Notas de Amudiel: Muchas gracias por todos sus lecturas y comentarios.

«Last Wish» Fic de Amudiel

Capítulo 2

Después de aguardar unos momentos en su habitación los gemelos notaron con claridad que la universidad iba cobrando vida, el campus antes vacio ahora rebosaba de gente caminando de un lado a otro, decidieron salir, sabían que iba a ser difícil acoplarse pero tarde o temprano la gente tendría que acostumbrarse a ellos, a verlos como dos jóvenes mas y no como si fueran extraterrestres, era totalmente de noche cuando decidieron salir al fin de la habitación.

Fuera ya no habían alumnos con maletas como habían podido observar desde la ventana, de seguro cada quien estaba debidamente instalado en sus correspondientes habitaciones, Tom prácticamente lo arrastro a las escaleras, dijo tajantemente que no era bueno usar el ascensor si no era necesario, a pesar de todas las quejas de Bill por el ejercicio que Tom ignoro, bajaron las escaleras dándose leves empujoncitos con Tom de rato en rato, aun seguían sin toparse a nadie, pero eso cambio una vez que llegaron al primer piso en el que habían estantes llenos de libros, mesas y los televisores lo suficientemente alejados para no molestar con el ruido.

Es ese momento Bill se dio cuenta de que también habían varias computadoras a un costado seguramente para que los alumnos dispusieran de ellas cuando lo necesitaran, y por mirarlas no noto que varios de los alumnos que estaban ahí se quedaban mirándolos con los ojos como platos, muchos otros dejando sus actividades a la mitad en estado e asombro. Tom le dio un codazo.

Ambos se quedaron mirando a los demás jóvenes de aquel lugar, ¿Qué mas podían hacer? Nada, ahí estaban de nuevo todas esas miradas de incredulidad, algunas de admiración, otras parecían estar a punto de colapsar, sobre todo las de algunas chicas que parecían no saber en sí de asombro.

El silencio comenzaba a hacerse bastante incomodo, entonces un chico dos centímetros más bajo que Bill se materializo delante de ambos y los miro de muy cerca, Bill observo cómo sus ojos brillaban intensamente mientras ese joven los escaneaba de pies a cabeza, tenia unos ojos profundamente verdes y lo que mas sorprendió a Bill fue el reborde gris que tenían dándole un aspecto salvaje, su pelo era de un indefinido color entre el rojo cobrizo y el castaño, lo traía hasta la altura de las orejas era algo ondulado.

—¡demonios! — dijo el chico con voz impresionada — realmente son gemelos ¿a que son geniales? — dijo volteándose hacia una chica con pinta de querer que se la tragase la tierra.

Su expresión y el tono de voz que uso, hizo que muchos alumnos rieran por su comportamiento el joven lejos de sentirse avergonzado rio con ellos y luego se volvió hacia los gemelos.

—eh ¿ustedes saben por que se ríen? — pregunto en voz baja y verdaderamente parecía asombrado ninguno de los gemelos supo contestar.

—es obvio que se ríen por tu comportamiento — le reprendió otro chico, increíblemente un poco más alto que Bill y mas fornido, era moreno y tenia los ojos de un color miel tan claro que por momentos parecía desaparecer con la esclerótica de sus ojos, su pelo era de un castaño oscuro y vestía deportivamente, la camiseta sin mangas dejaba ver su buena musculatura.

—¿pero yo que hice? — pregunto el joven confundido — hey Zen ¿has visto? Son los gemelos de la tele, a que es genial ¿no lo crees? — dijo a las rápidas olvidándose de su anterior pregunta.

—si los he visto, al igual que todos, ahora deja de señalarlos — le reprendió el chico que respondía al nombre de Zen — hola mi nombre es Zen Fox, lamento la molestia que pueda causar Michael — señalo al chico que seguía mirándolos con una mirada de admiración parecida a la de un niño en una dulcería — y por si lo están pensando no es autista, ese es su comportamiento natural

Bill estrecho la mano del chico al igual que Tom.

—bueno, el es Bill y yo soy Tom — presento en vano sabiendo de sobra que ya los conocían pero a Tom le pareció descortés no presentarse.

—órale — dijo Michael sonriéndoles — si se vistieran igual y cubrieran sus cabezas serian iguales ¡genial! Yo quiero un gemelo — rezongo entonces

—dios nos libre — se burlo Zen — si contigo ya tengo suficiente no quiero ni imaginarme que haría con dos — Bill no pudo evitar soltar una risita — pero que ¿ustedes siempre son así de callados? No lo hubiera imaginado

—no — se apresuro a decir Bill — es solo que bueno…

—no tienes por que estar nervioso ¿sabes? — dijo con alegría Michael — ven voy a presentarte a todos, ¡vengan los dos! — casi grito mientras saltaba como un grillo.

—¿de verdad siempre es así? — pregunto en voz baja Tom hacia el chico Zen.

—todo el tiempo — suspiro Zen resignado — las chicas creen que es “tierno” — agrego con voz de no entender por que las chicas creían semejante estupidez de Michael.

—Y ella es Rina — señalaba Michael — ¡Hola Rina! Mira el es Bill ¿a que es genial? — grito a una chica que estaba al otro lado del lugar sentada en uno de los sillones viendo tele, la chica alzo la mano y saludo con una sonrisa — después… — siguió Michael — el es Jhon, le gusta mucho el café — Michael frunció el ceño — y sin azúcar ¡guacala! ¿te imaginas Bill? Café sin azúcar ¿a ti te gusta el azúcar?

—por dios eres peor que una locomotora sobrecargada — se burlo la chica que instantes atrás parecía morir de la vergüenza pero que ahora estaba mas serena — no lo atosigues así o te enviara a golpear con sus guardias — se burlo ella.

—ah Kitty — dijo el como si recién reparara en su presencia, acto seguido le dio un beso en los labios, ella correspondió — Bill no haría eso ¿a que no? — pregunto hacia Bill.

—no claro que no — dijo este algo asombrado aun por el comportamiento tan divertido de aquel joven.

—por cierto Bill, ella es Catherine Fox, mi novia ¿a que es genial Bill? — el moreno soltó una carcajada y le dio la mano a la chica.

—perdona al desencajado de mi novio — dijo ella sonriendo — creo que consumió demasiada azúcar el día de hoy.

—no entiendo como demonios te metiste con el Kitty — rezongo Zen, entonces Bill se fijo en un detalle

—¿Fox? ¿Son hermanos? — pregunto hacia la chica.

—mas o menos, es complicado — suspiro ella — haber, en realidad somos primos, la mama de Zen es mi tía en realidad, pero mis padres murieron en un accidente y ella es soltera así que nos registro a ambos como sus hijos cuando yo era bebé y Zen tenia un año de edad así que si podría decirse que somos primos hermanos — sonrió al final.

Bill se sorprendió de oírla hablar de esa manera del fallecimiento de sus padres, pero considerándolo bien ella no lo había conocido cuando murieron, no debía ser tan doloroso como el echo de perder uno de sus padres después de haber vivido toda una vida a su lado como cuando el perdió a Simonne, Tom inmediatamente sintió su melancolía, y se hizo mas grande al sentir la suya propia, eso no era bueno, se acerco a Bill como atraído magnéticamente y poso un brazo sobre sus hombros en un gesto de apoyo que Bill le agradeció con una sonrisa.

—hey Bill — dijo Michael de pronto — una vez leí en una revista que te gustaban mucho las golosinas — busco rápidamente entre sus bolsillos y saco un paquete de gomitas de ositos y se lo entrego — pruébalos son deliciosos, una vez que comienzas a comerlos no quieres parar y entonces…

—¡respira para hablar! — le reprendió Zen dándole un ligero golpe en la nuca, Michael hizo un puchero desconforme.

—¿en las revistas dice que me gustan las golosinas? — pregunto Bill algo sorprendido, Tom y el no solían ver las revistas, las que hacían eso eran Becky y Kayla, ellos solo se veían a sí mismos en alguno que otro canal televisivo que no indagaba mucho en sus detalles personales.

—sip — respondió Michael emocionado — también dice que odias el chocolate, que te gusta mucho cuando Tom toca la guitarra, que no pueden estar separados por que, hum… se ponen tristes o algo así, ¿saben? Las chicas creen que eso es tierno — rio levemente — también dice que tu tinte de pelo favorito es…

—¡oh por el amor de dios! ¿no puedes callarte un momento? — bufo exasperado Zen.

—solo falta que digan nuestro tipo de sangre — murmuro Tom divertido por el extraño chico del humor apabullantemente alegre.

—¡si lo dicen! — dijo rápidamente Michael — por cierto, odio que me digan “Michael” suena tan aburrido — se quejo alargando la a del “tan” — así que todos me dicen Mica, por fis si no es mucho pedir…

—ya dale con eso…

—¡tu no tienes problemas! — lo acuso el joven señalándolo — tu nombre es cool, no como el mío que parece de anciano

—¿otra vez con lo del nombre Mica? — se quejo un chico desde atrás del joven, Bill alzo la vista para mirarlo y se quedo enormemente sorprendido por su aspecto, era claramente oriental, quizás japonés pues tenia un par de rasgos parecidos a Inori, era muy delgado y bastante atractivo, pero lo mejor de todo era su lacio cabello, de un color azul eléctrico demasiado hipnotizante.

—tu tampoco me digas nada — reclamo Mica — tu nombre es aun mas cool que el de Zen, ¿oye ya viste? El es Bill y el es Tom, ¿a que son geniales? — siguió el chico recuperando su entusiasmo.

—si ya los vi desde que comenzaste a atosigarlos, ¿es que acaso quieres traumarlos? Discúlpenlo, es algo loco, un placer — dijo el chico extendiendo la mano y Bill conto tres anillos bastante lindos en sus estilizados dedos, además de notar con asombro el manicura azul combinando con su pelo — mi nombre es Akira Yukimura

—que tal — saludo Bill estrechando su mano, sus propios anillos hicieron un sonido de choque contra los del joven, Tom también estrecho su mano mirándolo detenidamente, quizás ese era el único chico capaz de llamar la atención mas que de lo que Bill lo hacia, pero únicamente por el color de su pelo. Realmente existía gente tan… resaltante.

—¿a que Akira es genial? — continuo Mica sonriente — sobre todo su cabello, me recuerda a las gomas azules con sabor a frambuesa — casi deja caer el pequeño empaque que saco de su bolsillo mostrándoles una goma de mascar que rezaba “frambuesa: te deja un color azul en la lengua”.

—¿será posible que siempre andes cargando golosinas encima? Joder, eres peor que una maquina expendedora andante, y deja de comparar mi cabello con tus cosas

—¿Dónde esta Mía? — pregunto el joven llevándose la goma a la boca — ¡aun no le presente a los gemelos!

—de seguro sigue en su habitación acomodando sus cosas — respondió Akira sin darle importancia.

—eh, es tu hermana — le reprendió Mica.

—en primera, es mi hermanastra, y en segunda, eso no significa que deba andar al pendiente de ella

Bill se dio cuenta entonces de que todos estaban mucho mas relajados a su alrededor, si es que aun algunas personas seguían mirándolos con atención y curiosidad, la mayoría había vuelto a sus quehaceres y las conversaciones se escuchaban de nuevo tranquilas, quizás después de todo no iba a ser tan difícil encajar como personas normales, y todo por la intervención de ese chico Michael.

Tom hablaba con los jóvenes que estaban ahora rodeándolos amablemente, y el se distrajo en una cabellera rubia, era un joven que acababa de entrar apresuradamente con sus maletas siendo cargadas por dos sujetos vestidos casi de la misma forma monótona que tenían Saki e Inori, no podía mentirse a si mismo, estaba asombrado de ver que no eran los únicos con guardaespaldas.

El chico traía unos pantalones cortos color negro, que le cubrían hasta las rodillas dejando ver sus pantorrillas blancas, que dejaban ver un par de atrayentes tatuajes, una camiseta algo ajustada con el logo de “Megadeth”, su rostro se le hacia familiar, sobre todo esas gafas cuadradas con un grueso marco negro, de golpe su mente viajo tiempo atrás, un día en la noche, las imágenes salieron disparadas en sus ojos, su padre subiendo a un estrado, estrechando la mano de un hombre rubio, un joven rubio con una camiseta negra con el logo de “Metallica”, aun recordaba su expresión de incomodidad, y lo asustado que se veía ahí en la tarima junto a su padre, que si bien recordaba tenía una cadena de fabricas para producir medicamentos, y poco después el disparo.

Gustav Shäfer.

Ahora todas las miradas estaban sobre el joven, pues nadie que llegase con guardaespaldas de esa manera podría pasar desapercibido, la voz de Miguel lo saco de sus cavilaciones.

—genial — susurro — ¡hey! ¡espera! — y salio corriendo detrás del chico, como si de pronto se hubiera olvidado de los gemelos.

El joven rubio dejo de caminar y miro extrañado hacia Michael, este se presento tal y como había echo con los gemelos pidiéndole que solamente lo llamase Mica, repitiendo la palabra “genial” sin parar, y luego volteo para señalarlos.

—mira ahí están los gemelos ¿no son geniales? — la mirada de Gustav se encontró con la de Bill y ambos se reconocieron inmediatamente, Bill lo noto por el brillo de comprensión que vio en los ojos del rubio, este se acerco algo tímido hacia ellos siguiendo a Mica, Bill pensó que no había cambiado mucho desde aquella vez que lo vio, seguía pareciendo algo reducido, como si lo ultimo que quisiera hacer es resaltar, sintió entonces las mismas ansias protectoras que le nacieron el día del disparo.

—chicos el es…

—Gustav Shäfer — interrumpió Bill sonriéndole para darle confianza, Tom miro a su gemelo ligeramente asombrado por la interrupción, y su sorpresa aumento cuando el rubio le sonrió de la misma manera.

—¿se conocen? — no pudo evitar preguntar.

—Tom, ¿no te acuerdas? El estaba en el estadio el día que le dispararon a papá… — entonces Tom recordó, ese día Bill había querido acercarse al joven y hablarle para que no se sintiese tan temeroso, y Tom no le estaba haciendo mucho caso, era el chico que estaba con ese tipo que a su padre le caía mal.

—ah cierto — dijo al fin Tom ofreciéndole su mano — perdona, no pude reconocerte antes

—no importa, de todas formas solo nos vimos unos instantes ese día, yo tampoco pude reconocerlos, están diferentes — era cierto, ellos se habían visto cuando aun estaban con los looks anteriores.

—¡se veían tan cool! — chillo Mica mirando de un gemelo al otro y señalándolos continuamente — Bill con su pelo parecido al de un león, era así de wooow — y luego señalo a Tom — y el con sus rastas, genial — Gustav miro entre asombrado y divertido al chico.

—no se que hago repitiendo esto — comento Zen hacia Gustav — pero no, no es autista, ese es su carácter natural — el rubio soltó una sincera carcajada, se veía mas cómodo.

—vaya eres una persona peculiar — le dijo a Mica.

—¿peculiar de lo bueno o peculiar de lo malo? Amor — dijo mirando hacia Kitty — ¿Qué es peculiar? — a esto le siguieron otra ronda de carcajadas por todos los presentes, y lo mejor de todo era que a Michael no parecía molestarle, si no divertirle que se rieran de él, Bill creyó que era la mejor manera de congeniar con todo el mundo, y se alegro de que ese chico fuera así, pues gracias a su carácter estaban todos comportándose como gente común y corriente, y no mirándolos desde una prudente distancia temerosos de acercarse debido al titulo que ostentaba su apellido.

Eso era relajante y alentador.

Pronto Gustav tuvo entre sus manos una paleta dulce con los colores rojo y amarillo, Mica trataba de que se la pusiese a la boca, pero Gustav estaba algo reticente diciendo que las caries no eran buenas, Tom hablaba de Básquet ball con Zen y el chico japonés Akira, Catherine se acerco a el y le sonrió.

—a pesar de todo es un gran chico — dijo señalando a su novio — y los dulces que hace su padre son geniales ¿Por qué no los pruebas? — Bill la miro intrigado, abrió la bolsita de gomitas y se llevo un osito a la boca, tenía incrustados pequeños cristales de azúcar que crujieron con sus dientes, y tuvo que admitir que eran las gomitas mas ricas que hubiese probado en su vida.

—¿dijiste que sus papá los hizo? — pregunto asombrado.

—así es — sonrió ella — tiene una fabrica de dulces, chocolates y esas cosas, creo que Mica es así por que consumió demasiada azúcar toda su infancia — Bill rio ligeramente con el comentario — ¿Cómo te sientes?

—mejor — admitió acabándose las gomitas, eran algo adictivas — Tom y yo estábamos muy tensos, ya sabes, temíamos que la gente nos tratara como a dioses o algo así, suele pasar cuando estamos en un lugar muy concurrido, sobre todo en los restaurantes

—debe sentirse algo solitario ser aislados de esa manera tan… cortes — comento ella — pero aquí no es así, o al menos por parte nuestra — indico ella abarcando a los jóvenes con un gesto — después de todo, somos personas sin importar nuestros nombres y apellidos — sonrió. Nunca nadie había descrito tan bien como se sentía el tipo de soledad que la fama crea alrededor de las personas, agradeció conocer gente como todos ellos que no se dejaban llevar por las apariencias y por los medios de comunicación, eran amigos de verdad.

—¡Georg! — chillo de repente Mica dando un brinquito, haciendo asustar a muchas personas por el repentino grito — ¡Georg dónde estabas! — siguió alejándose de Gustav que aprovecho de ocultar la paleta en su mochila — te perdiste de algo genial, oh bueno, llegaste a tiempo, mira son los gemelos ¿no crees que son geniales?

Bill observo Mica acercarse a un chico con el cabello castaño mas lacio que hubiera visto en su vida, el chico aprovecho para llevar una mano a la gran mata y apartarla a un costado en un gesto inconsciente y vanidoso, Bill tuvo que admitir que su sonrisa era muy bonita, al igual que todos su rasgos.

—pero para ti todo es genial Mica — debatió Georg — las plantas, las estrellas, tu novia, yo, sobre todo yo

—que vanidoso — bufo Kitty al lado de Bill — pero no te preocupes, es su manera de ser gracioso, en realidad es un gran chico

—¡vamos Georg no pierdas el tiempo! Ven a conocer a los gemelos — lo arrastro Mica de un brazo — por cierto ¿Dónde demonios estabas?

—ah… bueno ya sabes Houston me llamo…

—santo cielo Georg ni siquiera comenzamos el año y ya fuiste llamado a la oficina del director — se burlo Akira con una sonrisa autosuficiente.

—¡eh! Que no me llamo para reñirme, lo que pasa es que ocurrió un problema con las habitaciones, ya creí que tendría la mía para mi solo, y así evitarme los bochornosos momentos de “déjame el cuarto unas horas”, pero resulta que hubo una confusión en las habitaciones de medicina, uno de los estudiantes se quedo sin campo y van a ponerlo aquí con nosotros, en mi habitación — el castaño suspiro resignado — bueno ahora ando buscando al futuro doctorcito, espero que no sea un aburrido al que le fastidien las pajas nocturnas

—¿tenias que ser tan explicito? — le reclamo Kitty.

—soy un hombre — le debatió este — tengo necesidades, vamos Kitty, todos los hombres se la jalan alguna vez, te apuesto que hasta tu loco novio lo hace

—¿y no te da vergüenza con alguien en la misma habitación? — pregunto la chica con algo de curiosidad.

—somos hombres, el también puede jalársela junto conmigo si tiene tanta vergüenza

Bill noto el intenso rubor que Gustav tenia en sus mejillas, parecía incluso llegarle hasta las orejas y la frente, contrastando totalmente con su rubio pelo, quizás el chico no estaba acostumbrado a las conversaciones de ese estilo, el si lo estaba, después de haber pasado dos años hablando con Tom, Mike y Jonathan, ya nada podía avergonzarlo.

—bueno eso es aburrido — declaro Mica cambiando de tema— ¡míralos Georg son idénticos! — comento emocionado, Bill a pesar de todo estaba comenzando a acostumbrarse a Michael.

—hola, un placer conocerlos soy Georg Listing — saludo adelantándose un paso.

—igualmente — contestaron los gemelos.

—oh no conozco al rubio ¿es nuevo? — pregunto el castaño.

—el es Gustav — sonrió Mica — ¿a que es genial? Mira sus tatuajes, wow

—¿Gustav? — pregunto Georg — ¿Shäfer? — el rubio asintió alargando la mano, aun seguía rojo — ¡eres mi compañero de habitación! — casi grito Georg estrechando su mano con entusiasmo — vaya, perdona hombre, espero no haberte molestado con lo de las pajas, iba mitad en broma y mitad en serio — Bill nunca había visto a alguien tan rojo en su vida.

—N—no importa — contesto apenas el rubio.

—¡Mía! — grito nuevamente Mica alzando las manos para llamar la atención de alguien — ¡Mía! ¡Mía! — repitió, una bolsa pequeña color crema se estrello en su pecho.

—¡si, ya te vi, no seas escandaloso! — grito en respuesta una chica rubia que venía bajando las escaleras, traía una camisa blanca que se adhería a su figura, una corbata a rayas blancas y negras y una falda plisada que combinaba con esa corbata, parecía una colegiala, y más aun con su rubio pelo luciendo dos coletas, habían mechones rosados entre las rubias hebras. Las medias negras cubrían sus piernas hasta encima de las rodillas dejando ver un pedazo de piel entre la falta y las medias, y unos zapatos negros.

Tom al verla tuvo que reconocer que habían muchas personas que resaltaban en la universidad, esa chica y el japonés eran dos de esas personas, y se dio cuenta de que había estado viviendo en un mundo aislado, cerrado, debido a la carga de apellidar Kaulitz, el mundo no era solo la presidencia de su padre, la casa blanca, las entrevistas, era mucho más y ahora conociendo a tanta gente nueva era cuando se daba cuenta de ello. Y quizás Bill pensase que era estúpido pero él sentía más libre que en casa.

—oye Mía, ¿Por qué demoraste tanto? Tu hermano dijo que…

—en primer lugar, es mi hermanastro — interrumpió ella — y en segundo lugar no es de tu incumbencia si me tardo o no, eres peor que un niñito — ella apretó levemente las mejillas de Mica, este se soltó con un gesto.

—bueno eso no importa, ¡tenemos amigos nuevos! Los gemelos y Gustav

—Soy Mía Owen — saludo ella acercándose primero a Tom — eres más guapo en persona que en televisión — declaro estrechando su mano.

—no trates de subirle el ego más de lo que esta — bromeo Bill algo molesto por la manera que tenia aquella chica de mirar a Tom.

—y tu eres más alto en persona — le dijo sonriendo para estrechar también su mano, pero a pesar de la cordialidad con que la chica lo trato, el noto la diferencia de cuando ella saludo a su hermano, una ligera molestia se instalo en su estomago, ella se alejo para saludar a Gustav, Akira había dicho que eran hermanastros…

Qué situación tan bizarra.

—¿Qué tal si pasamos a cenar? — dijo entonces Kitty — yo me muero de hambre — la noción fue aceptada por el grupo.

—lo siento, yo… tengo que ir a dejar esto arriba — se excuso Gustav señalando su mochila y a los dos sujetos que se habían quedado parados en medio del lugar con las maletas apoyadas en el suelo.

—¡cierto! — interrumpió Georg — será mejor que te acompañe, luego los alcanzamos — anuncio, paso tranquilamente el brazo sobre los hombros del rubio y lo guio hacia el ascensor, los guardaespaldas lo miraron con desconfianza, pero simplemente Georg se hizo al desentendido.

—mala suerte para el rubio — rio Zen — las habitaciones de medicina son mejores que las de aquí

—¿lo son? — pregunto Bill con curiosidad, el grupo de chicos salía hacia el campus, ya estaba oscuro, afuera había iluminación como una pequeña plaza, todo lucia confortable, Tom y él se limitaban a seguirlos a donde quiera que se dirigiesen para cenar.

—claro que lo son — dijo el mirándolo algo extrañado — ¿tú y tu hermano no saben nada verdad? — Bill negó con la cabeza, Tom que antes hablaba con la chica rubia se acerco a ellos para escuchar.

—después de todo son nuevos — dijo Akira sonriendo — ¿Por qué no les explicas? — quizás Bill fue el único que noto el brillito que surco los ojos del japonés al cruzarse con la mirada del chico moreno.

—claro — sonrió Zen hacia ellos — es muy sencillo, el ala de medicina tiene lo mejor solo por que cuando salgan de aquí “salvaran vidas” — bufo exasperado — yo opino que es discriminación, los alumnos que obtienen las mejores notas son trasladados a cuartos que tienen baños propios.

—¿no todos tienen baño propio? — pregunto Bill asombrado, ellos lo tenían…

—claro que no, están las duchas en cada piso a un costado de las habitaciones, y los baños, y no puedo quejarme de eso pues siempre están muy limpios, solo que aun así es algo incomodo no tener un baño propio

—pero… — la mano de Tom presionando la suya le hizo callar. Bill lo miro unos instantes y comprendió que no debía comentar nada, con tan solo una mirada de su gemelo, a su vez él le devolvió una que significaba “más te vale explicarme cuando estemos solos” Tom la entendió inmediatamente y asintió.

—¿sucede algo? — pregunto Akira acomodando un mechón de cabellos azules tras su oreja, el comportamiento tan intimo de los gemelos lo sorprendía un poco.

—no, nada — dijo Tom soltando la mano de Bill, pero no era porque se avergonzara, era porque no sabía la reacción que todos tendrían ante ello, a Mike y Jonathan les había costado bastante acoplarse a los abrazos, besos y demás muestras de cariño entre ellos, pero estas personas eran nuevas en sus vidas, y recordando lo mal que la había pasado Bill en el colegio decidió que iría lento con eso.

Después de todo no podía evitar mostrarse cariñoso con su gemelo, era algo ya natural en su carácter, pero eso podía desagradar a los demás, quizás se fuesen acostumbrando con el tiempo, Bill de alguna manera entendió eso, sin necesidad de que Tom se lo explicase, sabía que lo hacía por su bien, sonrió ante ello, aun así su mano se sentía fría sin la mano de Tom.

—bueno como decía — continuo Zen — los médicos la tienen fácil…

—debe ser porque a ellos les exigen muchísimo más estudio que a nosotros — interrumpió Akira.

—oh no te pongas de su parte — rezongo Zen despeinándolo, Akira lo aparto de un manotazo intentando mostrarse molesto, Bill una vez mas no pudo evitar notar, mientras el joven arreglaba sus azules cabellos, la mirada algo anhelante que ponía al ver al otro chico — hay un par de canchas por allá — señalo en una dirección pero debido a la oscuridad no se veía nada — y una piscina para hacer un par de largos, se la puede usar todos los días excepto los sábados y miércoles que es cuando entrena el equipo nacional de natación.

—¿entrenan aquí? — pregunto Bill.

—claro, la piscina es la mejor para eso, la temperatura, el tamaño, además de que tiene su propio gimnasio para calentar antes de nadar, y también está el hecho que casi todos los que conforman el equipo nacional estudian aquí, por allá esta el comedor, la comida ahí es quizás demasiado sana — continuo Zen — preferimos la cafetería independiente de la universidad, a pesar de que hay que pagar ahí, la comida es mucho mas rica.

—¿independiente? — cuestiono Tom.

—así es, se instalaron dentro la universidad con un permiso exclusivo de un ministro, o algo así, el director no pudo evitar que ocuparan una porción de la universidad para hacer sus instalaciones.

—¿ósea que es como una cafetería de la ciudad solo que aquí dentro?

—exacto, y debo decir que es más popular que el comedor universitario, ahí sirven solo comida para gallinas

—exagerado — bufo Akira.

—¡es cierto! — rezongo Zen — ¿germen de trigo? ¡por favor Aki, eso es para las palomas! Soy deportista y necesito energía…

—¿y comiendo los “bricks” de la cafetería obtienes tu dichosa energía? — debatió Akira sonriendo burlonamente.

—por lo menos no me siento como si me hubiera pasado un camión encima con esa otra comida

—¿Qué son los bricks? — pregunto Bill con curiosidad.

—¡son la cosa más deliciosa del mundo! — afirmo Zen posando una mano en el hombro de Bill — son como la pasta italiana, y como una pizza de varios pisos a la vez, tiene mucho queso, y es delicioso, ¡tienes que probarlo!

Todos rieron por la adoración del chico hacia los bricks, aun así Tom se sintió muy incomodo por Zen, no le gustaba que tocaran a Bill, no dijo nada pero la incomodidad siguió hasta que llegaron a la cafetería y comieron los bricks.

&

—¿ahora vas a explicarme lo de los baños? — pregunto Bill colocándose encima el pijama, Tom se cepillaba los dientes en el baño pensando que todo había salido bastante bien, al menos mejor de lo que él esperaba.

—Bill te juro que yo no tengo nada que ver — balbuceo desde el baño escupiendo la pasta dental — papa lo hizo solito

—¿Cómo pretende que encajemos si no nos tratan igual que a los demás? — bufo Bill molesto entrando al baño para lavarse los dientes.

—no estuvo tan mal, igual nos hablaron como si fuéramos personas normales

—somos personas normales Tommy

—Pero nunca nos tratan así, ahora será distinto

Bill sintió algo de temor, ¿y si Tom acababa separándose de él? Quizás pensaría que ya era tiempo de dejar de ser tan cariñosos entre si y comportarse como hermanos normales, Bill no estaba seguro de querer que algo fuese distinto.

Tom se acostó en la cama de la derecha, jugando al guitar hero en el celular, Bill dudo, pero al final fue a meterse a la cama de la izquierda, y apago la luz de su costado.

—¿Bill? — llamo Tom confundido — ¿no vas a dormir aquí? — el corazón de Bill volvió a sentirse cálido.

—dijiste que todo sería distinto — comento Bill saliendo de su cama.

—sí, pero no me refería a nosotros, si no a los demás

—¿no te da vergüenza dormir con tu hermano?

—no — declaro firmemente Tom dejando espacio para Bill — ¿a ti si?

Bill no contesto, se metió de un salto a la cama y abrazo a Tom con todas sus fuerzas, quería gritarle que lo amaba, que era su mundo entero, que para Bill solo existía Tom, las ansias de hacerlo se multiplicaron cuando el de trenzas devolvió el abrazo, Bill quería besarlo…

—Tom, te amo — le dijo con el corazón latiendo a mil por hora.

—yo también Bill — dijo Tom apagando la lámpara de ese lado, volvió a abrazar a su gemelo y se dispuso a dormir, pero tú no me amas como yo quisiera pensó Bill soltando un suspiro resignado.

Estaba equivocado, Tom lo amaba tal y como Bill lo amaba a él, solo que aun no enteraba de eso.

Continúa…

Al fin el segundo capitulo xD ¿un comentario?

por Amudiel

Escritora del Fandom

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