Fic de Majestrix. Traducción de lurdez & MizukyChan

2: ¿Es la negación realmente la respuesta? (P.2)

Estoy seguro —Tom le sonrió a la rubia, tomando otro trago de su bebida. Ella se rió graciosamente y Georg le dio una palmada en el hombro. Él siseó, porque era como ser golpeado con un ladrillo. Gustav, sentado frente a él, parecía todo un galán. Georg siempre era amigable y cariñoso cuando estaba casi borracho.

Hombre, estaba esperando estos días de descanso —Gustav retumbó, mientras recostaba su cabeza sobre el mueble, mirando al techo. La pelirroja junto a él se apoyó contra su pecho, tirando de él para plantarle un beso abrasador. Cuando se separaron Georg y Tom estaban aplaudiendo y Gustav estaba respirando pesadamente. —Yo también estaba esperando por verte desnudo—dijo Tom.

No tenía ni idea de que fueras así —Ella dijo, mordiéndose los labios y ruborándose. Georg cantó.

Dile Gustav, las aguas tranquilas son las más profundas—Toda la mesa se rió mientras el baterista se avergonzaba antes de ser felizmente jalado para otra ronda de besos. Georg tenía su propia rubia, su distracción actual era mucho más tranquila que la de los demás.

Tom se volteó hacia su «cita» y sonrió. —Así que… —Miró a la bebida de la chica. —Se ve un poco vacía. ¿Qué te vas a servir?

Lo que tu estas bebiendo —Ella sonrió y sólo el gin en su estómago le permitió no rodar sus ojos.

Eso es original… Está bien, no hay problema —Tom llamó la atención de una camarera y levantó la copa, señalándola más una seña para dos. Ella asintió y Tom se volteó hacia la sonriente chica junto a él. —Así que… ¿Qué te trae por Lisboa? —Le preguntó.

Los sigo desde casa. Yo vivo en Berlín —Ella se acercó más, frotando su nariz contra la de Tom sabía que se suponía que tenía que ser lindo pero sólo podía pensar en Bill mientras ella lo hacía. Eso no era bueno, ellos tenían un acuerdo.

Es bueno tener algunos fans de casa en el público —Él sonrió. Ella realmente era bonita aunque no recordaba su nombre.

Anna, ¿tienes mi cartera? —Su rubia frunció el ceño y se alejó, mirando a su amiga que actualmente estaba sentada en el regazo de Gustav.

Está en tu hombro — Ella dijo, volteándose hacia Tom.

Así que Anna, ¿Te gustó el show? —preguntó, celebrando su buena suerte. Ella asintió, inclinándose para estar más cercana de nuevo.

Siempre me gustan tus shows

¿Mis shows?

Sí, tú eres al único a quien veo —susurró Anna y Tom vio su lengua entre sus imposibles labios sensuales y decidió ir por ellos. Habían acordado que era mejor así.

Presionó sus labios con los de ella y la encontró muy talentosa, tirando más cerca a Anna mientras presionaba sus manos contra sus hombros. Cuando se separaron él suspiró y se preguntó por qué se sentía tan fuera de si. ‘Más de lo normal’ corrigió en su cabeza.

¿Por qué no vamos a mi habitación para que podamos hablar? —preguntó Tom, rozando con su dedo el lado de la cara y cuello de su acompañante. Su escalofrío era diferente al de Bill. No era tan satisfactorio.

Claro… —Anna respiró, mirando a sus amigas. —Ellas van a estar bien, ¿verdad?

Pareciera que todos vamos a terminar en el mismo lugar de todos modos —Aseguró, tirando de ella fuera de la box sin dar otra mirada hacia atrás. Era el momento de endurecer un poco su corazón.

&

¿Hay algún problema?

Bill puso mala cara detrás de sus grandes gafas de sol y se cruzó de brazos. Había una razón por la que Saki nunca hablaba mucho. Era porque siempre estaba demasiado enfocado en su trabajo y al pendiente al cien por ciento de los muchachos. Era subconsciente y nadie era inmune. Bueno, excepto Gustav. Gustav hacía lo que quería, cuando quería. —Puedo ir solo.

Es casi medianoche.

Estaré bien.

Es casi medianoche.

Yo puedo hacer mis propias compras —Bill sonrió y ladeó la cabeza, esperando derretir al hombre más grande. Saki lo miró y frunció el ceño, pensando por un momento.

Es casi medianoche —Bill quería gritar.

Bien, pero no puedes seguirme por toda la tienda ¿ok? Sólo… ponte junto a la puerta o algo. Quiero un poco de privacidad.

Bien —Saki y Bill se bajaron del auto, mirando alrededor del estacionamiento prácticamente desierto. En realidad no había nadie allí solo un coche, y no se encontraba nadie dentro de la tienda por lo que supuso que era del trabajador. Bill suspiró mientras iban desde el exterior hacia el interior, sintiendo la frescura del aire acondicionado mientras Saki permanecía en la puerta como le pidió, asintiendo a la mujer detrás del mostrador.

Bill caminó por los pasillos, recogiendo algunos removedores de maquillaje, agarro un quita esmalte, mientras estaba en ello miró por encima de los estantes de pruebas de embarazo caseras, tratando de reunir el coraje para ir allí. Le dolía la cabeza de sólo pensarlo, así que agachó la cabeza y continuó como si estuviera interesado en otras cosas. El pasillo de dulces le levantó el ánimo y tomó distraídamente cuatro barras de Snickers antes de que finalmente se decidiera a buscar para lo que realmente vino.

Sus ojos se abrieron cuando se dio cuenta de que habían muchas. ¿Cuál tomar? Levantó la vista y vio a Saki mirándolo. Bill sabía que se estaba sonrojando, pero no se iba a ir con las manos vacías. ¿De cuántas maneras puede una persona saber si esta embarazada? Una venía con su propio contador de tiempo, otra que cambiaba de color y aún más otra hacia música. Música. Él sonrió y cogió uno, frunciendo el ceño mientras leía la canción. ¿La Obertura de William Tell? No gracias… Bill la puso de nuevo en el estante y siguió adelante, deteniéndose frente a una caja normal. Positivo si estas embarazada, negativo si no lo estas. Simple y al punto.

Necesitaba lo mas simple justo ahora.

Recogiendo la caja, Bill la metió en medio de todas sus compras y se fue a la cajera, inclinándose en el mostrador para que de esta manera Saki no pudiera ver sus compras. La mujer le sonrió brevemente y comenzó a registrar sus cosas. —¿Para la novia?

Él parpadeó. —Lo siento ¿Qué?

¿Para la novia? —La mujer levantó la caja y sonrió. —Eres un poco joven, ¿eh?

No, solo que usted esta vieja —Chasqueó, arrebatándole la caja de la mano y lanzándola en la bolsa. La mujer lo miró y no intercambiaron más cortesías mientras pagaba por su compra, contento de estar fuera de allí. Bill no habló otra vez hasta que le dio las gracias a Saki mientras salía del coche y aferraba su bolso contra su pecho hasta que llego nuevamente a su habitación.

Tiró la bolsa en la cama como si le hubiera quemado, y se rió de sí mismo y de toda la estúpida situación. Esto era una locura. Bill sacudió la cabeza y se fue a recoger el control remoto de la tv, pero entonces se recordó de los Snickers dentro de la bolsa y realmente quería uno. O dos. Demonios, tal vez incluso los cuatro. Buscó alrededor de la bolsa y se detuvo cuando su mano golpeó la caja.

Bill la sacó y la miró, leyendo las instrucciones distraídamente mientras abría el Snickers. ¿Qué daño podía hacerle? Saliéndole una risa, ya una vez calmada la sensación inestable en su estómago, no le importo cuan loco era todo esto. Y lo era.

Loco.

Con eso en mente sonrió y se encogió de hombros, dándole un gran bocado a la barra de chocolate, camino hacia el baño. Cinco minutos más tarde si alguien más hubiera estado en su habitación habría escuchado un grito de sorpresa. —¿¡ME ESTAN JODIENDO ?!

& Continuará &

Notas finales de lurdez_geisterfahrer: OMFG! SUSPENSO!! jajajajajajaja se que la mayoria sabe que es lo que va a pasar pero me gustaria saber hasta que capi se quedaron xD

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

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