

Fic TOLL de WifesKaulitz
Capítulo 36
Lo miré irse lentamente con ella, sus dedos rozaron con los míos antes de irse y quería que la venganza empezara ahora mismo. Me senté furioso en la mesa, me tomé el vino de la copa de Erik y concluí con la de Milena.
— ¡Quiero que empecemos ahora mismo! — estaba ardiendo en celos.
— ¿Tan pronto?
— No puedo esperar más, quiero ver como la humillan, ¡ya!
— Pero primero la comida. — rodee los ojos, di un puño en la mesa y me dirigí al baño. No sabía si entrar al baño de hombres o al de mujeres, a si que opté por el de mujeres. Las chicas me miraban con rareza y no me contuve. — ¿¡Qué!? ¡Si estoy celoso! ¿¡Algún problema!? — salieron corriendo y me miré al espejo, mi ojos estaban rojos pero no iba a llorar.
Tenía que estar calmado.
— Inhala, exhala, inhala, exhala. — susurraba mirandome al espejo agarrando y expulsando aire de mi nariz.
— ¿Cuando vas a aceptar que Tom me pertenece? — la miré através del espejo, tenía una sonrisa pesada.
— Si yo fuera tú, no estaría tan seguro. — giré mi cuerpo para mirarla a los ojos y obtener la misma expresión que ella tenía.
— ¿De qué hablas?
— ¿Qué? — me crucé de brazos y me arrimé a la pared. — ¿No le has visto el cuello?
— Sí, pero el me dijo que…
— Te mintió. — le interrumpí y solté una risita por lo bajo. — No sabes lo bien que me cogió. — suspiré mirando su rostro descompuesto, me hice el pensativo. — Aunque no lo llamaría coger… porque cuando dos personas se aman hacen el amor.
— ¡Mentira! — las lagrimas caían por sus ojos mojando sus largas y falsas pestañas.
— Preguntale donde estaba ayer. — me mordí el labio y gemí un poco. — Uff, no sabes las cosas tan sucias que hicimos.
— ¡Solo lo dices porque estás dolido!
— Sí, sí, sí. Tom te besó con la misma boca que me besó el… — alzó su mano e hizo amago de pegarme, yo fui más rápido y la sostuve impidiendo que me pegara. — ¡A mí si que no! — le di un empujón y esta se tambaleó. — Mejor ve despidiendote de Tom porque en el rato menos pensado lo volveré a tener conmigo ¡y esta vez a si vayas a parar al hospital no le voy a dejar! — salí del baño, los lloriqueos de Charlotte se escuchaban y dejaron de oirse al llegar a la mesa de mis amigos.
— Solo estan esperando a que Charlotte salga de donde se metió para presentar lo que ya sabemos.
— Perfecto. — les sonreí.
— Bien, todos tenemos que actuar de acuerdo a la situación… ¡nada de risas burlonas!
— Sí por que a la mínima pueden sospechar de nosotros, ¿está bien?
— Me deprime saber que todo esto se va a acabar.
— ¿Por qué? — pregunté acomodandome y subiendo mi pierna sobre la otra.
— Porque seguramente irás corriendo tras las rastas de Kaulitz.
— Erik. — suspiré y acaricié su cabello. — Fui muy claro desde el inicio, ¿sí?
— Joder Bill, ni siquiera hemos tenido la cita.
— No pero si has tenido otra cosa dentro. — me burlé y Erik rodeó los ojos. — ¡Es broma!
— Te pedí que no hablaras de eso.
— ¿De qué cosa? — preguntaron curiosos nuestros compañeros.
— La curiosidad mató al gato.
— ¡Cuenten para todos!
— ¡Shhhh!
— Ahí va la Charlotte. — regresé mi mirada y la vi sentarse junto a Tom, no tenía cara de haber llorado y actuaba como si nada hubiera pasado. Le vi darle un beso dominante y posesivo, sabía con que propósito lo hizo.
Darme celos otra vez.
El presentador comenzó a hablar poniéndonos pánico a todos, menos a las personas que no sabían nada.
— A continuación presentaremos un video de los buenos momentos de la cumpleañera, ¡un aplauso por favor! — aplaudimos y las luces volvieron a apagarse. El video inició con unas letras que decían «Buenos recuerdos de Charlie», la vi sonreir luego de limpiar unas lagrimas de forma dramática y me burlé.
— Dijimos que actuariamos de acuerdo a la situación. — susurró Sam en mi oido y alcé las manos en un gesto inocente.
El primer video comenzó a reproducirse, Charlotte abrazando de forma melosa a Julián, dándole un beso y luego la llamada entrante. La gente comenzó a murmurar cosas como «Pero que perra», «que mujer tan vulgar».
La protagonista tenía los ojos más abiertos cuando el siguiente video salió a la luz, los demás estallaron a carcajadas, chiflaron cuando comenzó a cantar con los micrófonos de carne.
Yo no disfrutaba ahora.
Estaba preocupado por Tom, tal vez esto era nuevo para él y no se merecía lo que estaba pasando.
Pero era Charlotte.
¡Y ella sí se merecía eso y mucho más!
— ¡Apaga eso! — le chilló al presentador y le lanzó un golpe certero en la mejilla, quería correr de ahí pero pisó en falso y una pintura amarilla le cayó encima embarrandola toda. Las risas se encendieron más, sus dos amigas la levantaron del suelo sacandola del lugar.
Eso había sido épico.
Me recordaba a la escena de ¿Y dónde están las rubias?
Nada más faltaba que todos saliéramos asustados y heridos de un balazo.
— ¡Salió mejor de lo que esperaba!
— ¿¡Lo grabaste!?
— ¡Sí! ¡Esto tiene que salir en la página que tiene la élite el colegio! — no paraban de reir y yo… yo solo buscaba a Tom con la mirada, corrí a la mesa donde estaba Georg riendo con Gustav.
— ¿¡Dónde está Tom!? — le pregunté apurado.
— Salió. — corrí lo más rápido que me permitieron los tacones, el ferrari se encendió y salió hecho una fiera. Me puse en medio de un taxi que venía a lo lejos y dió un frenon, sus llanchas rechinaron en el pavimento.
— Siga a ese ferrari negro, ¡rápido! — taxista comenzó a andar el auto y corrí tras de él. — ¡Pero conmigo adentro, animal! — me subí al taxi y comenzamos una persecución de película de acción. El ferrari de Tom corría más que el taxista, quería darle una patada y bajarle del auto para conducir yo pero peligraba porque aún no tenía una licencia de conducir y tampoco estaba con los zapatos adecuados para manejar uno.
Miré a lo lejos un trailer venir y este estaba a punto de estrellar con el ferrari, tenía el corazón en la boca. Rápidamente hizo una maniobra y evitó un accidente.
Ahí si pude respirar tranquilo.
Continúa…
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