

«Last Wish» Fic de Amudiel
Capítulo 5
Bill se frotó las manos enguantadas con fuerza, estaba haciendo un frio insoportable según él, Tom le había llamado exagerado antes de darle “el beso” y salir para las ultimas clases del mes, al día siguiente partirían a la casa blanca, Bill estaba ansioso por llegar con su padre, lo extrañaba un horror, quería abrazarlo, preguntarle cómo iba todo, tomar un café caliente con él, y con Tom y Dan claro, como venían haciéndolo cada navidad, Akira a su lado se quitó la bufanda al entrar al salón de clases, estaba caliente ahí dentro así que Bill lo imitó.
—la última clase antes de las vacaciones de navidad —comentó Akira rebuscando en su mochila azul que combinaba con sus uñas y su pelo, Bill creía que Akira tenía alguna obsesión con el azul —y la última tarea del jodido mes —terminó arrojando sin delicadeza un folio sobre el pupitre. Bill se apresuró a imitarlo sacando su propio folio, la universidad era a veces demasiado dura con sus estudiantes, sobre todo con los de medicina, solo hacía falta ver la cara de zombi que traía Gustav desde hace unas semanas, Georg les había dicho a todos que el chico rubio apenas dormía unas cinco horas en las noches.
—¿Qué tienes planeado para las vacaciones de navidad? —le preguntó Bill quitándose los guantes, sus uñas estaban tan prolijamente pintadas como las de Akira, solo que de negro en vez de azul.
—ah, supongo que lo de siempre —Akira recostó su azul cabellera en el hombro de Bill suspirando —ir a casa, comprar regalos, ya sabes para mis padres para Mía, porque si no lo hago se pondrá como una loca, también para mis amigos… por cierto Bill ¿Qué le regalas a alguien que ya tiene todo? —le preguntó levantándose de su hombro para mirarle de frente, Bill entendió que se estaba refiriendo a él y quizás a Tom también, el tampoco sabría que regalarse en su lugar, se supone que lo tenía todo, después de todo era “uno de los hijos del presidente” cualquiera pensaría que el tenia todo a su disposición, quizás no estaban equivocados del todo.
—yo le regalaría una foto —dijo con seriedad, Akira frunció su perfecta nariz —de verdad —agregó Bill por si acaso el otro creyese que es una broma.
—¿una foto? Pero ¿de quién? Una foto normal… o una romántica, una rara, ¿una foto porno? —Bill soltó una carcajada seguida por la de Akira.
—ven aquí tonto —le dijo juntando sus caras hasta que sus mejillas se tocaron y saco una rápida fotografía con su celular, Akira le quitó el aparato antes de que pudiera ver la fotografía.
—salió bien —concedió Akira —¿seguro que solo quieres una foto?
—se me ocurre que es el mejor regalo, al menos mejor que cualquier cosa material que podría conseguir con facilidad ¿no crees? —Akira se encogió de hombros.
—si tu lo dices, de todas formas ¡ese es el espíritu! —agregó dejando un golpecito amistoso en el hombro de Bill.
—oye Aki ¿te encuentras mejor? —pregunto Bill refiriéndose a la avería que el chico se había hecho tratando de jugar basquetball con Tom y los demás chicos, había sido un accidente pero le había dejado un feo moretón arriba de la cadera.
—bueno si, no es para tanto, ósea, duele un poco pero en realidad luce peor de lo que se siente.
—pues si al parecer va a tardar en desaparecer, recién lo llevas dos días.
—sí, joder y lo peor de todo es que me va a traer problemas.
—¿y eso? ¿crees que tus padres se enojen si lo ven? —Akira lucia como si acabara de decir algo que no debía.
—no exactamente, tampoco es como si fuera por ahí mostrándoles mi torso.
—¿entonces por qué? —insistió Bill al notar que Akira parecía ocultar algo.
—bueno, es que simplemente es antiestético.
—pero dijiste que no mostrabas tu torso, nadie lo verá.
—¿no puedes dejar el tema por la paz?
—¿y ahora porque te enojas?
—no estoy enojado —se apresuró a aclarar Akira —es solo que me va a traer serios problemas con un asunto.
—¿Qué asunto? —preguntó Bill a pesar de que creía estarse pasando de curioso con su amigo.
—no te lo diré, es que temo que el que acabe enojado seas tú.
—oye yo no tendría por qué enojarme, si no quieres decírmelo no tienes porque disimular —replicó Bill algo a la defensiva.
—está bien —suspiró Akira derrotado —eres terriblemente entrometido ¿sabes?, bien —repitió —te lo diré si prometes algo.
—Akira, como vayas a decir “promete no enojarte” te voy a…
—no nada de eso, confío en que no te enojaras, solo necesito que prometas que me harás un favor
—¿Qué favor?
—eso sí que no te lo diré hasta que me lo prometas —Akira cruzó sus brazos en un gesto de terquedad, Bill dudó unos instantes más, ¿Qué cosa tan mala podría pedirle Akira?
—vale, lo prometo, te hare un favor ¿ahora si me dirás?
—es mi más oscuro secreto —Bill le lanzó una mirada que decía “ponte serio y dímelo” pero Akira no se desmintió— hablo enserio, no es que sea algo malo pero nadie más lo sabe, al menos nadie que me conozca
—¿esnifas coca o algo así? —Akira le hizo un puchero.
—claro que no, ¿acaso tengo cara de drogado? —contestó con ironía.
—es tu culpa por ser tan misterioso conmigo —le reprendió Bill, una de sus rastas escapó de su gorro de lana, volvió a meterla con rapidez— ¿me dirás cuál es tu “oscuro secreto”?
—en realidad son dos —Akira se había puesto mucho más serio, Bill guardo silencio aguardando a que continuara, se arrepintió ligeramente al ver como su amigo palidecía un poco y miraba con nerviosismo a los costados ¿tan grave era lo que Akira ocultaba?
—Akira si esto es… demasiado personal, olvida lo que te dije, soy demasiado curioso a veces…
—no, está bien, lo echo hecho esta —se acercó más a Bill para que nadie pudiera oírlos— en realidad son dos secretos que nadie sabe.
—puedes confiar en mí —le aseguró Bill.
—sé que puedo —Akira frotó sus manos en un gesto de nerviosismo —bueno, que mierda más da, pues me gustan los hombres— soltó en voz muy baja y de sopetón.
—¿era eso? ¡hiciste tanto drama por eso! —Le regaño Bill también en voz baja —¿pensabas que yo era un homofóbico o algo así?
—nunca hemos hablado del tema gay, ¿Cómo iba a saberlo?
—yo nunca dejaría de ser tu amigo por eso
—bueno, es un alivio saberlo, y pues me siento mejor, nunca se lo había dicho a nadie que conozca, ya sabes de mi circulo social pero eso no es todo
—¿no?
—es que bueno lo del moretón en primer lugar, me va a causar problemas en el trabajo
—¿Por qué? —Bill abrió los ojos como platos— joder no me digas que eres un…
—¡no! —casi grito Akira— es mejor hablar esto después —agregó notando que llamaba la atención de algunos compañeros, de todas formas no pudieron seguir hablando por que la docente de esa materia llego en ese momento ordenándoles a todos que pusieran los folios en una fila para que pudiera llevárselos, Bill entonces sintió algo raro en su estomago, Akira era gay, quizás eso explicaba algunas cosas que antes no entendía del todo, como por ejemplo el hecho de que Zen parecía ser un ancla constante a su atención, por otro lado se moría por que acabase la clase para poder explicarle que quizás el también era gay o bisexual al menos, eso lo tenía en claro.
Como también tenía muy en claro que estaba enamorado de su gemelo pero eso seguiría siendo un secreto.
—de acuerdo, debido a que estamos a un día de las tan ansiadas vacaciones de invierno pueden irse ¡solo los que entregaron los folios!— Agregó la mujer al ver que todos se comenzaban a poner de pie como rehenes que acababan de ser liberados, algunos estudiantes gimotearon y volvieron a sentarse con cara de abatimiento, Akira y Bill salieron con los demás que también cumplieron con la entrega.
—¿quieres un café? —Bill asintió— me cago del frio —exclamó Akira poniéndose en velocidad record los guantes de lana y la bufanda de un azul más oscuro que su mochila, pelo y uñas, contrastaba a la perfección con su ropa negra que aun que abrigadora era ajustada a su silueta y le daba un lindo toque de elegancia y rebeldía a la vez. Bill lo imito abrigándose.
—vale, después de todo Tom debe seguir en clases
—¿ya extrañas a tu hermano? —le picó.
—es mi gemelo…
—sé lo que vas a decir, no son hermanos normales, son como una misma persona en dos cuerpos distintos bla bla, aun que eso es tierno
—ya deja de burlarte —le empujó Bill, llegaron a la cafetería independiente y pidieron dos cafés, Akira también pidió un trozo de pie de manzana, Bill había escogido apropósito la mesa que estaba más alejada de las ocupadas, tarea fácil puesto que la mayoría de los estudiantes seguían en clase, Akira dejó su mochila a un costado sentándose frente a Bill.
—¿Por qué lo primero que pensaste fue que yo sería un puto? —le pregunto Akira de golpe, Bill notó que no había resentimiento en su voz, solo un fingido enojo, sonrió.
—es tu culpa, por ponerte tan misterioso…
—vale, vale, mira que sepas que cuando me acosté con algún tío fue por mutuo acuerdo —Bill casi se atora con su saliva —¿Qué?
—tu… tu ¿ya? —preguntó totalmente incrédulo.
—¿pensabas que era virgen? —pregunto con el mismo tono el de cabello azul, la chica de la cafetería se acercó a ellos con su orden, guardaron silencio mientras dejaba las cosas en la mesa, cuando salió del rango en el que pudieran oírlos la conversación retorno.
—lo siento, es que me tomó por sorpresa…
—me lo imagino, pero para aclararte ese punto, soy…gogó
—¿Qué?
—¿bailarín?
—ah, ¿enserio?
—lo soy desde el colegio, al menos desde el último año, era mi única salida… más o menos
—¿Por qué? —Akira suspiró quitándose los guantes para sentir el calor de su taza de café directamente en su piel, Bill tomó el suyo sin quitarse sus propios guantes.
—un día mi padre descubrió que me había gastado el dinero que él me daba los domingos en cosas totalmente inútiles, según él claro, porque a mí me parecían muy útiles, me dio una tremenda charla sobre el valor del dinero, sobre gente que vive en las calles por que no tiene donde vivir ni nada que comer, en ese entonces me enoje, nos dijimos un par de barbaridades y canceló todos mis ingresos extra, incluso ahora, el siempre está pendiente de pagarme solo lo necesario para la universidad, ni un centavo de mas —concluyó Akira acabándose su café y su pedazo de pie.
—por eso buscaste trabajo.
—sí, no iba a dejar que mi padre ganara esa batalla, porque con mi propio dinero puedo hacer lo que se me dé la gana, solo que no quiero que se entere, en primer lugar por me preguntará de que trabajo y no creo que le agrade saber que bailo semidesnudo en un local de ambiente, y segundo porque a pesar de no trabajar en eso se entrometería con mi dinero, haciéndome “consejos” sobre lo que debo o no debo hacer con él, simplemente no quiero eso.
—y ahora que me contaste tus “oscuros” secretos, ¿Cuál era el favor que querías pedirme?
—quizás no debí haberlo hecho, es algo condenadamente difícil para un chico hetero como tú.
Akira alzó la mano seguro para pedirse otro café, ¿le contaba o no? Su amigo había dicho que nadie sabía sobre su condición sexual y mucho menos sobre su trabajo, Bill sabia que él y Mía eran unidos a pesar de no ser hermanos de verdad, si Akira había sido capaz de contarle algo que Mía no sabía, era porque se merecía la confianza necesaria para contarle también el su pequeño oscuro secreto por que el grande era demasiado como para que alguien lo supiese.
—¿quieres otro café? —preguntó Akira disipando sus pensamientos.
—no… estoy bien, gracias —la chica se alejó mandando la nueva orden y acercándose a otras mesas para tomar las demás— Aki, en realidad yo… creo que no soy un “chico hetero”, al menos no como tú crees —Akira clavo sus ojos rasgados en él, abriéndolos de la sorpresa hasta parecer algo cómico, tuvo que callar mientras su café era entregado pero ni siquiera le hizo caso.
—¿Qué acabas de decir? —preguntó una vez la chica se hubo alejado.
—tú me contaste lo tuyo… me pareció correcto decírtelo
—¿entonces tu eres gay?
—eso creo… creo que soy más bisexual porque yo tenía una novia y bueno la quería mucho —por el tono trémulo de su voz Akira no le pregunto sobre ella, sin embargo pregunto otra cosa.
—pero ¿te enrollaste con un chico? Si no ¿como sabrías que eres bisexual?
—algo así… el penúltimo año de colegio fuimos de vacaciones a Miami, y bueno… —Bill se sentía de repente muy avergonzado de decirlo pero si Akira acaba de decirle a medias que ya no era “virgen” pues el también debería poder hablarle sobre Malcom— había un chico, era nuestro guía turístico
—y te enrollaste con el —interrumpió Akira emocionado.
—Akira solo para aclarar un punto, ¿tú te refieres a enrollarse a…?
—al sexo, claro —Bill sintió sus mejillas cubrirse de un intenso rubor.
—yo… no me enrolle con Malcom, solo nos besamos… muy levemente
—¿y solo por eso crees que eres gay? —la voz de Akira sonaba algo burlona.
—no me desagradó, de hecho si él hubiese querido volver a hacerlo yo no le abría detenido, ¡deja de reírte!
—es que… Bill quizás tu solo estés confundido y ya, para saber si eres gay tienes que profundizar
—o-ósea ¿tener sexo? —pregunto Bill bajito.
—no necesariamente, ¿alguna vez has fantaseado con acostarte con alguna chica?
—no
—¿y con un chico? —Bill no había pensado en acostarse con un chico, bueno, solo con Tom, sobre todo en las mañanas cuando sentía la dureza de su hermano presionarse con alguna parte de su anatomía, ¿Cómo podía no pensar en cómo sería…? Cerró los ojos avergonzado cubriéndose el rostro con las manos— oh… puede que si lo seas entonces —terminó Akira interpretando las acciones de Bill como un “si”.
—yo…
—¿nunca se lo dijiste a nadie? —interrumpió Akira.
—ah, se lo dije a Tom… más o menos
—¿más o menos? ¿y como se lo tomó?
—le dije que me había besado con Malcom, el solo dijo que no me odiaría por algo así… que nunca podría odiarme
—entonces lo acepto
—eso creo… ¿y cuál era el favor…? —preguntó Bill tratando de cambiar desesperadamente de tema.
—la verdad creo que ahora vendrá más conveniente pedírtelo, podrías aclarar tus dudas, es que… necesito alguien que me reemplace hoy en el trabajo
—¿Qué? ¡no, claro que no!… imposible
—Bill cálmate, lo prometiste, por favor, realmente lo necesito o perderé el sueldo de una semana, es imposible que lo haga yo, por este maldito golpe por favor —rogo Akira juntando sus manos y poniéndole a Bill pucheritos.
—sí y no sabes cuánto me arrepiento —masculló Bill
—¿eso es un sí?
—lo prometí ¿cierto?
Akira se abalanzó a darle un abrazo mientras decía “gracias, gracias” sin parar, en ese momento sonó el timbre de salida, anunciando que las clases habían acabado, era hora del receso, cogieron sus cosas y salieron en busca de los demás. Lo bueno de la universidad era que después de un tiempo se convertía como en un segundo hogar, y más si vivías en ella, caminar por sus instalaciones era automático, por esas espocas no habían estudiantes sentados sobre el césped leyendo algún libro, tocando guitarra o cualquier cosa, por el frio, pero cuando era época se volvía muy común ver los jardines abarrotados de gente.
—¿te imaginaste teniendo sexo con ese tal Malcom? —pregunto Akira de sopetón, Bill una vez mas fue víctima de un sonrojo demasiado intenso.
—¡claro que no!
—vale, no te adelantes Bill, solo que me dejaste con la curiosidad…
Tom, Georg y Zen venían por el mismo pasillo en dirección a ellos empujándose entre sí y llamándose por bastantes términos insultativos, llamaban bastante la atención de las chicas, ese había sido en conflicto entre Zen y Tom desde el principio, que ambos eran guapos populares y les gustaba el basquetball, a pesar de ser amigos paraban compitiendo en la mayoría de las cosas, incluso Bill se sorprendió al ver que Tom trataba de superarlo en las notas. Tom fijo sus ojos en él y se acerco olvidándose de todo lo demás.
—¿estás bien? —pregunto poniendo una fría mano sobre su frente.
—si estoy bien.
—estas rojo, creí que tenias fiebre ¿Por qué estas avergonzado? —preguntó notando al fin lo que le pasaba a su hermano por su conexión.
—por nada —evadió Bill sonrojándose aun mas al solo imaginarse que Akira nunca adivinaría que en realidad en quien pensaba era Tom— solo una tontería que dijo Aki
—hey no perviertas a Bill
—descuida —Akira hizo un gesto raro con la mano— ese es tu trabajo
Todos rieron mientras se dirigían a buscar a los demás.
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Bill estaba nervioso, y por agregación Tom también lo estaba, quizás nadie más podía notarlo pero ellos dos lo sentían sin siquiera tener que mirarse, no podía imaginarse cumpliendo la promesa que le había hecho a Akira, era… demasiado.
—explícame algo
—¿Qué?
—¿exactamente que tendré que hacer para reemplazarte?
—nada muy difícil, subir a una plataforma y mover el culo un rato
—eso no suena como algo precisamente simple, además ¿dura toda la noche?
—no, mi turno es desde las nueve hasta la una, el problema es que ahí no te pagan por día si no por mes, mi jefe estuvo gritándonos a todos los bailarines que hoy sería el último día de trabajo, luego cerraran el local por navidad, amenazo con quitarnos la mitad del salario si faltábamos hoy, por eso es tan importante
—¿puede hacerles eso?
—es su local claro que puede, el muy cabrón…
Ambos se quedaron observando la cancha, Tom y Zen habían armado dos equipos con chicos de distintas facultades que estaban por ahí mirando, un partido de despedida, como siempre competían para ver quién era el mejor, en ese momento Tom acaba a de hacer un cesto de tres puntos y algunas chicas le animaban desde una esquina, fue cuando reparo en dos cosas, una que Tom no había ligado con ninguna chica desde que entraron a la universidad, y dos ¿Cómo iba a escaparse desde las nueve hasta la una de la mañana sin que Tom sospechase algo?
—¿Qué se supone que le diré a Tom para salir?
—¿le pides permiso para salir?
—más o menos pero por si no lo has notado, solemos estar juntos todo el tiempo que no estamos en clases, es obvio que me va a preguntar…
—no creo que se moleste si le dices que le vas a una disco de ambiente, dijiste que le contaste lo tuyo con ese guía
—una cosa es que lo sepa y otra decirle que voy… a hacer lo que haré
—de acuerdo, déjamelo a mí, tu solo sígueme la corriente
—¿sobre qué?
—ya veras, vamos parece que Tom le gano al equipo de Zen, joder, va a estar rezongando todo el día ahora— rió Akira levantándose, Bill se pregunto si podría preguntarle a su amigo acerca de sus sospechas de que le Zen de gustaba.
—¿tienes hambre? —le pregunto Tom cogiendo su mochila como siempre para llevársela, y abrazándolo por los hombros.
—oye no se supone que la pregunta es ¿tienen hambre? En plural, joder, que mal agradecido— le dijo Georg que también había jugado y sudaba un poco.
—tus fans vienen siguiéndonos —le reprocho Zen, las chicas que habían animado a Tom durante el partido caminaban atrás de ellos riendo y cuchicheando, Tom no les dio importancia.
—miren ahí esta Mica con Kitty —vamos a tratar de convencerlo que pague el almuerzo —animo Georg golpeando la espalda de Gustav, este rio levemente.
—si quieres yo pago el tuyo —le molesto—eres demasiado pobre
—y tu eres un millonario insufrible —contraataco Georg a su amigo—acepto la invitación porque soy piadoso
—en realidad se llama hipocresía Georgie — le molesto Gustav que se había vuelto más desenvuelto debido a la personalidad de Georg, se habían vuelto muy amigos.
—insisto en la revancha, los imbéciles que estaban en mi equipo eran peor que niñas —se quejo Zen mirando a Tom con ansias— tu los viste, eran pésimos, exijo una venganza
—¿acaso no eres un buen perdedor? —le molesto Tom sonriendo con autosuficiencia, se sentía bien de superarlo, porque había tenido que reconocer que Zen era un buen rival, pero nadie podía ser mejor que él, nadie.
—Tom deja de alimentar tu ego —le susurró Bill ya que estaban cerca por que en ningún momento su brazo había abandonado sus hombros, Tom le sonrió de lado.
—soy perfecto que puedo hacer… —Bill le dio un codazo en las costillas— ouch, ¿quieres morir?
—tú no podrías matarme, luego no podrías vivir sin mi
—¿ahora quien es el del ego alto?
Se habían retrasado un poco de los demás en su conversación, solía pasarles cuando se ensimismaban el uno en el otro, Bill sentía necesario pelearse amistosamente con Tom, si no se sentía raro todo el día, era como un ritual, era como respirar el llamar su atención, Tom sentía lo mismo, si no molestaba un rato a Bill era como haberse olvidado algo y tener esa molesta sensación de que debería haberlo hecho.
—soy más alto que tu, es obvio que también mi ego seria mas alto que el tuyo —Bill sabia que Tom no se resignaba a que lo hubiera superado en tamaño, a veces se notaba más que otras cuando se ponía tacos altos, le había a Tom que los use pero Tom solo bufó diciendo que su altura lo recompensaba en otra “cosa”, el sabia en que “cosa” irremediablemente volvió a ruborizarse.
—estas algo raro hoy ¿sabes?
—no me piques las mejillas, se pone peor, y no estoy raro
—note que te avergonzaste muchas veces hoy ¿Qué demonios hablabas con el azul rarito?
—nada, y Aki no es un azul rarito —le reprendió a pesar de que Tom bromeaba, Akira solía decirle el loco de las trenzas. Se miraron, estaban cerca Tom pudo notar cada tono café en las pupilas de Bill, siempre las miraba sabiendo que eran ligeramente distintas a las suyas, mas lindas de alguna manera, siempre pensaba para sus adentros que Bill era más lindo que el aun que siempre dijese lo contrario, aun seguía preguntándose que era esa manía que había nacido entre ellos de… “saludarse de otra manera” prefería llamarlo así que “besos pequeños” o algo parecido, simplemente era más fácil no pensar y hacer, Tom hizo eso, dejo de pensar en el por qué, o en lo que le hacía sentir y beso un microsegundo los labios de Bill, era relajante, además eran gemelos, y se habían besado… Bill había metido su lengua en su boca, dejándole sentir su piercing, sentado sobre sus piernas, a pesar de que había pasado más un año desde ese suceso Tom lo recordaba como si fuera ayer, pero bloqueaba los por ques y la molesta voz que le decía si estaba bien o mal, pensar era malo entonces.
—¡vamos Bill! —los asusto una voz repentina—¡ayúdame! Si no presento ese trabajo podría tener que repetir programación, no me hagas eso —Bill no entendía palabra
—deja de gritar —le dijo Tom molesto al de pelo azul, no le había gustado la interrupción repentina.
—Tom anda préstame a tu hermano, necesito que me ayude con un trabajo
—¿Por qué? Hazlo tu solo
—vamos Tom, Bill es mejor, con su ayuda terminare más rápido, Sheperd me dio una última oportunidad, no quiero que se arrepienta
—¿Por qué tienes que pedirle permiso a él? No es mi padre, te ayudare
—hey no pases de mi —Tom le devolvió el codazo, pero no dijo nada mas, entraron al café independiente a comer, mas tarde se les unió Mía como siempre acaparando un poco a Tom, Bill podía sentir su enojo bullir en su pecho, se arrepintió de haber dicho lo que dijo, pero una promesa era una promesa y no podía romperla, se recordó mentalmente nunca más prometer cosas a Akira.
Continúa…
No aman a Akira? XD pues yo si ¬¬ las amooooooooooooooooooooooooo