Las curvas FIN

Fic TOLL de TollWriter

Capítulo 4

El ascensor dura una eternidad en abrir o así lo cree Tom por su estado de angustia, no se ha dado cuenta que solo ha pasado segundos, cuando finalmente se detiene y abren las puertas este sale con Bill en sus brazos, encontrándose con Andy que aún está en recepción.

—¿Qué le pasó?— Pregunta acercándose al castaño.

—Llévame a la clínica donde trabaja Gustav, ¿la conoces?

—Claro que si, yo te llevo.

Salen a toda prisa por las calles, apenas entrar al auto. Tom sujeta la cabeza del pelinegro en su piernas y deja besos en su frente susurrando que todo estaré bien mientras que Andy llama a Geo en el camino. cuando llegan a la clínica y son recibidos por Gustav de inmediato lo hace pasar al quirófano al darse cuenta de como esta su pecho. 

Tom ve desde afuera como lo entran y cierran la puerta casi en sus narices, derrumbándose al fin en los brazos de Geo y Andy que lo sujetan y lo sienta en las sillas de espera.

No sabe cuántas horas han pasado cuando al fin Gustav sale llamando a los familiares, afortunadamente los padres de Bill ya se encontraba alli y le dieron el reporte, tenía un infección severa porque efectivamente su cuerpo rechazó los implantes, se las extrajeron por completo y por orden médica tendría que pasar varios días allí.

Pero de dias pasaron semanas y Bill no alzaba cabeza, la infección siguió y lo último que quedaba era inducir un coma para que su cuerpo se fortaleciera y la infección cediera con tratamiento de antibióticos.

Los padres de Bill  y los de Tom se instalaron en su respectivos apartamentos mientras que Bill despertará, pero Tom se rehusó en dejar a su novio y se instaló con el en la clínica.

—Hay que despertar a Bill— informó una mañana Gustav.

—Pero usted dijo que la infección tocó sus pulmones y que por eso era necesario el respirador artificial— se quejo Jorg a punto del colapso.

—si, sin embargo debe respirar por si solo, ya la infección esta sanada ahora le toca a el, ¿están de acuerdo?

Los padres de Bill asintieron, no le quedaban opciones así que rogaron a los dioses porque su pequeño respirará por si mismo.

En ese momento Gustav comenzó a quitar el respirador de su nariz y los tubos de su boca, el sonido de la máquina paró y hubo un silencio aterrador. Bill comenzó a convulsionar sobré la camilla, Gustav y las enfermeras le dieron toques para reanimarlo y Tom desesperado caminaba en círculo gritando que el podía respirar, que lo intentará, que no lo dejara solo, que lo amaba, y como si fuera las palabras mágicas el pitido de la máquina volvió al compás de las pulsaciones en el tablero, el pelinegro tosió y tosió pero después se durmió de nuevo.

—¿Biha?— El castaño lo llamó besando su frente viendo lo pálido que estaba.

—Es normal que se duerma ya el peligro paso solo tiene que descansar y muy pronto despertará.

—Gracias Gustav.

—Ya sabés Tom tienen mi testimonio si es que desean  demandar a la clínica y al doctor Jost.

—Claro que lo haremos— Sentenció Simone.

Gustav asintió y se despidió, dejando a la familia más tranquila y a un Bill recuperándose..

Los siguientes días fueron mas calmado y aunque había pasado el peligro aún Bill le tocaba estar bajo tratamiento. Cuando una mañana al fin despertó lo primero que vio fue a Tom a su lado dormido pero allí junto a él, agradecía estar vivo y sin esas cosas en su cuerpo, sin embargo aún había algo que lo atormentaba y era si su castaño se quedaría a su lado sin tener implantes.

Lo vio entrar con la bandeja de la comida y sonrió como un tonto enamorado, se dedicó a recibir las porciones de frutas entre mimos, aunque intento, no pudo evitar preguntar.

—¿Y ahora que sigue?

—¿Que sigue de que?— indaga con curiosidad mientras le pasa su café.

—¿Entre nosotros?

—Nada… ¿Por qué la pregunta?

—¿Te seguiré gustando, así?

Tom río con su risa ronca.

—¿De que hablas Biha? Ahora me encantas más, de todos modos tus caderas es lo mas importante.

—Mis caderas.. ¿por que?—

—De alli me sostengo cuando te la meto— se ríe de nuevo y hace reír a un pelinegro adolorido.

—No seas tonto Tom.

—Eres perfecto para mi, nunca te olvides de eso.

Bill asintió y recibió el beso en los labios.

—Te amo Tom—

—Yo también bebe.

.

…5 meses después…

—¡Biha! ya está todo en la camioneta, solo falta tus maletas bebé, vamos…

—¡Ya voy Tom! podrías dejar de gritar.

—Si, pero date prisa que los señores del trasteo cobran por horas.

—Rayos Tommy no puedo creer que aún pienses en el dinero cuando a ti te sobra.

—No porque tenga mi propia agencia tengo que malgastar mi dinero además mi socio es un poco gruñón.

—Muy gracioso, anciano.

—No me digas así, porque sabes qué te lo puedo demostrar, en cualquier momento. tengo mucho vitalidad.

—Si como no— Bill puso los ojos en blanco mientras le daba la última maleta a su novio.

—Estoy hablando muy enserio jovencito.

Se rieron a carcajadas mientras subían al ascensor.

Efectivamente la demanda salió a favor de Bill obteniendo así una buena cantidad de dinero,  invirtiendo un poco con su novio en su agencia de modelos donde le iba muy bien gracias a que el era un excelente fotógrafo, Tom vendió su apartamento a los chicos que se los alquilaba, finalmente ellos decidieron salir del closet para vivir su idilio en ese lugar sin importarle lo que la gente y sus familiares pensaban.

Bill siguió en la universidad y trabajaba a la par con Tom en su negocio, hacia modelaje para campañas de pantalones que por sus voluminosas caderas llamaban la atención a más de uno.

Cuando salen del ascensor Geo espera en su auto por las maletas para ellos poder irse en la moto sin embargo Andy los detiene bueno detiene solamente a Bill.

—Siempre te vas. ¿eh?

—Si, podrías poner de nuevo el cartel de arriendo en la ventana por favor.

—Claro Bill, Eh… quería pedirte disculpas…

—Oh no… detente ahora mismo… no es necesario, al fin estoy con el hombre que amo y tu con Megan ¿no?

—Si, pero creo que perdí algo muy valioso y estoy muy arrepentido.

—Andy siempre seremos amigos.

—Tom tiene mucha suerte de tenerte.

—Ambos tenemos suerte… adiós Andy.

—Adiós Bill.

Y con brindándole una sonrisa sincera se despide de su conserje, sale  para encontrar a Tom recargado en la moto esperando, suspiró como un tonto enamorado aunque le llevaba diez años se veía joven y muy sexi, tomó el casco que le tendía y se subió, para conducir, Tom agarrado firmemente de sus caderas arrancó hacia su nuevo hogar.

F I N

Administración: Gracias por leer. Si te ha gustado como escribe TollWriter, te invitamos a leer más de sus obras pinchando su «perfil» 😉

por TollWriter

Escritora del Fandom

Un comentario en «Las curvas FIN»

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