

Fic de Majestrix. Traducción de lurdez & MizukyChan
6: ¿Es el engaño realmente la respuesta? (P.2)
Actualmente los G’s estaban en un cuarto de mantenimiento, específicamente en un armario de escobas, discutiendo tan silenciosamente como podían. —¡No puedo creer que te hayas mandado una indirecta de esa manera! —Siseó Georg, mirando a su amigo. Gustav lo miró incrédulo. —¡Y tampoco puedo creer que me hayas emborrachado después de que te dijera que no era mi secreto como para decirlo!
—Necesitaba saber qué pasaba. Sabía que era algo serio, y por el amor de dios ¡tenía razón! —Replicó Gustav.
—¡No importa! ¡Me violaste!
—Eso es un poco dramático. Además, no es como que tú nunca hayas abusado de mis debilidades ¿Crees que no noto cuando me pides cosas cuando estoy casi dormido? Sabes que siempre diré que sí, ¿verdad? —Georg se veía culpable. —Mira hombre, lo siento, realmente lo siento, ¿ok?
—Como sea.
—En serio, Georg. No quiero que te enojes conmigo. Eres la única persona cuerda de la banda.
—Soy el otro que no es un Kaulitz —Georg terminó la broma. —Mira, Gustav, lo prometí. Sabes que cumplo con mi palabra… al menos cuando no estoy borracho —El baterista asintió con la cabeza, mirando hacia el espacio.
—Sabes que esto no va a ser manejado correctamente si lo dejamos en manos de Bill.
—Conociendo a Bill, es capaz de ignorarlo hasta que nazca el bebé —Georg gimió y sacudió la cabeza. El mundo se había vuelto más loco de lo que ya era, y no estaba preparado para ello. —¿Qué hacemos?
—De alguna manera tenemos que hacerle entender que tiene que decirle a alguien. Especialmente a Tom. ¿Te dijo quién era el padre?
—No. Se negó a decírmelo —Georg se encogió de hombros. —¿Importa?
—Le importará a Tom —Respondió Gustav, resistiendo el impulso de caminar de un lado a otro en un espacio tan pequeño. —He estado buscando en Internet los últimos dos días. Hay un gran alboroto en los Estados Unidos por esto. Muchos hombres han sido afectados y están tomando medidas legales contra la compañía farmacéutica.
—¿Y por qué no hemos sabido nada en Europa?
—Probablemente porque el parche no fue importado ampliamente por aquí. Solamente en Suiza y Albania.
—Y por qué solo en estos países.
—Porque sus códigos de productos son menos estrictos —Le informó Gustav. —El producto fue capaz de pasar las pruebas más rápido que en los otros países. Resulta que todavía está pendiente en todas partes, incluso en Alemania —Georg se estremeció. No quería pensar en un país lleno de hombres alemanes embarazados. — Así que esto no es culpa de Bill.
—No sé si lo haya pensado hasta ahora.
—No es exactamente un gran pensador —Gustav desenvolvió la cinta de uno de sus callos y suspiró. —Gracias a Dios, recién empieza a ser notorio —La cabeza de Georg se alzó.
—¿Qué? ¿Puedes notarlo con sólo mirarlo? —preguntó alarmado.
—Tengo cuatro tías, y dos de ellas son tan flacas como Bill y estuvieron embarazadas. He aprendido a detectar las señales, especialmente porque ahora sé qué buscar —Parte de Gustav deseaba poder retroceder tres días, antes de enterarse que era lo que estaba pasando con su amigo. Pero el desear era para los perdedores que no podían enfrentarse a la realidad. Enfrentaría a la realidad hasta que lo matara.
—Tenemos que decírselo a Tom.
—Bill nos odiaría por el resto de su vida, y él es más joven que nosotros, así que sería mucho tiempo. Sabes que le encanta guardar rencores, y lo sostendrá hasta que decidamos darnos un tiro para librarnos de nuestra propia miseria —Georg negó con la cabeza. —Además, Tom va a matarme.
—Yo me encargaré de eso. No le tengo miedo a ningún Kaulitz —Bromeó, ganando una risa temblorosa de su amigo.
—Mejor tú que yo. Ya tengo una bala en mi lista por obligar a Bill a ir al doctor. Se va a cabrear cuando se entere que lo sabes.
—Bill tiene problemas mayores que eso. ¿Cuánto tiempo piensa realmente que puede esconder un embarazo?
&
Bill jadeó desesperadamente y se sintió mareado pero de la mejor manera. Había extrañado esto, realmente lo había hecho. Arqueó su espalda y gimió en voz alta, agarrándose de las sábanas con sus uñas con perfecta manicure. Se sentía tan bien y miró a Tom, con la cabeza echada hacia atrás y los ojos cerrados mientras gruñía, empujando hacia a dentro y hacia a fuera, lo tenía completamente loco. —Oh dios… —Se ahogó, cerrando los ojos en éxtasis.
—Bill… —Tom gimió, agarrándolo por las caderas y empujándolo contra su polla, estaba totalmente dentro de Bill, mordiéndose los labios para no gruñir. Habían logrado llegar a sus habitaciones de hotel y ordenaron sus cosas antes de que Bill se derrumbara en su cama, cansado. Tom lo dejó solo para dormir y se retiró a su propia habitación, inquieto y extrañando a Bill, pero sabía que si pasaba más tiempo en la habitación de Bill se volvería frustrante para él.
Así que Tom se resignó a una cama vacía y sin Bill. Imagínense su sorpresa cuando un golpe llamó a su puerta aproximadamente a la una de la mañana y al abrirla, sus ojos se encontraron con Bill parado en el pasillo, sonriendo con esa traviesa sonrisa que tensaba los dedos de sus pies y le hacía sentir mariposas en su estómago. Observó cómo su gemelo entraba y cerraba la puerta suavemente detrás suyo antes de capturar los labios de Tom en un beso ardiente.
La ropa que estaban vistiendo fueron despojadas en cuestión de segundos, aterrizando por todos lados, apenas queriendo separarse. Pero el beso de piel a piel era más que un premio de consolación a todas las barreras que habían afrontado en los últimos días. Bill se retorcía por todas partes y Tom apenas podía mantenerse a la altura del aluvión de placer que este le producía. Aterrizaron en la cama, con Bill a horcadas encima de Tom, pasando su lengua a lo largo de la oreja de Tom y le susurró “follame como… nunca lo has hecho” Tom casi se rompió en un millón de piezas.
Y así fue como que Bill terminó jadeando debajo suyo, empuñando sus manos en las sábanas y gimiendo salvajemente mientras hacía ese espectacular e increíble movimiento en el que giraba sus caderas, movimiento que volvía loco a Tom quien gritó guturalmente, sintió que se había quedado ciego. Su agarre en las caderas de Bill se tensó y de repente se estaba perdiendo al ritmo de un orgasmo inminente. Su gemelo se levantó y jadeó en el oído de Tom, gimiendo frenéticamente. —Oh Dios, Tomi, por favor… —Tom gruñó y se estremeció, tratando de contenerse. Con gran esfuerzo agarró el pene de Bill rozando su pulgar sobre la cabeza, deslizándose sobre toda su longitud húmeda, triunfalmente sintió que se estremecía y le impregnaba un espeso fluido sobre su pecho y su estómago con un gemido. Tom lo penetró dos veces más antes de llegar a su clímax, perdiendo las fuerzas y control sobre su cuerpo cayó hacia adelante sobre la cama, sobre Bill.
Bill yacía bajo él, suspirando alegremente y sembrando pequeños besos a lo largo de su mandíbula y cuello. —Oh Dios, necesitaba eso —Tom bufó mientras se alejaba de Bill. Bill sonrió y luego frunció el ceño con prontitud. —¿Qué pasa? —preguntó Tom cansado.
—¡Tengo que hacer pis! —Rodó fuera de la cama y casi corrió hacia al cuarto de baño. Tom observó a su hermano mientras corría y cerraba la puerta, mostrándole una sonrisa al salir unos minutos más tarde. — ¿Qué? —preguntó Bill, ruborizándose al darse cuenta de que estaba desnudo.
—Has ganado algo de peso, ¿lo notaste? —Se quedó paralizado ante la observación de Tom. Su gemelo vio la expresión en su rostro y se sentó, sacudiendo la cabeza rápidamente. —Oh no, no es algo malo, créeme.
—¿No lo es? —preguntó Bill, vacilante, caminando hacia la cama, extendiendo sus brazos hacia Tom. Suspiró alegremente mientras era abrazado fuertemente, apoyando su mejilla en el bíceps de su hermano.
—No. Se ve bien en ti —Tom pasó su mano por el lado de la cara de Bill, disfrutando de la forma en que Bill aceptó su comentario. —Confía en mí, podrías incursionar como torero y probablemente pensaría que te ves sexy —Bromeó, ganándose un pellizco en la pierna.
—Así que básicamente me estás diciendo que no puedo confiar en tu juicio —Bill sonrió, con los ojos todavía cerrados. Tom le besó brevemente la sien y le susurró al oído.
—Te amo, en eso puedes confiar —Lo besó de nuevo y se apartó, para consternación de Bill.
—¿A dónde vas? —Hizo una mueca, sonriéndole a los músculos que se flexionaban mientras su gemelo se movía.
—Al Minibar, estoy sediento. ¿Quieres algo? —preguntó Tom, abriéndolo e inspeccionando el contenido.
—Lo que tu escojas —Bill se echó hacia atrás y miró al techo, bostezando. Sintió que la cama se sumergía junto a él y se volteó para mirar una botella de color marrón oscuro. Una cerveza. Tom la meneó delante de su cara y la aceptó a regañadientes.
—Dijiste lo que escoja —Le recordó Tom, tomando un largo sorbo. Bill lo miró vacilante, y asintió con la cabeza, tomando un sorbo también. Se sentía bien bajando por su garganta, y tomó otro sorbo. Todo estaba bien, todo se sentía bien. Pero su hermano lo estaba mirando extrañamente. —¿Por qué estás actuando como si, se supone que no deberías estar tomando eso?
Bill solo lo miró y se río extrañamente. —No sé de qué hablas.
&
Gustav ya no podía soportarlo. La incapacidad de Bill de decirle a Tom estaba interfiriendo con el estado de animo de Georg y eso no era justo. Así que envió mensajes de texto a ambos gemelos y les dijo que se reunirían en su habitación de hotel para algunos videojuegos. Tom estaba de acuerdo, pero Bill no tenía ganas de jugar, quería tomar una siesta.
Por supuesto que eso era lo que quería.
Pero Gustav no aceptaría un no como respuesta. Tom apareció primero, jactándose de traer su artillería cargada y otras mierdas bien ensayadas, y unos minutos más tarde Bill llegó, parecía presionado. —No quiero jugar Tomi… —Gimoteó mientras su gemelo le pasaba un mando a su mano.
—Sera divertido, Bill. Has estado durmiendo todo el tiempo últimamente. Nos vamos a divertir con alguien más, ahora siéntate —Tom dio una palmadita en la cama, justo a su lado y Gustav sonrió de manera hilarante. Bill finalmente cayó y comenzó a jugar el juego de carreras de autos con ellos.
Veinte minutos después, todo el mundo estaba riendo y bromeando. Con las defensas bajas, todo el mundo estaba a gusto.
Tiempo de arruinarlo.
Gustav estrelló su coche a propósito, y Bill canturreó cuando finalmente llevaba la delantera. Tom sonrió y trató de igualar a su gemelo y el baterista maquinaba en su cabeza para dar con la mejor manera de hacer esto. No podía decírselo a Tom, porque probablemente lo golpearía en la boca por una buena razón. No, Bill tenía que decírselo, y necesitaba que alguien lo empujara. —¿Bill?
—¿Hmm? —preguntó, inconscientemente inclinado mientras su coche daba un giro. Gustav se levantó y se acercó a la puerta. Tendría que salir rápidamente después de decir lo que se tenía que decir.
—¿No tienes algo que decirle a Tom? —Bill frunció el ceño y accidentalmente apartó el dedo del botón de aceleración, mirándolo con cierto temor.
—¿De qué estás hablando? —preguntó modestamente. Gustav le devolvió el gesto con una sonrisa.
—Tienes algo que necesitas decirle a Tom, ¿verdad? —Lo miró fijamente, observando como el color de su rostro desaparecía.
—¿Qué es lo que necesitas decirme? —Tom miró hacia atrás y hacia delante entre ellos con curiosidad, dejando su mando de lado.
—Creo que Gustav está equivocado.
—No, lo estoy. Fuiste al doctor, ahora dile a Tom que es lo que has descubierto —Asintió rápidamente y se volteó, saliendo por la puerta y cerrándola rápidamente. Bill maldijo en voz baja y Tom se puso de pie, mirando a Bill.
—¿De qué está hablando? ¿Cuándo fuiste al doctor? —preguntó con temor. Bill lo miró y suspiró, recogiendo su cabello detrás de su oreja.
—Yo… fue en Lisboa.
—Espera… ¿cuándo tú y Georg fueron de compras? —La voz de Tom se hizo más alta a medida que se daba cuenta. —¿Por qué no me lo dijiste? ¡No habría estado tan enojado contigo! ¿Y por qué fuiste con él y no conmigo? ¡Soy tu gemelo! —Tom tartamudeó, paseándose delante de la cama.
—Lo siento, no sabía que estábamos yendo al doctor. Georg me dijo que íbamos a ir de compras y luego me llevó a la clínica de este doctor —Bill volteó el mando inalámbrico en su mano, agarrándolo como si este pudiera darle la fuerza que necesitaba para poder resistir la mirada de su gemelo.
—¿Por qué no me lo dijiste?
—No lo sé… —susurró. Tom se arrodilló frente a él.
—¿Qué es lo que no me estás diciendo, Bill? ¿Qué dijo el doctor?
—Dijo que mi cansancio se debe a la anemia. Tengo que tomar suplementos de hierro —Tom asintió y apoyó su cabeza en las rodilla de Bill, con alivio.
—Eso es bueno. Eso es fácil de tratar ¿Conseguiste los suplementos? —Bill negó con la cabeza. —Ugh, Bill… ¿cómo se supone que vas a mejorar si no haces lo que el doctor te dice? —Bill se encogió de hombros. —¿Eso es todo? La forma en que Gustav lo hizo sonar fue como si estuvieras a punto de morir o algo así.
—… O algo así… —Murmuró, apartando la mirada de su hermano. Tom frunció el ceño.
—¿Hay algo más, Bill? —preguntó, con los pelitos de la nuca levantándosele. Tom podía presentir que algo seguía mal y necesitaba saber qué era y rápidamente. — ¡Bill!
—Tomi, voy a ir a otro doctor para obtener una segunda opinión, prefiero decírtelo después.
—¿Una segunda opinión? —Tom se puso en pie, entrando en pánico. —¿Es cáncer? ¡No puedes morir Bill, porque si mueres yo muero! —Empezó a caminar de nuevo, aturdido y Bill se puso de pie, intentando que dejara de moverse.
—No, Tomi, no me estoy muriendo —El adolescente con rastas se detuvo y miró a su hermano con recelo.
—¿Estás seguro?
No… —Sí. Eso no es lo que me dijo el doctor.
—Entonces, ¿Qué te dijo?
—¿Conoces el parche de nicotina que usé para dejar de fumar?
Tom asintió con la cabeza. —Sí… —Sus ojos se abrieron. —¡Oh! Era el estúpido parche, ¿no? Te estaba haciendo enfermar. Sabía que algo tenía que ver con eso, David lo consiguió de la puta Suiza.
—El parche tenía algunas cosas que no estaban en la caja —Bill tragó saliva y se obligó a continuar. Miró hacia abajo para ver sus manos temblar. Tom también las miraba y se preocupaba cada vez más.
—Sólo dilo, Bill, me estás asustando hasta la muerte.
—Estoy embarazado, Tomi —Lo dejo salir, incapaz de sostenerlo más. Tom lo miró y se rió.
—Eso es gracioso —Se rió de nuevo pero se dio cuenta que Bill no se le unía. —Bill… estás bromeando. Sé que lo estás haciendo. No importa cuánto maquillaje te pongas y no importa lo bonito que me parezca, sigues siendo un chico.
Bill suspiró y se frotó las sienes, todo lo que había sucedido en el consultorio del doctor, toda la situación entre él y Georg se vino abajo, se derrumbó frente suyo.
Apenas se tomó un momento para respirar. Tenía que sacarlo todo antes de que perdiera los nervios. Cuando terminó, miró la cara atónita de Tom. —Lo siento Tomi… yo…
Tom se sentó en una silla y miró al suelo conmocionado, en shock. Su hermano menor, su gemelo… embarazado. Su hermano gemelo embarazado. ¡Embarazado!
Jadeó y comenzó a hiperventilar. Bill se acercó a él y los ojos de Tom se abrieron, alejándose hacia atrás chocando contra la silla con incredulidad. —No te creo.
—Yo tampoco lo creí, pero no puedo… No puedo seguir fingiendo —Bill miró a su hermano y suplicó. —Di algo, Tom, por favor.
—Tengo que salir de aquí. ¡Esto es una locura!. ¡No puedes esperar que crea esto!
—Tom, ¿Qué más puedo decirte para que me creas? Quiero decir, ¡¿Por qué crees que he ganado peso?! —Le imploró Bill, tratando de hacerle entender. Tom meneó la cabeza.
—¡Porque has estado comiendo como un jodido cerdo últimamente! —dijo sin rodeos. Bill retrocedió como si hubiera sido abofeteado. Sin decir nada, salió corriendo de la habitación y cerró la puerta con impotencia. Tom se sentía incapaz de respirar, corrió hacia el pasillo, mirando alrededor. Bill no se veía por ninguna parte. Bien.
No podía tratar con su loco hermano en este momento. La cabeza de Tom dolía y su estómago estaba intranquilo como cuando recibía malas noticias. Esto… su hermano realmente creía que estaba embarazado… Tom caminó por el pasillo en dirección opuesta a Bill y se encontró con Gustav. —¡Tom! —El baterista frunció el ceño. —¿Bill y tú hablaron?
—No me jodan, no ahora —Tom escupió, empujando a su amigo y corriendo hacia el ascensor. No le importó lo grosero que fue, sólo sabía que tenía que salir de allí.
& Continuará &
Notas finales de lurdez_geisterfahrer: O.O Que les parecio?!! Tom si que se paso, ya sabe la verdad, pero se niega a creerlo y hiere a Bill en el proceso, en el siguiente capitulo veremos si las cosas mejoran o empeoran entre estos dos. Nos vemos pronto, buenas vibras y abrazos a la distancia!