Fic de Majestrix. Traducción de lurdez & MizukyChan

4: ¿Es la coacción realmente la respuesta? (P.2)

Bill fue despertado suavemente, y empezó a mirar a su alrededor con la visión borrosa. Su boca sabía cómo el algodón y su cabeza parecía llena de eso. Incluso sus miembros se sentían pesados. No se había dado cuenta de que se había dormido profundamente. —¿Qué? —preguntó, mirando a su alrededor. Estaban al frente de en un pequeño, pero estético edificio.

Ya llegamos —Georg le pagó al conductor y sacó a Bill fuera del coche, todavía bostezando. —Vamos —Empujándolo hacia las escaleras.

¿Dónde estamos? ¿Qué clase de tienda no tiene un letrero en la entrada? —preguntó Bill, dejándose llevar por las escaleras. —Georg, ¿dónde estamos? —preguntó, un poco más despierto cuando fue empujado por la puerta.

La molesta música de ascensor.

Las expresiones de ojos vacíos de las pocas personas que estaban sentadas en sillas.

El olor a antiséptico.

La nariz de Bill se irritó mientras miraba alrededor. Las señales fueron claras. Estaban en la clínica de un maldito doctor. Se volteó hacia Georg con una mirada de traición en sus ojos, pero falló ante la expresión de determinación en la cara del bajista. —No digas nada, vas a escuchar de una vez por todas —dijo, y Bill cerró la boca, con ojos muy abiertos. —No sabía de qué otra manera traerte aquí, porque tu terquedad sólo es superada por Gustav y no iba a esperar a que empeoraras. Tom no sabe cómo forzarte a hacer algo y Gustav… bueno, él es un firme creyente en todo el mundo toma sus propias decisiones. Él no te obligaría a hacer nada si piensa que eso es lo que quieres. Yo, por otro lado, no tengo ningún problema en recoger tu flaco trasero y traerlo a una habitación, ¿entendido?

Bill asintió lentamente.

Bien. Ahora voy a pagar por esto porque yo me encargué de hacer una cita con el doctor Santoro. Lo he buscado online y él es un especialista internacional muy respetado. Tenemos unos cinco minutos antes de que lo veas, así que ahora siéntate que yo firmare algunos papeles. ¿Queda claro?

Bill asintió lentamente de nuevo.

Ve a sentarte —Georg señaló una silla de cuero y no se movió hasta que Bill se encontró plantado firmemente a sí mismo donde le señaló. Bill observó a su alrededor y trató de encontrar algún tipo de negligencia, algo para que Georg pensara que esto no era seguro… pero no pudo encontrar nada.

Quería decir que todo estaba bien y que sólo tenía un virus y se iría por su cuenta. Pero en el fondo, Bill sabía que no era un virus, también sabia entre estar bien y no saber lo que tenía, no era la misma cosa. Se removió y miró al otro lado de la habitación y sonrió con ironía. Genial, un baño.

&

Georg se sentó en la sala de espera personal, algo pequeño para los que tenían a alguien en la oficina del doctor. Cogió un periódico viejo por quinta vez antes de mirar su celular. Había pasado más de una hora y media, y durante ese tiempo él sabía que estaban sometiendo a Bill a una serie de pruebas. Probablemente sería odiado por un tiempo, pero al menos sabrían lo que Bill tenía. Miró hacia arriba, mientras una enfermera bonita asomaba su cabeza en la habitación. —¿Señor Listing?

¿Si? —Él sonrió y se puso de pie.

Su amigo está en la sala doce. Puede unirse con él ahora —Él asintió con la cabeza y la siguió, dándole las gracias mientras continuaba hacia la sala doce. Georg golpeó y abrió la puerta, sonriéndole a Bill. A pesar de que era más alto que él, parecía un niño perdido, sentado en la camilla del doctor. Estaba abrazando su codo con la otra mano, presionando una bola de algodón en su vena.

Te ves pálido —dijo Georg, cerrando la puerta detrás de él y se sentó en la silla junto a la camilla. Bill se encogió de hombros con indiferencia.

Juro que me sacaron la mitad de mi sangre.

Así que aún no te han dado los resultados, ¿eh? —Bill negó con la cabeza, alejando el algodón de su piel, lo miró con el ceño fruncido. Miró su sangre y lo tiró en la papelera. —¿No debería ir eso a una bolsa de riesgo biológico? ¿Ya que tiene sangre en ella?

Realmente no me importa —Chasqueó, mirando a su amigo. Georg simplemente lo miró de forma natural.

Me preparé para el hecho de que posiblemente me odies, así que adelante, no me importa.

Baboso.

Sí que babeo por la hermosa enfermera —Georg asintió. Bill lo miró brevemente antes de estallar en carcajadas, Georg se le unió. Se rieron de tonterías y de los nervios, a la espera del doctor y de los resultados.

Estoy nervioso.

Lo sé. Pero confía en mí, no puede ser tan malo, ¿verdad? —Antes de que Bill pudiera responder, la puerta se abrió, y el doctor Santoro entróo, todas las sonrisas desaparecieron mientras el doctor miraba los análisis de Bill.

Señor Kaulitz, tenemos los resultados de los exámenes que le hicimos. Siento mucho el retraso, pero hubo un ligero retraso en el laboratorio —Se disculpó, tirando de su taburete debajo de su escritorio, para sentarse en el. —Bueno, vamos a empezar con lo sencillo. Su fatiga extrema se debe en parte a la anemia —Bill dio un suspiro de alivio. —Se puede remediar con un suplemento de hierro simple. Ya le he prescrito unos buenos, los cuales no requieren receta médica.

Gracias doctor, he estado un poco preocupado. No había tenido casi nada de energía por un tiempo —Bill admitió, y el doctor Santoro asintió, tomando notas en una carpeta.

Estoy seguro de que no la tenías. La segunda situación no es tan simple. ¿No desearías recibir esta noticia solo? —Miró a Georg, quien acababa de cruzar sus brazos y le devolvió la mirada. Bill miró a Georg y de repente no quería que se fuera a ninguna parte.

No, está bien. Se va a enterar de todos modos —Sonrió suavemente antes de volverse hacia el Doctor. —¿Qué sucede?

Nunca he tenido que decir esto, pero… —El doctor Santoro respiró hondo y sonrió disculpándose. —Perdóneme pero… estás embarazado.

¿Qué? —dijo Georg involuntariamente, sentándose. Bill miró al médico sin pestañear. —¡Eso es imposible! Quiero decir, a lo contrario a como luce ¡Bill es un hombre! —Bill le dio un puñete por costumbre, aún no alejando su mirada del doctor Santoro.

He analizado y comprobado la sangre yo mismo, dos veces. Es por eso que volvimos y le sacamos más sangre —El hombre mayor se puso de pie, caminando en el pequeño espacio entre su taburete y la puerta. —Nunca antes he visto esto en mi vida. Y usted no es transexual.

No —La habitación daba vueltas y Bill sólo estaba tratando de aferrarse—. Yo no… —Las palabras se desvanecieron cuando la sala se oscureció y Bill fue brevemente consciente de que gritaban su nombre.

&

Tom abrió la puerta y frunció el ceño, mirando alrededor de la habitación vacía del hotel. Georg dijo que él y Bill irían de compras, pero prometió que no tomaría mucho tiempo. Tom estaba aburrido, y extrañaba a Bill. Serían sus últimas horas antes de dirigirse al autobús y volver a la carretera, y quería estar con Bill la mayor parte de su tiempo a solas. Resopló y cerró la puerta. Mirar fijamente una habitación vacía no iba a hacer que volvieran pronto. Suspiró de nuevo y se fue en busca de Gustav.

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Bill abrió los ojos y se encontró mirando al doctor Santoro y a Georg. —¿Qué pasó? —Gruñó, tomando ambos sus manos y sentándolo débilmente.

Ten cuidado, vas a experimentar esto un par de veces más en el transcurso de los próximos dos meses —dijo el doctor lentamente, dándole un vaso con agua fría. Bill bebió como si acabara de salir del desierto.

¿Qué pasó antes de que me desmayara?

Te dije que estabas embarazado.

Bill miró a Georg. —¿De todos los doctores que buscaste e investigaste me trajiste donde un charlatán? —preguntó con enojo. Georg negó con la cabeza lentamente, mirando a otro lado.

Bill, escucha al hombre —dijo en voz baja.

¿Qué? ¿Estás loco? Me voy de aquí —Bill luchó para levantarse de la mesa, pero Georg lo sostuvo en su lugar.

Señor Kaulitz, ¿está usted en este momento usando el parche llamado “Willpower”? También conocido como ¿Ridia?

Bill abrió la boca y la cerró, confundido. —Uh… sí.

Mientras estaba indispuesto, recibí una llamada de uno de mis colegas en Nueva York. Ese peculiar parche fue retirado del mercado hace un par de meses ¿estaba al tanto? —Bill negó con la cabeza. —La FDA en Estados Unidos encontró que el parche incluía algunos medicamentos que no fueron revelados cuando se presentó para su venta. Entre ellos un agresivo estrógeno sintético y una hormona de crecimiento. Junto con los otros productos químicos, hacen que el cerebro suprima la necesidad de nicotina, a la vez suprimiendo inadvertidamente la identidad de género del cuerpo. Es más complicado que eso, pero esa es la esencia de la misma. ¿Cuánto tiempo ha estado usando el parche?

Tres meses. Por lo menos… —Bill susurró, sus brazos temblando. Esto no podía estar sucediendo, esto no podía ser real.

Fue más que eso, Bill. Recuerdo que van alrededor de cinco meses. —Georg lo miró con inquietud.

No pudo haber sido tanto tiempo.

¿Recuerdas que Dave te las dio antes de que se enfermara?

Sí… —Bill respiró, preguntándose cómo pudo haber llegado a mezclar las fechas tan mal.

Eso fue hace más de cinco meses.

Desafortunadamente eso es más que suficiente. Lentamente tu cuerpo ha ido reemplazando la testosterona por el estrógeno y se ha acelerado más allá de lo que nadie podría haber imaginado.

Pero yo no tengo un útero —Bill le recordó con rabia. —¿Cómo pudo pasar esto?

El cuerpo humano es una máquina, y cuando está en su mejor momento hará lo que sea necesario para facilitar lo que quiere o necesita. Usted está en excelentes condiciones, su cuerpo está trabajando de muy buena manera. Literalmente, le construyó un útero.

¿Me voy a convertir en una mujer? —Bill preguntó con miedo. El doctor Santoro vaciló antes de sacudir la cabeza.

No, parece que los niveles de las hormonas se han igualado. El estrógeno está perdiendo su agresividad, pero fue más que suficiente en su sistema para llevar a cabo su objetivo. Usted va a experimentar un embarazo normal, o tan normal como somos capaces de esperar.

Quiero un aborto —Bill susurró mientras Georg jadeó.

Bill, ¿No deberías hablar con el padre primero? —Dio un paso atrás mientras el cantante lo miró.

Cállate la boca Georg. Sólo ¡cállate! —Bill dijo histéricamente. Se cubrió la boca y respiró hondo. —Doctor, quiero un aborto —dijo con firmeza.

Lo siento, señor Kaulitz, pero no le podemos practicar un aborto. Nosotros no los realizamos aquí, en primer lugar y en segundo lugar, estos no se realizan a menos que dos doctores lo autoricen y para eso usted tendrá que pasar por un período de espera de tres días con la consejería. Pero usted ya paso la fecha para un aborto legal.

—…¿Discúlpeme?

Está en la mitad de su tercer mes —Tanto Georg como Bill miraron su estómago.

Imposible. De hecho, he perdido peso y ¡estoy flaco! —Señaló a su estómago para dar énfasis.

No es algo inusual en las personas naturalmente delgadas. Tuve una paciente que no mostraba estar embarazada hasta que estuvo en su séptimo mes. Cada cuerpo es diferente —Bill estaba entumecido, y nada se sentía real. —Señor Kaulitz, hay aquí un asunto legal también. Un abogado ha estado trabajando discretamente en nombre de otros hombres que se han encontrado en la misma situación. Mi colega me dio su número. Usted no está solo —Le entregó a Bill un pedazo de papel. Georg tuvo que tomarlo mientras Bill miraba al suelo aturdido. —Voy a recetarle una vitamina prenatal, esta debería ayudar a disminuir las náuseas matutinas, y una dosis de B12. Lo siento, pero no hay nada más que pueda hacer.

Cuando Bill levantó la vista ya estaba parado afuera de la clínica, Georg lo aferraba a él como si fuera a derrumbarse allí mismo, en el pavimento. Quién sabe, tal vez lo hacía. —Va a estar bien, Bill. El médico dijo que no estás solo.

Estoy solo —dijo con tristeza. Todo esto parecía muy divertido, hace un poco más de un día atrás, ahora era todo lo contrario, tan irreal mientras miraba hacia abajo una pequeña bolsa y su receta en la mano. Georg negó con la cabeza, girando en torno a Bill para que pudiera mirarlo.

Escúchame, Bill, no estás solo, ¿vale? ¿Quién es el padre? Lo podemos localizar y sacarle la mierda. Eso hará que te sientas mejor, ¿verdad?

Oh, Dios… —Bill pensó en Tom y se estremeció. Nadie podía saber que Tom era el padre, los separarían para siempre y no podría vivir con eso. Especialmente no ahora.

Bill, ¿quién es el padre?

No puedo decírtelo —Negó con la cabeza mientras Georg fruncía el ceño.

Bueno, si no me lo dices, tal vez se lo digas a Tom. Él va a querer patear el culo de ese hombre, eso te lo puedo asegurar.

Tom no puede saberlo —Bill sacudió la cabeza rápidamente, luchando contra la bilis que se le subía a la garganta. No podía mantenerlo más y se alejó del agarre de Georg para doblarse hacia los arbustos y vomitar todo lo que había desayunado. Georg estaba de pie en la acera, con desconcierto en su mirada, sin saber muy bien qué hacer. —Tom no puede saberlo —Repitió después de tratar de escupir el sabor ácido de su boca. Bill revolvió su bolso, en busca de algún tipo de menta, encontró un paquete olvidado de gomas de mascar y se metió dos piezas en su boca, sintiendo el comienzo de un dolor de cabeza empezando detrás de sus ojos.

Vamos Bill, eso es una locura.

No, ¡nadie puede saber! —Se volteó hacia Georg. —¡Esto podría arruinar nuestras carreras! —Bill chilló, alcanzando con su mano el parche y sacándoselo, el cual lo llevaba en la parte posterior de su cuello. Lo miró y lo tiró al suelo, pisándolo fuerte en el asfalto hasta que casi desgarrarlo.

¡Cuidado, Bill! No puedes caerte ahora —Georg le recordó y Bill tiró de su brazo fuera de su alcance.

Ya me estás tratando diferente —dijo amargamente, luchando contra las lágrimas.

Uh… Siento mucho recordarte pero ahora eres diferente —Bill lo miró mientras el taxi llegaba y una vez más se dejó empujar al coche. En el camino de vuelta al hotel, nadie dijo una palabra, Georg miraba por una ventana mientras Bill miraba por la otra. Sus emociones estaban por todo el lugar y su cerebro estaba corriendo a un millón de millas por minuto y en círculos. Pronto se sintió nuevamente entumecido y fue capaz de respirar plenamente sin tener ganas de llorar. En el momento en que llegaron al hotel, era como si no hubiera pasado nada. —Bill… —Georg murmuró mientras agarraba su brazo. —No puedes ignorar esto.

Mírame —Bill dijo con altivez, irguiéndose con toda su impresionante altura.

¡Bill! —El cantante se alejó y entró al hotel, dejando a Georg en la acera.

Tom me va a matar cuando se entere… —dijo Georg con amargura, siguiendo a Bill dentro del hotel.

& Continuará &

Notas finales de lurdez_geisterfahrer: WOOOW Este capitulo fue muuuuy intenso, Georg se las jugo, pero al parecer Bill no acepta estos resultados y no es para menos, pero aún falta la reacción del padre de la criatura. Prepárense para el drama que se viene! Nos vemos prontito, abrazos a la distancia!!!

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

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