido, las discotecas no eran como el pensaba a pesar de las maravillas que Tom y los demás hablaron de ese tipo de lugares.

—hola — saludo una voz a su derecha, Bill se giro al reconocerla.

—¡Malcom! — Dijo incrédulo — ¿que haces aquí?

—Bailar, tomar algo, como todos ¿Por qué? — a Bill le pareció demasiado grosero preguntarle si lo había seguido, tal vez era solo una coincidencia.

—oh, no es nada, estaba pensando que este lugar es muy aburrido — al joven a su lado soltó una risita.

—yo suelo pensar lo mismo, ¿te apetece salir a tomar aire? — Bill dudo unos instantes pero acepto, después de todo Tom estaba ocupado.

—claro

Bill y Malcom bajaron hasta el primer nivel en dirección a la salida, el menor se pregunto si debería avisarle a Tom que saldría un rato, volvió a ver hacia la barra pero su gemelo no estaba ahí, estaba en la pista bailando muy sugestivamente con la chica de hace unos momentos, prefirió no avisarle y con seguridad salio tras Malcom.

Las luces de la cuidad los recibieron, la música se redujo a un estruendo bajo, Malcom saco un cajetilla de cigarrillos y le ofreció uno a Bill que acepto sin pensarlo, ambos caminaron en silencio por las calles, habían muchas mas discotecas en ese lugar.

—¿entonces es cierto que aquí hay mas 150 discotecas? — pregunto a Malcom

—es cierto, sobre todo en la avenida Lenox, la quinta y la sexta, Miami Beach es un lugar de eterna celebración — el menor asintió observando a su acompañante, ahora no vestía ropa veraniega, traía un jean azul y una camiseta negra con estampados plateados en el pecho, realmente era muy hermoso.

—¿vives aquí? — pregunto Bill.

—actualmente si, pero he vivido en muchos lugares, antes de venir aquí vivía en Venecia, un hermoso lugar…

—vaya, sueles viajar muy seguido

—es mi trabajo

—¿Qué exactamente?

—ser guía turístico, conocer muchos idiomas y lugares, y hacer que la gente se interese en ellos, como hoy con el Adrianne

—fue una maravillosa explicación — sonrió Bill y lo vio sonrojarse un poco, el gesto le pareció tierno, Bill apago su cigarrillo y lo arrojo a un contenedor de basura.

—eso fue agradable de tu parte — comento Malcom.

—¿el que? — pregunto Bill confundido.

—el cigarrillo, lo arrojaste a la basura, es muy poca gente que conozco la que se toma la molestia de hacerlo, la mayoría ensucia con basura donde se le da la gana…

—hum bueno… mi madre solía decir que al ensuciar nos suicidamos un poco mas nosotros mismos.

—no hay nada mas cierto, ¿Cómo se llama tu madre?

—ella se llamaba Simonne — comento Bill suspirando.

—oh… lo siento mucho

—no, esta bien ella tenia cáncer, sabia que iba a morir de todas formas

—¿entonces ahora vives con tu padre? — Bill asintió rogando que no se diera cuenta de su identidad, mucha gente había tratado de acercarse a el y a Tom solo por que su padre era el presidente de los estados unidos, y no por verdadera amistad.

—y con mi hermano — agrego, Bill pudo observar a una pareja que caminaba un poco por delante de ellos, algo era raro, observando mas detenidamente se dio cuenta de que ambos eran hombres, y se agarraban de la mano o se besaban sin vergüenza de que alguien pudiera verlos, abrió un poco la boca asombrado.

—son gays — dijo Malcom tranquilamente — es normal ver una escena así por aquí

—¿Por qué? — pregunto Bill interesado.

—bueno después de todo Miami Beach es uno de los primeros treinta destinos para el turismo gay en los Estados Unidos, aquí la gente no tiene que ocultarse como en otros lugares por miedo a ser discriminados, claro que aun hay algunas personas que los miran de mala manera pero la mayoría ya esta acostumbrada a ver a dos hombres juntos, como a cualquier pareja normal.

—¿e-en serio? — pregunto escéptico, y pensar que en casa Levid y Silver tenían que ocultarse de todos, en Washington eran tan prejuiciosos.

—¿te molesta?

—no, claro que no, conozco a varias personas homosexuales, solo estaba pensando que es injusto que tengan que esconderse por miedo — su voz tono un matiz de furia, recordando lo que Alexander le había contado sobre sus padres, que cuando se enteraron de que era gay lo lastimaron y hasta lo abandonaron con Simonne y Marie, o a Silver y Levid, que serian injustamente echados del colegio si los profesores llegasen a saber lo suyo, pues las parejas hetero no tenían problema en demostrar su amor publico en el colegio, incluso su padre y Dan… era tan injusto.

—¿estas bien? — le pregunto Malcom

—no… en realidad no se si lo estoy, desde que el tema gay surgió en mi vida todo es una locura — confeso Bill — de niño me maltrataron mucho por mi forma de vestir y por mi maquillaje, pensaban que era gay, me llamaban de muchas formas horribles y me golpearon muchas veces

—lamento eso — dijo sinceramente Malcom.

—había otro niño que si era gay, y lo mataron ¡como si fuera un animal! Y el… era una persona como todos nosotros, después al venir aquí a Estados unidos, también creían que era gay y siguieron golpeándome, incluso cuando tuve novia continuaron haciéndolo, mi hermano… tiene algún problema con ellos, lo se, aun que ahora solo le incomoden, me gustaría que pudiera aceptarlo.

—es difícil entender algo así, sobre todo para las personas cerradas de mente, se les hace difícil creer que dos personas del mismo sexo puedan amarse con la misma intensidad que una pareja hetero — Bill lo observo impresionado.

—¿tu lo entiendes? — le pregunto el menor, Malcom sonrió.

—lo entiendo, mas de lo que piensas

—¿mas? ¿Por qué?

—mis padres biológicos me abandonaron y un matrimonio gay me adopto — comento Malcom y Bill abrió los ojos como platos asombrado — tengo dos padres — sonrió.

—¿ma—matrimonio? — Malcom asintió — ¿eso se puede? — el castaño soltó una risa

—claro que se puede, ellos se casaron en San Francisco, pero la adopción para parejas gay no estaba permitida en ese entonces, lo hicieron con un poco de ayuda del orfanato, y debo agregar que el destino no pudo darme mejores padres que ellos, siempre velaron por mi, yo me considero su hijo y les estaré eternamente agradecido.

—es increíble — suspiro Bill — como un cuento de hadas — Malcom volvió a reír

—todos tienen un cuento de hadas Bill, los heteros, gays o lesbianas, solo tienen que encontrarlo, los esta esperando, nos espera a todos.

—¿en verdad crees eso?

—lo creo — afirmo el mayor posando una mano en el hombro de Bill — ¿puedo llevarte?

Bill saco su celular y observo con temor que faltaban 15 minutos para las 11 de la noche, asintió fervientemente — entonces ponte esto — el pelinegro no se había dado cuenta de que estaban al lado de una hermosa moto color rojo, se puso el casco que le tendía Malcom y se subió tras el aforrándose a su cintura, sonrió mientras el chico aceleraba, estaba feliz por la confesión que le hizo, de alguna manera se sentía identificado con el pues su padre también era gay…

—¿Dónde estas quedándote? — le pregunto Malcom sin desacelerar.

—en el hotel Royal Palm.

—de acuerdo ¡sujétate bien Bill! — el menor obedeció afirmando su agarre y Malcom acelero.

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—¡Tom! ¡Tom ya son las 11! — llamo Becky entre el estruendo de la musica — ¡Tom por el amor de dios! — el de rastas dejo de bailar con la morena y observo a su amiga

—¿ya son las 11 tan rápido? — ella asintió — okay busca a los demás y nos vemos en la salida en 5 minutos

—¡vale! — la chica obedeció, pronto encontró a Jonathan con una chica rubia y le aviso la hora, entre ambos buscaron a Mike que se besaba sin tregua con la morena de hace unos momentos, se despidió de ella con un ultimo beso y salieron a la puerta esperando a Tom.

—deberían darnos el toque de queda hasta las 12 — farfullo Jonathan abanicándose con un pedazo de papel

—esto no es como en las Maldivas, si no llegamos pronto al hotel nos mandaran derecho a casa — siseo Becky sin mirar a su primo que traía lápiz labial embadurnado en todo el rostro.

—¿Dónde mierda esta Tom? — casi grito Mike justo cuando el de rastas salía del lugar y se acercaba a ellos — al fin

—¿y Bill? — Fue lo primero que pregunto Tom al no ver a su gemelo ahí fuera — ¿sigue dentro? — Becky pensó si seria bueno contarle… quizás no, pero sabia que Tom no se movería del lugar hasta que le dijera…

—bueno… veras…

—¿Qué?

—Bill se fue — dijo Becky rápidamente, implorando a los dioses que el moreno ya estuviera en el hotel, y no aun con el guía turístico de esta tarde con el que lo había visto salir — dijo que se aburría y se regreso al hotel

—¡maldición y no me dijo nada!, rápido tomemos un taxi — en menos de 15 minutos estaban en las puertas de su hotel, entraron al vestíbulo con cautela y no vieron a ninguno de los profesores cerca así que corrieron hacia el ascensor, Becky se despidió de ellos en el segundo piso y subieron al tercero, Tom fue el primero en llegar a la habitación y soltó un suspiro de alivio al ver a su gemelo mirando televisión tranquilamente.

—hola — saludo Bill sin mirarlos — apestan a alcohol hasta aquí, deberían ducharse.

Continúa…

😀 aqui estoy con el capitulo 12 ya estan miami y bien protegidos por el FBI que creen del plan de Bill? XD Byeee

por Amudiel

Escritora del Fandom

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