
Notas del Capítulo: Hola gente bella, no se olviden:
—guión de diálogo, obviamente para la gente que habla
Cursiva, para el lenguaje de señas, que usan Bill y algunos otros personajes
«para los pensamientos de Bill»
«Letra y Música»
Capítulo 4: Desiderata
Después de la revelación del almuerzo, Bill se sentía mucho más feliz para enfrentar el resto del día. El pelinegro no creía que Tom fuera a olvidar nunca que él sabía su secreto, lo que significaba que probablemente lo trataría mejor la próxima vez que se encontraran en el ensayo de “Flirting With Disaster”. Por otro lado, podría significar que lo tratara peor, como una especie de maniobra preventiva.
«Bueno, cualquier cosa que pase, será divertida» Pensó con tristeza el chico. «Si pudiera hablar, le contaría a todo el mundo, sería hilarante»
Pero justo ahora, tenía que ir a su clase de literatura. A Bill le gustaba esa clase. Podía sentarse y no hacer nada en toda la lección, porque era bueno inventando cosas sobre diferentes temas, emociones y motivos, y cuando les asignaban ensayos, todo lo que tenía que hacer, era inventar algo y obtenía buenas calificaciones. En esos momentos estaban viendo los poemas americanos del siglo XX, uno en particular llamado “Desiderata”.
Bill en verdad, no entendía para nada a Desiderata, pero eso no importaba. Cuando llegara la hora, se las arreglaría.
—Bien clase, a sus lugares. —La señorita Lance, profesora de literatura, sonrió a sus alumnos—. Y díganme, ¿quién se olvidó de su tarea el día de hoy?
Un par de chicos realmente estúpidos pestañaron y alzaron las manos. Bill rodó los ojos y sacó su propio ensayo de la mochila, para entregarlo. De pronto, hubo una pequeña conmoción en la puerta, Bill se volvió y sus ojos se abrieron grandemente.
Tom estaba de pie en el umbral, luciendo tímido y molesto. Y cuando sus ojos dieron con Bill, lo miró fija y furiosamente. Sus padres estaban detrás de él.
—Sentimos molestarla —dijo la mamá del trenzado con un tono servil—. Tom está conociendo la escuela, porque podría unirse pronto. Él tiene un gran interés en literatura, así que el director sugirió que se sentara en su clase.
—Oh, claro, toma asiento. —La señorita Lance hizo una seña mostrando el salón—. Siéntate donde quieras y tus padres podrán venir a buscarte en una hora.
—¿No podemos quedarnos? —La madre de Tom lucía horrorizada.
—Es una lección, no una clase de ballet. —La profesora achinó los ojos a los adultos—. Así que, a menos que quieran llevarse a Tom con ustedes, pueden venir a buscarlo en una hora.
Los padres de Tom se miraron el uno al otro y luego se alejaron, murmurando cosas entre ellos en voz baja.
Tom se dedicó a observar el salón, determinado a no hacer contacto visual con Bill. El pelinegro soltó un suspiro de alivio, agradecido de que el asiento junto a él estuviera ocupado y también los otros que estaban alrededor de él. Tom tuvo que sentarse en el frente y no parecía muy contento con eso.
—Muy bien. —La maestra continuó con la lección—. La semana pasada comenzamos a ver Desiderata de Max Ehrmann. ¿Alguno de ustedes hizo lo que les pedí y se aprendieron algo el fin de semana para recitarlo hoy?
Bill dio una mirada a la clase, todos estaban mirando para alguna parte, sintiéndose culpables, aunque todos sabían muy bien que debían aprendérselo y no quedarse sin siquiera intentarlo. Sonrió con orgullo. Su propio estado de “mudo” significaba que no podía recitar nada en absoluto. La señorita Lance se veía decepcionada.
—Vamos, chicos —dijo ella—. Pensé que iban a tratar de ser más proactivos este semestre.
—Yo lo diré. —Los ojos de Bill volaron hasta Tom con sorpresa, mientras el trenzado alzaba la mano—. Yo estudié eso en mi antiguo colegio.
—Oh, entonces está bien. Gracias, Tom. —La señorita Lance sonrió coquetamente, claramente pensando que Tom era extremadamente atractivo y que además estaba interesado en su materia—. Cuando estés listo.
Tom se puso de pie y enfrentó a la clase, sus ojos encontraron los de Bill una fracción de segundo, antes de aclararse la garganta y empezar a hablar.
—“Camina plácido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio. En cuanto te sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas…”
Bill resopló para sí mismo, mientras Tom continuaba hablando. ¿Mantén buenas relaciones con todas las personas? Eso era un chiste. Tom no podía tener buenas relaciones con las personas, ni aunque su vida dependiera de ello, no si hacía cosas como lo que pasó en el ensayo. De acuerdo a todo lo que Bill había visto, Tom era un gran idiota con un severo problema de actitud. No exactamente alguien que puede ir por el mundo mostrándoles lo maravilloso y amistoso que era.
—“En especial, no finjas el afecto; pero tampoco seas cínico en cuanto al amor; pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba…”
Los ojos de Tom se encontraron nuevamente con los de Bill por un segundo y el moreno dio un leve salto. Siempre le había gustado este poema, pero ahora, viniendo de la boca de Tom, había empezado a odiarlo. ¿Cómo se atrevía Tom a decir esto, mientras Bill no podía? No era justo. Y en especial, toda esta sección referente al amor. A Bill le gustaba el amor. Y nunca había sido cínico con respecto a él. Tom no parecía fingir el afecto, pero la verdad es que parecía que él no pensaba para nada en el amor. Así que por qué él podía leerlo, mientras Bill no podía. El pelinegro no tenía idea.
—“Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Se cauto y esfuérzate por ser feliz”. —Tom tosió—. Y eso es todo. Y por favor, no me mire como si fuera una gota de chocolate.
La señorita Lance se puso brillantemente roja—. Bien, muy bien. Ahí tienen, clase. Alguien quien ni siquiera tuvo la lección, fue capaz de recitarlo. ¿No es extraño?
Bill se hundió de nuevo en su asiento y se negó a escuchar el resto de la lección. Un mundo hermoso, de hecho eso había sido cuando Tom no era parte de él. Miró con rabia y cuando el timbre sonó, anunciando el final de la hora y el final de la escuela, dio un salto de alivio.
Maddie trabajaba las mañanas en Berlín la mayor parte de los días y esos días ella pasaba por ahí para recogerlo. Hoy era uno de esos días.
—Hola, cariño —dijo ella, cuando él emergió de uno de los salones—. ¿Cómo estuvo la escuela?
Por un segundo, Bill consideró la idea de contarle sobre Tom, pero decidió mejor no hacerlo. En realidad, no era su secreto que contar.
Oh, ya sabes, normal. Voy a buscar mi mochila del casillero y nos vamos. —Bill sonrió a su hermana.
—Claro. ¡Ve! —Ella agitó la mano, mientras él corría por el corredor, girando en una esquina.
Estaba luchando con la combinación de su casillero, cuando de pronto, oyó la voz de Maddie, otra vez.
—¡Oh! ¡Tom! ¡Jesús! ¿Qué estás haciendo aquí?
—Oh, genial. —La voz de Tom era inconfundible—. ¿Qué? ¿Ahora tú también sabes sobre esto? ¿Tu hermano estúpido te contó sobre mí?
—No —respondió Maddie, sonaba enojada—. Acaba de decir que fue un día normal. No mencionó nada sobre ti.
—Bueno, supongo que es algo bueno que el idiota no pueda hablar.
Bill esperó la respuesta de su hermana—. Y entonces, ¿por qué estás aquí, Tom? Porque obviamente tú no tienes un problema con el habla.
El trenzado suspiró—. Mi papá cree que tengo un problema con filtrar lo que digo, así que me llevó al doctor y resultó que tenía bastante razón. Yo simplemente digo cualquier cosa que venga a mi mente. Incluso a veces las digo, sin que las haya pensado previamente. Es algo parecido al Asperger, creo, o autismo o algo así. La excepción es que sí puedo sentir empatía, lo que aparentemente es extraño en este contexto. Si hay mucha gente alrededor se puede poner bastante desastroso. Y, aunque he hecho progresos, a veces no puedo controlarme.
—Oh —La voz de Maddie sonó lastimera—. Así que en verdad no eres un idiota, la gente cree que lo eres porque no puedes controlar lo que dices. ¿Y también tienes buenos sentimientos?
—Joder, no —respondió Tom—. Si tuviera buenos sentimientos, entonces los diría. Parece que nunca tengo buenos pensamientos. Mi papá cree que es porque soy un bastardo, pero yo culpo a mi mamá. Siempre culpo a mi mamá.
—Oh, genial. —Ahora Maddie sonaba como si en verdad no supiera qué decir—. Entonces, ¿esa es la razón por la que estás aquí? Porque eres ¿extraño?
—Y tengo un complejo de inferioridad. —Ahora Tom se había abierto, como si estuviera determinado a seguir dejando que fluyera la información.
—¿Crees que eres mejor que todos los demás?
—No. Creo que los demás son mejores que yo. —Sonaba completamente seguro de lo que decía—. Y como mi mamá es toda una bruja, me trajo hasta aquí para que vea que no soy la peor persona del mundo. —De pronto, se rió—. Y de hecho está funcionando bien, quiero decir, tu hermano resultó ser el chico más estúpido y retardado de todo el mundo.
—Eso no es cierto. —La voz de Maddie sonó tranquila y peligrosa—. Bill es extremadamente inteligente.
—Oh, vamos —dijo el trenzado—. ¿Qué clase de retardado nunca aprende a hablar?
—Estás equivocado —respondió ella.
—¿Qué demonios quieres decir con que estoy equivocado? El jodido no puede hablar.
—Bill no nació mudo —dijo Maddie muy quedamente—. Ese fue un regalo que le dejó su padre.
Finalmente, Bill abrió su casillero, pero ya no estaba interesado en eso. Estaba mirando a la nada, con los ojos muy abiertos, preguntándose qué demonios quería decir ella con esas palabras. Nunca antes lo había oído. ¿Qué estaba diciendo?
Afortunadamente, Tom parecía tener los mismos pensamientos—. ¿Pero qué mierda?
Maddie suspiró—. Mi papá se fue cuando yo tenía más o menos cuatro y para animarse, mi mamá encontró otro hombre con quien dormir. Un año después nació Bill y era el niño más bullicioso que hubiera escuchado. Empezó a hablar cuando era muy chiquitito y fue ahí cuando comenzaron los problemas. Su papá no podía aguantar a un niño tan ruidoso, así que solía golpearlo. Muy fuerte. Y luego un día, cuando yo tenía ocho y Bill más o menos tres, el hombre puso las manos en su garganta y casi lo estrangula. Las cuerdas vocales de Bill se destruyeron por completo y no ha hecho un sonido desde entonces.
—Mierda —dijo Tom.
—Sí. —Maddie suspiró—. Mamá le dijo a Bill que su padre y el mío eran la misma persona y que se fue cuando era muy pequeño. Supongo que no quería contarle a su hijo que su padre iba a pasar el resto de su vida en la cárcel.
Bill no escuchó la respuesta de Tom. Se dejó caer contra el casillero, con los ojos muy abiertos, mientras pensaba en eso. Sintió una ola de odio e ira envolverlo. De pronto su padre no era la figura misteriosa que a menudo pensaba y que esperaba que algún día regresara. De pronto su padre era el hombre furioso que veía en sus sueños, que se inclinaba sobre él con las manos abiertas.
Se lamió los labios. Esto no era justo. ¿Por qué esto no le podía pasar a Tom? ¿Por qué no tenía él el padre criminal? A él le haría bien no poder hablar. ¿Por qué tenía que ser Bill?
Los ojos del pelinegro se llenaron de lágrimas silenciosas, mientras se deslizaba por el casillero hasta el suelo, abrazando las rodillas a su pecho. Las palabras de Desiderata todavía hacían eco en su cabeza.
“Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Se cauto y esfuérzate por ser feliz”
“Sí, claro”
& Continuará &
Ow pobeshito Bill. Pero ya sabemos dos verdades. Bill quedó mudo por su padre y Tom no filtra, por eso es tan idiota. ¿Qué pasará ahora? Los invito a seguir leyendo esta traducción. Besos y gracias por la visita.
Eso quiere decir que nunca podrá volver a hablar? :c tenia la esperanza de que lo hiciera.
No me esperaba lo de Tom, pensé que no tendría nada y que sus padres eran exagerados.
Gracias por la traducción.
Quizás con tratamientos? 🤔 ay joder pobre bibi 🙁 y que idota su padre :v espero y no sea jörg :v ah y sobre el otro imbecil …