It’s Billie Bitch 25

Fic TOLL de WifesKaulitz

Capítulo 25

Desesperado me levantó de la butaca para besarme, mis manos bajaron nuevamente hasta deshacer el nudo de su toalla dejándolo desnudo al igual que yo, tomé su miembro en mi mano y lo masturbé con cuidado, sus besos se volvieron más desesperados y jadeantes.

— ¿Tom? — la voz de Gustav nos hizo separar nerviosos.

— Mierda. — susurró y se aclaró la garganta. — ¿Si? — eso no fue impedimento para que me arrodillé y le de atención a su entrepierna. — Hmm…

— Ya me voy. Nos vemos en casa de Erik a las nueve. — aproveché para ponerlo en mi boca y deslizar mi lengua en el glande.

— ¡Ah! — gimió fuerte y yo lo miré a los ojos con una expresión burlona. Me tomó de los hombros y me paró a la par suya, sus manos estaban en mi trasero apretándomelo y nuestros miembros se restregaban.

— ¿Qué pasó? ¿Estás bien?

— Sí Gustav, ¿por qué no voy a estarlo?

— No lo sé.

— ¿Entonces?

— Dile a Bill que Georg se va conmigo. — lo vi ponerse de todos los colores como un camaleón, a continuación se oyeron los pasos de Gustav alejándose de los vestidores y Tom recién respiró tranquilo.

— Voy a vestirme…

— ¿Vas a irte? — asentí con la cabeza empezando a vestirme lentamente, el móvil comenzó a sonar entre la ropa de Tom y contesté.

— ¿Hola?

— Si estás con Tom ten cuidado que Charlotte está buscándolo y no quiero que los vea, ¿está bien?

— Bien. — colgué y terminé de vestirme. — Ya me voy. — Tom también se terminó de vestir y me miraba curioso. — ¿Qué?

— Nada. — iba a salir del vestidor pero lo detuve. — ¿Qué? ¿Quieres que te lleve a casa?

— No. Charlotte está buscándote y aún quiero cuidar mis carnes. — saqué la cabeza mirando de un lado a otro y salí primero. — Ya me voy.

— ¿Tan pronto? — se acercó a abrazarme por la espalda. — Quiero estar contigo otro rato más.

— ¿Olvidas que tienes novia? — lo alejé de un empujón. — ¿¡Lo olvidaste, eh!? — se quedó en silencio, volví a darle otro empujón y tomó mis manos para que me esté quieto.

— ¡Es tú culpa que yo haya hecho esa mierda! — me gritó como nunca, la ira se apoderó de mi e hice un movimiento brusco para soltarme de su agarre, le solté una cachetada y me fuí corriendo. Por suerte no encontré a Charlotte, corrí lo más rápido que me permitieron mis piernas hasta llegar a mi casa.

— ¿Cómo te fue? — preguntó mi padre al verme entrar agitado a la casa, no le respondí y corrí a encerrarme a la habitación, me agarré con la mesita donde guardaba todos mis productos y lo tiré al suelo, seguí con la ropa del closet esparciéndola en el piso y pateando con rabia, me dejé caer al mismo llorando.

Estaba enamorado de Tom y no era ningún capricho.

Lo amaba con toda mi alma.

Pero lo nuestro no podía ser.

¿Y qué me impedía estar con él?

Soy una persona libre que no le gusta estar atada a nadie, porque estaba seguro de que me iba a aburrir fácil al ver que estaba conmigo y le haría daño.

Y claro.

Charlotte.

— Bill, ya estoy lista para ir a la fiesta de E… uy, alguien tendrá mucho trabajo. — se burló mirando el desastre que ocasioné en un ratito.

— Estoy enamorado de Tom. — le confesé en un mar de lagrimas, escondí mi rostro en el hueco de entre mis rodillas y lloré aún más.

— Bill. — Sam se acercó a mi para consolarme. — Seguro es otro de tus caprichos.

— ¡Si fuera un capricho no estuviera sufriendo así!

— Entonces dile lo que sientes y ya, estoy segura que también está enamorado de ti.

— No puedo. — limpié mis lagrimas con el dorso de mi mano y la miré. — Tengo miedo.

— ¿Por qué? ¡Nunca le has tenido miedo al éxito!

— No quiero hacerle daño, Sam. Tom es muy lindo y de buenos sentimientos, ¿y yo? ¡Yo no soy nadie!

— Hey no digas eso. — sostuvo mi rostro en sus manos. — Vamos a esa fiesta y olvídate de Kaulitz, lígate a cualquier chico o chica y pásala bien. Que importa si el está ahí con Charlotte, ¡tú ve y diviértete como aquellos tiempos donde yo tenía que sacarte a rastras de lo ebrio que estabas! — la miré tratando de mostrarle una sonrisa. — ¡Y si tengo que golpearme con cualquiera, lo haré!

— Sam…

— Es que no quiero verte llorar, a ninguna hermana mayor le gusta ver llorar a su hermanito menor. — me abrazó transmitiéndome seguridad y confianza en mí.

— Iremos a esa fiesta.

&

La música se escuchaba desde una cuadra antes, el auto de Tom estaba estacionado junto al de Gustav. En la puerta principal estaban varias personas tomando, otras fumando y conversando. Era una fiesta un poco tranquila a diferencia de las que estaba acostumbrado a ir, las personas fajaban a vista de todos los presentes sin importarles nada, se drogaban y la policía siempre las terminaba con amenazas. La fiesta en casa de Erik tenía juegos de mesa, karaoke y piscina.

Nos acercamos directo a la mesa donde estaban las latas de cerveza, Sam me dió una y ella agarró otra. Abrimos nuestras latas al mismo tiempo y bridamos por la noche larga que nos esperaba. Estábamos en una esquina sentados criticando las cosas que hacían las personas fuera de sí y reíamos mucho.

Le agradecía a Sam por no haberme dejado solo, estaba dispuesta a hacerme pasar bien y no le negaría la oportunidad de intentarlo.

— Hola Bill. — Erik se acercó a saludarnos de beso en la mejilla. — Hola Sam.

— ¿Que hay? — le preguntó devolviéndole el saludo.

— No mucho. — se sentó a mi lado. — ¿Podemos hablar, Bill? — miré a Sam y solo con la mirada se dió cuenta que quería que me dejara solo.

— Voy por más cerveza. — me hizo una seña y se perdió entre las personas que bailaban al ritmo de la música.

— Te escucho.

— Después de mucho tiempo de estar espiándote en las sombras, me he animado a hablarte.

— Ajá, ¿y? — le di un último sorbo a mi cerveza y tiré la lata al suelo.

— Esa ropa te queda bonita.

— Ya. — me giré para estar frente a frente. — Exactamente, ¿qué quieres, Erik?

— Nada. Solo decirte que me gustas, Bill.

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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