

Fic TOLL de WifesKaulitz
Capítulo 5
Como de costumbre Georg me esperaba en la puerta de la escuela para entrar juntos y no perdernos de los chismes de la mañana, formamos en la fila para el desayuno, agradecí mucho que no haya mucha gente en la fila. En menos de cinco minutos ya teníamos nuestros respectivos desayunos y caminamos.
— ¿Cómo te fue ayer con Tom? — me preguntó mirandome con picardía y le sonreí de la misma forma.
— No fue muy complicado, me compró un batido de vainilla, le expliqué, entendió y me llevó a mi casa en su gran ferrari y ya.
— ¿¡Tiene un ferrari!? — chilló casi dejándome sordo.
— Si Geo, Tom tiene un ferrari negro y bien cuidado. — suspiré recordando lo amable que fue al llevarme a mi casa.
— Seguro y es robado.
— No. No lo es. En serio es suyo.
— Entonces sabes lo que significa y debes hacerlo.
Geo y yo siempre coqueteabamos con los chicos de la escuela que tenían autos de lujo, chicos que podían pagarnos las entradas a las fiestas y clubs que queríamos ir porque sus entradas eran costosas. Una vez Geo incluso llegó a tener intimidad con uno de ellos solo para que nos llevara de vacaciones a la playa a los dos todo pagado, pero salió mal porque el tipo se enamoró de Geo y lo rechazó de una manera tal sutil que nadie hasta ahora se enteró de ello. Entramos al salón de clase y nos dirigimos a nuestros asientos.
— Siento que él no…
— ¡Hola Bill! — saludó Tom acercándose a mi junto con su enano amigo rubiecito, por un momento se me hizo adorable.
— Tom. — murmuré y le di una sonrisa fingida. — ¿Que hay? — ese perfume llegó nuevamente a mis fósas nasales.
— Podemos ir después de las clases a mi casa para que no suceda lo de ayer. — se rascó la nuca nervioso. — Y yo poder llevarte a tu casa sin problema.
— Yo creo que..
— ¡Claro que Bill acepta, Tom! — interrumpió mi gran amigo al cuál lo mataría… con mis propias manos. — Bill me contó que se sintió feliz de ayudarte y que lo volvería a hacer.
— Perfecto. — su expresión cambió de una nerviosa a una feliz y satisfecha. — Te espero a la salida. Vamos Gus. — y volvieron ambos a sus asientos.
— ¿Eres estúpido o te haces? ¡No quiero ir a su casa!
— Vamos Bill, solo te di un empujoncito para no perder tiempo y disfrutar de unas buenas vacaciones en Francia.
— Joder, hasta ya te lo imaginas ¿no?
— Sí… es que no nos vendría mal la verdad y ya mismo llegan las vacaciones y sabes que el tiempo corre.
— Pues voy a matar a ese tiempo con mis propias manos para que no corra. — nos reimos a carcajadas ante semejante comentario. Rodee los ojos al ver a la profesora ingresar para iniciar con la clase.
No presté atención mis ojos se centraron en el chico de rastas que prestaba atención a la clase muy concentrado, creo que Tom no es de esos idiotas como lo pensaba Georg. Estaba seguro de que Tom era diferente y su actitud lo demostraba a pesar de conocerlo muy poco, pero yo tampoco estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad, me imaginaba a Geo y a mi en Francia recorriendo cada rincón de ese lugar y claro conocer Paris y su grandiosa Torre.
Miré como Tom giró su cabeza buscando algo con los ojos hasta que se posaron en mí, hicimos contacto visual por unos segundos porque me quedé congelado sin saber que hacer, me hizo un ademán con la mano y yo seguía congelado.
— Buenos días licenciada disculpe que le moleste pero solicitamos la presencia de Bill para la elección de las señoritas nuevas del protocolo. — pude sentir todas las miradas en mí pero yo seguía sin moverme.
— Bill. — Geo tocó mi brazo haciendome salir de ese trance. — Tienes que ir al salón.
— Hmm sí, ya voy.
— Pero rápido. — lentamente metí mis cuadernos en la maleta y seguí a Charlotte al terminar, era mi chica de confianza y la que siempre me ayudaba a elegir a las mejores señoritas protocolo.
— Tendremos un duro trabajo, Bill. Hay muchas chicas que se han inscrito para cursar y estoy segura que saldremos tarde.
— Bueno, no me sorprende. — suspiré y entramos al salón el cual estaba repleto de chicas sentadas en las butacas esperando ser elegidas. Llegamos y nos sentamos para poder comenzar, Charlotte me extendió el micrófono y hablé. — Atención por favor, como seguro es de su conocimiento hay seis grupos para señoritas protocolo: las que acompañan en eventos especiales como botones, encargadas de arreglos, invitados, coreografías, cantos y modelos. Elegiremos a las mejores, yo confio plenamente en cada una de ustedes porque si van a lograrlo, suerte a todas. — aplaudieron y llamé una por una de acuerdo a la lista.
Miraba a cada una de las chicas hacer su presentación, estaba estresado y abrumado porque quería irme rápido de aquí, las horas pasaban y ni siquiera llegabamos a la mitad de todas las chicas que estaban presentes. El timbre de salida no tardó en sonar y yo seguía aquí atrapado como cuando hay mucho tráfico en la ciudad. Todo ese sentimiento se fue al verlo entrar y buscarme con la mirada, cuando me vió me saludó alzando su brazo y le devolví el mismo gesto junto con una sonrisa.
Era mi salvador.
— Charlotte encargate hasta que llegues a la mitad de las chicas y a las demás diles que nos vemos mañana para seguir con esto.
— ¿Qué? ¿Ya te vas?
— Sí, le diré a Georg que venga a ayudarte con esto ¿si? — recogí mis cosas y caminé a la salida, ni siquiera esperé una respuesta de su parte. Llegué tan rápido para juntarme con Tom que yo mismo me sorprendí por ello.
— ¿Nos vamos? — preguntó y le hice un «sí» moviendo la cabeza, ni siquiera me acordé de avisarle a Sam que no iría con ella a casa porque ya tenía otros planes gracias a Georg.
— ¿Cómo sabías que estaba aquí? — hablé cuando llegamos al estacionamiento donde se encontraba su auto, su respuesta no se hizo esperar.
— Me lo dijo el chico que siempre está contigo, Jorge creo que se llama.
Continúa…
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